ES VERDAD
Es verdad que la mirada se me aclara
al compás de los crepúsculos.
Que los silencios me anuncian
nuevas auroras.
Es verdad que la perfección
ha dejado de invadirme.
Que los asombros ya no forman parte
de mis días.
Es verdad que a veces la sonrisa se retracta
y muere en llanto.
Es verdad que voy mutando
con el mismo criterio de los soles,
con esa perenne utopía
de gestar albas cuando se oscurece el alma.
Es verdad que desintegro mis creencias
para acercarme un poco más a la realidad.
Es verdad que los minutos no cuentan
cuando un sueño hace dominio
en la encrucijada de las venas.
Y que mirar hacia atrás
es el designio inconcluso
de las esperanzas muertas.
Es verdad que pido ayuda,
que extiendo las manos,
que medito los miedos
y me sorprenden los instantes
que murieron en vano.
Es verdad que he perdido mi rostro
entre tantas actuaciones del destino.
Es verdad que he perdido mis perfiles
entre tantos llantos ocultados.
Es verdad que me estoy buscando,
y tal vez, sin saberlo, ya me he encontrado.
ELSA FLORIT, Poeta y Escritora, Cañada de Gómez,
Santa Fe, Argentina
Miembro Honorífico de Asolapo Argentina
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PRESIDENTE: NORBERTO PANNONE
lunes, 17 de septiembre de 2012
ES VERDAD
sábado, 8 de septiembre de 2012
PEDRO
PEDRO
El patio era pequeño y cubierto de plantas, en medio una puerta ancha y bajita, había que inclinar un poco la cabeza para poder entrar. En cambio el color de la madera era brillante. Pensé que las dos mujeres que compartían la vivienda eran muy hacendosas.
.-Compra el pan y la leche y yo me acerco a ver a Eulalia y a Amanda -me dijo mi hermana- mientras desaparecía inclinando la cabeza por la puerta de madera luminosa, yo entré por la puerta de la panadería que quedaba a la izquierda.
Esperé largo tiempo, sólo era una pequeña visita y ya estaba tardando mucho. Cogí un pedazo de pan y me lo fui comiendo, mientras miraba la ventana por ver si alguien aparecía. En cierto momento vi que se movía la cortina, pero no vi a nadie
La ventana de la vivienda de las hermanas Eulalia y Amanda, daba al patio y desde allí las dos amigas de mi hermana, observaban a toda persona que entraba a la panadería, ya que la gran puerta de acceso al patio daba entrada a la panadería y a la vivienda de las dos mujeres. Dos lugares que quedaban al fondo del pequeño patio.
Todavía esperé por lo menos media hora, cuando empezaba a desesperar apareció mi hermana cerrando la puerta de la vivienda de sus amigas y mirándome me dijo:
.- ¡Vamos que se nos ha hecho muy tarde!
.- ¡Será a ti, yo llevo más me media hora esperándote!, casi me como todo el pan.
Cuando levanté la vista, ya saliendo por la puerta de acceso a la carretera, Amanda nos observaba desde la ventana. Levantó la mano y nos dio un “adiós” con gesto doloroso. Yo me detuve y la observé, estaba tremendamente triste, su gesto me desconcertó.
.- ¡Vamos ya!- repuso mi hermana y nos dirigimos al coche aparcado en el arcén.
Mi hermana tampoco estaba muy contenta, me pareció desconcertada.
.- ¿Qué ha pasado? ¿De que habéis hablado que te has retrasado tanto?
.- Amanda esta cuidando a su cuñado Pedro
.- ¿Y qué tiene Pedro para que lo cuide su cuñada y no su mujer?
.- Eulalia se ha marchado.
.- ¿Cómo qué se ha marchado?- le dije a mi hermana llena de sorpresa.
.- Se ha marchado del pueblo- me dijo mi hermana.
.- ¡Cómo que se ha ido del pueblo! ¿y ha dejado a su marido enfermo?.
Mi hermana hizo un gesto dubitativo,
.- ¡Qué drama, es increíble!
.- ¿Qué es lo increíble? ¿Anda explícate !
.-Eulalia lleva muchos años cuidando de su marido y un buen día conoció a un mecánico que vino para montar unas piezas de la trituradora de la Cooperativa agrícola, y se enamoraron y ni corta ni perezosa se fue con él
¿Con él? ¿con el mecánico?
.-Pues si. Y claro le ha dejado el “mochuelo” a su hermana. Ahora Amanda tiene que cuidarlo, porque sino ¿qué hace?
.- ¡Pobre Pedro!
.-Menos pobre Pedro, ¡Podre Amanda! Pedro hizo toda la vida de las “suyas” hasta que tuvo el accidente que lo dejo en cama.
Pedro “había hecho de las suyas”, Eulalia se había largado con su amante y sí, pobre Amanda que cargaba con el inválido Pedro. A veces me pregunto quien es víctima, quien es el verdugo, quien hiere, quien es herido, quien defrauda y quien acoge y carga en sus espaldas la maldad, las torpezas y los errores, que muchas veces son horrores de los demás, y además no se descomponen ni se desesperan.
Toda una lección para reflexionar.
SALOMÉ MOLTÓ, Poeta y escritora de Alcoy, Alicante, España
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jueves, 6 de septiembre de 2012
TIEMPO DE VEJEZ
TIEMPO DE VEJEZ Abandoné mi afán en una esquina de sombras y fantasmas, casta, tierna, una voz vacilante de taberna pletórica de luces ambarinas; me llamó con rubor de serpentinas en el corso mezquino de mi suerte, allí me encaminé, paso imprudente, que ya no se percibe ni fascina. un humo vagaroso se persigna en un altar de vinos y de rimas que muestra una mesilla desolada; la endeblez de una silla que reporta y pienso en lo escaso que reporta mi tiempo de vejez inmerso en nada. RODOLFO V. LEIRO, Poeta y escritor argentino. De su libro: "Meditando en versos" editado en Julio de 2012 |
martes, 14 de agosto de 2012
UN MINUTO
UN MINUTO Nos parece que este amor hoy se termina, que el cansancio superó nuestra alegría, que ya no hay camino de salida, que se cierran las puertas que se abrían. Nos parece que al amor quedo chiquito, que están lejos los proyectos compartidos, que esta vez la convivencia ha fracasado, que esta unión, hoy, se ha desarmado. Un minuto te deseo, un minuto no te siento, un minuto yo renuncio y al minuto desespero. Nos miramos, discutimos, nos miramos, nos besamos, nos tocamos, batallamos nos tocamos y gozamos. Cuando pasa un minuto de reloj me veo triste y te veo deprimido, me doy cuenta que sin ti aquí a mi lado yo no vivo, no me encuentro , no respiro. Entonces corro una vez más a abrazarte y al instante ya pensamos como antes. Construimos un futuro compartido y el minuto lo pasamos al olvido. Un minuto te deseo, un minuto no te siento… FLORENCIA BOVIO, Junín, Buenos Aires, Argentina |
EURITMIA OTOÑAL
“EURITMIA OTOÑAL” Desde el medio del mar sufriendo otoño zozobrando sin ti, arsénico puro, infiltrándome antídotos que sanan procurando salvarme feneciendo. Escuchando este océano Pacífico, tras mis labios de ron rompen las olas espumando burbujas con tu nombre, nombre propio que estalla como un seno. Siempre otoño entre sales de cicuta, calendario de mi última retina. aplomados otoños esperando, manteniendo las hojas de los arces. Otoñales alfombras navegables, arsenales de versos que yo piso enlodándome así con tus fonemas, ese arsénico puro que me mata. Más sintiendo mi muerte voy y te espero naufragando en los mares de Ñambuco. marinero de mortífera esencia, tormentosa erupción que yo succiono. Y me llevo los días de tortuga desde el medio del mar sufriendo otoño, infiltrándome antídotos que sanan procurando salvarme feneciendo Pereciendo por ti de cualquier modo desde el ron de la sal del cierzo tuyo, esa herrumbre otoñal de mis mareas que sollozan por tu sabor preciso. Acostumbro ahora a beber ron sí, me avergüenza mi boca de rapiña. Mis encías se colman con tu nombre, se me queda la jota entre los dientes. Solo puedo escribir versos etílicos, navegables:”Te quiero desnudándote”, pero no quiero cera quiero el fuego que me cruza la espalda con tu palmo. CARMEN CASTEJON CABECEIRA, Poeta y Escritora de España Presidenta de ASOLAPO ESPAÑA |
viernes, 10 de agosto de 2012
NO PODRE VER TUS OJOS
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NO PODRÉ VER TUS OJOS seré una semifusa trazada como quieras de un nuevo pentagrama, que no llora la ausencia de tus mil y una noche. Crucé el mar para amarte y regalarte el verde, y danzar entre velas aunque fuese de día. Y sudar los vapores de tus frágiles manos. Aún no puedes explicarme por qué sufren los ángeles y ya no me cuestiono si son niños o niñas. LUZ SAMANEZ PAZ, Escritora y Poeta, Perú |
MENSAJERA DE LA OSCURIDAD
taringa.net MENSAJERA DE LA OSCURIDAD Perdí la señal de la cruz de mi misma, tras cementerios de olvidos. Entre musgos de tristezas enterré arrugados silencios, saqueadas caricias de raíz y el polvo de un límite ciego que a tientas, humedeció venenos en la abismal garganta de los sueños. MARY ACOSTA, Poeta y Escritora, Buenos Aires, Argentina |
TIRANDO LA TARJETA
TIRANDO DE TARJETA Nadie o casi nadie esta hoy sin una tarjeta de crédito. Ese pequeño rectángulo en plástico o metal fino que introducimos en una rajita y marcamos un número secreto para pagar nuestras deudas. Sí, ese invento milagroso bastante reciente en nuestras vidas de consumidores. Y es que tirar de tarjeta “mola” cantidad. ¿Quién puede negar que hoy día este mágico artilugio no nos haya cambiado la vida?. ¿Qué nos gusta una cosa?, pues la cogemos y la metemos en el carro ¿qué hay otra en la que no habíamos pensado? pues lo mismo, al carro y así cuando llegamos a la caja y colocamos en la correa la cantidad de cosas con que hemos llenado el carro, la tarjeta ejercerá su función eficiente: que podamos llevarnos a casa todos los artículos de nuestro capricho. No importa que las cosas adquiridas nos sean necesarias o no, pues no sentimos el peso de la deuda, sino la alegría de la adquisición, un momento de ilusión satisfecho, porque a fin de cuentas, lo pagaremos al mes próximo y si no tenemos suficiente saldo el banco nos cargará una pequeña “multa” y así tan simplemente, este sistema que nos gobierna procura que seamos felices. A parte de que la mayoría de las cosas con las que hemos llenado el carro, van a servirnos de muy poco o de nada, las iremos amontonando con un profundo sentimiento que hace sentirnos bien. Muchas veces me he preguntado si tantos siglos de padecimientos, carencias e infinidad de miserias no habrán afectado nuestros genes como para que ahora cualquier cosa nos seduzca, la necesitemos o no. Porque si nos metemos a profundizar un poco, nos damos cuanta que de verdad podemos vivir con muchas menos cosas de las que tenemos almacenadas en nuestros armarios. Pero cada vez queremos más, nunca quedamos satisfechos, ni siquiera cuando vemos el montón de cosas que no nos sirve de nada, que ocupan un lugar en la casa y que su limpieza y conservación nos esclavizan, no importa las podemos regalar y comprar otras. Llegados aquí ya estamos rayando en el despropósito, en quizás, la locura. Lo curioso es que picamos todos, o casi, creo que, aunque pocas, siguen habiendo personas sensatas que se conforman con poco o con menos de lo que los dictámenes del mundo moderno impone. En fin, consumir, consumir, consumir, es lo que importa al mundo capitalista No obstante no hace mucho tiempo las personas hacían su presupuesto. Elaboraban una lista de los gastos a los que se tenía que hacer frente durante un periodo de tiempo. Así teníamos gastos semanales y gastos mensuales. Lo lógico era sacar la cantidad adecuada para el mes y dividirlo por semanas Tanta cantidad para comer, tanta otra para gastos generales etc. Cuando la niña le decía a su madre que la planta del pie empezaba a rozarle por el suelo la madre le respondía “Aguanta una semana más y ya te compro los zapatos en el presupuesto del mes próximo”. Que duda cabe que las cosas han cambiado, el ambiente en general es mejor, pero es bien cierto que la situación se ha pretendido mejor de lo que realmente estaba. Habría que estudiar a fondo cómo ha sido posible un cambio mental de tal calado en las personas Un cambio mental y organizativo totalmente diferente. Hoy no sabemos lo que valen las cosas sólo lo que pagamos por ellas. Y lo queremos todo, todo. Antes de este pum especulativo las empresas fabrican objetos (zapatos, sombreros, paraguas o lo que fuese) Los apuntes contables se dividían en: materias primas, manufacturación gestión, transporte, seguro, administración, representación y poco más, sumando un porcentaje en beneficios. El producto salía al mercado y dependiendo de la suerte, la competencia real y la buena gestión se vendía, daba trabajo a un número de personas y claro está, los beneficios aleatorios. Hoy no se sabe qué puede costar un artículo, de un sitio a otro, los precios son completamente diferentes. No sabemos el precio real de los artículos. Importa poco seguimos comprando Más es verdad que el deseo oculto de poseer tal o tal objeto ha destruido la forma racional, equilibrada y justa de satisfacer una necesidad. Las bambalinas de la ilusión equívoca nos hace ir tirando de tarjeta sin razonar, sin plantearnos nuestras verdaderas necesidades, mientras, colaboramos al deterioro del planeta por el abuso irracional del consumo. Y sin darnos cuanta de nuestra absurda conducta, seguimos tirando de tarjeta y de carro. SALOMÉ MOLTÓ, Alcoy, Alicante, España |
jueves, 26 de julio de 2012
VOS Y EL LABERINTO
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raphaela-angel.blogspot.com Vos y el Laberinto… Voy por un laberinto, camino sin rumbo. Tengo la extraña sensación de que ya pasé por el mismo lugar muchas veces. Alguien, desde la niebla, de a ratos, intenta tocarme extendiendo una mano que conozco y amo. Me desespero, voy hacia ella, trastabillo, caigo, como hay rocío me mojo, me incorporo, sigo... A veces tengo la impresión de que estoy llegando al final. Entonces me embarga un sentimiento muy parecido a la alegría, esa que nos extirparon. Me apuro, pero el sendero acaba sin salida. De pronto se alza el silencio húmedo y grito desesperadamente. Pero parece que nadie escucha, solo queda el silencio dando sus lúgubres ecos... ¿Quién juega este juego de Gallina Ciega que me consume? ¿Qué alimaña se alimenta con mi dolor ciego y amputado? ¿Qué demonio perverso mueve las piezas de este ajedrez macabro? En otros instantes me digo que yo soy el generador de esto y que por mis propios errores caí en el laberinto. Entonces, al no hallar culpables, me odio y atropello buscando una salida, buscándome, soy un prófugo de mi mismo. Un náufrago, que en medio de este caos, intuye que solo él podrá llegar a rescatarse, y entonces abandona la magia de la espera. De ha momentos me llegan voces, algunas muy amadas, otras que preferiría no volver a escuchar jamás. Las llamo a las queridas por sus nombres, pero ellas no responden. Solo las odiadas se aproximan. Entonces siento que algo me succiona del laberinto y me lanza en caída libre, es un abismo, pienso: ¡El Abismo ¡Y me baño en transpiración y rezo...el golpe no llega nunca, parece que ahí reside el juego. Luego retorno al laberinto. Ya no hay niebla. Es de noche. Veo en lo que parece un cielo muchas lunas, algunas pierden sus órbitas y chocan, alocadas. Las estrellas dan la impresión de que se están descongelando. No queda en la noche ni un silencio, todos fueron puestos en fuga por un alarido de dolor no humano. No sé si me duermo en algún instante, descansar no lo hago nunca. ¡Todo me cuesta tanto! Amanece en el laberinto. En un extremo del horizonte aparece un sol enrojecido, como si estuviese lleno de la sangre de los desaparecidos, y se resiste a salir, y termina derramándose sobre las cumbres de los cerros. Pero en el otro extremo hay otro sol, pero este está lleno de la oscuridad de las almas de los torturadores y es negro, y este si cobra altura. Todo es tan confuso en el laberinto, hasta el suelo huye del pié, a tientas sigo caminando y veo que le nacen nuevos laberintos, ¡infinitas ramificaciones de la hidra! Te sigo buscando, ¡todo es tan cruel y confuso! LUÍS EDUARDO FOÁ TORRES, Córdoba, Argentina Extraído del libro: ¿Dónde están los que no están? |
lunes, 23 de julio de 2012
TALENTOS
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arcangelesazules.blogspot.com TALENTOS Los talentos que otrora convergieron sobre el lujoso portal de la armonía, se hurtaron con su invicta profecía del paisaje de vida que nutrieron; los leo, con la gracia que me dieron los años de mi endeble poesía; desde el feudo postal de mi osadía hoy trato de acercarme a lo que fueron: mis pupitres de verbos, consintieron encontrar en sus rimas, que vertieron como enormes poetas, cáliz diestro donde ensayo la piel de su sofisma, el talento inmortal, ¡alfa carisma!, la arteria colosal que hace un Maestro. RODOLFO LEIRO, poeta y escritor argentino. Buenos Aires, 6 de enero de 2012 |
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