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domingo, 25 de enero de 2015

PRESENTACIÓN DEL LIBRO DE LUZ SAMANEZ PAZ, "MACHUPICCHU ENIGMÁTICO i ESOTÉRICO"

PRESENTACIÓN DEL LIBRO "MACHUPICCHU ENIGMÁTICO I ESOTÉRICO" DE LUZ SAMANEZ PAZ, "DIVA DEL VERSO" - POR URPI DEL MAR, PRESIDENTA DE ASOLAPO-CUSCO

CONDECORAN EN LA CIUDADELA DE MACHUPICCHU a LUZ SAMANEZ PAZ, 

con la Medalla Internacional "MACHUPICCHU enigmático y esotérico"


PRESENTACIÓN DEL LIBRO "MACHUPICCHU ENIGMÁTICO I ESOTÉRICO" 

DE LUZ SAMANEZ PAZ, "DIVA DEL VERSO"

URPI DEL MAR, Presidenta de ASOLAPO-Cusco


Con todo éxito, se llevó a cabo la presentación del último libro de la DIVA DEL VERSO, LUZ SAMANEZ PAZ, intitulado "Machupicchu enigmático i esotérico", en el Salón de Actuaciones del Restaurant "Qori Oqllo" del Valle Sagrado de los Incas, cuya presentación estuvo a cargo del Dr. Marcelo Martinelli, escritor, crítico literario. Presidente del Círculo de Poetas de Europa-Italia, quien expresó:
  

La poesía de LUZ SAMANEZ PAZ, es un haz de versos brotados espontáneamente, como hebras nacidas del amor y de la vida. En cada frase columbra un alma que siente, un corazón que palpita, mente que recoge sentimientos en su mismo hontanar  y los toma en su prístina pureza, candoroso encanto de un mundo espiritual elevado a celestiales alturas, límpido inmaculado, bañado en aires paradisíacos.


El Comentario y Reconocimiento a LUZ SAMANEZ PAZ, estuvo a cargo del Dr. Félix del Carpio (México), poeta, escritor y periodista. Asesor Fundador de ASOLAPO.


RECONOCIMIENTO Y CONDECORACIÓN CON LA MEDALLA INTERNACIONAL

"MACHUPICCHU ENIGMÁTICO Y ESOTÉRICO"  

A LA BELLA Y POLIFACÉTICA LUZ SAMANEZ PAZ

Dr. FÉLIX DEL CARPIO (México), Asesor Fundador de ASOLAPO

Tuve la suerte de conocer la bella e incomparable Capital del Incario en 1984. En esa oportunidad se efectuó la Primer Encuentro Latinoamericano de Poetas. Fue un Certamen cuyos recuerdos quedaron y quedarán imborrables, entre todos los que tuvimos la alta gracia de estar presentes. Es que no solo se trataba de una Reunión  en la cual estuvieron verdaderos gigantes de la Poesía de nuestra América y Europa, sino además, porque todos nos sentimos transformados en nuestro espíritu. Teníamos la sensación de que una fuerza misteriosa se adueñaba de nuestras almas y de nuestros pensamientos, de tal forma que ahí, plasmamos con toda seguridad, algunas o quizá nuestras mejores producciones literarias.


Analizando esa fuerza mística que se adueñó de nosotros, llegamos a la conclusión -todos los asistentes- que era la inspiración que emanaba de los sagrados Apus o dioses tutelares del Imperio, los que se habían adueñado de nosotros y seguramente, nos trasmitieron energía y fuerza mental a través de los Amautas, que por algo convirtieron al CUSCO, en la meca espiritual de la humanidad. Lo que como dicen los pensadores, es más que terrenal, es espíritu, es altura y que es todo ello, en conjunto.


Luego me enteré de algunas veces, ocasionalmente de que LUZ SAMANEZ PAZ, seguía produciendo, allí están entre sus principales obras: "Poemas de Amor i Vida", "Luz en el tiempo", "Soledad a pedazos", "Aromas de Mujer", "Cusco en poesía", "Lima de antaño", "Machupicchu enigmático i esotérico", etc. y para los niños "Pequeñeces", "Poemas de azúcar", "La edad de los redonditos", "Gotitas de ternura", "Corazón de miel", "Amores de juguete", etc. En esos versos parecen desgranarse como el maíz sagrado de los Incas, pero con la diferencia que se desgranan no para satisfacer nuestro gusto alimentario, sino que alimentan como un solo puño o un solo corazón: mente, alma y vida.


Pero LUZ SAMANEZ PAZ, por algo es heredera de la altivez de mujeres inmortales, como la Qori Oqllo, que prefirió el martirio antes que ser vejada por los conquistadores venidos de ultramar o la inolvidable compañera de Túpaq Amaru II, Micaela Bastidas.


LUZ está forjada en el yunque convertida en lucha y en acción, por las fuerzas terribles y purificadoras de los rayos andinos, Seguramente por eso recordó en su canto que al mismo tiempo es lucha y es dulzura a los poetas, aquellos que en su Patria, sabían que un poema tiene más fuerza moral que mil fusiles.

 

 Ahora, que ASOLAPO Internacional, cumplió 30 años de vida cultural, ha extendido su ansia productora y nos ofrece Antologías como: "Poetas Hispanoamericanos", "ASOLAPO por la PAZ Mundial", "Océanos de amor", "Por los caminos de la rosa", "Piedra sobre piedra", etc. donde plasma la admiración por los casi siempre incomprendidos poetas y como su nombre lo indica, ofrece un verdadero rayo de LUZ, para despertar conciencias y dejar sentada la premisa maravillosa, de que no hay mejor ser, más admirable y noble que "El Poeta". Es creadora de la denominada "Corriente Cosmovisionista", donde repite y dignifica una vez más, el valor inalterable de quienes vivimos enamorados permanentemente de la Poesía, que es nuestra razón de ser.




miércoles, 14 de enero de 2015

LOS NIÑOS I LOS REYES MAGOS - LUZ SAMANEZ PAZ - PERÚ




LOS NIÑOS I LOS REYES MAGOS

LUZ SAMANEZ PAZ, Presidenta de ASOLAPO Internacional

 NAVIDAD, REYES MAGOS, esperanza de niños, ensueños de candorosas almas. Así, los padres regalan juguetes a sus hijos, sembrando la alegría i el optimismo de la vida, en las almas infantiles. Padres, abran sus puertas, llenen de luces sus hogares, cubran de dulces sus mesas i con la infaltable Rosca de Reyes, dejen reír i saltar a sus hijos, que una sola vez se es NIÑO, en la vida. Pocas son las Fiestas de la Bajada de los Reyes Magos, que corresponden a la inocencia i candor.
En esta Fiesta, los NIÑOS duermen i sueñas que desde lejos, que desde las nubes distantes, los Camellos Mágicos van a descender a la tierra. Traerán grandes sacos, llenos de juguetes, para los niños buenos. Los pequeños sueñan i esperan, porque es su noche, es su Fiesta de la Bajada de los Reyes Magos.

I cuando despierten los Reyes Magos les hayan entregado sus lindos juguetes, sabrán los niños, que tienen que agradecer a sus padres i murmurar una oración a Dios, porque en eso de la NAVIDAD i los REYES MAGOS, existe un secreto entre ellos i que están entre las nubes i los padres, que están siempre junto a sus hijos, entregándoles su amoroso corazón.
Qué alegría que uno siente... unas ganas de reír i ser feliz. Quienes recibimos regalos el 6 de enero, en ellos nos dieron el mayor obsequio: la ilusión i la imaginación. El encanto de los REYES MAGOS, trasciéndela inocencia de la infancia, porque es necesario la fantasía en la vida.

Una parte de mi vida, yo meditaba en poesía




LOS NIÑOS I LA GUERRA

LUZ SAMANEZ PAZ

Al otro lado del mundo,
no han de pasar por los cielos
los mágicos Camellos,
por las guerras i la violencia
que sufren los NIÑOS.

Si pasaran las guerras,
pasarían los Camellos,
en esta noche del 6 de enero,
pasarán por los cielos azules
los Reyes Magos...

Pero los NIÑOS inocentes
que sufren por la guerra,
no verán pasar los Camellos
cargados de lindos juguetes.

Porque a esos NIÑOS,
les han quitado su sonrisa de claveles
i sus juguetes de azúcar,
i les han arrancado el ademán
de sus juegos con dedos i todo.

I ahora, los malos pretenden
que les broten fusiles...
A esos NIÑOS, les han quemado
sus canciones en su propia garganta.

 I antes los caminos
donde jugaban a la ronda los NIÑOS,
hoy solo son cordeles
que llevan atados a sus pies.

LOS REYES MAGOS ANDINOS

LUZ SAMANEZ PAZ

Los REYES MAGOS ANDINOS,
del artista Hilario Mendívil,
de elegante cuello largo,
llevan al NIÑO JESÚS
 mucho abrigo i amor:
un poncho de vicuña i un chullo
con los colores del kuich´i o arco iris.
Van los humildes pastorcitos 
con sus ovejitas, vicuñas, llamas i alpacas,
con sus quenas i charangos para festejar
el nacimiento del NIÑO DIOS.

El NIÑITO JESÚS, agradece
i come la miel del saúco,
se diría que en sus ojos
todo el cielo se volcó.

Se abriga con su poncho andino
i su chullo de colores, 
sonríe con las notas
de la quena i del charango,
que se deshoja en el viento 
como los pétalos de un ñujch´u.
           
El cóndor Inka,
vuela sobre el pesebre de paja,
mientras el puma i la sumaq urpi,
le entregan su corazón dulce,
los ch´eqollos o picaflores andinos
revolotean a su alrededor,
como ángeles multicolores.

Van i vienen jugueteando
mil pillpintos o mariposas andinas.
La flor de la retama, amarillita i bonita,
tiene el color del oro i del inti o sol.

Ya viene la noche radiante de chask´as
el inti se esconde cansado,
ya vuelan presurosos los pájaros cantores
i la urpi amante arrulla en su canción,
los ñujch´us abren sus pétalos de seda,
el viento suave le trae los aromas
i trae del rocío las cuentas de cristal.

Ya vienen los REYES MAGOS ANDINOS,
a darte sus ofrendas...
si tú, NIÑO JESÚS, risueño acoges,
sus regalos serán tuyos i tuyos los corazones
i los sueños de felicidad...

Dulce visión perfumada en tik´a o flor,
chask´a o estrella del amor
en misterioso anochecer,
rayos de luz que vino
a alumbrar al Mundo.

Se anuncia el nuevo día,
con la alborada linda
i rosada como una tik´a o flor,
los pajarillos vuelan i cantan
i al Mundo encantan con su primor.

Los pastorcitos, ríen i juegan
en esta Fiesta multicolor,
gran sinfonía de PAZ i AMOR
en el milagro de este Mundo,
pura alegría del corazón,
de cada nido brota el acento
que con el viento se hace canción.

La chask´a o estrella plateada
surge en el cielo,
que con sus rayos de amor,
la tierra alumbra
i en cada rama prende una tik´a o flor.

Los REYES MAGOS ANDINOS, en la noche iluminada
por una gran Chask´a o estrella que los guía,
tiemblan al ritmo de sus Camellos
i le llevan de regalo: incienso, mirra i oro,
pregonando sus alabanzas
porque saben que ha llegado
la luz de la  Salvación del Mundo:
el Hijo de DIOS.



 LOS CAMELLOS MÁGICOS

LUZ SAMANEZ PAZ

Esta noche por los cielos,
pasarán los REYES MAGOS:
MELCHOR, GASPAR I BALTASAR.

Viajan con su MÁGICOS CAMELLOS,
con sus pajes de alegres trajes de cartón
i sus lindos regalos de ensueño.

Van  camino al Portal de Belén,
para adorar al NIÑITO JESÚS,
les guía una blanca estrella.

Los REYES MAGOS del Oriente,
traen preciosos presentes
para el NIÑO DIOS.

GASPAR, trae el incienso,
para adorar al Redentor
que es la luz de la salvación.

Imagen celestial,
ángel de luz del existir,
consuelo del mortal,
bálsamo suave del sufrir.

MELCHOR, trae mirra,
para bendecir al recién nacido,
que es el amor más grande
de toda la humanidad.

Su amor es bendición,
soplo de fe santa e ideal,
por eso, en mi cantar
te ofrendo yo mi adoración.

El Mundo junto a ti,
es un jardín encantador,
blancura de jazmín.

BALTASAR, trae oro,
para el NIÑO que nace
i con él, la luz del Mundo
sobre la sombra
i la vida eterna sobre la muerte.

Tú, brindas el caudal
de tu ternura sin igual,
sublime es tu Misión
de sacrificio i abnegación.

Tu tierno amor nos da valor,
para poder luchar...
Nido de amor dulce,
color de rosa tu corazón.

Por eso, te pedimos
tu Santa Bendición,
querido NIÑITO JESÚS.








ME ABSUELVO, Elsa Florit, Cañada de Gomez, Santa Fe, Argentina



ME ABSUELVO

Me absuelvo, después de culparme infinitas veces.
Me absuelvo de esas culpas colgadas de una noche sin estrellas,
cuando los espasmos del silencio
se agotaron bajo el hechizo de un abrazo.
Me absuelvo por creer en mi armisticio,
por tener la respuesta a los oráculos
que inventaron mis transgresiones.
Porque hice culto a dioses labrando mis noches
y adoré hechizos calcinando el último
e indómito deseo.
Me absuelvo de mis pecados, de mis delitos,
de mis indocilidades que desahuciaron mi conducta.
Y me redimo en este absurdo abismo
donde caen las sentencias proclamadas por el destino.
Estoy debutando en la trayectoria de mis regresos,
porque he vuelto sin cárceles, sin apremios,
 sin  penitencias apedreando mi puerta.
Estoy absuelta aunque la lujuria
divague por los pasillos
y se instale en el borde opuesto de mi puerta.
Estoy absuelta aunque cerrar los ojos no me lleve a un rezo,
ni mirarme a los espejos signifique reconocer mis culpas.
Porque ya no me culpo ni me condeno.
Porque los esteros me han humedecido
los costados más absurdos de mis miedos.
Y ya no le temo ni a los designios del cielo
ni al dedo acusador que se posa en mis inviernos.
Me absuelvo con el derecho que me otorgan los otoños
instalados inevitablemente en los poros de mi cuerpo.
Me absuelvo porque no creo que nadie persiga ya mis culpas,
mis tropiezos, mis cegueras, mis enconos.
Porque nadie tiene el derecho a desheredar alondras
cuando su vuelo ha sufrido el cambio insustancial
del abandono.

© ELSA FLORIT, poeta y escritora argentina.
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA




LA VIDA INTERMINABLE, Yolanda Elsa Solís Molina, Barcelona, España



LA VIDA INTERMINABLE

Hoy Begonia, había visto una cala, casi abrirse en su presencia. Porque de acuerdo al descubrimiento que ella decía haber hecho, al regarla directamente en su cáliz, se impedía a los parásitos negros que atormentaban a la flor, instalarse y medrar, impidiendo así, que la flor llegara a su plenitud... Y ella, comprobaba como día a día, ese gran pétalo blanco, aumentaba de tamaño y grosor, mientras el mástil amarillo, sano y fuerte, completaba esa producción que en esa cala en particular, tenía asombrada a Begonia.
Y así llegó el día en que debía cortarla, ya que consideraba que más no podía crecer...Se destacaba entre sus pares, por un tamaño desmesurado, el blanco inmaculado de su pétalo y el grosor, que al cortarla  y colocarla amorosamente en su mano, de dedos estirados y amorosos, Begonia notaba su peso, no igualado antes por ninguna otra...
La colocó en el jarrón más alto y resistente, y así la tuvo tres días, como objeto de observación de sus viejas pupilas que hacían esfuerzos para no perder detalle de semejante ejemplar, cultivado por ella en el lugar más húmedo y sombrío, debajo del nogal.

Un día notó con tristeza, que los bordes del gran pétalo, se enroscaban hacia adentro, tomando un color amarronado y pensó: la guardaré en un libro, para no perderla del todo, es tan hermosa...Y entre dos finos y sedosos papeles, la deslizó con cuidado, guardándola en un cajón de su escritorio...lo dejó entreabierto, como para prolongar todo lo que fuera posible la vida, aún tronchada, de su admirada cala...
 A los quince días, el papel de seda, pareció ser movido por la suave brisa que entraba por la ventana. Primero, fue un movimiento imperceptible... luego, cada vez más evidente en la soledad y el silencio de la vetusta habitación... Un casi repugnante gusano, arrastrando el polvillo amarillento de la cala que alentó su vida, comenzó a reptar por el borde del cajón, portando un cascarón muy poco armonioso, con unas alas que poco a poco, fueron saliendo en maravilloso nacimiento del ya inservible vientre, que amparó la llama de su vida, junto con la enorme cala, en un espasmo de reproducción irrenunciable.
El áspero murmullo que buscó la claridad del sol, desde ese oscuro habitáculo de una flor ya sin vida, cuyos jugos postreros alimentaron la belleza alada, la mariposa, salió triunfante, en un último esfuerzo hacia su único día de vida. El sol, deslumbró a la dama del color, que cada vez con más fuerza, ejercitaba su vuelo desde tan insólita cuna, hacia la libertad de vivir ,para llevar a cabo su misión de un día, para que el círculo previsto, se cerrara en sus extremos....


Buscó los colores y las flores más brillantes y con fruición el néctar dulce de los azahares, ejercitó tímidamente un vuelo cada vez más alto, depositó su belleza con suavidad, en las ramas  verdes aún  de las hortensias, cumplió al fin su apresurada misión de perpetuar la especie..... agotada, sin expectativas, sintió la lluvia que, poco a poco, perfeccionaba la trama de un consabido, vuelo final, que concluyó cuando su cuerpo frágil , destrozado, ya sin vida entre hojas secas como manto compasivo, se convirtió con los días de sol abrasador y la falta de respeto de las lluvias inclementes, en despojos enterrados en el barro...

Begonia, primero, había comprobado la desprolijidad en los papeles de seda, con que amorosamente había cubierto a la cala, luego, encontró el reseco capullo de vida, cuando acudió a sus gafas para ver mejor el milagro, percibió un vacilante vuelo entre las ramas del jardín...y concibió una esperanza... la maravillosa criatura, se perdió entre las hojas del nogal, mientras Begonia, meditaba. Días después, mientras preparaba con sus nudosos dedos la tierra para nuevos retoños, vio el destrozado  despojo de la bella mariposa que nació desde su cala, contempló un final que a la vez era un renacer, sintiendo que su vida, también era un eslabón necesario, para que perdurara la vida... entonces silenciosamente, sonrió...

Esa misma tierra que parió la planta, que ya florecida  fue lecho, fue cuna, pétalo abrigado de polvo y silencio, perfume tan blanco, tan tibio ,tan dulce...se vio enriquecida de alas coloridas yertas, tiernas, frágiles, muertas, necesarias, nutriendo el regazo donde el bulbo tierno, otra vez comienza en ciclo inmutable, en brote de vida, transparente y bello. Se cumple el proyecto que entre tierra, brisas, sombras de nogales, alas muertas, rosas, completan el sueño de Begonias simples calladas, modestas, simples y hacendosas, que ofrecen sus manos heridas, callosas, a sueños de nueces, calas, mariposas...

© ELSA SOLÍS MOLINA, poeta y escritora de Barcelona, España
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA    


INCIERTO, Lidia Cristina Carrizo, Argentina



INCIERTO

Un inicio, un cavilar en el silencio,
el amanecer, el aletear de la vida;
cuando besa el aire sobre el lecho 
del presagio que deambula cielos.


Entreabro días donde mis ojos se agigantan
y te besan mis latidos ante el gesto de vida.
Las voces cunden en los sentidos, la certeza,
la magia del milagro de voces tan profundas.

La forma inevitable de pasarnos una infancia
sobresaltando en la madre, el llanto, la caricia y el
vivir en sus temblores, como cuando fuimos niños,
y las emociones diversas, con amor como plegaria.

Un inicio... un desarrollo... luego todo el incierto!

(©) LIDIA CRISTINA CARRIZO, poeta y escritora argentina
EMBAJADORA CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA




martes, 13 de enero de 2015

LA MALDICIÓN DEL PROFESOR SVENGALI, Escribe Héctor Grillo, Argentina





La  Maldición  del  Profesor  Svengali

        No me abandones,
        yo te ofreceré
        perlas de lluvia,
        venidas de países
        donde nunca llueve.
                                                                              Jacques Brel

      * * *

"Me he puesto grande, ya ves... sólo le pido a la vida que no me duela..."
Carlos “El indio” Solari – Patricio Rey y los redonditos de ricota.


Hace muchos años los chicos vivíamos de otra manera. Cuando digo “chicos” hablo de los adolescentes. Y me refiero a las diversiones, a la forma de comunicarse, a la jerga utilizada, a la práctica entrañable de la amistad y al sentimiento del amor. A la etapa más hermosa de nuestra vida.
                Cuando uno recuerda esas fechas que parecen tan cercanas creemos que el mundo no giró y aún conservamos la misma lozanía. Error. Sólo es necesario mirar una fotografía: el viejo color sepia tiñe nuestro propio calendario. Por ejemplo, ayer cumplí cincuenta y siete años. Debo utilizar anteojos - unos para ver de cerca y otros para ver de lejos - me duele la espalda a causa de la artrosis, no oigo bien del oído derecho. Gané varios kilos de sobrepeso, algunas arrugas y lo último que perdí fueron los pelos de la cabeza, bastante blancos, por cierto.
Sin embargo, nuestra mente custodia vivas imágenes de juventud, quimeras que sonaban como cantos de sirena, anécdotas graciosas, amores no consumados y ni siquiera declarados, históricos bochornos. Que nunca los descubra algún espejo, por favor... El reflejo del cristal agrietaría nuestro propio engaño, el de creer que fuimos creciendo sin cometer errores; dejaría entrar un hilito de luz sobre crímenes secretos, impunes, ocultos fantasmas lacerantes, aprendizajes de vida que sólo nosotros conocemos y mantenemos escondidos.
Todavía sigo unido a mi primera novia, lo que no es poco decir, en esta época de separaciones, divorcios, madres solteras pero añosas y otras tantas sutilezas que componen nuestro mundo actual, que es muy moderno, sí, pero sobre todo exclusivamente  light  y sin compromisos respetados.
Con mi mujer hemos parido dos hijos; la nena, ya casada y separada, nos ha regalado un nieto y regresó a vivir a casa. Nuestro hijo, en cambio, es de sentimientos más prácticos o mejor dicho más actuales; se ha ido a vivir junto a su novia en pareja, es decir en el viejo y conocido concubinato, relación que no nos molesta, pero si así fuera y lo dijéramos, seríamos tratados por el resto de la sociedad como monstruos antediluvianos. De recibir un nieto de su parte, ni hablar. Los pormenorizados estudios de la situación socio-económica actual, cada vez más decadente, provocan un lamentable pero excelente sistema de control de la natalidad: el terror sobre el devenir futuro.


*  *  *

Hace cuarenta años la vida era absolutamente distinta. Al comenzar la Escuela Secundaria el mundo de las pasiones se dividía entre el fútbol, las figuritas, Tarzanito, las bolitas, los autitos de carreras. El tema Las chicas recién iba entrando en nuestras cabezotas a fuerza de escuchar a los hermanos y amigos mayores que al sufrir cambios corporales y hormonales ya se iban transformando en homos relativamente sapiens pero siempre “libidinosus”.
De esta manera fuimos creciendo y adoleciendo. Es decir, nos fuimos volviendo más estúpidos, menos estudiosos, más rebeldes y gritones. Más torpes, más peludos, más tozudos y groseros. Secretamente culpables de tanto inspeccionar nuestro cuerpo, pero con una fiebre atroz por inspeccionar el de las chicas. Ellas sentirían las mismas urgencias que nosotros, indudablemente, pero a causa de una especie de rum-rum familiar, entendían que ceder un milímetro al gozo de una suave inocente caricia las transformaba en Malas Mujeres en manos de los hombres – ¡qué son todos iguales!- pero que en definitiva siempre fuimos sus propias marionetas durante todas las edades.
No hubo nada más hermoso que la ceremonia de los Asaltos, nosotros las gaseosas, ellas los pebetes, los padres de la dueña de casa tomando mate en la cocina pero con el oído atento a cualquier sonido inusual o peligroso. Los varones con pantalones Oxford, las primeras camisas wash and wear de tela poliamida, corbatas finitas y sacos ingleses, largos, de un sólo tajo detrás y el cierre de un único botón. Las chicas con los primeros tacos altos, vestidos con cuellos botes y peinado a la banana que se mantenía firme como un casco de guerra con el rociado del reciente invento del Spray. Soportar el spray era una tortura medieval: no solamente nos teñía los cuellos de las camisas color azul-violáceo, sino que nos rastrillaba las mejillas recién afeitadas, sangrándolas más de una vez.
 Y al costado de la sala, sobre una mesita, al lado de la lámpara de píe, el trono, el sitio del Rey infaltable en todo asalto: el inefable y siempre bien recordado Tocadiscos Winco. Capaz de reproducir discos de pasta a 78 r.p.m., ya casi en desuso, los Long-Playings de vinilo de 33 ⅓, y los nuevos simples de 45 r.p.m. ya con el adelanto del Microsurco.
-¡¡Ahí viene la plaga!!¡¡Me gusta bailar!! ¡¡Y cuando estoy rocanroleando no me mueven del lugar!!
-¡Its a Limbo, Limbo Rock! ¡Ta rá ri ra´ri ra´ra´!
Y luego los lentos ¡Ahhh! ¿Qué saben los pibes de hoy de la dulce sensación de bailar un lento?
-...Put your head on my shoulddwwwwwiiiissssshhhhh !!!!
-¡Huuuuuhhhhhh!! - Buuuuuu!! -A ver, Raquel, fijate!
-...Put your head on my shoulddwwwwwiiiissssshhhhh !!!!
- ¡Pónganle una moneda de un peso en el brazo de la púa, che,!! ¿No ven que es Microsurco?
-... Put your head on my shoulder ... - ¡¡Biieeeeennnnn!!
-¿Quién fue el estúpido que me tiró un pebete? ¡Que no los vea mi papá porque los echa a todos!
-...Biisiimiiiibisimiimiuchiioooqiomesiferiiistiniiochiiliultimiiiiviiizzzzz... ¡¡biiissiiimiiii!!
-¡Es 33, salame! ¿Quién lo puso en 45? ¡Cambiá de revoluciones!
-Bésame... Bésame mucho como si fuera esta noche la última vez... ¡Béeesaaame!
Y entonces las chicas ponían en práctica una toma de judo y defensa personal, instruida por su señora madre o una tía solterona. La llave consistía en apoyar el brazo izquierdo sobre el hombro derecho masculino y utilizarlo a manera de palanca, alejando o acercando al compañero según se dieran las circunstancias o sentimientos. Si ella gustaba de vos, - ¡Oh! ¡Varita mágica de sublime hechicera! - la toma se invertía y entonces la parejita ingresaba en la cuarta dimensión, levitando dentro de una exquisita burbuja.
¡Qué hermosos recuerdos! Una o dos veces por mes... ¡Un asalto! Formábamos una Barra, casi siempre éramos los mismos, con ligeras variantes. Algunas de las chicas dejaban de venir o algunos de los varones cambiaban de circuito atraídos por nuevos sentimientos y nuevas ilusiones.
Varios del grupo todavía nos seguimos viendo. Muchos quedamos amigos o son amigos nuestros hijos. Inés vivió muchos años de solterona hasta que se casó con un buen tipo, con hijos. Otra Inés estuvo años de novia hasta que se separó... sigue soltera, con sobrinos... Raquel se fue a estudiar y está casada en otra ciudad... Eduardo se recibió de abogado y es Juez Civil en La Plata... A Rodolfo no lo vimos nunca más... desapareció toda su familia, y hubo miles de ridículos rumores. Que el padre había cometido una estafa y escapaba; que la madre tuvo un amante prohibido y huyó; hasta se comentó hace unos años que Rodolfo se afincó en un lejano y desconocido pueblito de la Patagonia... ¿Quién puede saberlo?...Yo me casé con Ana María... Tuve mis hijos... Y Alicia... bueno, Alicia es un capítulo aparte... la chica más bonita que yo he conocido. La que me hizo padecer los sueños y las visiones, los ardores y las vigilias, todo a la misma vez. La amábamos y sabíamos que los amigos también la amaban. Ella misma lo sabía, y los chicos la rondaban y buscaban; les regalaba una chispita en la mirada... pero nunca fue de nadie. Cutis blanco con alguna pequita, pelo castaño rojizo como el reflejo del fuego en una noche estrellada, ojos color del tiempo: añiles si el cielo era azul, peltres, si su color era gris, verdes si reflejaba los pinos. Su boca era un dulce, pero de labios sensuales, con mejillas que eran rositas rococó, rosadas, sutiles y graciosas. Cuando sonreía se te llenaba la boca de saliva como si miraras un alfajor de tres pisos en el recreo de las 10. Sus brazos no eran lampiños; su piel semejaba la pelusita impalpable de un durazno maduro, jugoso y dorado. Su cuerpo era tan perfecto que a nadie se le ocurría imaginarla desnuda o vestida con ropa interior. No nos atrevíamos a llegar tan lejos y menos a llegar y confesarlo. Ésa era su imagen latiendo en mi mente; mi fantasía, mi hoguera inalcanzable. La amaba, la amé y la amo todavía.

-¡Yo no soy marinero soy capitán! ¡ Soy capitán, y así seré! ¡¡Bamba, bamba!!
-¡Chicos! ...Les presento a Rodolfo... viene de Buenos Aires a terminar el Nacional acá...
Traje negro, camisa blanca; morocho, con pelo de una sola hebra peinado hacia atrás. Ojos oscuros, con brillo, de mirada intensa. Simpático y de buena charla, se hizo amigo enseguida. Siempre descubría alguna novedad para alegrar la fiesta y muchas veces tenía más dotes de payaso que de adolescente, pero según su propia confesión sus aptitudes provenían de leer todo lo que caía en sus manos y practicar artes inverosímiles.
-¡Mi amor entero es de mi novia Popotitos! ¡¡Sus piernas son como un par
de carricitos!!
  ¡¡ Click !!
-¡¿Quién apagó la luz?! ¡¡Préndanla enseguida antes de que venga mi papá!!
-¡¡ El  Profesor  Svengali !!... - resonó fuerte una voz profunda...
-¿Qué dice?  ¡Se mamó Rodolfo! 
-¡¡Se remamó!! ¡¡ Parece un loco!!
-El profesor Svengali los va a hipnotizar, señoras y señores. Caerán bajo el influjo de mi mente, me obedecerán ciegamente y harán todo lo que yo les ordene... Tiritarán de frío, no resistirán el calor. Bailarán, cantarán, silbarán... Y el primero que se niegue sufrirá: ¡¡La Maldición del Profesor Svengali!!
Rodolfo impresionaba con el cuello cerrado de su saco abotonado y el sobretodo sobre los hombros. Nadie entendía si hablaba en broma o en serio y se produjo un momento de estupor, de frío aturdimiento generalizado que predispuso el clima para cualquier disturbio: o una calma opresiva antes de la tormenta o directamente una tragedia. Más de uno empezó a las risotadas. Yo me di cuenta en el acto de que se trataba de una chacota perfecta.
-Vení, Raquel... te voy a hipnotizar... ¡Serás la esclava del Profesor Svengali!
-¡¿Vos estas loco?! ¡¡Y no me mires con esa cara que le cuento a mi papá!!
-¿No existen los valientes en esta casa? ¡Sufrirán la maldición! ¡Son unos cobardes!
-¿Sí? A ver... ¡Hipnotizáme si sos brujo! - desafió Carlitos.
En medio de un silencio total, Rodolfo se paró frente a la cara de Carlitos. Lo miró penetrante con esos ojos dementes y mientras balanceaba un viejo reloj como si fuera un péndulo le fue diciendo con voz ronca:
- Mirá fijo el reloj... el destello del reloj... estás cansado... muy cansado... te pesan los párpados... cada vez te pesan más... te pesan mucho más... eso es... se te cierran los ojos... es que tenés tanto sueño... ya se cierran... se cierran y dormís... dormís y sólo obedecerás mis ordenes, sos mi esclavo...
El silencio asustaba, era impresionante, opresivo, angustiante... los padres de Raquel miraban extrañados desde la puerta de la cocina sin comprender muy bien qué estaba sucediendo.
-¡El Profesor Svengali te ordena! ¡¡Obedece!! ¡ Eres una  gallina !
Y Carlitos abrió un ojo y le dijo: ¡¿Qué?!  ¡¿Pongo un huevo?!
El estruendo fue total. Las carcajadas se oían desde fuera de la casa y hasta los padres de Raquel entraron nuevamente a la cocina desternillándose de risa. Fue una de las anécdotas más ingenuas y divertidas de nuestra juventud. Rodolfo - ¡pobre!- quedó apabullado y culpaba a todos menos a sí mismo.
-¡Es que no se concentran! ¡¡Me lo hacen a propósito!! ¡Son malos amigos! ¡¡Yo soy el auténtico Profesor Svengali!! ¡Vení, Alicia, vos que me respetas, vení que te hipnotizo!
La fiesta se desarmó. Mientras nos íbamos yendo todos, escuchamos desde el zaguán al cándido Rodolfo que sin resignarse le decía a la querida Alicia, que fue la única que sintió compasión:
-Mirá fijo el reloj... el destello del reloj... estás muy cansada... te pesan los párpados... cada vez te pesan más... se te cierran los ojos...
Nos fuimos alejando con una sonrisa indulgente. Era una noche de otoño, fría, triste y lluviosa.

*  *  *

Alicia es la única que no ha envejecido. Ayer fui a visitarla, como casi todos los domingos. El mismo crepitar del fuego en su cabello; siguen dibujadas las pecas de niña en las mejillas y las flores rococó aroman su boca deliciosa. El único detalle que no pude ver nunca más, fueron los diamantes de sus ojos de colores. Es que Alicia sobrenada inmóvil sumergida entre sus sueños. Jamás despertó. Sigue hipnotizada, sufriendo en vida La Maldición del Profesor Svengali. A lo largo de estos años no hubo médico, ni brujo ni curandero que la sanara, o un sacerdote que la exorcizara. Siempre vive en la nube de la misma cama de la misma habitación de la misma Clínica. Su padre vendió todas sus propiedades, el campo, la casa, las ropas. Ante un Escribano Público delegó un curador encargado del sustento de su hija; luego se puso un revolver en la boca y se mató.
Descorrí las mantas de su nido, lavé su espaldita magra, los pequeños pechitos de jazmines, su vientre de madreperla. La sequé, y con una crema le hice masajes en todas las tersuras de su piel de ángel atrapado.
Acomodé su cuerpo de costado para que no se le formaran escaras ni llagas en la espalda ni en las nalgas; rocié talco florecido en las axilas y en el trigo de su pubis vegetal. Antes de taparla nuevamente le puse un camisolín color rosa recién planchado y la perfumé con mi colonia preferida. Cambié el agua de un florerito de porcelana que le regalé un día de Reyes, y le puse un manojo de fresias de colores lilas, blancos y amarillos.
Después me senté a su lado y estuve charlando un largo rato. Le recordé mi cumpleaños y comí una porción de torta que cocinó mi hija. Le conté de los amigos, de sus parejas, de sus trabajos. Quienes son los que triunfan, los divorciados, los que van muriendo; le conté de mi vida, de mi nieto, de mi jubilación. Y como todas las visitas, como todos los domingos, la tomé de la mano y le hablé, letra a letra, palabra a palabra, de mi infinita pasión. De cuánto la amé, de cómo la amo, y hasta dónde la seguiré deseando.

¿Quién me asegura que no me puede escuchar?


© Héctor grillo, Poeta y escritor argentino
MIEMBRO HONORIFICO DE ASOLAPO ARGENTINA



EL SILENCIO, el silencio de las cosas que padecemos, escribe Salomé Moltó, Alicante, España



EL SILENCIO, el silencio de las cosas que padecemos
           
         Un año más nos llenamos de bullicio, alegría y fraternales encuentros, llegan los familiares y celebramos ese evento, cada año repetido, de quien vino a sembrar el amor, el respeto, la esperanza, que lo lograra y lo logre ya es algo diferente y creo que difícil. Luego cada cual vuelve a sus lares, a sus obligaciones, a sus silencios.
            Siempre he pensado que el silencio es un valor elemental de nuestra convivencia y por supuesto de nuestro comportamiento. Quien el silencio no respeta, pierde una gran oportunidad de saber, ver y sentir un más allá, de lo que nos rodea.
            La concentración para realizar un trabajo intelectual debe de hacerse en silencio, ya que de otro modo, esa concentración que buscamos se frustraría. Para la meditación, el estudio y un montón de cosas más, el silencio nos es indispensable; es una actitud que nos pone en disposición de poder escuchar a los demás y que ninguno de sus argumentos se pierda.
            Pero son muchos y diversos los silencios que nos asisten. El silencio que ocultamos y que se muestra a los demás a través de nuestros ojos con la tristeza que de ellos emana, porque el silencio nos ayuda a ocultar nuestras penurias.
            Silenciar nuestros problemas, nuestras angustias, nuestros temores es una práctica normal.
            Hay también un silencio cobarde, la violencia contra niños y débiles ante la cual no nos rebelamos, ese sería el peor de los silencios.
            Cuántas veces hemos estado atentos a ese silencio que emana constantemente a nuestro alrededor, es como dejar que fluyan de nuestro interior unas llamadas que tanto tiempo hemos mantenido calladas y en ese silencio, que nos imponemos, salen las voces que tantas cosas nos sugieren.
            Paseamos por el campo en silencio y el ruido de ese silencio nos invade, nos seduce, es el ruido del silencio que nos enriquece, pues ningún detalle de los que nos rodea se nos escapa, no, todo capta nuestra atención, todo nos instruye silenciosamente.
            No queriendo molestar a los demás con nuestras inquietudes, las silenciamos, sí, casi todo lo silenciamos, y no es malo, pues necesitamos o deducimos que al igual que el proverbio árabe dice: “Si lo que vas a decir no vale tanto como el silencio, mejor te callas”, sí, el silencio nos nutre de valor.
Indudablemente que el silencio enriquece nuestras vidas, si lo usamos debidamente. Bueno, como casi todo.

©SALOMÉ MOLTÓ, poeta y escritora de Alcoy, Alicante, España.
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA