LOS REYES MAGOS
– Si vos no te portás bien
le digo a los Reyes Magos
que te dejen sin regalo
y te quedés sin el tren.
– Es que mi Vieja, también,
un poco se aprovechaba
porque esa noche llegaban
los tres Reyes de Belén.
– La carta la había mandado
sin faltas de ortografía
así los Reyes veían
que yo era un chico aplicado.
– Hice todos los mandados,
me lavé hasta las orejas
porque ese día mi Vieja
me tenía acorralado.
– La luna hacía brillar
el lustre de mis zapatos
y si ellos fuesen chicatos
¿quién les podría avisar?
– Por eso al irme a acostar
puse la almohada a los pies
y me acosté al revés
para poder vigilar.
– ¡Cuándo más lo precisaba
vengo a quedarme dormido!
Me desperté a los maullidos
del gato de la encargada,
ya entraba la madrugada
de un radiante Seis de Enero,
y un trencito, el más diquero,
del umbral me saludaba.
-¡Qué alegría que uno siente,
explicarla ya no puedo!
Unas ganas de ser bueno,
de ser bueno hasta la muerte…
——
Al que dejaron sin nada
fue al hijo de la de enfrente.
¿Cómo se habían olvidado?
Siempre muy bueno sacaba,
con nosotros no jugaba
porque enseguida tosía
y los Reyes no sabían
que el padre no trabajaba.
– Yo comprendí su dolor
cuando me vio con el tren,
se acercó a mirarlo bien
y después lo acarició.
A mí me daba calor
de que me viera jugar
y en casa lo hice entrar
y él también se divirtió.
——-
¡Cuántos Reyes han pasado
por la puerta de mi vida!
Y a mi alma dolorida
cuántas veces la han dejado
como un zapato gastado
esperando a su Melchor
que le dejara el amor
para un mundo envenenado.
– Esta noche por los cielos
llegarán los Reyes Magos.
Vendrán trayendo regalos
a los chicos que son buenos.
Pero hay otros pibes buenos
en otro lado de la Tierra
que por culpa de una guerra
no han de pasar los camellos.
– Señor, yo aprendí a rezar
arrodillao con mi Vieja,
si nunca te fui con quejas
¡hoy me tenés que escuchar!
¿Por qué tienen que pagar
esos pibes inocentes
de que en el mundo haya gente
que sólo piensa en matar?
– Ellos ¿Qué saben de guerras?
Ellos quieren Reyes Magos
pero en lugar de regalos
tienen un miedo que aterra.
Si vos pararas las guerras
pasarían los camellos.
¡Yo te lo pido por ellos!
¡Por los pibes de mi tierra!!!
HÉCTOR GAGLIARDI – (Buenos Aires, 29 de noviembre de 1909 – Mar del Plata, 19 de enero de 1984), Argentina
HÉCTOR GAGLIARDI - LOS REYES MAGOS - Recitado
Click: https://www.youtube.com/watch?v=QbyjB88uQF8

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