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martes, 28 de octubre de 2014

UN CUENTO de HECTOR GRILLO,Junín, Buenos Aires, Argentina


Imagen de:www.clinicadeansiedad.com


“Muchacho, tú deberás cargar ese peso, acarrear ese peso un largo tiempo (Boy, you´re gonna carry that weight, carry that weight a long time). “Carry that weight” Carga ese peso” (Lennon / McCartney)

        
"Hola, te caigo bien?"  Graffiti en Av. Curapaligüe y Alberdi (Flores).

“Hemos modificado tan radicalmente nuestro entorno que ahora debemos modificarnos a nosotros mismos para poder existir dentro de él.” Norbert Wiener

“Yo busco una canción, que ya escribió mejor alguien que quiso ser otro, y jamás lo fue.” “Pretensiones” Ella es tan cargosa

“C'est la vie” (Es la vida)  Graffiti en Moldes al 1400.


Por fin, Lucas despertó. La noche había sido febril, llena de desvelos y duermevelas con extrañas pesadillas. Solo durmió, al amanecer, el corto sueño de los insomnes. Con esfuerzo dejó la cama, cuidando de no molestar a su gatito, que siempre dormía a sus pies.
Adormilado fue al baño, orinó, lavó su cara, sus manos y sus dientes. Limpió sus anteojos y se vistió la misma ropa de todos los días. Ahora sí, despabilado, estaba casi inmerso en el mundo.
Lucas terminó de tomar el café con leche. Sin pan, para no engordar. Se lo comió el gatito, con su leche. Lucas entregó la taza vacía a su madre y fue hasta el galpón, con el gatito caminando por detrás. Se subió a un banquito, desplazó unos libros viejos desde el último estante y bajó un paquete envuelto en franela que tenía un leve olor a aceite. Y más leve aún, un lejano aroma, recuerdo de su padre.
Quitó la tela. Abrió otra cajita y fue acomodando su contenido con una delicadeza casi femenina. Suavemente, como si él supiera de esas cosas. Notó una oscura frialdad cuando lo guardó en el bolsillo.
Regresó a la cocina, tomó sus libros, cargó su mochila y sin hablar, besó muy fuerte a su madre. Lucas todavía tenía un resto de esperanzas, como siempre las tenía.
El gatito se detuvo en el umbral y lo miró; era su despedida de todas las mañanas.
Al llegar a la escuela sufrió dos sentimientos encontrados, la sensación de ingresar nuevamente al infierno, como todos los días, y a su vez, la tranquilidad más absoluta. Como si ahora fuera una noche de luna, en el invierno, y él fuera un barco navegando hacia algún puerto, donde alguien lo estuviera esperando.
Pero apenas entró, la vio. Ella era el primer dolor, la chica de sus sueños, su amor imposible. La dulce imagen que se repetía en sus siestas y en sus noches, y en las horas de estudio. La causa e inspiración de tantas florcitas escondidas y corazoncitos dibujados en su cuaderno. Ella también lo vio y al instante puso cara de asco. Hizo algún comentario a sus amigas y todas se rieron groseramente. Una de ellas hizo una mueca burlona y le dijo algo pero él no la oyó. Lucas sintió que sus mejillas ardían. Bajó la vista, avergonzado, y comenzó a perder el sosiego. Oyó rechinar a sus propios dientes y retumbar a su corazón.
Sintió una trompada y un empujón por la espalda. ¡Qué hacé, gordo boludo! dicho en medio de carcajadas. Comenzaba el martirio de todos los días, la tortura diaria de la que no podía escapar. Lucas pensó que alguien, algún demonio malvado, injusto, incomprensible, le estaba robando la adolescencia. La paz… Más aún, le estaba robando toda su vida por completo. Contra ese maldito él no podía luchar, no era tan fuerte.
Hubiera pedido socorro a mamá; estiraría sus brazos, sus manos para tocarla, pero ella no estaba. Trató de escucharla, de abrazarla - acurrucarse y dormir en sus brazos - pero no, él estaba definitivamente solo.
Lucas trató de avanzar hacia el aula, pero recibió un puñetazo en el estómago. ¡Bajá la panza, gordo sorete! Lloró una sola lágrima, que bajó rápida por su mejilla. Pero trató de mantenerse firme y seguir caminando.
También podría gritar y pedir ayuda, algo, o alguien, ¿un preceptor? una palabra, una mirada de apoyo pero nadie en la escuela se la dio. Solo se escuchaba un zumbido chillón y un ruido sordo, un montón de voces lejanas que giraban y giraban como un trompo. Pero nada más.
Hizo apenas unos pasos cuando sintió un doloroso cachetazo sobre la oreja izquierda, desde atrás. Eso le torció los anteojos, que casi se caen al piso ¡Forro!
Escuchó las risas de las chicas, como el eco de un coro desafinado… Su corazón golpeó más fuerte y retumbó en su garganta.
Y alguien retorció, sin un aviso siquiera, el lóbulo de su oreja derecha. Los labios de Lucas se secaron en un instante y sus ojos se pusieron lejanos, vidriosos y vacíos. Metió la mano en el bolsillo y el frío del metal lo tranquilizó nuevamente, como si todo su cuerpo se hubiera metido en el hielo…Se apagó el sonido de su corazón.
Solo faltaban unos metros para el aula. Ya llegaba, ya llegaba… Pero justo se cruzó el bravo del curso. Se paró delante y le tomó suavemente los testículos. Los acarició y luego los apretó fuerte, muy fuerte, y le dijo al oído en un sospechoso susurro ¡Gordo puto! Fue lo último que hizo. Lucas lo mató de un tiro en el vientre y otro en el pecho. Luego mató a otros dos que intentaban huir; a uno de un balazo en la cabeza y al otro de un disparo en la espalda. Después, lentamente, paradito allí entre el humo y el olor, en medio de un silencio espantoso, se apoyó el caño caliente en la garganta, tuvo una última visión de su gatito y apretó el gatillo.

Cuento galardonado con el 1° premio en el lll Certamen de poesía y narrativa de SADE, filial Junín, septiembre 2014, Buenos Aires, Argentina

© HECTOR GRILLO, poeta y escritor argentino.
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA
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lunes, 27 de octubre de 2014

NOTICIAS DE NUESTROS MIEMBROS DE TUCUMAN, ARGENTINA: LETICIA MURE Y ERNESTO ROJAS


A LETICIA MURE y ERNESTO ROJAS, poetas y escritores argentinos; CANCILLER CULTURAL  y  GOBERNADOR CULTURAL respectivamente, de ASOLAPO ARGENTINA en LA PROVINCIA DE TUCUMAN.

Asolapo Argentina les hace llegar la más sincera felicitación por esta presentación de sus libros de poemas.

El mayor de los éxitos!
Abrazos de todos nuestros miembros!
Norberto Pannone

Presidente

NOTICIAS DE NUESTROS MIEMBROS. HECTOR GRILLO, HA SIDO PREMIADO POR LA FILIAL JUNIN de la SOCIEDAD ARGENTINA DE ESCRITORES


En el salón "La Resolana" de nuestra ciudad, se realizó el sábado 25 por al tarde, la entrega de premios del 3º Certamen de Poesía y Narrativa para Juveniles y Adultos " José Hernández", organizado por S.A.D.E. filial Junín. En Adultos el jurado estuvo integrado por la profesora de Letras señorita Magdalena Pujadas y los escritores y poetas señores Darío A. Lobato y Norberto I. Pannone.

      Este jurado otorgó al escritor local Héctor Grillo el 5º premio en poesía, por la obra “Magenta” y el 1º premio en narrativa, por la obra “Muchacho, tú deberás cargar ese peso, acarrear ese peso un largo tiempo”. Este es un relato duro pero muy actual, sobre la crueldad del bullying, que lamentablemente siempre está vigente.
         Magenta, en cambio, es una recopilación de algunos Haiku Impresionistas como el siguiente, tan íntimo.

Cae la lluvia…
Los amantes la miran       
quietos y en paz…

HÉCTOR GRILLO, poeta y escritor argentino.
MIEMBRO HONORIFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

ASOLAPO ARGENTINA FELICITA A NUESTRO ESTIMADO MIEMBRO DESEANDO QUE SUS ÉXITOS SE PROLONGUEN INDEFINIDAMENTE.

Norberto Pannone
Presidente



domingo, 12 de octubre de 2014

FLORES DE PAZ, de Irene Mercedes Aguirre, Argentina


Imagen de: caulagarriga.blospot.com


FLORES DE PAZ

Eres tú el desafío del humano,
la expectativa y mira permanente,
como el canto lejano de la Fuente
que discurre  las aguas de tu  mano.

Ideal de los años, convincente
solicitud de un inasible arcano,
noble  esencia  sutil del meridiano
que equilibra los cuerpos y la mente.

Corredor de un proceso inacabable,
tapizado con llantos, con  dolores
y recuerdos de espanto, insoportables,

nos alientas  a superar errores,
a crear el espacio inolvidable
¡donde  broten , por fin,  augustas flores!


©IRENE MERCEDES AGUIRRE, poeta y escritora argentina.
MIEMBRO HONORÍFICO de ASOLAPO ARGENTINA


OBRAS PICTÓRICAS de ELSA YOLANDA SOLÍS MOLINA, Barcelona, España


(C) ELSA YOLANDA SOLÍS MOLINA, Artista plástica, de Barcelona, España.
MIEMBRO HONORIFICO de ASOLAPO ARGENTINA

ARTESANÍAS DE NUESTROS MIEMBROS, RITA PANNONE, Sondrio, Italia




(C) RITA PANNONE, especialista en artesanías, de Sondrio, Italia.
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

viernes, 19 de septiembre de 2014

ANHELOS, de Joseph Berolo, Bogotá, Colombia


Imagen de: cantinhodmizia.blogspot.com


ANHELOS

Ha llegado ya la primavera
y en el alma de las cosas
la ternura crece y es aroma 
en el cáliz de las rosas.

Hoy las musas amanecen
vestidas de sutiles verdes,
en el aire sus amores crecen
y es dichoso su querer querer.

Ya no más el duelo de lo frío
ni la ausencia de calor humano
ni el saberse solo y desvalido
ni querer dormir sin un amaño.

Ha llegado la dulce primavera
a despertar los duendes, 
ya se escuchan las palomas
ronronear entre la gente.

© JOSEPH BEROLO, poeta y escritor de Bogotá, Colombia.
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA






LOS NIÑOS MÁRTIRES, de Yolanda Elsa Solís Molina, Barcelona, España






Imagen de : www.notimundo.in

LOS NIÑOS MÁRTIRES

Cuánto pavor sin olvido 
sin caricias de sus padres
cuántas flores han caído...
¡Como lágrimas de madre...

Cuántas bellezas frustradas
cuántos suspiros callados
cuántas auroras segadas
cuántos cantos silenciados...

Cuántos juegos suspendidos
cuántas mañanas en vano
sin escuchar los perdidos
¡gritos de niños... jugando!

© YOLANDA SOLÍS MOLINA, Barcelona, España.
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


VELERO EN LA PLAYA, de Esther González Sánchez, Vigo, España


Imagen de: www.momentaryawe.com

VELERO EN PLAYA

Íntimo, embebido,
con los ojos en proa
mirando al horizonte; 
ensimismado en aguas
que hirieron su zig-zag en tus costados,
vigilas el descuido de los peces,
acaso  deteniendo
el sabor y la red de sus escamas
en tu abultado vientre.

Hay un olor  a ausencia en tus bodegas,
un espacio enigmático
de aromas y pinceles
en tu largo discurso de piel negra,
y al acecho de ti,
de siempre en tus lugares,
como atalaya en el tiempo
alguna vez lo avistas
secuestrando cáñamo en tus redes,
y naufragios de arena en las regalas
o entreabriendo  las garras de un abrojo
en una salva de islas.

¡Estática presencia!
Extingue tus espumas
allí donde la mar
se espesa y excita
enjuagando de azul
a las rosas desnudas del océano.
Y mientras desmenuzas los oscuros
y el salobre sabor de sus maderas,
se fugará de ti la sustancia
que fuera inamovible.

A veces me confunde
todo tu brío en pie
erguido hasta la cima
cual ola funeraria
de una vieja osamenta;
pero jamás me miento,
¡tú nunca morirás en el desgarro,
distraído en el vértice
de la tarde que mira hacia el ocaso,
porque no eres  barquilla sin colores
ni el imperio alargado de tu  mástil,
se ultima en un palco de pálidas gaviotas!

No, tú no eres un prófugo
vagando entre la niebla
ni tampoco eres tránsito de vida
que  ya en  sueño de otoño
admita correcciones
¡Oh silencioso!: sé,
que a tu calado yerguen
altas blondas en lenguas del océano,
en tanto que en cubierta,
papilas de la noche
- rotundas como un eco
desatan sus amarras
para mudar tus días
igual que muda el agua su existencia.
Mas sé que no es en vano
vivir cerca del mar:
allí calza la brisa solitaria
que se apura al pulmón de la vela.

Antiguo y rancio buque:
¡Tú nunca morirás
si en tu profundo ora
en despertar continuo,
preciso el mismo verso
de los ojos en proa
midiendo la distancia entre ti
y  un barco que se va
sumiso y sin destino.


©ESTHER GONZÁLEZ SÁNCHEZ, poeta y escritora de Vigo, España
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA





jueves, 18 de septiembre de 2014

EL PERFUME, de María Cristina Aráoz, Argentina


Imagen de: mundovision.forogratis.es


EL PERFUME…


Nos acercó una charla a solas
necesaria, sincera, amena, cálida…
Casi una profunda confesión intima,
que nos debíamos.
Acostumbro a hablar en voz algo baja,
y tu ansiedad preguntaba:
¿Cómo, cómo?
En la intimidad del ámbito,
la distancia, era poca
justo el largo del lecho, donde
yo, vestida y sentada, reposaba
apoyando mi espalda en esa cama.
El calor hizo que desnudaras tu torso
nos rondaban obligatorias verdades.
La atracción se contenía tímida.
Dialogamos bastante
sobre hechos y dichos, propios y ajenos.
Como en un sutil chal, nos envolvió la charla
sobre nuestra vida y pasión por las letras…
De pronto me corrí, hasta los pies de la cama
para entregarte tus libros y algunos míos.
Entonces, me atrajiste con fuerza hacia vos
en un apretado abrazo, preguntando:
“¿Por qué te pusiste ese perfume?”
Me besaste apasionadamente y…
Allí se selló nuestro sublime secreto.

© MARÍA CRISTINA ARÁOZ, poeta y escritora argentina.
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA