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sábado, 9 de mayo de 2026

AICUÑA - Gladys Abilar - Chilecito, La Rioja, Argentina

 

AICUÑA

¿Pueblo de albinos?

Aicuña es un pueblo enquistado en el corazón de las Sierras de Famatina, Pcia. de La Rioja, constituido por cerca de 300 habitantes. Esta comunidad es reconocida por el elevado grado de albinismo de sus pobladores. Además de esta peculiaridad es un lugar encantador, de una belleza atemporal donde naturaleza y sosiego se conjugan para forjar la bonanza de sus pobladores.

Aicuña se presenta como una calle larga, curva y en subida rodeada de cerros, que nace a mil quinientos metros sobre el nivel del mar y acaba a los mil ochocientos. Es un caserío que no aparece en la mayoría de los mapas. Se fundó en 1715. Su nombre significa “vuelta obligada” en referencia a la única calle que atraviesa el pueblo por donde se entra y se sale. Los primeros habitantes de la región provenían de los indios Capallanes.

Llegar a este poblado que se encuentra a 60 km de Chilecito, sugiere la inquietante aventura de transitar riesgosas curvas que bordean precipicios insondables en la cuesta de Miranda, entre montañas de múltiples colores a 2000 metros sobre nivel del mar.

El albinismo ha sido el epicentro que atrajo la mirada de curiosos e investigadores lo que generó gran incomodidad y malestar en sus habitantes al sentirse espiados, fotografiados y mirados con curiosidad malsana. Esta invasión los llevó a cerrar puerta y ventanas ante la presencia de los “intrusos”.

La causa del alto grado de albinismo responde a un fenómeno sociológico y genético. La circunstancia del aislamiento geográfico es categórico. Un camino serpenteante entre cerros comunica –o aísla– Aicuña con el mundo durante cuatro siglos; un lugar que se desentendía del tiempo y su progreso.  Su población se desarrolló dentro de un sistema endogámico con la consecuencia de que la mayoría de sus habitantes estuvieran emparentados entre sí.

“El albinismo es un trastorno genético heterogéneo causado por mutaciones en diferentes genes; produce reducción o ausencia total del pigmento melánico en los ojos, la piel y el pelo”. Por ello las retinas y la piel resultan algo rosadas y el pelo blanco. El sol les causa daño, por consiguiente, los albinos suelen protegerse con anteojos oscuros. Sus pupilas de color rosado corresponden al tipo de albinismo llamado oculocutáneo que afecta ojos, piel y cabello. Las pupilas viran de un lado a otro con un movimiento involuntario conocido como nistagmus.

Aicuña es conocida también como el pueblo de los Ormeño. Según el censo 2010 de las 200 personas, aproximadamente, que figuraban en el padrón, 143 eran Ormeño y en la escuela, de 100 alumnos 87 llevaban el mismo apellido. Tan sorprendente es la concentración de éste como la de albinos cuyo apellido también lo es.

Otro dato significativo en los pagos de Aicuña es que las tierras no eran fiscales sino que ya tenían dueño, lo que motivó que levantaran registros legales de transferencia hereditaria. Como casi todos son parientes, casi todos también son dueños legítimos de sus propiedades.

En 1970 el Dr. Eduardo Castilla, especialista en genética poblacional, cautivado por el albinismo de Aicuña, llevó a cabo estudios de gran profundidad. Rastreó el gen a lo largo de catorce generaciones y logró un vasto árbol genealógico cuyos orígenes datan de principios del siglo XV. Algo llamativo es que la conservación de los archivos del Registro Civil, de la iglesia, y de la memoria viva de los habitantes no ocultaron la paternidad de hijos naturales.

Complejas investigaciones realizados por la Johns Hopkins University de USA arroja el resultado de que hay un albino por cada 17000 personas en el mundo. En Aicuña, a fines del siglo XIX se han registrado cuarenta y seis nacimientos de niños albinos en una población conformada por 300 habitantes. Significa que su índice de albinismo es de uno por cada noventa. Según el doctor Castilla el coeficiente de albinismo es casi doscientas veces mayor en Aicuña que en el resto del planeta.

Este investigador llegó a identificar al antepasado común de la dinastía: el general Nicolás de Brizuela, español perteneciente a la nobleza que llegó a La Rioja alrededor de 1638 en compañía de su mujer y varias hijas. Nicolás de Brizuela no era albino, pero sí lo era su hermano, un militar de rango que había quedado en España, apodado el “payo” en referencia a su albinismo. Apelativo que se trasladó a estas tierras.

Nicolás de Brizuela intimó, además, con una Cacica de Olta con quien tuvo un hijo, Domingo, al que le otorgó su apellido. Pensando en su futuro el General decide comprarle las tierras, la estancia de Aicuña y alrededores a Juan de Miranda –de quien toma el nombre la famosa cuesta– y ponerlas a nombre de éste hijo ilegítimo para evitar el reclamo de otros descendientes legítimos.

El doctor Eduardo Castilla llega a descubrir en su estudio genético un gran dato: que, aunque el hijo “ilegítimo” no fue albino, sí lo fueron dos de los otros ocho. De modo que su conclusión nos arroja una sorprendente certeza biológica: el primer portador del gen fue el general español.

Si Aicuña no hubiese permanecido trescientos cincuenta años aislada y sin mezclarse con gente de otros lugares seguramente no habrían nacido cuarenta y seis albinos en poco más de un siglo. Considerando que 8 de cada 10 habitantes llevan el apellido Ormeño la probabilidad de que el gen se manifieste crece exponencialmente, con la certeza de que la mayoría de los adultos son portadores del mismo. Para que un niño nazca albino no es necesario que sus padres sean familiares directos, basta con que ambos desciendan de la misma rama genealógica.

Aicuña tiene una historia traspasada por la sangre, las discrepancias por la herencia y también por la genética. La lucha sostenida por la usurpación de las tierras se prolongó por siglos, lo que acentuó el instinto de sostener la presencia en esos campos para defenderlos mediante el aislamiento geográfico. En consecuencia, devino en la multiplicación de familias que crecían en forma endogámica.

En un momento de la historia aparece don Apolinario Ormeño procedente del Perú dando inicio a una fecunda familia que logró erradicar, casi en su totalidad, el apellido Brizuela, imponiéndose definitivamente.

La economía de la zona se basa en el cultivo de la nuez, maíz, olivo y la cría de cabras.

Desde otro ángulo podemos asegurar que el principal patrimonio del pueblo es la gente y su calidez, su hospitalidad y empatía. El visitante siempre encontrará, en un marco de naturaleza sin estridencias, humildes casas de adobe que parecen salidas de un cuento, una mesa servida con queso de cabra, dulces caseros, quesillos, pan criollo, como corolario de una visita irrepetible.


GLADYS ABILARChilecito – La Rioja

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


sábado, 2 de mayo de 2026

EL ENTIERRO DEL TÍTERE - Raúl González Tuñón - Buenos Aires, Argentina

 











EL ENTIERRO DEL TÍTERE


Con narices de trapo
coloradas de frío
y el corazón de estopa
saliéndoles del pecho
condujeron al títere
que en la carpa velaron
envuelto en blanca ropa
a su último lecho
del fondo del baldío
los títeres hermanos.
Detrás con su sombrero
de ceremonia oscuro,
la cara de cabrero
y la espalda encorvada
de inviernos y de apuros,
iba el Titiritero.
Allí quedó el fantoche
al fondo del baldío
entre salvajes rosas
y juguetes perdidos.
Lloverá por la noche
y al alba habrá un charquito
de agua junto a él,
bordeando la fosa.
Vendrá un niño y pondrá
su barco de papel.
Rosas: ¡Lloren por él!
 

RAÚL GONZÁLEZ TUÑÓN – Buenos Aires, Argentina

COLIBRÍ - Favio Ceballos - Baigorria, Santa Fe, Argentina

 








COLIBRÍ


Tornasol contra el filo de la oscura
corola de la miel y del misterio.
Perfumas con tu alado ministerio
despierta a mi alma tu ala pura
Y me anima a creer; tu encarnadura
hecha de santo soplo que porfía.
Es tu Dios, este Aire que confía
en tu sino sin par de extremo a extremo.
Hoy, por verte volar a nada temo
Me olvidé de quién fuí... epifanía.



FAVIO CEBALLOS – Baigorria, Santa Fe, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


IRIS EN EL FIRMAMENTO - Ana María Raffaelli, Buenos Aires, Argentina

 













IRIS EN EL FIRMAMENTO


Laberinto de colores,
arco iris en los cielos.
Todo vive en los amores...

En las calles,
todos repiten tu nombre…
¡Hombre!

Ves la enhiesta sutileza
de piel que se expresa
a veces con sabor a miel
otras con singular belleza.

Tras la telaraña arácnida
con destreza de un plumero
borras la huella del tiempo,
como un esgrimista dantesco.
Preciso, certero,
como mortero.

El recuerdo desvanece
se diluye enfrascado,
en el muro del lamento.

¿Qué hay de ti mortal
qué hay de mi mortal?
Sólo cenizas al viento...


ANA MARÍA RAFFAELLI – Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORIFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

DÍA DE LAS MADRES - Teresinka Pereira - Brasil

 







DÍA DE LAS MADRES


Ser madre
es un hecho de
la condición humana,
voluntariamente
o sin querer.
La suerte es criar
los hijos para que
sean reconocidos,
respetando la naturaleza
y el ser humano
en el amor por la vida.



TERESINKA PEREIRA – Brasil

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


UNA HISTORIA… - Antonio Las Heras - Buenos Aires, Argentina

 









UNA HISTORIA…


Historia de aves y tiempo
oculta en el acantilado
surgido repentino en la curva
cerrada del camino triste y amargo.

Circunstancia de amor y espinas
que arde furiosa a la vera del río
cristalino, frío, tempestuoso
serpenteante entre rocas esmeriladas.

Restos marchitos de flores de metal,
troncos plásticos, ramitas igual;
restos esparcidos de un amor perdido.

Cronos teje cual Penélope tergiversando.
La arena de la pasión y el deseo cubren bien.
Ya algún otro desdichado, desbarrancará.


ANTONIO LAS HERAS
– Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

SILUETAS (Feminidad) - Adrián Néstor Escudero - Santa Fe, Argentina

 






SILUETAS (Feminidad)


Al egregio Poeta Oscar Ángel Agú, para quien bien dice que: “La vida es una celebración”...
Y honrando a uno de los más bellos y fecundos atributos de la feminidad humana…

Era una orgía natural
ese esbelto revoleo
de siluetas femeninas
agitando arenas
de playas vírgenes
y conciencias masculinas
deslumbradas,
sumidas en un delicioso
escozor animal
ante el brillo caoba
de aquellas frutas redondas
y festivas donde se escondían
y descolgaban, rítmicamente,
el secreto de la vida misma
y del Universo todo...


ADRIÁN NÉSTOR ESCUDERO - Santa Fe, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


LA ENTREGA -Clotilde Rial Guyot - Buenos Aires, Argentina

 










LA ENTREGA


Insospechado amor, pasión tardía,
desvelo que llegó sin presentirlo,
mandato caprichoso del destino
que transitaba ya la via tranquila

Corazón desbocado que palpita
al compás de frenéticos latidos,
renacido en las ansias sin sentido
de sentir en mi boca sus caricias

-¿Qué aguardas, si el rendido no se entrega?
Si no se oye clamor esperanzado,
y no hay pasos que lleguen a tu puerta

como aquellos amores del pasado?
Mira que el sol entró por la ventana
!Enciende el fuego del amor sagrado!



CLOTILDE RIAL GUYOT – Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

ELEGÍAS DEL OLVIDO - Carlos Penelas, Buenos Aires, Argentina
















ELEGÍAS DEL OLVIDO


LOS POSTIGOS ABIERTOS


La amada tenía un quinqué sobre la mesa.
En él reposaba mi fatiga. Y echaba a volar
mi ausencia en el Labirinto do Pasatempo.
Era el momento exacto en que un ave
dispersa la tarde de la noche.
El silencio de los muebles invadía
mi identidad discreta, una leve ternura
que suelo proteger con ojos entrecerrados.
Había, lo recuerdo, un libro de Élisée Reclus
y una carta insomne leída con despecho.
La cortina entornada fue testigo.
Y su vestido lila.



******

PALABRAS A MI MADRE


Madre, debo hablar de ciertas mitologías.
Quiero saber si oyes mis palabras,
la invasión del tiempo, la avidez del silencio.
A veces, de noche, pareces viajar en una barca
en lo indeterminado de la penumbra.
Te pido que seas fiel a mis presagios,
a mis dudas inútiles,
al remordimiento, a la ausencia.
Me acompañas en sosiego, en desamparo.
A veces parece que urdes en lo más íntimo.
Quizá sea la esencia que desconozco,
una quimera que acecha mi rostro,
la incisiva plegaria sosteniendo otra máscara
en el olor de las panaderías, en la pulcritud errátil
de hamacas, de ábacos, de reyes.
Contempla mi soliloquio, la mudanza de los días,
la gratuidad de las pequeñas cosas,
esta cavilación de una alegoría de la infancia.

*****

El poeta se manifiesta entre peregrinaciones y regresos, entre la realidad y el deseo. Leemos gestos, palabras. Se lee para poder ubicarnos en el mundo. Para protegernos, para ordenarnos, para sentirnos y sentir al otro.
El poema no argumenta. Hay un tiempo interior y no todo lector está capacitado para vibrar en él. La experiencia poética es inefable. Es un itinerario; conciencia e imagen. Asedia la trascendencia, la revelación, lo hondamente personal. Percepción de la realidad, de nuestra realidad.
El rapsoda potencia la imaginación auditiva, siente las pausas, la voz que expresa la amplitud de márgenes, una suerte de teorización de su oficio que se transforma en aventura de la lengua. Hablamos de educación estética –estética e ideológica– buscando la voluntad de la forma, la lectura sesgada. Novalis discurrió: cada palabra tiene una significación peculiar; otras connotativas y otras enteramente arbitrarias y falsas. Y también: “las palabras son la configuración acústica de las ideas”.
Una vez más intenté cotejar la realidad observada con el recuerdo de esa realidad. El iniciado percibe el instante, la intensidad del instante. “Creador, inventor, no imitador; he ahí el carácter esencial del poeta”, nos recuerda Giacomo Leopardi.

CARLOS PENELAS – Buenos Aires, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

www.carlospenelas.com


ACERCA DE “LA CABEZA DEL ITALIANO” – Luis Alposta – Buenos Aires, Argentina






ACERCA DE “LA CABEZA DEL ITALIANO”


 El 21 de septiembre de 1914 fue el día en que los estudiantes de medicina porteños decidieron celebrar su primer baile.

         Recurrieron al tango. Al tango y a Canaro. El primer escenario fue el Palais de Glace.

         Francisco Canaro estrenó aquella noche su tango "Matasano", dedicado a los Internos del Hospital Durand.

         El mismo Canaro recordará años más tarde que fue precisamente en esos bailes donde empuñó por primera vez la batuta de director. Y en sus memorias, entre otras cosas, nos dice:

         “Hubo un caso patético que fue muy comentado y se hizo famoso: en un palo, con dos sábanas a modo de disfraz, pusieron ´la cabeza frapé del italiano´. Fue una broma demasiado macabra; las mujeres horrorizadas disparaban en todas direcciones muertas de miedo. Y así otras bromas por el estilo exhibiendo otros órganos del cuerpo humano que extraían de los laboratorios de estudio de los hospitales.”

         Y esta anécdota terminó originando un tango. Once años después, el actor Florencio Parravicini pondría en escena, en el Teatro Argentino, su obra “Cristóbal Colón en la Facultad de Medicina”, en la que Azucena Maizani estrena un tango con música de Antonio Scatasso y letra de Francisco Bastardi.

         El título original de ese tango, que había sido compuesto a pedido de Parra, era “La chica del estudiante”. El mismo Parravicini fue quien, después de escucharlo, decidió llamarlo “La cabeza del italiano”.

         Me contaba Bastardi, con sus floridos 89 años, lleno de una gran lucidez y una memoria envidiable, que aquel episodio debió molestarlo mucho al señor Folco Testena, director del Giornale d´Italia, quien creyó que lo de La cabeza del italiano era una alusión atrevida al Príncipe Humberto que acababa de visitarnos.


LA CABEZA DEL ITALIANO

(1924)

I
Muchachos a reír... Muchachos a gozar...
Que yo quiero cantar la dicha de vivir.
Aquí, junto a mi amor que yo venero
Me río del dolor, del mundo entero.
Así, juntito a mí, como lo manda Dios
Vos mi Rodolfo sos y yo soy tu Mimí,
Y mi alma juvenil que es toda tuya
Alegra tu bulín estudiantil.

II
Acordate que vos, la mar de veces
Con un cacho de pan y diez de queso,
Tenías que estudiar y eran mis besos
Que hacían completar nuestro sostén.
Y acordate esa vez que me trajiste
Envuelta en un papel y muy ufano,
La cabeza frappé del italiano
Que un tiro se pegó en el almacén.

I (bis)
Muchachos a reír... Muchachos ...
....................................................
Letra : Francisco Antonio Bastardi
Música : Antonio Scatasso

Estrenado por Azucena Maizani en el sainete
“Cristóbal Colón en la Facultad de Medicina”,
el 8 de mayo de 1924.

LUIS ALPOSTA – Buenos Aires, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

• "Los Bailes del Internado" de Luis Alposta. Colección La Historia del Tango, vol.8. Ed. Corregidor, Buenos Aires, 1977. Traducido al japonés: revista La Música Iberoamericana, Tokio, 1974.
• Segunda edición ampliada: “El lunfardo y el tango en la medicina” (ensayo). Con prólogo del Dr. Luis F. Leloir. Ed Torres Agüero, Buenos Aires, 1986.
• Tercera edición: Ed. Marcelo Oliveri, Buenos Aires, 2012.


Canta Carlos Gardel :
https://www.youtube.com/watch?v=7-z36cpewUo&list=RD7-z36cpewUo&start_radio=1