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martes, 4 de marzo de 2014

LA NIÑA Y EL HOMBRE, de Norberto Pannone, Argentina




LA NIÑA Y EL HOMBRE

Viejo mastín,
héroe de pretéritos inicios. 
Tu gris pelambre,
opacada por el tiempo, palidece.
Hacedor del frío,
patrón de los silencios.
Mendigo aún,
por lo que falta.
Ansioso por el resto.
Detuviste tu paso
indeclinable, ante lo nuevo.
Dilapidaste estíos
y la fragmenta primavera
en cauteloso añil,
tiñó tu cielo.
No sé si fue mejor…
O infame.
No sé cómo ni dónde.
No importa…
Algo pasó por allí,
efímero y cruel, 
despertando tus ansias 
en la herida absurda
de tu tiempo.
la certeza de amar…
labró un destierro.

(C) NORBERTO PANNONE, poeta y escritor argentino
MIEMBRO FUNDADOR Y PRESIDENTE DE ASOLAPO ARGENTINA

lunes, 3 de marzo de 2014

EL ECO DE LA GLORIA, de CARLOS MACENA, poeta y escritor argentino






HOMENAJE AL MARISCAL

FRANCISCO SOLANO LÓPEZ

EL ECO DE LA GLORIA

Toda la muerte en paraguayo nido,
toda la tierra entera asesinada.
Una madre reencuentra la mirada
de su niño soldado fallecido.

El Paraguay altivo se ha perdido,
vierte en ríos su sangre derramada
llevando su cerviz enamorada
hecha de sueños de vergel bruñido.

Se hablará del silencio en los maizales,
del gran orgullo y de los ideales
del alma guaraní de eterna gloria.

Se hablará del imperio y sus secuaces,
de relatos impíos y falaces,
de la matanza que dejó la historia.

© CARLOS MACENA, poeta y escritor argentino.
Secretario General de Prensa y Difusión por ASOLAPO ARGENTINA en Buenos Aires, Argentina





sábado, 1 de marzo de 2014

"CAFÉ", de Laura Bolli, poeta y escritora argentina

CAFÉ

El café se enfrió,
la taza de porcelana espera sin guardar.
El cenicero azul de cristal está limpio.
Tus ojos azules, sí hay nubes, celestes sí hay sol,
miran otros ojos, no los míos, como antes.
La lencería quedó guardada, pregunta.
¿Por qué?
¿Qué respuesta doy?
Sólo mentiras, así respondo.
No hablo, no tengo ganas.
Sólo preguntas, que me contesto con mi miedo.
Mi miedo, ese miedo que hizo que el café se enfríe.
Qué el cenicero este limpio y la taza sin guardar.
La lencería, cree mi historia.
Gracias por hacerme sentir mujer,
por revivir hormonas y sentimientos.
Creía haberlos dejado en la orilla de un mar cualquiera,
de un día cualquiera, a una hora cualquiera.
Gracias, por hacer desear que mi cuerpo se desoje, con cada prenda que hubiese caído,
como  pétalos de rosas rojas, cayendo por la brisa suave al pie de su amor quedando despojada.
Todo siempre fue para ti, creíste que lo regalé a otro amor.
Sólo fue para que, tus ojos azules, cuando hay nubes, celestes sí hay sol.
Miren sin culpa, a la mujer que tienes hoy.

                   ©LAURA BOLLI. Poeta y escritora argentina.
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA





CADENAS, de Mara Ester Sorbello, poeta y escritora argentina

CADENAS

Sin hablar, me miras
cuando quema esa pupila, me desarmas.
Como puedo, me rearmo,
me recompongo.
Quiero hallar fuerzas y decirte:
¡No!
Mis manos y yo temblamos,
como tiemblan los tempranos lirios,
bajo la suave brisa.
A pesar de tus golpes y agravios
que duelen más que los primeros,
me dejo llevar, otra vez, a nuestra casa.
Sé que ella, algún día,
pueda, quizás, ser mi tumba.
Más, no me atrevo a rebelarme.
No puedo romper estas cadenas
que me atan a tus pupilas
que logran quemar,
mi pobre autoestima.
Y ahí voy, hacia mi inexorable destino.

MARA ESTER SORBELLO, poeta y escritora argentina.
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA



OTRO DÍA, de Rodolfo Leiro, poeta y escritor argentino




OTRO DÍA

Cierto día banal, indiferente
deviene en el molde de mi aldea,
donde asilo el pleno de mi idea
sobre  plano de luz inexistente,

ensayo mi peldaño penitente
con el iris de sol que me moldea
mientras mi pecho asténico jadea
con mi lápiz de rima incoherente.

No fui el bardo genial y reluciente
pretendiendo la gloria permanente
que en la vis de mi sueño cabildea;

desde el profundo espacio impertinente,
un ocaso endolora y su simiente
con su siniestro alfil me bombardea.

© RODOLFO LEIRO, poeta y escritor argentino.
Miembro Fundador y Presidente Honorario de ASOLAPO ARGENTINA


VIGILIAS, de Lidia Cristina Carrizo, Argentina

VIGILIAS


El transcurrir de cada tiempo en la frontera enamorada con  
esa luna y el espejo del mundo, con el cristal que cada uno 
lo alimenta en la tarde rosa, con el temor de sus espinas 
cuando la tomo indescifrable así como el agua suelta! ...

La costumbre de amar desde mis días 
de niña que tejieron mis secretos, y me
trazaron pinceladas, cada letra, paso a paso.
Los días tienen el sabor con cada historia.

El cristalino río, refleja la redondez de todas las vigilias. 
El cielo enamorado resplandece lo justo, en cada tiempo.
El crudo puñal de la muerte, goza de una eterna memoria.
Nada quebranta mi rutina diaria en el milagro de siembra.
Amé cuando perfilé el abismo. Me sentí un pájaro sin alas.


© LIDIA CRISTINA CARRIZO, poeta y escritora argentina.
MIEMBRO FUNDADOR y GOBERNADORA CULTURAL de ASOLAPO ARGENTINA

jueves, 20 de febrero de 2014

¡DONDE ESTABAS AMOR?, de Belta Díaz de Tonna, poeta y escritora uruguaya

           
                  Imagen de verem10.wordpress.com

¿DONDE ESTABAS AMOR?

¿Donde estabas Amor?, porque desvío
vi tu estela de luz casi ocultada
tras las breñas enhiestas del hastío?

¿Por que estéril desierto, desterrada
mi esperanza en quimeras perseguía
el oasis azul de tu mirada?

¿Por que mares helados de apatía
dirigí mi velamen, gravitando
 en tu norte, mi brújula vacía?

¿En que estación del tiempo... o fue soñando
pasajero fugaz de alguna aurora
tu piel me hirió y desperté llorando?

Hoy se que tu expresión reveladora
se encuentra en cada espacio de mi alma.
Que tu canto me llega con la hora
de estable paz y conquistada calma.

©BELTA DÍAZ DE TONNA, poeta y escritora de URUGUAYA
PRESIDENTE DE ASOLAPO URUGUAY



LA VOZ DEL AMOR, de Susana Roberts, poeta y escritora argentina


viajesen.blogspot.com

LA VOZ DEL AMOR

Levanto mis ojos a los montes…
….no permitirá que resbale tu pie, tu guardián no duerme (salmo 120).

He sostenido  siglos de alerta
en los oídos del tiempo
que emanaba de tu sabia

He mantenido  la flor
de frutos silvestres
en la voz del amor
cuando el amor se va.

He seguido la huella
vencido las sombras
en el desierto las culebras
en los montes la espesura
y en los prados los cristales
lastimándome los pies

He llorado
sobre el quebranto bíblico
desnuda de agua y miel y
he seguido el manantial
junto a pobres y vencidos
nidos de hambre y sed

Fui la voz del silencio
torpe en los templos y
en las calles un torbellino
un sudor que yerra
fracción  de luz en el beso
grito de  amor  un hoy eterno.

© SUSANA ROBERTS, poeta y escritora argentina
GOBERNADORA CULTURAL de ASOLAPO ARGENTINA en CHUBUT, ARGENTINA


MI VIDA, de Rodolfo Leiro, poeta y escritor argentino


MI VIDA

“que la vida es un minuto una mísera palabra”
Pedro Bonifacio Palacios (Almafuerte)

La he poblado en sueños y utopía,
la rimé con mil gemas de mi canto,
adosé mi ilusión, tanto y tanto
como radiante sol en pleno día.

Convertí cada duelo en melodía,
superé las aristas del quebranto,
no sucumbí en rezos y en el llanto
ni me rodó la pátina sombría.

Caminé, ya descalzo, en serranía,
fuego fui en  fogata que solía
alumbrar con mi verso tapicero;

y me fui destruyendo, pobre bardo,
tendido sobre láminas de cardo.
Huelo  hueco final por compañero.

RODOLFO LEIRO, poeta y escritor argentino.
MIEMBRO FUNDADOR DE ASOLAPO ARGENTINA, PRESIDENTE HONORARIO Y ASESOR CULTURAL


miércoles, 19 de febrero de 2014

ATLÁNTICO SUR, de Yoli Fidanza, poeta y escritora argentina

                             
ATLÁNTICO   SUR
A LAS MADRES DE LOS SOLDADOS MUERTOS EN MALVINAS

Tan honda tan tremenda la herida
Ayer. Hoy. Mañana.
En un siglo de vuelos al espacio
oscuras clonaciones, cibernético asombro
el mal alimentado de dinero y poder.

Yo que creí vencidos los miedos de la infancia
esas noches pobladas de fantasmal espíritu
he temido desde mi insomnio adulto
a una hembra  de hierro decidida a ejecutar el mal.
Poderosa mujer desde entonces es tu nombre maldito.

Sin adiós se perdieron los chicos del Belgrano
no sabía de hierros ni de aceros que estallan
con incrédulos ojos quedaron dormidos entre hielos.

Es tan bravo aquel mar que ni el grito de ningún duelo llega
es tan sordo que ni el grito de las madres escucha.
No olvidemos sus nombres, eternamente lo repiten las olas.

© YOLI FIDANZA, poeta y escritora argentina.
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA