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sábado, 30 de enero de 2021

FEDERICO Y PABLO EN BUENOS AIRES EL NACIMIENTO DE UNA AMISTAD ENTRAÑABLE, Roberto Alifano, Buenos Aires, Argentina

 









FEDERICO Y PABLO EN BUENOS AIRES EL NACIMIENTO DE UNA AMISTAD ENTRAÑABLE

 

19.07.2020.- Buenos Aires. Argentina

Quizá no existen las casualidades y todo lo que nos ocurre obedece a una razón que no está a nuestro alcance conocer. Quizá lo que nos sucede es porque tarde o temprano debería pasar y responde a lo ineludible del destino. Quizá, como pensaba Borges, todo encuentro casual es una secreta cita. Sea lo que fuere, en el año 1933, cuando se conocieron, Pablo Neruda y Federico García Lorca ni uno ni el otro tenían demasiado entusiasmo por estar en Buenos Aires. Neruda, como si fuera una beca para poder dedicarse a su intensa obra poética, ejercía un cargo diplomático que, en un comienzo lo había llevado al remoto Oriente y en ese momento, quería alguna designación que lo llevara a Europa, centro de atracción de todos los artistas de esa época. García Lorca, por su parte, planteó muchas objeciones para viajar a la Argentina: no tenía ganas de hacer una travesía hasta Buenos Aires y se encontraba muy cómodo trabajando y difundiendo su obra por España.

Pero los dioses son imprevisibles y acaso todo está premeditado. En agosto de 1933, sin dejar de mirar hacia el viejo continente como su meta principal, donde finalmente iría a ejercer su función diplomática poco tiempo después, Pablo Neruda asume como cónsul chileno en Buenos Aires. Federico García Lorca, por su parte, luego de varias propuestas, obtiene ventajas y comodidades para su viaje, además de buena paga por la puesta en escena de las obras teatrales y conferencias que brindará en la Argentina; como si fuera poco, Lola Membrives le propone estrenar su tragedia teatral Bodas de sangre. Federico acepta entonces alejarse de España de manera muy conveniente.

Llega a Buenos Aires en un gran transatlántico en octubre de 1933 quedándose impresionado por la acogedora ciudad “que jamás imaginé tan europea y majestuosa” para instalarse en el hotel Castelar de la Avenida de Mayo, uno de los sitios más españoles de la capital argentina. Es un Lorca sumamente seductor, lleno de energía e ideas, de versos y anécdotas. Enrique Amorim, su viejo amigo uruguayo, es el que lo recibe en el puerto y esa misma noche lo lleva a escuchar tangos a un teatro donde cantaba Carlos Gardel con el que luego, en un bar, tiene un diálogo efusivo y afectuoso, y prometen encontrarse en Nueva York. No pudo ser, el cantor argentino falleció en un accidente de avión en 1935. Habrá otros encuentros menos comprobables que míticos, como el que aseguran algunos mantuvo con una jovencísima Eva Duarte, la futura esposa de Juan Domingo Perón, ilusionada por esos días en convertirse en actriz.

Enrique Amorim, también amigo de Pablo Neruda, arregla una cita “con cierto temor” para el día siguiente entre los dos poetas. En verdad “con mucho temor de que no se entendieran estos titanes”, ya que las personalidades de los dos probables amigos eran bastante disímiles. Todos sabemos de un Federico histriónico, dinámico hasta el descontrol y de presencia arrolladora, y de un Pablo, por el contrario, sereno, introvertido, que vivía descontento y malhumorado por su matrimonio con la neerlandesa María Antonia Hagenaar Vogelzang (“Maruca”) y con la burocracia diplomática de la cual se sostenía económicamente. Federico no sabía de problemas materiales y sus padres apoyaban su carrera artística; a la inversa, el padre de Pablo, un rústico maquinista ferroviario, se había opuesto a que su hijo se dedicara a la poesía.

Ambos se habían leído y tenían buena información el uno del otro. A pocos días de su llegada a Buenos Aires, Neruda y García Lorca estrechan sus manos por primera vez no con la mediación del escritor oriental Enrique Amorín, sino durante la fiesta de recepción que el matrimonio Rojas Paz, ofrece a Federico. Hay muchos invitados y, entre ellos Pablo, su mujer “Maruca” y la escritora María Luisa Bombal. Allí, hermanos de poesía y de vida, entre tanta gente, Federico y Pablo se reconocen de inmediato. Surge en seguida entre ellos una fuerte y espontánea afinidad que durará en forma creciente, hasta el asesinato de Federico en 1936.

Apenas dos semanas después, el sábado 28 octubre, tiene lugar el gran banquete de homenaje a los dos poetas extranjeros, organizado por el PEN Club Argentino. La historia de tan singular reunión, incluye diversas versiones; entre ellas, las maniobras de algunos excluidos para impedirlo y el activismo de la mujer de Rojas Paz, la celebre “Rubia” Tornú para asegurarlo. Sin embargo, es ya muy conocida la circunstancia que rodeó a la cena, como también el texto en homenaje a Rubén Darío leído por Pablo y Federico. Según se sabe, la idea de un discurso “al alimón” fue de Federico, puesto que Neruda poco sabía de corridas de toros y tanto menos de esa figura tauromáquica de dos toreros toreando al mismo tiempo: “El divertido Federico, que estaba siempre lleno de invenciones y ocurrencias, me explicó de qué se trababa -recordaría Pablo ante mí-. El asunto era así, dos diestros pueden enfrentarse al mismo tiempo con el mismo toro y con un único capote. Ésta es una de las pruebas más peligrosas del arte taurino y sólo pueden hacerlo dos toreros que sean hermanos o que, por lo menos, tengan sangre común”.

Cuando les tocó hablar, Pablo y Federico se levantaron para agradecer al presidente del PEN Club el ofrecimiento del banquete, lo hicieron al mismo tiempo, cual dos toreros, para un solo toro. Como la comida era en mesitas separadas, estratégicamente Federico estaba en una punta y Pablo en la otra, de modo que la gente por un lado lo tiraba a uno de la chaqueta para que se sentara creyendo que era una equivocación y, en la punta opuesta lo tiraba al otro. Empezaron, pues, hablando al mismo tiempo, diciendo uno: ‘Señoras’ y continuando el otro, ‘Señores’, entrelazando hasta el fin las frases de manera que pareció una sola unidad hasta que ambos concluyeron, celebrados por un cerrado aplauso.

Aquel discurso, “al alimón”, como ya señalamos, fue dedicado a Rubén Darío, porque tanto García Lorca como Neruda, sin que se los pudiera sospechar de modernistas, eran devotos del poeta nicaragüense, uno de los grandes creadores del lenguaje poético en el idioma español. En el texto se exaltaba, con gratitud, el valor de los oradores mismos y a la vez reafirmaba la calidad de la escritura literaria en un mundo que tiende, de hecho, a desconocerla o subvalorarla.

Cuenta Pablo en Confieso que he vivido, sus fundamentales memorias, que Federico tuvo un pre conocimiento de su muerte. Una vez que volvía de una gira teatral y lo llamó para contarle un suceso muy extraño. Con los artistas de La Barraca había llegado a un lejanísimo pueblo de Castilla y acamparon en los aledaños. Fatigado por las preocupaciones del viaje, Federico no dormía. Al amanecer se levantó y salió a vagar solo por los alrededores. Hacía frío, ese frío de cuchillo que Castilla tiene reservado al viajero, al intruso. La niebla se desprendía en masas blancas y todo lo convertía a su dimensión fantasmagórica. Una gran verja de fierro oxidado, estatuas y columnas rotas, caídas entre la hojarasca. En la puerta de un viejo dominio se detuvo. Era la entrada al extenso parque de una finca feudal. El abandono, la hora y el frío, hacían la soledad más penetrante. Federico se sintió de pronto agobiado por lo que saldría de aquel amanecer, por algo confuso que allí, sin ninguna duda, tenía que suceder. Se sentó en un capitel caído y vio salir a un cordero pequeñito que ramoneaba las yerbas entre las ruinas; su aparición era como un pequeño ángel de niebla que humanizaba de pronto la soledad, cayendo como un pétalo de ternura sobre la soledad del paraje, una suerte epifanía. El poeta se sintió acompañado. Pero, de pronto, una piara de cerdos entró también al recinto. Eran cuatro o cinco bestias oscuras, cerdos negros semisalvajes con hambre cerril y pezuñas de piedra. Y Federico presenció entonces una escena de espanto. Los cerdos se echaron sobre el cordero y junto al horror del poeta lo despedazaron y devoraron. Esta escena de sangre y soledad hizo que Federico ordenara a su teatro ambulante continuar inmediatamente el camino. “Transido de horror todavía -cuenta Pablo-, tres meses antes de la Guerra Civil, Federico me contaba esta historia terrible. Yo vi después, con mayor y mayor claridad, que aquel suceso fue la representación anticipada de su muerte, la premonición de su increíble tragedia. Federico García Lorca no fue fusilado; fue asesinado. Naturalmente nadie podía pensar que le matarían alguna vez. De todos los poetas de España era el más amado, el más querido, y el más semejante a un niño por su maravillosa alegría. ¿Quién pudiera creer que hubiera sobre la tierra, y sobre su tierra, monstruos capaces de un crimen tan inexplicable. La incidencia de aquel crimen fue para mí la más dolorosa de una larga lucha.”

Aquel Pablo Neruda siempre inspirado y torrencial escribiría luego, encantado por la magia de su genial amigo, uno de los poemas más conmovedores de la lengua española, la Oda a Federico García Lorca, donde cada verso vibra y vive como si fueran unas cuerdas aceradas de violín o de guitarra.

Si pudiera llorar de miedo en una casa sola,

si pudiera sacarme los ojos y comérmelos,

lo haría por tu voz de naranjo enlutado

y por tu poesía que sale dando gritos.

Porque por ti pintan de azul los hospitales

y crecen las escuelas y los barrios marítimos,

y se pueblan de plumas los ángeles heridos,

y se cubren de escamas los pescados nupciales,

y van volando al cielo los erizos:

por ti las sastrerías con sus negras membranas

se llenan de cucharas y de sangre

y tragan cintas rotas, y se matan a besos,

y se visten de blanco.

Cuando vuelas vestido de durazno,

cuando ríes con risa de arroz huracanado,

cuando para cantar sacudes las arterias y los dientes,

la garganta y los dedos,

me moriría por lo dulce que eres,

me moriría por los lagos rojos

en donde en medio del otoño vives

con un corcel caído y un dios ensangrentado…

 

 

 

 

 

©ROBERTO ALIFANO, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


sábado, 23 de enero de 2021

GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ, Luz Samanez Paz, Cusco, Perú

 













GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ


Te han cantado en sus versos
divinos poetas.
Te han rodeado guirnaldas,
de amor i de admiración.
 
I han venido mensajes
desde todas las metas,
como excelsas palomas.
 
Han templado sus guitarras,
por ti, los artistas
i han vibrado las olas,
con sus espumas de encaje.
 
I tejieron alfombras
con estrellas de plata,
para aclamarte,
¡OH, Inmortal GABO!
 
Fuiste el maestro de la pluma,
con tus historias de amor,
de vida, de dolor i de muerte.
Fuiste la luz i la armonía
del ensueño i arrebol.
 
¿Qué puede ya cantarte
mi quena lastimera?
a la hora, en que en mi alma
tengo grabado tu obra:
"CIEN AÑOS DE SOLEDAD".
 
GABO, te diré solamente
que en la cumbre de la Literatura
Hispanoamericana i del Mundo,
brillas con gracia i majestad,
insigne escritor colombiano.


LUZ SAMANEZ PAZ, poeta y escritora peruana

MIEMBRO FUNDADOR DE ASOLAPO INTERNACIONAL


ORACIÓN FÚNEBRE PARA EL ABUELO DE LA BALLENA, Luis Alposta, Buenos Aires, Argentina

 












ORACIÓN FÚNEBRE

PARA EL ABUELO DE LA BALLENA      

 


Despierte, anciano, despierte:

en la tierra hay un lobo;

un lobo con agua dibujado,

que no pelea como usted por la vida.

Despierte, anciano, despierte:

la luna acaricia al lobo;

lo muerde y lo hunde en el aire celeste

con el diente pequeño de un gato educado.

Despierte, anciano, despierte.

Ha regresado ya el lobo.

Se va el sol y a su hermana acaricia,

quien se queda, y a la que el lobo

 deja en su corazón.

Despiértese, anciano, despiértese.

(1982)

 

©LUIS ALPOSTA, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

 

* "Entelequias", poemas. L. A. -  Ed. Torres Agüero, Buenos Aires, 1994.


NADIE SABE, Guillermo Fernández del Carpio, Arequipa, Perú

 










NADIE SABE              

  

Nadie sabe cuándo nació ni cuándo murió. De él se sabe que conocer el origen  del universo y el escribir poesías y relatos eran una sola vocación. El destino prosperó y en poeta latinoamericano se convirtió. Nadie sabe cuántos libros leyó ni cuántos poemas escribió.  Intentó enlazar las letras a la filosofía, teología, economía,…a todo saber que leyó. Un biógrafo dijo que en algunos años, se sabría de él y que dejaría a la antología relatos breves y versos que vienen desde la primavera de su niñez. Del biógrafo nadie sabe cuántas vidas escribió. Algún olvidado citadino del sur del Perú, dedujo que el biógrafo y el escritor eran el mismo hombre. Los años; a lo dicho de tal citadino, le otorgaron razón. Nadie sabe si conoció una mañana a Sócrates o una noche a Vallejo. Sí se sabe que los admiró y se sabe también que de la esperanza no se alejó. Se sabe que contrastó varias ideologías: Marxismo, Capitalismo, Cristianismo,…,y, con  una sola de ellas se quedó. El mismo citadino del sur del Perú, dijo que cuatro vidas lo acompañaron siempre; pues día tras día, él siempre las recordó. Por unos libros suyos, se sabe que el saber lo apasionó y que no era ajeno al dolor. No se sabe cuánto sufrió, ni cuánto se alegró. Se sabe que murió un domingo, despierto y feliz. Quizás ese hombre sea yo, nadie sabe.  

 

 ©GUILLERMO FERNÁNDEZ DEL CARPIO, poeta y escritor peruano

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA 

 

 


Peces de colores, Julián Ferreira, Buenos Aires, Argentina

 










Imagen: Andrés Müller


Peces de colores

 

Estoy en un banco del parque, 

junto al lago.

La barba crecida de meses,

la mirada fija en el agua verde.

Todo alrededor es azul.

Hace un frio de muerte.

Pienso en los peces coloridos que andan

por el lago artificial.

Estoy sumergido en esa idea.

En los peces,

en el estúpido lago artificial.

Hay gente corriendo,

gritando.

Se escuchan disparos y sirenas.

Algo está por pasar en cualquier momento.

Y sólo puedo ver los peces dar vueltas sobre sí mismos.

 

©JULIAN FERREIRA, poeta y escritor argentino                                                                                 

 

 


El viaje de los Reyes Magos®, Irene Mercedes Aguirre, Buenos Aires, Argentina

 









El viaje de los Reyes Magos®

 

Vienen desde el Oriente, sin pausas y sin prisa,

y cruzan  los espacios, la estrella como guía.

Bajo el hondo silencio ronda la profecía:

¡”Jesucristo ha nacido”!, les susurra la brisa.

 

Otean en el cielo las celestes grafías

de las constelaciones. Uno de ellos revisa

el  rumbo  en lontananza… Sostiene la premisa

de  descansar un poco y cargar energías.

 

Con estoica paciencia el dromedario pisa

la arena del desierto . Diagrama simetrías

sobre el ardiente suelo de manera precisa.

 

¿No es el momento justo para alzar la utopía

de viajar con los magos por las rutas sin visa

de la imaginación , los sueños, la alegría?

 

Enero  2021

 

 ©IRENE MERCEDES AGUIRRE, poeta y escritora argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

 

 

 


Y SEGUIMOS..., Eunate Goikoetxea, Alicante, España

 









Y SEGUIMOS...


El mundo sigue confinado, cada uno en su arca de la Esperanza esperando arribar a buen puerto, pero aun nos quedan días de navegación…El coronavirus se lo ha llevado todo por delante: son muchas vidas las que desgraciadamente se está cobrando este covid-19, y en un segundo plano, muchas tradiciones y costumbres que formaban parte de nuestra vida diaria. Y nuestra libertad de movimientos. Han pasado ya casi diez meses desde que sufrimos el primer confinamiento y  nuestras vidas han adquirido un nuevo significado, Son demasiadas los meses de pasión por las que vienen transitando tantas familias, demasiadas, con una entereza digna de admiración. Cualquier año, en las pasadas fiestas navideñas, millones de personas estarían felices porque habían disfrutado con las vacaciones de navidad. En cambio este año no hemos podido abrazar a nuestros seres queridos, ha sido una navidad diferente. Pero en este calendario que manejamos ahora los días rojos ya no son los de fiesta. Solo se marcará en rojo, el día que podamos movernos libremente,. Y eso ,está aún por marcar…Mientras unos estamos cuidándonos, para así cuidar a los demás, están los descerebrados, esos a los que todo les da igual, que se creen inmunes a la covid , que se saltan todas las normas, con el fin de celebrar fiestas. El psicólogo social y profesor de la Universidad Complutense de Madrid, Guillermo Fouce, cree que estas personas responden a dos perfiles: los egoístas, que piensan que como a ellos no les afecta el virus tampoco les va a afectar a otros y sólo piensan en su bienestar, y otro grupo de personas que asumen los mensajes negacionistas y no se creen la gravedad de lo que está ocurriendo.

"Las posturas egoístas quizás tienen más peso, centrarse en uno mismo y olvidarse de los demás para posteriormente justificar ese comportamiento en que nos están engañando. El negacionismo para justificar el egoísmo".

El miedo al contagio sigue sobrevolando sobre nosotros y a la vista de los datos diarios, nos preguntamos ¿tendremos la tercera ola? Somos más resilientes de lo que pensamos en un primer momento, pero la crisis también agudiza las malas situaciones personales quizá por eso nos haremos muchas preguntas, entre ellas, ¿qué tipo de sociedad surgirá a partir de esta crisis? A propósito de esto, y en la línea de relativizar .Es verdad que estamos confinados perimetralmente y que es duro, no poder abrazar a muchos de nuestros seres queridos pero estamos en casa, con comida, con wifi... encerrados dentro de unos parámetros de confort. Si no distorsionamos esta realidad esta llamada nueva normalidad, debería valernos para reflexionar sobre lo que realmente importa y ahora debe de importarnos salir de esta emergencia que está causando dolor. Si le damos sentido a lo que estamos haciendo, si entendemos el sentido de este sacrificio, la factura que nos pase la covid 19 será mucho menor. Al principio mirábamos este virus con recelo, sin darnos cuenta de que era una oportunidad para parar, pero parar de verdad… Y de pronto, nos damos cuenta que echamos de menos lo que de verdad nos han arrebatado: el contacto real, por eso hemos de aprovechar estos días para, estar con uno mismo y echar de menos todas esas cosas normales a las que antes no se les daba importancia: un abrazo, una comida familiar o una cena con amigos. Creo que una de las mejores cosas de estos días está en saborear los abrazos que daremos a los nuestros al salir, la libertad que sentiremos. Todos nos repetimos. Sigamos, aguantemos, confiemos, no perdamos la esperanza. Es ahora cuando nos damos cuenta que lo importante y lo que nos hace felices ya lo tenemos, y está más cerca de lo que pensamos.Ya queda menos para que las aguas vuelvan poco a poco a su cauce, el virus nos ha enseñado la fragilidad de la vida, que no somos imprescindibles, que todo lo que tenemos puede desaparecer en cualquier momento y que lo único que puede hacernos salir de esta es unirnos. Unirnos sin importar la raza, el sexo, la religión o las ideas políticas. Unirnos como personas. Cuidarnos como humanidad.

España ha adquirido 120 millones de dosis de la vacuna de Pfizer. La primera fase, que se inició el domingo 27 de diciembre, se extenderá hasta febrero o marzo, un período en el que se inmunizará a 2,5 millones de personas y, según los cálculos del Gobierno, se estima que para finales del verano de 2021 "más del 70% de la población" esté vacunada, momento en el que se alcanzaría la inmunidad de grupo.

Sin embargo, tal y como afirman algunos expertos, es probable que la vacuna no acabe con el virus, lo que hará que algunas medidas de prevención, como el uso de las mascarillas, se mantengan durante un tiempo.

Aunque pueda pensarse que el virus del SARS-CoV-2 no discrimina entre ricos y pobres a la hora del contagio, el desarrollo de la pandemia ha demostrado que, una vez más, son los más vulnerables los más afectados, tanto por su mayor prevalencia de enfermedades crónicas, como por la falta de acceso a servicios esenciales. La mayor movilidad debida al trabajo de sus habitantes podría explicar la mayor incidencia de la enfermedad en los barrios más pobres.

©EUNATE GOIKOETXEA, poeta y escritora española

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA  

 

 


CULTURA MARYPAZ, Favio Ceballos, Baigorria, Santa Fe, Argentina

 












CULTURA MARYPAZ

 

   a Mary Acosta en sus bodas de oro con la cultura.

 

Tu amor a la verdad y a la cultura

guiaron tu virtud a la excelencia,

hicieron florecer tu clara esencia

en pétalos sin cuenta, la hermosura.

 

Supiste doblegar a la tristura

y tú verso feliz tiene vigencia.

Hoy miras hacia atrás con indulgencia...

ese sino triunfal es tu estatura.

 

La vida te premió de innumerables

hermanos en las letras y la paz.

Tu verbo canta límpido y rotundo.

 

Así, surgen tus versos admirables:

ternura que se filtra por tu faz.

Enseñas a soñar a todo el mundo.

 

El sáb., 16 de enero de 2021

 

©FAVIO CEBALLOS, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA