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sábado, 23 de mayo de 2026

SINCERAMIENTOS… - Antonio Las Heras - Buenos Aires, Argentina

 








SINCERAMIENTOS…


Sólo te arrepientes de aquello
que no has hecho…
Lo comprendes cuando tu futuro
es tanto mucho más breve
que lo que transcurrido en el pasado.
Y vibra en tu memoria esa frase:
“¿Por qué no me dijiste todo esto
hace veinte años?”
Ahora ya pasó el momento.
Ninguno se arrepiente de lo realizado.
A lo sumo puedes corregirlo
y modificarlo.
La tragedia está en lo no concretado.



ANTONIO LAS HERAS – Buenos Aires, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

EPITAFIO PARA CRISTO - Guillermo Fernández del Carpio- Arequipa, Perú

 













EPITAFIO PARA CRISTO


Desde el principio existe el Verbo de amor, que conoce el sufrimiento,
vino a habitar entre nosotros una noche de estrellas disipadas en Belén,
Hijo de Dios, hijo del carpintero de Galilea, hallado en un templo la Luz del mundo,
hombre sabio y pobre, amigo infalible, tiene mucho de Dios como de humanidad.

Testigo de la perfecta creación del Padre.
Curó con misericordia santa y piedad el alma y el cuerpo,
que es mi perpetua oración al ser que cambió nuestros causales destinos.
Sanó a leprosos, paralíticos, ciegos, mudos y poseídos, dice la verdad.

Al tercer día le dio plenitud a nuestra vida, resucitando glorioso.
Es el Pan de vida eterna, tiene poder absoluto para desterrar la iniquidad.
Es Nuestro Salvador, nuestro defensor frente al Padre y lo perdona todo, todo,
es el amor de Dios en persona, respira gloria y la es.
Le suelo hablar por las noches y espero aquella cena.

Predicó estoicamente en Nazareth, Jericó, Samaria, Cafarnaúm,..;
con autoridad y santa piedad;
creó las innumerables parábolas para darse a conocer y mostrarnos el rostro de Dios;
descendió a la morada de los muertos para llamar a todos los justos de entonces,
quienes escucharon la voz paciente de los Profetas.

Tildó de hipócritas a fariseos y maestros de la ley por sus posturas falsas,
multiplicó nuestra caridad de cinco peces y dos panes
y por ello casi fue proclamado rey de los judíos,
es que por momentos somos testigos incrédulos de los signos.

Caifás, otros jefes y Judas tramaron su cruenta muerte.
¡Dios no quiere nuestro corazón endurecido contra el prójimo!
Desea un mundo lo más semejante a su cielo junto al Hijo

Construyó en una barca varias pescas milagrosas calmando también la tempestad,
llamó a publicanos y pecadores a convertirse para que se llamen bienaventurados,
se transfiguró con deidad en el Monte de Sinaí,
amigo de Lázaro y de Nicodemo el niño Jesús de Belén de Judea.
Todo en él es solidaridad y caridad extrema, agonía de cruz hebrea y libertad,
es el prólogo de mi día final; aquí yace la realidad de la bondad.


GUILLERMO FERNÁNDEZ DEL CARPIO – AREQUIPA, PERÚ
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

(Mayo, 2026). Blog literario: ggfernandezdelcarpio.blogspot.com

UNA SOMBRA FURTIVA - Adrian Escudero - Santa Fe , Argentina

 



UNA SOMBRA FURTIVA

 

Al Pecado.

En especial a H.P. Lovecrafht, con admiración… 

    (… Cuentan que… Sí, que promediaba el verano cuando la sombra apareció en la ciudad. El cielo se mostraba diáfano y azul, y el canto de las cigarras era un sonido agudo e incesante que ganaba las playas de las inmediaciones, desbordadas por aquellas gentes felices -en su desnuda palidez- que festejaban al Sol. La Ciudad, mientras tanto, obligaba a otros seres a mantener el frenesí de sus costumbres, pero en el perfecto equilibrio con que los dones de la inteligencia, la libertad y la voluntad eran virtuosamente empleados para el bien común… Un mundo ideal, sin dudas. Pero la sombra no atacó, en principio, a toda la Ciudad. Prefirió a una de sus casas para dar el primer paso: aquella que había elegido para realizar, de a poco, su maldita tarea de hechicera…). 

I

   La casa era grande y estaba en las afueras. Era como parte de un desmembrado pueblo estirado sobre las vías de arribo a la metrópoli. Una brisa cálida resecaba el verdor de los geranios del parque, y oxidaba sus malvones y hamacas (hasta ayer lustrosas, hoy sin niños).

   Su puerta está cerrada. La sombra, que volvía desde sí misma para completar y contemplar su obra, se filtró, furtiva, por debajo de una vasta hendija, aunque sólo hubiera necesitado el ojo de bronce de la cerradura para entrar en ella.

   Era una sombra diminuta, pero nada tímida. Y conocía bien la casa.

   La casa almacenaba todavía setenta y dos rayos que el Sol había abandonado allí, voluntariamente, en los flancos no agrietados de las paredes del living, y en algunos rincones de sus seis dormitorios, sin contar el Cuarto de Huéspedes (donde habitaba…). Pero los rayos, estremecidos por la sombra, se turbaron primero para luego aquietarse y permanecer tiesos, como momificados…

   La bruja no necesitó andar mucho para darse cuenta que, tal como lo pensara, la casa (desde largo tiempo) estaría vacía. Y, más que vacía, desierta. Sus cálculos habían sido por demás acertados.

   Los muebles y adornos estaban… pero sus dueños no.

   Una insospechada rencilla (imposible, ¡qué lástima!, bromeó jocosa), pero de cruenta y incomprensión mutua (¡ejemplar!; ah, vasallos de Mi orgullo…), los había alejado de su sueño tibio, rivalizados por algo que, más adelante, psicólogos y filósofos humanos calificarían de odio u aborrecimiento, según la escala de maldad protagonizada, en este caso, por la Familia de Sir Evadán…

   No habían logrado entenderse entre sus miembros, aunque lo habían deseado en vano y sin esforzarse mucho; excepto por algunas noches de pasión incontenible en las que, los esposos, llamaron a “eso”, equívoca y neciamente, amor…

   La sombra embrujada sonrió, alzó sus brazos sin distancias, y comenzó a pintar de verde moho y negro-noche las paredes de la casa. Pero antes, tiznó el cielorraso de sus seis habitaciones, e incluso, la que habían construido arriba, a nivel de la Conciencia, en aislada arquitectura del conjunto espacial (… y donde, Ella, había permanecido cohabitando al acecho desde que llegaran, hasta finalmente lograr que se fueran y poder desperezar una risotada de triunfo y locura, para huir luego de allí en busca de otro hogar al que…).

   Porque sus amigos nunca habían visitado ni ocupado aquel privilegiado sitio, tan acogedor en su ambiente climatizado y ricamente ornado al estilo francés. Es que no tenían amigos ni los tuvieron jamás, en verdad; ergo, tampoco habrían podido venir en ayuda y dar sentido así al huérfano Cuarto de Huéspedes. Sólo Sir Nadie y Ella, que lo habían disfrutado a su antojo, viendo a mil cochinas mujercitas cabalgar a diario los muslos varoniles de Caín, uno de los hijos de Sir Evadán…

II

   A medida que la mano oscura terminaba escondiendo el color de sus recintos, los escaparates anudados a su cuerpo, el moblaje neoclásico y las alfombras turcas que cubrían el piso, fueron adquiriendo una ominosa tonalidad hasta desaparecer, de pronto, en las entrañas desabridas de las –ahora- lúgubres paredes…

   Cuando la sombra concluyó la tarea, solo restaban aquellos rayos temerosos y no tan inmóviles ya, sino impasibles, vacilantes y entrecortados, que eran como inútiles alardes de un fuego ceniciento.

   La sombra los miró, y los rayos temblaron aún más. Sin compasión, su mano negra se estiró y unos dedos de muerte ciñeron la luz que habitaban, haciendo de ésta un ramillete sombrío de flores vacuas, que una boca siniestra acabó por devorar.

   Entonces, las paredes abandonaron su mutismo de siglos y profirieron un atronador grito de espanto al sentirse contraídas, como desintegradas o absorbidas por esa boca voraz…

   … Y después del terror, reinó el silencio.

   Es que la sombra ya no era pequeña. Había crecido. Y era tan grande y magnífica (aunque repugnante) como antes lo había sido la casa.

   Imponente.

   Su coraje había aumentado; por ende, su ambición también.

   Fuera de ella, una hedionda morada (antes blanca, purísima y con doce arcadas romanas frontispicias), lloraba su ruina como una mujer ultrajada.

   En su interior, una cosa oscura, agorera y llena de presagios absurdos, temblaba de gozo como una niebla de gas tóxico que se agita y explota, volteando de un lado a otro su bestial cabeza, y presta a continuar su raudo cometido contra la ciudad toda…

   Al cabo de un mes, media urbe crujía en ruinas.

   El verano y sus playas habían desaparecido, y la niebla crecía y crecía como una esfera fecunda de inmisericordia que topaba, arrastraba y arrasaba muros y empalizadas, y desplomaba techos y sacudía la tierra como un terremoto incontenible… Enfurecida y golosa.

   Al final del segundo mes, la ciudad no era más que un montículo desdibujado, un despojo material y espiritual desarticulado de formas.

   Los hombres y su desnuda palidez, ya no existían.

   III

   Sin embargo, el Sol seguía allí, firme en lo Alto, difuminado en el día por el poder de la niebla, pero oteando a la sombra bruja -aún desde la noche- y enviando como mártires sobre ella unas angélicas plegarias de luz…

   Jaqueada por la imprevista andanada de estrellas fugaces, a cuyos resplandores unió el suyo la mágica revelación de la Luna y tras el polvo aquietado de la ciudad muerta, la sombra, extenuada, disipó su nube protectora y se durmió.

   Durmió un tiempo de sangre y de carne arrebatada por las Furias.

   Vengativa, ardiente en su despecho, soñó entre pesadillas ser el Origen: ser el Único, el Todo y el Señor de Todo y de todos; Ella, tan grande y magnífica, la Summa Concupiscente, aunque repugnante como una Medusa; como una asquerosa y sabia bruja marginada por los Ancestros.

   Al despertar, eufórica su mente por el canto de las sirenas de lo Fatuo, dirigió su amenaza al cielo tratando de asfixiar también a Dios… Recobrada sus fuerzas, pero ciega y envuelta en una loca tiniebla de sinrazones, olvidó la espada que el Sol, desde lo Alto, atento y prevenido, hacía centellear… Y que enfiló como un rayo y sin dudar sobre aquella mole de Hiedra malvada, fulminándole de un golpe el cuello en el que enarbolaba, aceitosa, una especie de corrupta cabellera de Tentaciones…   

   Batido su estandarte de guerra, una danza de gusanos se agitó entre sus pliegues. Y una gruesa máscara, fétida, negra y sanguinolenta, se resquebrajó junto al rostro de los Pecados que ocultaba.

   Así, la sombra, y su herida mortuoria, trató en vano de protegerse del filo implacable y sostenido por la Justicia, pero no había nada que quedara en pie para ocultar su agonía…

   Lo había destruido todo. Y había quedado sola.

   Al fin, como un gusano más de los que bailoteaban entre sus vestiduras de espectro, la sombra se devoró a sí misma y cayó exánime, disolviéndose en el aire -otra vez, sorpresivamente puro-, de la mañana del Génesis...

      (… Y cuentan también que, después, en ese día nuevo, los nuevos Hombres –que nacieron-, no lo fueron solo del polvo de la tierra; también del ladrillo y del plástico y del acero que, los Primigenios, habían inventado como cultura y enterrado bajo sus huesos… Fuertes e invencibles, ya sobre la Roca de Sabiduría donde habían sido sembrados, permanecieron de pie cuando la bruja y su sombra, dieron el último suspiro). [1]



[1]    ADRIÁN N. ESCUDERO - Santa Fe (Argentina)  

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

Su versión original integró la primera edición del Libro “Breve Sinfonía y Otros Cuentos”. Edic. Colmegna S.A. Santa Fe, Argentina), Marzo de 1990,  págs. 45/47. .T.a. 18-09-2020 - Versión e-book – Edic. Mis Escritos (CABA, Argentina, 2020).  Asimismo, integra los Libros “Doctor de Mundos III – Mystagogia Narrativa o El Legado de Juan (Colección de Ficción Conjetural y Metafísica). Inédito. La Botica del Autor, Santa Fe-Argentina, 2009-2026; y “Desde el Umbral (Terrores Cotidianos y de los Otros) – Colección de Horror.Inédito. La Botica del Autor. Santa Fe (Argentina), 2018/2026. Publicado entre 1979/2026 en Foros Virtuales, Magazines Virtuales y Gráficos, Contactos E-mails, Página de Autor FacebookAdrián N. Escudero” (Santa Fe, Argentina) y Grupos Literarios Facebook del ámbito Local, Nacional e Internacional.-


domingo, 17 de mayo de 2026

SI VES UN MONTE DE ESPUMAS - José Martí - Las Habana , Cuba












SI VES UN MONTE DE ESPUMAS


Si ves un monte de espumas,
Es mi verso lo que ves:
Mi verso es un monte, y es
Un abanico de plumas.

Mi verso es como un puñal
Que por el puño echa flor:
Mi verso es un surtidor
Que da un agua de coral.

Mi verso es de un verde claro
Y de un carmín encendido:
Mi verso es un ciervo herido
Que busca en el monte amparo.

Mi verso al valiente agrada:
Mi verso, breve y sincero,
Es del vigor del acero

Con que se funde la espada.


JOSÉ MARTÍ - La Habana - Cuba


sábado, 16 de mayo de 2026

TE ESPERO - Mario Benedetti - Montevideo, Uruguay

 












TE ESPERO

Te espero cuando la noche se haga día,
suspiros de esperanzas ya perdidas.
No creo que vengas, lo sé,
sé que no vendrás.
Sé que la distancia te hiere,
sé que las noches son más frías,
sé que ya no estás.
Creo saber todo de ti.
Sé que el día de pronto se te hace noche:
sé que sueñas con mi amor, pero no lo dices,
sé que soy un idiota al esperarte,
pues sé que no vendrás.
Te espero cuando miremos al cielo de noche:
tu allá, yo aquí, añorando aquellos días
en los que un beso marcó la despedida,
quizás por el resto de nuestras vidas.
Es triste hablar así
Cuando el día se me hace de noche,
y la luna oculta ese sol tan radiante,
me siento sólo, lo sé;
nunca supe de nada tanto en mi vida,
solo sé que me encuentro muy sólo,
Y que no estoy allí.
Mis disculpas por sentir así,
nunca mi intención ha sido ofenderte.
Nunca soñé con quererte,
ni con sentirme así.
Mi aire se acaba como agua en el desierto,
mi vida se acorta pues no te llevo dentro.
Mi esperanza de vivir eres tu,
y no estoy allí.
¿Por qué no estoy allí?, te preguntarás…
¿Por qué no he tomado ese bus que me llevaría a ti?
Porque el mundo que llevo aquí no me permite estar allí,
porque todas las noches me torturo pensando en ti.
¿Por qué no sólo me olvido de ti?
¿Por qué no vivo sólo así?
¿Por qué no sólo…



MARIO BENEDETTI – MONTEVIDEO, URUGUAY


RIMA LII - Gustavo Adolfo Bécquer - Sevilla, España, España

 








RIMA LII (Un clásico) de Bécquer


Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a sus cristales
jugando llamarán.
Pero aquellas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha a contemplar
aquellas que aprendieron nuestros nombres
ésas... ¡no volverán!
Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar
y otra vez a la tarde aún más hermosas
sus flores se abrirán.
Pero aquellas cuajadas de rocío
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer como lágrimas del día....
ésas... ¡no volverán!
Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar,
tu corazón de su profundo sueño
tal vez despertará.
Pero mudo y absorto y de rodillas,
como se adora a Dios ante su altar,
como yo te he querido..., desengáñate,
¡así no te querrán!


GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER – Sevilla, España

Nació en Sevilla el 17 de febrero de 1836. Poeta español que escribió principalmente poesía de amor y es considerado uno de los más grandes poetas españoles de todos los tiempos. Gustavo Adolfo Bécquer es un gran ejemplo de un poeta que usó su oficio para explorar la condición humana. Su trabajo a menudo se describe como trágico y existencialista, con temas de soledad y aislamiento. La poesía de Bécquer se inspiró en gran medida en la naturaleza, especialmente en el campo cercano a su casa en Sevilla, y su obra más influyente es una conocida por todos: "Poemas y Leyendas" que es muy recomendable para cualquier amante del género.


PREGUNTA - Germain Droogenbroodt - España

 










PREGUNTA



¿De dónde viniste
adónde irás?
¿Cuánto tiempo durará aún
tu eternidad
─ planeta?

Reversible es todo
pero ¿dónde está el límite?
¿Quién sabe del cambio
del oscurecimiento
de la noche?

El tiempo urge
empuja la arena
graba la palabra
en la piedra
y espera que quede
─ no
como testamento.


de “el Camino” (TAO), Editorial Calima y POINT Editions


GERMAIN DROOGENBROODT – Bélgica - España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

RECITAR POEMAS CON MI MADRE, TOMANDO EL SOL - Salomé Moltó - Alcoy, Alicante, España

 








RECITAR POEMAS CON MI MADRE, TOMANDO EL SOL


Una gota nubecilla,
gritó sedienta una flor!
.-No puedo que voy de prisa
dijo la nube y pasó

Por el calor abrasada
murió la flor infeliz

Al mendigo que te ruega
no le conteste así.


SALOMÉ MOLTÓ,
Alcoy, Alicante, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


EL HOMBRE DE LA BOLSA - Norberto Pannone - Buenos Aries, Argentina














EL HOMBRE DE LA BOLSA


Cada vez que llegaba la hora de almorzar, Myriam, no podía lograr que el pequeño Tobías, comiera
Alguien, algún consejero de esos que nunca faltan, le dijo:
-Dile que si no come vas a tener que llamar al “Hombre de la bolsa”
-¿Te parece que dará resultado?
-Creo que si, además, ¿qué puedes perder..?
Y Myriam siguió con el consejo.
De ese modo, cada vez que Tobías no quería comer, le decía:
-¡Si no comes, llamo al “Hombre de la bolsaaa”! y el pobre Tobías imaginaba que un hombre maldito,  feo y grotesco personaje vendría a buscarlo. Se ponía llorar y… comía.

Hasta que un día, el niño se cansó de ser amenazado y le dijo a su madre que no comería.
La madre se asomó a la ventana y llamó entonces al “Hombre de la bolsa”.
-¡Hombre de la bolsa, hombre de la bolsaaaa!
Y apareció un hombre alto y grande con una bolsa gigante, de esas que se usan para consorcio
Tobías, exaltado y excitado por la curiosidad, salió a verlo.
El hombre preguntó:
-¿Quién me llama? Y Tobías respondió:
-Mi mamá.
-¿Cuál es tu mamá?
-Esta, dijo el niño señalando a su madre.
Entonces, fue así que el grandote, la metió en la bolsa y se la llevó…


NORBERTO PANNONE ©2007

Del libro “Entre la realidad y la ficción”

• POEMA 257. Liliana Escanes - Bahia Blanca, Buenos Aires, Argentina

 











POEMA 257


Gris... Frío... Humedad intensa...
La bocina del tren que pasó sin murmurar nada...
Pasos en la niebla...
Un retorno de nostalgias y recuerdos...
Una tarde solitaria y callada...
Afectos perdidos... Ilusiones vanas...
Sólo la oración y la Poesía...
Se acerca mi cumpleaños...
Pero ya he decidido no cumplir más años...
Creo que los que tengo ya son suficientes...
Siete décadas... Suficientes...
El corazón aletargado... perdido... emancipado...
agobiado... cansado... desolado...
¿Sabrá de años?... ¿Sabrá de cumpleaños?...
Pasos en la niebla...
Quizás alguien venga a buscarme...



* LILIANA ESCANES
, desde mi humilde rincón de “LA CASA AZUL DE LA POESÍA”

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA  

ABRIL 26, 2026, Bahía Blanca, Argentina. *

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA