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domingo, 4 de marzo de 2018

CUANDO, Ana María Sanchis, Buenos Aires, Argentina






















CUANDO
 ¡¡¡Pongámonos el velo del Amor, para dulcificar los sueños!!!

Cuándo siento tu boca recorrerme la piel
como una llama ardiente prendida del ocaso.
Cuándo claman tus labios apurando los míos
y el universo todo, me gira a tu contacto.
Cuando libas los néctares profundos de mi ser.
¡Cuándo me estrechas toda, sin mediar el descanso!
Siento que en cuerpo y alma te estoy perteneciendo,
sin existir los límites… que mengüen el abrazo.
Todo se hace posible en tu energía vibrando.
Nada es inalcanzable​ imposible o, nefasto
Renaciendo mil soles de los huecos del alma…
¡Y se me eclipsa el mundo siniestro y desolado!
Y es eso lo que vibra, al cubrirme tu cuerpo.
Y es eso lo que siento al roce de tus manos.
Incinerándome al ritmo de tu aliento.
¡Y volviéndome pira, de amor entre tus brazos!...


©
Ana María Sanchis
“Turpial de Oro° Poesía 
Sociedad Venezolana de Arte Internacional
Concurso: Amor 100% amor-2017
14 de febrero- 2017























FELIZ DÍA DEL AMOR I DE LA AMISTAD, Luz Samanez Paz, Cusco, Perú























FELIZ DÍA DEL AMOR I DE LA AMISTAD


Hay que amar, en todos los instantes de la vida, ya que es el AMOR, el que agita la existencia.

Ya que el AMOR, es el eje del mundo i el divino secreto de todas las almas.

Por eso, es que los sabios, aconsejan amar mucho, varias veces, en cada vez que se pierda el AMOR,  hay que volverlo a encontrar.


GITANO AMOR

 Nuevamente he visto tu risa,
suspendida en mí...
como un remordimiento.

Trotamundo,
gitano amor.

Acariciada estoy con tus ojos,
con tu palabra i con tus besos.

Tu pequeño mundo de tristeza,
tu capricho i rebeldía.

Acaso no ves, que tengo puesto,
tu amor en mi pureza.

Tu deseo en mi cuerpo
i tu alma en mi nostalgia.

Tus labios a lo lejos,
quemando mis entrañas.

Acaso no ves, que aquí quedó,
parte de ti, rezando una esperanza.

¡Oh! labriego de mi cuerpo,
gitano amor, vuelve.

Bésame otra vez, en la distancia
i dime que el mundo es de los dos.


LA AMISTAD


La AMISTAD, es un regalo. Es el único sentimiento que nos llega como un don: sin obligación i sin deber.

Es un hallazgo, una sorpresa, una dulzura inesperada. Una hermana amorosa sin vínculos de sangre, mas con vínculos de voluntad i de alma.

Es cuando tenemos decepciones, la fe ganada. Es el corazón i los brazos abiertos.

LA AMISTAD

Es una estrella en el cielo,
es una perla en el mar,
es una alondra en el bosque,
para mi alma un cantar.

Es la lira en mi mano,
es una bella flor de ilusión,
es en cada nota un arcano,
es primavera en mi corazón.  

©LUZ SAMANEZ PAZ, poeta y escritora peruana
PRESIDENTE INTERNACIONAL DE ASOLAPO







CON AMOR, Teresinka Pereira, Ottawa, USA



























Imagen provista por el autor


CON AMOR


Basta tener un corazón
que piense mejor
que la mente,
basta tener
unos ojos que nos miren
como espejo,
para condensar
el orgullo asomado
del recuerdo
con un poco de amor:
¡Ahí  está el tiempo
que nos entrega
el cielo!

...............

COM AMOR
         
Basta ter um coração
que pense melhor 
que a mente,
basta ter uns olhos
que nos vejam
como espelho,
para condensar
o orgulho da recordação,
as mãos buscando com amor
uma face para acariciar:
aí está o momento
que nos entrega
o céu.

...............

VALENTINE
WITH LOVE
   
It is enough
to have a heart
that can think better
than the mind;
to have eyes
that can see 
as a mirror,
in order to condense
the pride of memory,
hands to search
for a face to caress
with love:
there is the time
which give us
heaven!
.......

©TERESINKA PEREIRA, poeta y escritora brasileña
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA




LA ROSA DI MONTEVERDI, ERRANZE D’AMORE, Gabriella Bianco, Venecia, Italia






















LA ROSA DI MONTEVERDI

ERRANZE D’AMORE
           
                                            Poema di
                                        Gabriella Bianco

                 Testo per la musica di Andrea Talmelli
                                           Marzo 2017

           
Lettura introduttiva:

Ricami, Claudio, in musica la tua tela,
nell’invisibile trama di pensiero e di vita,
percorre il verso il sogno e il desiderio,
d’Arianna, d’Orfeo, d’Ulisse, di Clorinda e Tancredi,
anime erranti imprigionate nei meandri del tempo
                                                                  e della storia.

Pausa –

Non mi è grave il morire – avevi detto.
E quella rosa che giace sul tuo marmo, Claudio,
rinnova eternamente il senso del tuo canto.

                                    ……………………


Sciogli, Claudio nel canto,
profumi, fragranze ed emozioni,
nel delirio germoglia la parola
                in tutta la pienezza originaria,
con la tua alta, scintillante voce,
                attraversi l’ansia del vivere,
esprimendo l’angoscia nel suo immenso nulla.


In istanti, fremiti, schegge d’anima e corpo,
tu dimora, tu nido, tu casa di sentimenti antichi
                                                          e senza tempo,
tu accogli con grazia la presenza del Dio,
e nella lievità del tuo donarti,
sgrani lembi di vita ad uno ad uno.


Assorto, tremante, disperso, tempestoso,
contempli la bellezza e la trasformi in canto,
nella musa che ti possiede, Claudio,
nella tua splendida, smagliante barbarie,
con stupore e con grazia esprimi l’eccedenza del vivere.


Poeta sei, custode, interprete, musico ed amante,
in melodia traduci il sogno e il vivere,
nella contemplazione e nell’incanto,
incatenando la parola all’amore,
consegni il canto all’eternità.
 ……………………………………………………………………………..

Copyright: Gabriella Bianco, 2017.
PRESIDENTE DE ASOLAPO ITALIA
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA





HOMBRE SIN LENGUAJE, Elisa Barth, Mendoza, Argentina

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Imagen de: cicloviajes


HOMBRE SIN LENGUAJE



Los días van pasando y el fastidio va presentando cardos
junto al camino final con el andar de la agonía,
trazando un sendero en el desierto.
Cumpliendo su propia condena,
el tiempo vive prisionero sin la llegada
de algún amanecer, edificando su silencio.

En busca del agua por el miedo a la mortalidad,
pasando el breve transitar por la tierra
como saliendo de una pesadilla,
aun llorando,
como si estuviera en otra dimensión
o en su propia marea llegando al fondo del océano
bajo las olas, sin rencor al viento, a la sombra,
a la muerte, como alma perseguida por su ego,
 como para morir con un Creador ausente.
Con una historia sin historia aturdido de vacío,
sin una hebra de esperanza.

Crónico humano sentenciado
en la estación de las fieras,
oxidadas en su propio estiércol
sin dignidad con su luz postrada en la oscuridad.
Llevando la niebla, mendigando ante la muerte,
hasta llegar a la urna funeraria,
después de haber derramado sangre.
La vida se detuvo, ofendiendo la vida animal,
eres bestia humana.
Aturdido vas viajando a la eternidad oculta
hombre sin lenguaje,
sólo, vencido, abandonado,
culpable de tu mismo fracaso
y de tu existir vacío.

©ELISA BARTH, poeta y escritora argentina
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA



¡AVANTI ATILA! , Adrián Néstor Escudero, Santa Fe de la Vera cruz, Argentina

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Imagen de: cronologíadelimperio (Google)




¡AVANTI ATILA!

A la poesía de la barbarie…

I - Apocalipsis activado...

    Atila[1]. ¡Avanti Atila!
    Anatema.
    Atila. ¡Avanti Atila! Apuñala y arrebata alturas…
    Acomoda atmósfera aguerrida. Astuto, asistemático, ahistórico, Atila, ¡azota! ¡Atemoriza! ¡Ataca! ¡Atila, ataca!
    Atroz Apocalipsis antirromano... Abigarrados ayuntamientos, armazones anquilosados, aqueja.
    Atila. ¡Avanti Atila! Añade. Abastece. Acumula. Acopia. Atesora.
    Antílope audaz, avaricioso, adviene aullidos aherrojados. Ablanda. Acrece.
    Atila. ¡Avanti Atila! Atila. ¡Avanti Atila!
    ¡Ahhhh! ¡A(H)unos alborotados...
    Admirado, azuza, anticipa ardores ambulantes atornillados. Antílope adorado.
    Armadura androide, atlética avizora alumbramientos, anônimo acecha Amaneceres albos, atalayas arenadas, arroyos amoratados...
    Antorchas aguerridas, asfixiantes, artesanales, arrullan aves asesinas, afeadas, alocadas...
    Agreste acritud atrincherada, atiborrada, acorralada....
    Alas, almendras ampulosas acosadas... ¡Atroz Apocalipsis activado!

II - Apocalipsis amedrentado...
    Antes, Atila, atezado; ahora adolece amplia amnesia al anular almenas afrentosas, abarrotadas…
    Añosos, armados aceros asolados, asediados, acuñan alaridos atosigados, apelmazados, acribillados.
    Acústica acorde a aquella acción avergonzada…
    Amuletos andrajosos, arrollados, abandonados… Absurdos afrechos afloran alelados.

    Antes, Atila, adorado, aduce ahora agotamiento andariego, apenado…
    Apura ayuda ausente, amerita auxilio; ángeles amordazados, accidentados, aventan altivas aleluyas agoreras. 
    Ansía amistad acunada. Alabanzas, alegrías… Aforado, alienta aceites, alcobas, amores, almohadas angulosas amenas, acopladas…
    Aterido, atiende ahora a alondras atávicas, amenazantes. Absurda antesala. Ademán acobardado anticipa angustias… Atila, ¡ahhh! Atila alimenta asperezas agrias, agobiantes…
    ¡Atila! ¡Atrás Atila!
    Ahora, astuto, aventurero ardid asuela, amancillado… Atento, acuchilla asesinato artero.
    (¡Asqueado Apocalipsis antirromano! ¡Atroz Apocalipsis amedrentado!...).

II - Apocalipsis agigantado...
    Ahora, alocado, Atila asuela Acullá… Absorto, arremete, abate Amaneceres
    Ahora, Atila aterra. ¡Aterra! Agrede, asalta, ametralla... ¡Aterra! Atila aterra amplios Amaneceres. ¡Atila! ¡Avanti Atila!
    Alegre, aliviado, alivianado, Atila antoja –además- atenazar ajenos, altivos, ardientes Anocheceres ausentados…
    Atila avanza ahora (h)acia Allá… Avanza (h)acia Allá... (H)acia azules anillos atornillados. Arrabales y acreencias almidonadas, aseadas.
    Amedrenta, aprisiona atípicos Anocheceres apoltronados… Atenaza a Algunos Anocheceres advenedizos, adocenados…  
    Avanza. Ataca. ¡Atila! ¡Avanti Atila! Ahorca admoniciones, ambientes atorados, acobardados...
    Avanza, aunque Algunos Anocheceres astillados, arrullen aceitadas astucias… Antenas amortajadas, apestadas…
   
    Avanza… Alumbra, atropella, aturde, atraviesa... Avanza… Ataca, atraca Anocheceres, afiebrado, alienado, afrentado, agigantado… ¡Atila agigantado!
    ¡Apresura!
    ¡Atila! ¡Avanti Atila!
    Atila aterra... ¡Atroz Apocalipsis antirromano atizado!
    Allá, Aecio anonadado advierte alcurnia acechada, agrietada, acicateada…
   
III - Apocalipsis atenuado...
    Antes, Atila, alejada Atenea, acude, ama a Afrodita, amedrenta a Ares, a Adonis. ..
    Ahora, Atila acusa alucinación ahogada. Amén. Artera admonición andrajosa. Amén. Amargo acontecer antológico. Amén…
    Allá, alcurnia aberrante, avergonzada, avizora –abriga- abusos abismales.
    ¡Aecio! ¡Avanti Aecio! ¡Absurdo!

    Arrobado, Atila adquiere ataxia: agujas; aguijones arteros apuñalan antiguas amistades. Amodorrado, acepta advertencias apelmazadas: ¡Atila! ¡Atrás Atila!
   
    Ahora, Anocheceres aperlados acuden ansiosos…
    Asumidas, acendradas Alianzas, asoman acantiladas amarrras…
    Alerta, acompañado, atropella Aecio, atildado, amparado, ¡avanza!
    Ahora, atento, arrogante, arrojado, atormentado, Aecio… ¡avanza!
    Aecio antes atenazado, adivina a Atila.
    Ahora, Aecio argumenta Alianzas aforadas… ¡Acierta!
    ¡Avanza! ¡Aecio avanti! ¡Atila, atrás!… ¡Adelante! ¡Avanti, Aecio! ¡Atrás, Atila, abatallado!
    Atroz Apocalipsis antirromano atenuado...
   

IV - Apocalipsis abortado...   
    Aecio acorrala a Atila.
    Atila ansia -ante amplios abandonos- acabar ansias, apenar almas… Atila acoge, acentúa alas, aleja alondras ambiciosas, agoreras, anchas… ¿Aleja?
    Alucina. Apostata. ¡Ahhh! A(H)unos, Atila alucina, apostata…
   
    ... Ahora, asombrado, abatido, agoniza Atila… ¡Ahhh! ¡A(h)unos, abandona!
    Acuden auxilios. Arremangado, atemperado, Atila..., ¿abandona a(H)unos? Apresa antojos, aparece. Aparece Atila. ¿Atila arde? ¡Avanti Atila!
    ¡Ahhh! ¡Atila! ¡Avanti Atila!
    Ataca, apremia aún a Algunos Anocheceres ausentes, asombrados...
    Atila, ¿aterra? ¿Aterra? ¡Atila! ¡Atrás Atila! ¡Adelante Aecio agigantado! ...  ¡Aecio!

    Ahora, Atila -amparo ahuecado- anota amigos; al aturdirse, amengua, atormentado...
    Ahora, amoratado, aquietado albergue -arcón amanerado- aloja a Atila... ¡Ahoga!
    ¡Atila! ¡Atrás Atila!, azuza ardiente azufre amarronado…
    ¡Atila! ¡Avanti Atila!, agitan atávicas ausencias ancestrales...
    Ahora, alud antiguo –acrisolado-... ¡arde! ¿¡Arde Atila!? ¿Abanica atrevidos avernos apostados? … ¿Aguas aluvionales amortajadas? ...
    Atila... ¡Atila! ... Atil... ¡Ahhh! ¡Atroz Apocalipsis antirromano abortado!

    ¡Anatema!
    Atila -aún aniquilado- adviene atemporal: adonde Amanece, adonde Anochece, adonde...


©ADRIAN NESTOR ESCUDERO, poeta y escritor argentino
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


[1] Atila (432-453): “Caudillo de los hunos (432-453). Desde Panonia (Hungría) invadió el Imperio Romano, saqueando las ciudades a su paso. Fue derrotado por Aecio y Teodorico en la batalla de los ‘campos Mauríacos’, yt murió a orillas del Danubio –el día de su boda- donde se había retirado. Su figura, impregnada de leyenda, ha quedado como prototipo de la astucia y crueldad –asesinó a su Rey y se adueñó del mando- , hasta el punto de haber sido llamado el ‘azote de Dios’” -