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sábado, 7 de marzo de 2026

«L´UOMO» Ángel Medina - Málaga, España



«L´UOMO» 

                                   El hombre está situado ante sí mismo como un “todo”. Todo lo experimenta desde su yoidad. Puede cuestionarlo todo, pues todo se le plantea como un conocer. Su experiencia será la comprensión cuando se trate de algo verificable. O interrogarse por la causa si no puede entenderlo e ir de pregunta a respuesta y de respuesta a nueva pregunta hasta el límite de su conocimiento. Esto se llama “experiencia trascendental”.

En este camino tiene tres posibilidades. Una es no querer interesarse ante el hecho, lo cual equivaldría a alejarse del saber. (indiferencia) Dos, al llegar al límite de su comprensión renunciar y considerar que no hay respuesta, esto es, la “nada” como respuesta (el absurdo) Y tres, aceptar que debe haber una respuesta más allá de su conocer personal (la confianza)

Retrato del hombre

El hombre, la criatura más evolucionada de la creación es un misterio para él mismo.

Ha sido capaz de descubrir misterios insondables como la desintegración del átomo o llegar hasta otros planetas, lo que le constituye en un “semidiós”. Asimismo, crear la inteligencia artificial y computadoras capaces de competir consigo, al punto de correr el riesgo de robotizarse. De igual manera se encuentra rodeado por el hedonismo y el consumo, lo que podría plantear si realmente él domina sus deseos o son estos los que le poseen a él.

Persona y sujeto

Si arrojamos algo a un estanque se formarán tres círculos concéntricos, del mayor al menor. El primero representa el “tener”. El segundo el “hacer” y el último el “ser”. Se suele conocer al hombre por lo que tiene (por ejemplo, conocimientos, fortuna…), algo que también pueden poseer los demás. Se suele conocer al hombre por lo que “hace” (por ejemplo, el trabajo, el arte…) algo que también poseen los demás. Pero lo que “es” sólo le pertenece a él, ya que es diferente del resto, y esto se constituye en lo más desconocido para los demás e incluso tal vez para él mismo.

Ser persona es ser inabarcable. Indefinible. Cada antropología aborda al hombre desde un determinado punto de vista, pero no en su totalidad. Esto es, resulta irreductible. Y si es irreductible, es también un ser- en- proyecto. No está acabado, sino en evolución. Desde aquel lejano día en que fue un mono no ha dejado de evolucionar y va transformándose en el entorno según su ideología, el amor, etc. Si es un ser en proyecto es también anhelante. No se conforma con lo que es, sino que quiere ser “más”. No más que los demás, sino más que él mismo. En eso consiste la felicidad. Pero igualmente se reconoce contingente, esto es, no necesario y sí necesitado por lo que pueda proporcionarle el equilibrio interior que necesita para saciar su sed de vivirse plenamente.

Ser sujeto implica racionalidad. Los animales evolucionan guiados por el instinto, pero sólo el hombre es capaz de pensar. Pensar es estar abierto a la vida y preguntarse por todo. Es un diálogo constante con el mundo y consigo mismo. Naturalmente, la pregunta implica la duda. Se dice “no estoy seguro de nada” (al menos, sí está seguro de su inseguridad). La negación absoluta no existe, pero sí la duda razonable. Por eso, ha de correr el riesgo de arriesgar una respuesta.

El riesgo de la decisión implica la libertad. Para ello es necesario el equilibrio de sus facultades. Una inteligencia que piensa. Una voluntad que actúa y la responsabilidad de actuar siguiendo la rectitud de la conciencia. Todo esto conlleva salir del límite de su finitud y buscar el sostenimiento de las preguntas que conviven con él desde que hace uso de la razón y no se evade de sí mismo. ¿Para qué es la vida?

Preguntas

El hombre está dotado de razón y libertad y necesita reconstruir el puzzle de la existencia para reconocerse él. Por eso, se pregunta por el mundo y por sí mismo.

¿Tiene sentido la vida? ¿Una vida sin futuro, donde sólo queda el presente y se aferra a él contemplando la violencia, la enfermedad, el odio, la injusticia, el hambre, la desigualdad, que sentido puede tener? Esto significaría que la vida es un absurdo y el hombre un condenado sin esperanza. De ahí, que muchos caigan en el desencanto y la desesperación.

También considerar que el sentido de la vida es pasarlo lo mejor posible sin más de ahí el dicho “para dos días que hay que vivir” ― y renunciar al pensamiento. Así, se justifica la filosofía del utilitarismo, esto es, que lo bueno es lo que es bueno para uno sin pensar en los demás, todo lo cual conduce al enfrentamiento al chocar los intereses.

Si el destino final del hombre es acabar en la “nada” y el presente se antoja insoportable, ¿no sería mejor acabar de una vez por todas en el suicidio?

Pero también la pregunta mira hacia el progreso. Si la vida carece de sentido y el final absoluto es la muerte física, el hombre será guiado por el dios de la Ciencia. El hombre es el progreso. ¡Viva el hombre!

Hay quienes no lo entienden así y desean prosperar, pero sin que el hombre quede subordinado a la ciencia y pase a ser en lugar de “alguien”, “algo”. Entonces, aun de manera insuficiente vislumbra la trascendencia.

Preguntarse por sí mismo

El hombre se pregunta por sí mismo. Siguiendo al filósofo Kant son tres las preguntas cruciales: ¿Qué puedo saber? ¿Qué debo hacer?  ¿Qué puedo esperar?  Si el hombre reconoce que “lo que no existe no puede darse existencia a sí mismo”, esto implica que le ha sido dada la existencia. La respuesta es que hay «Alguien» que se la ha dado, aunque se constituya en un «misterio».

¿Qué debo hacer? El hombre necesita tener una referencia del bien, y si sigue la filosofía del mundo procurará sólo su propio bienestar y se desentenderá de los demás, lo cual creará en él un vacío existencial.

¿A dónde voy? Ante esta pregunta sólo caben dos respuestas: al final de la vida está la “nada” (¿Y qué es la nada más allá de nada?) o la trascendencia.  ¿No sería más aceptable arriesgar una respuesta que pueda conducir a alguna parte?

El Misterio sustentador o la experiencia trascendente

Una historia. Dos hombres observan el cielo estrellado. Uno dice que ha de existir una causa para que exista y el otro dice que es producto del azar. Pero, ¿qué es el azar o casualidad, sino barajar una serie de respuestas ante la pregunta que no pueden responder realmente? Y no obstante el cielo se ilumina cada noche ofreciendo un espectáculo inabarcable. No, ciertamente ha de haber una causa. Negarla equivaldría a admitir que es inexplicable, pero no que no es real. Esto equivale a aceptar la evidencia, aunque no se tenga la capacidad de entenderla en los límites de la razón humana. Ante el hecho el hombre ha de optar por la decisión del caos, de lo absurdo o de una realidad que se le escapa al entendimiento.

Opciones

Frente al Misterio puede optarse por dos posturas.

Ignorarlo todo.  Esto es, reducir al hombre a nacer (sin saber el porqué), vivir sin saber para qué y morir abrazando la nada, lo cual equivale a admitir el sinsentido de la existencia, en cuyo caso, ¿para qué querer “ser más que es”, es decir, alejarse de la zona simiesca de la que procede y crecer en su humanidad?

Pero, también puede abrirse en la búsqueda de una respuesta que responda al sostén del mundo y del hombre. Así, el Misterio que sustentaría todo cambiaría muchas cosas para el hombre. El caos de la negación se convertiría en una esperanza. La nada se transformaría en trascendencia, lo cual respondería a la ´´ultima necesidad del hombre que es la de vivirse en una vida que no concluya con la muerte, sino que la transforme. Si se reflexiona seriamente, “cuánto ha de creer el que dice no creer para sostener su incredulidad”.

RESUMEN

Al Misterio que todo lo sustenta puede acudirse desde la confianza basada en la realidad. El hombre tiene ante sí el reto de abrirse a él y buscarlo. Es su riesgo personal. El que niega el Misterio del que puede ver su huella, pero no al Misterio, no puede saber por qué confiar en la realidad (que sí ve). Pero esto requiere la decisión libre, y entonces comprobará que hace lo más razonable (de igual manera que la desconfianza se convierte en confianza para el que no sabe nadar y cae al agua, al comprobar que es capaz de flotar)

A modo de conclusión. Ante la pregunta de si existe Dios, reflexiona si tu comportamiento cambiaría dependiendo de la respuesta. Si no fuese a cambiar, puedes ahorrarte la pregunta. Pero, si cambiase, la realidad es que ya has decidido: necesitas a Dios para vivir. Entonces, sólo resta superar la acidia o pereza del espíritu y pararse a reflexionar, porque el que busca, encuentra. (Mt 7.

 

ÁNGEL MEDINAMálaga, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


sábado, 28 de febrero de 2026

CONVERSACIÓN - Federico Araya - San Juan, Argentina

 












CONVERSACIÓN


Las palabras no están sirviendo
para nada
Ese placard se está vaciando
se están llenando las valijas
las cajas
el pasillo de polvo
se está llenando
el sabor rancio está
plagando el aire
Ahora me estoy yendo
O vos te estás yendo

Y no encontramos las palabras
no podemos

Anoche nos quedamos dormidos
en silencio
rígidos
éramos perros esperando
en el callejón
las estrellas

y la valija en el piso
y la voluntad en las llaves
Las cosas no funcionan
como soñamos
Las cosas no funcionan
como soñamos


FEDERICO ARAYA
– San Juan, Argentina


CABALLITO CRIOLLO - Belisario Roldán - Argentina

 



 








CABALLITO CRIOLLO



¡Caballito criollo del galope corto,
del aliento largo y el instinto fiel,
caballito criollo que fue como un asta
para la bandera que anduvo sobre él!
¡Caballito criollo que de puro heroico
se alejó una tarde de bajo su ombú.
Y en alas de extraños afanes de gloria
se trepó a los Andes y se fue al Perú!
¡Se alzará algún día, caballito criollo
sobre una eminencia un overo en pie.
Y estará tallada tu figura en bronce.
Caballito criollo, que pasó y se fue!



BELISARIO ROLDÁN
- (1873-1922) - Argentina

SOBRE EL AMOR - Santiago Sylvester - Salta, Argentina

 










SOBRE EL AMOR


No importa dónde nace el amor
(los nacimientos son asuntos de registro o
de parroquia)
pero sé que no dura al aire libre,
en ese prado aséptico con un molino al fondo.
Nace en cualquier parte
pero no prospera en la ilusión bucólica:
busca la complicación,
no el caos pero si su orilla,
un cuerpo espeso de tejidos
y de material residual,
y busca sobre toda la armonía
que es donde, si nos descuidamos un instante,
muere por falta de necesidad.



SANTIAGO SYLVESTER
– Salta, Argentina

HE PUBLICADO - Gloria Nistal - Madrid, España

 









HE PUBLICADO


He publicado más de treinta libros,
pero espero publicar los otros
más de treinta que viven desperdigados
por los cajones de mi armario.

Tengo en mi haber
un centenar de miles de fotos
con las que juego a captar
sonrisas y gestos que enamoren.

A veces desparramo pintura torpe
por diferentes lienzos
intentando dotar a lo amorfo
de algún sentido de belleza.

Soy insondable,
-pues Dios me hizo a su imagen y semejanza-
iconoclasta, inaprensible, incorregible,
inimaginable.
Me divierten los anatemas.
Huyo de las modas y de lo superficial
como de las opiniones violentas
que menosprecian las del otro.
No practico religiones
Ni nada que ate en sus religares.

He sido bígama y me sigo sintiendo bisexual.
Tengo varios principios,
-no tantos como Groucho Marx-
El respeto, la honestidad y trabajar por la Paz
me conmueven y me ayudan a levantarme
de la cama y de todas las caídas
de cada día.

África me habita
porque de allí siento mis raíces.
Viajo para conocer y empatizar,
para abrir ilimitadamente los ojos
y porque yo no puedo ser de otra manera.


GLORIA NISTAL 
– Madrid, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


AL ATARDECER - Luis Alposta - Buenos Aires, Argentina



LUIS ALPOSTA - Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

EL LUNES - Norberto Pannone - Buenos Aires, Argentina

 













EL LUNES


En el cristal barato del espejo,
la pereza del lunes
reflejó la culpa del bostezo.
Se olvidó de las ganas de afeitarse
y apenas se mojó los pelos
que, de a poco, tendían a “piantarse”.
Lunes de bronca y vencimientos,
de la crueldad del “Quini” adverso;
semana de quiniela ausente
donde por “mufa”, no “chapó” ni un peso.
Lunes de mate tibio y apurado.
Lunes de urgencias y de olvidos
Lunes de hollín y del “sesenta”,
que no paró, ya que pasó atrasado.
Ayer, el domingo fue tan largo...
Domingo en soledad y vino agrio,
de ausencias que dejó la muerte
vagando en el humo del cigarro.
Ninguno de los hijos vino
porque todos andaban “ocupados”
Por la tarde, el gato del vecino
maulló por el balcón un rato...
Lunes de “Clarín” vociferado.
Lunes, donde algunos periodistas,
adulan a políticos por radio.
Lunes de asombro,
ante el impune delincuente.
Pobre tipo...
de madrugón y a contramano...
Se perdió de vista al bajar por la escalera
del subte de Loria hacia Congreso.

Sentado en un rincón del coche,
inclinó la testa* suavemente,
pareció que al traqueteo se durmiese.
Ante el aviso de alguna pasajera,
un tipo que andaba uniformado
llamó con apuro una ambulancia
para que el “SAME”, al muerto condujese.


NORBERTO PANNONE - Argentina

*Piantarse: Irse de un lugar, partir
*Quini: Juego, lotería
*Mufa: Mala suerte, poca fortuna en el juego
*Chapó: tomó, cogió, tuvo suerte, ganó
*SAME: Servicio médico y de ambulancias de la ciudad
de Buenos Aires
*Loria y Congreso: Estaciones del Subte
*Contramano: De mal humor
*Clarín: diario
*“Sesenta”: Ómnibus urbano
* “Testa : Cabeza

EL TIEMPO - Olga Hernández Osorio - Medellín, Colombia

 








EL TIEMPO


El tiempo como rayo veloz y pasajero
conserva siempre su sitial inexorable
deja huellas de sus pasos con mucho esmero
cumple su tarea, deterioro inmutable

En épocas veraniegas de triunfos y logros
en inviernos llenos de olvido y tristeza
de cansancios y fatigas sobre los hombros
es el paso del tiempo que llega con fiereza

Tiempo alegre y triste que siempre nos cobijas
con huellas que pasean por nuestra frente,
por nuestro cuerpo las marcas son muy prolijas
poco a poco el tiempo nos abraza quedamente

Se pierde poco a poco la brillantez del cielo
la fortaleza, tan efímera, tan esquiva,
en un nostálgico amanecer como hielo
la realidad asecha con su arma más fina.


Medellín febrero 19 de 2026


OLGA HERNÁNDEZ OSORIO – Medellín, Colombia
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

LA NOCHE - Alejandra Pizarnik - Buenos Aires, Argentina







LA NOCHE

Poco sé de la noche
pero la noche parece saber de mí
y más aún, me asiste como si me quisiera,
me cubre la conciencia con sus estrellas.

Tal vez la noche sea la vida y el sol la muerte.
Tal vez la noche es nada
y las conjeturas sobre ella nada
y los seres que la viven nada.
Tal vez las palabras sean lo único que existe
en el enorme vacío de los siglos
que nos arañan el alma con sus recuerdos.

Pero la noche ha de conocer la miseria
que bebe de nuestra sangre y de nuestras ideas.
Ella ha de arrojar odio a nuestras miradas
Sabiéndolas llenas de intereses, de desencuentros.

Pero sucede que oigo a la noche llorar en mis huesos.
Su lágrima inmensa delira
y grita que algo se fue para siempre.

Alguna vez volveremos a ser.

ALEJANDRA PIZARNIKBuenos Aires, Argentina


RICARDO GÜIRALDES | 140 AÑOS DE SU NACIMIENTO Y UN SIGLO DE LA PRIMERA EDICIÓN DE “DON SEGUNDO SOMBRA” - Antonio Las Heras - Buenos Aires, Argentina

 




RICARDO GÜIRALDES | 140 AÑOS DE SU NACIMIENTO Y UN SIGLO DE LA PRIMERA EDICIÓN DE “DON SEGUNDO SOMBRA”

 


Trabajo de autoría del Prof. Dr. Antonio Las Heras, publicado en e3l diario El Tribuno Jujuy, puede leerse aquí: https://eltribunodejujuy.com/espectaculos/2026-2-11-0-0-0-tener-alma-de-proa-el-legado-de-ricardo-guiraldes

Ahora que se cumplen (el 13 de febrero) 140 años del nacimiento del escritor Ricardo Güiraldes y un siglo de la primera edición de su texto más conocido, "Don segundo Sombra", tiene sentido especial destacar una serie de aspectos, casi ocultos, de su vida que, a mi juicio, representan su real y trascendente legado. Así, por ejemplo, "Don Segundo Sombra" siempre fue considerada una "novela gauchesca" lo que si bien no deja de ser correcto restringe su aspecto trascendente que es el de tratarse de la historia de dos personajes que encarnan, a la perfección, (Güiraldes no desconocía el tema) dos de los arquetipos descriptos por el sabio Carl Gustav Jung (1875/1961) al referirse a lo Inconsciente Colectivo.

En efecto, ante todo señalar que el verdadero protagonista de la novela no es Don Segundo Sombra sino Fabio Cáceres, El Reserito. Este último representa al Arquetipo del Héroe Solar y Don segundo al Arquetipo del Anciano Sabio. Lo que a cada uno de ellos le va sucediendo simboliza el grado de desarrollo de dichos arquetipos. Y el fracaso del recorrido, pues Don Segundo habiendo dado todos sus conocimientos y saberes a El Reserito no consigue -con ello- que éste inicie una vida donde su desarrollo psíquico alcance la adultez. De allí, la frase con la que concluye la obra "Me fui, como quien se desangra". Fabio regresa a "las casas"; al lugar conocido. No hace lo que se espera del Héroe Solar que es la puesta en cotidianeidad de su capacidad para explorar, recorrer nuevos y desconocidos rumbos, transitar posibilidades valiosas.

Hasta puede decirse que, mediante el relato de lo ocurrido a este hombre y el joven que lo acompaña, Güiraldes fue capaz de señalar el reiterado tema del desencuentro siempre presente en la historia de la Argentina.

Mucho se ha hablado de los viajes de Güiraldes a Francia y su vida en París. Lo que no se ha subrayado es cuáles fueron sus intereses: asistir a conferencia de maestros hindúes, reuniones de teosofía y asuntos similares.

En búsqueda de respuestas sobre temas trascendentes -que es lo que en verdad le interesaba- concretó un extenso itinerario -bastante complejo para aquellos tiempos- que lo llevaron a recorrer China, Japón, India, Ceilán, Rusia y Egipto, pasando también por Italia, Grecia y Constantinopla.

En 1912 regresó a la Argentina profundamente transformado y con inquietudes espirituales cada vez más notorias.

ANTONIO LAS HERAS | Y UN EXHAUSTIVO ANÁLISIS SOBRE EL LEGADO DEL ESCRITOR.

Para la época en que concluía la Primera Guerra Mundial, concentró su atención en el libro "El Raja Yoga" del Yogi Ramacharaka. Esta lectura le permitió contar con más elementos para profundizar su interés en el universo espiritual de la India mística.

Las diferentes apreciaciones sobre su evolución espiritual, las búsquedas en temas que se encuentran más allá de lo que puede llamarse "la vida normal" de las personas, fue dejándolas por escrito en lo que podría ser considerado un diario personal. Frases, reflexiones, anotaciones, copias breves de textos de cuestiones espirituales. Algo personal. De su propia atención.

Empero, su viuda Adelina del Carril, comprendió la importancia de lo que esas páginas albergan e hizo que lo publicaran con el título "El Sendero" con el subtítulo "Notas sobre mi evolución espiritualista en vista de un futuro". íNo pudo ser más acertada esa decisión! Merced a esto conocemos al más auténtico Ricardo Güiraldes quien fuera una persona que utilizó todas las posibilidades que tuvo a su alcance para indagar en lo espiritual, lo trascendente, intentar arrojar luz en la real naturaleza de la condición humana que no concluye con la muerte sino que se transforma.

"El Sendero" será lectura de valía para todo aquel que también se encuentre interesado por estas indagaciones, poco frecuentes en una Humanidad que -hoy por hoy- se desarrolla en el ámbito del materialismo consumista.

Hay una frase que es clave. Y que yo no he dudado en entender como el legado superlativo de Ricardo Güiraldes, cuando escribe en ese cuaderno: "Tener alma de proa". De eso se trata. Esa es la raíz y esencia de lo que define a la especie humana. En cualquier momento de la vida utilizar la capacidad innata que hay en nosotros para levantar la vista, ver un nuevo horizonte y decirse: "Allí no conozco. Eso me interesa. Allí me dirigiré". Y, por supuesto, con esta metáfora no estoy refiriéndome a recorrer la geografía terrestre (sin descartarlo, por cierto) sino poner la proa en aquellas búsquedas de evolución psíquica, espiritual, descubrir cuál es la función y lugar que cada quien tiene asignada en la Gran Arquitectura Universal.

"Tener alma de proa" implica no confundir la edad cronológica con la edad psíquica. A cualquier edad cronológica, cada persona, puede seguir evolucionando, abriéndose a nuevas dimensiones intuidas, a explorar esencias personales que -por uno u otro motivo- han quedado postergadas. Hasta adentrarse en lo desconocido. Como ya lo indicara C. G. Jung en lo que denominó "el Sendero de Individuación" (lo que convierte a la persona en única e irrepetible), tal evolución continúa aún después que la persona haya desencarnado.

Güiraldes dejó unas líneas al respecto. En "El sendero" leemos, con fecha 6 de octubre de 1927, un día antes de que dejara este plano, las siguientes palabras, como una especie de corolario a su existencia: "¿He tenido el más débil vislumbre de lo que se llamaría éxtasis? Sí".

Entendiendo por "éxtasis" el haber comprobado que la condición humana es algo, aún indefinible, que permanece vigente tras ese hecho que llamamos "muerte". Un tránsito, una transformación; pero nunca un final.

(*) ANTONIO LAS HERAS es doctor en Psicología Social, filósofo, historiador y escritor. "Las búsquedas espirituales de Ricardo Güiraldes y otros escritos sobre escritores y escrituras", es uno de sus recientes libros. Correo electrónico alasheras@hotmail.com.