LUIS ALPOSTA - Buenos Aires, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA
PRESIDENTE: NORBERTO PANNONE
LA NOCHE
Poco
sé de la noche
pero la noche parece saber de mí
y más aún, me asiste como si me quisiera,
me cubre la conciencia con sus estrellas.
Tal
vez la noche sea la vida y el sol la muerte.
Tal vez la noche es nada
y las conjeturas sobre ella nada
y los seres que la viven nada.
Tal vez las palabras sean lo único que existe
en el enorme vacío de los siglos
que nos arañan el alma con sus recuerdos.
Pero
la noche ha de conocer la miseria
que bebe de nuestra sangre y de nuestras ideas.
Ella ha de arrojar odio a nuestras miradas
Sabiéndolas llenas de intereses, de desencuentros.
Pero
sucede que oigo a la noche llorar en mis huesos.
Su lágrima inmensa delira
y grita que algo se fue para siempre.
Alguna vez volveremos a ser.
ALEJANDRA PIZARNIK – Buenos Aires, Argentina
RICARDO GÜIRALDES | 140
AÑOS DE SU NACIMIENTO Y UN SIGLO DE LA PRIMERA EDICIÓN DE “DON SEGUNDO SOMBRA”
Trabajo de autoría del Prof. Dr. Antonio Las Heras, publicado en e3l diario El Tribuno Jujuy, puede leerse aquí: https://eltribunodejujuy.com/espectaculos/2026-2-11-0-0-0-tener-alma-de-proa-el-legado-de-ricardo-guiraldes
Ahora
que se cumplen (el 13 de febrero) 140 años del nacimiento del escritor Ricardo
Güiraldes y un siglo de la primera edición de su texto más conocido, "Don
segundo Sombra", tiene sentido especial destacar una serie de aspectos,
casi ocultos, de su vida que, a mi juicio, representan su real y trascendente
legado. Así, por ejemplo, "Don Segundo Sombra" siempre fue
considerada una "novela gauchesca" lo que si bien no deja de ser
correcto restringe su aspecto trascendente que es el de tratarse de la historia
de dos personajes que encarnan, a la perfección, (Güiraldes no desconocía el
tema) dos de los arquetipos descriptos por el sabio Carl Gustav Jung
(1875/1961) al referirse a lo Inconsciente Colectivo.
En
efecto, ante todo señalar que el verdadero protagonista de la novela no es Don
Segundo Sombra sino Fabio Cáceres, El Reserito. Este último representa al
Arquetipo del Héroe Solar y Don segundo al Arquetipo del Anciano Sabio. Lo que
a cada uno de ellos le va sucediendo simboliza el grado de desarrollo de dichos
arquetipos. Y el fracaso del recorrido, pues Don Segundo habiendo dado todos
sus conocimientos y saberes a El Reserito no consigue -con ello- que éste
inicie una vida donde su desarrollo psíquico alcance la adultez. De allí, la
frase con la que concluye la obra "Me fui, como quien se desangra".
Fabio regresa a "las casas"; al lugar conocido. No hace lo que se
espera del Héroe Solar que es la puesta en cotidianeidad de su capacidad para
explorar, recorrer nuevos y desconocidos rumbos, transitar posibilidades
valiosas.
Hasta
puede decirse que, mediante el relato de lo ocurrido a este hombre y el joven
que lo acompaña, Güiraldes fue capaz de señalar el reiterado tema del
desencuentro siempre presente en la historia de la Argentina.
Mucho
se ha hablado de los viajes de Güiraldes a Francia y su vida en París. Lo que
no se ha subrayado es cuáles fueron sus intereses: asistir a conferencia de
maestros hindúes, reuniones de teosofía y asuntos similares.
En
búsqueda de respuestas sobre temas trascendentes -que es lo que en verdad le
interesaba- concretó un extenso itinerario -bastante complejo para aquellos
tiempos- que lo llevaron a recorrer China, Japón, India, Ceilán, Rusia y
Egipto, pasando también por Italia, Grecia y Constantinopla.
En 1912 regresó a la Argentina profundamente transformado y con inquietudes espirituales cada vez más notorias.
ANTONIO LAS HERAS | Y UN EXHAUSTIVO ANÁLISIS SOBRE EL LEGADO DEL ESCRITOR.
Para
la época en que concluía la Primera Guerra Mundial, concentró su atención en el
libro "El Raja Yoga" del Yogi Ramacharaka. Esta lectura le permitió
contar con más elementos para profundizar su interés en el universo espiritual
de la India mística.
Las
diferentes apreciaciones sobre su evolución espiritual, las búsquedas en temas
que se encuentran más allá de lo que puede llamarse "la vida normal"
de las personas, fue dejándolas por escrito en lo que podría ser considerado un
diario personal. Frases, reflexiones, anotaciones, copias breves de textos de
cuestiones espirituales. Algo personal. De su propia atención.
Empero,
su viuda Adelina del Carril, comprendió la importancia de lo que esas páginas
albergan e hizo que lo publicaran con el título "El Sendero" con el
subtítulo "Notas sobre mi evolución espiritualista en vista de un
futuro". íNo pudo ser más acertada esa decisión! Merced a esto conocemos
al más auténtico Ricardo Güiraldes quien fuera una persona que utilizó todas
las posibilidades que tuvo a su alcance para indagar en lo espiritual, lo
trascendente, intentar arrojar luz en la real naturaleza de la condición humana
que no concluye con la muerte sino que se transforma.
"El
Sendero" será lectura de valía para todo aquel que también se encuentre interesado
por estas indagaciones, poco frecuentes en una Humanidad que -hoy por hoy- se
desarrolla en el ámbito del materialismo consumista.
Hay
una frase que es clave. Y que yo no he dudado en entender como el legado
superlativo de Ricardo Güiraldes, cuando escribe en ese cuaderno: "Tener
alma de proa". De eso se trata. Esa es la raíz y esencia de lo que define
a la especie humana. En cualquier momento de la vida utilizar la capacidad
innata que hay en nosotros para levantar la vista, ver un nuevo horizonte y
decirse: "Allí no conozco. Eso me interesa. Allí me dirigiré". Y, por
supuesto, con esta metáfora no estoy refiriéndome a recorrer la geografía
terrestre (sin descartarlo, por cierto) sino poner la proa en aquellas
búsquedas de evolución psíquica, espiritual, descubrir cuál es la función y
lugar que cada quien tiene asignada en la Gran Arquitectura Universal.
"Tener
alma de proa" implica no confundir la edad cronológica con la edad
psíquica. A cualquier edad cronológica, cada persona, puede seguir evolucionando,
abriéndose a nuevas dimensiones intuidas, a explorar esencias personales que
-por uno u otro motivo- han quedado postergadas. Hasta adentrarse en lo
desconocido. Como ya lo indicara C. G. Jung en lo que denominó "el Sendero
de Individuación" (lo que convierte a la persona en única e irrepetible),
tal evolución continúa aún después que la persona haya desencarnado.
Güiraldes
dejó unas líneas al respecto. En "El sendero" leemos, con fecha 6 de
octubre de 1927, un día antes de que dejara este plano, las siguientes
palabras, como una especie de corolario a su existencia: "¿He tenido el
más débil vislumbre de lo que se llamaría éxtasis? Sí".
Entendiendo por "éxtasis" el haber comprobado que la condición humana es algo, aún indefinible, que permanece vigente tras ese hecho que llamamos "muerte". Un tránsito, una transformación; pero nunca un final.
(*)
ANTONIO LAS HERAS es doctor en
Psicología Social, filósofo, historiador y escritor. "Las búsquedas
espirituales de Ricardo Güiraldes y otros escritos sobre escritores y
escrituras", es uno de sus recientes libros. Correo electrónico alasheras@hotmail.com.
TERCERA
PARTE: LA POESÍA en el TRUCO - Continuación
En la primera y segunda parte desarrollamos
el tema del “truco”, ese juego de naipes tan nuestro, comentando sus reglas y
su posible procedencia, así como también ironizamos sobre el mismo, mencionando
aspectos freudianos de sus distintos lances. Ahora vamos a presentarles aspectos
histórico-literarios relacionados con este juego en Uruguay y Argentina, a
través de las letras de nuestros poetas. No se en qué rincón del tiempo (el
dato que yo tengo se remonta a 1839) ni del espacio tuvo su origen este juego
tan arraigado en las costumbres lúdicas de los argentinos (y uruguayos, aunque
el de éstos difiere un poco en sus reglas), que ya lo jugaban nuestros soldados
en campaña y nuestros gauchos en las pulperías, entremezclando de éste modo el
truco con las guitarras y las lanzas.
La fecha de 1839 la obtuve leyendo el
“Santos Vega” de Hilario Ascasubi, donde aparece el TRUQUIFLOR (de Paulino
Lucero) con la aclaración: “Remitido de un soldado oriental del ejército del
general D. Fructuoso Rivera, para el nº 4 del periódico titulado ‘El Gaucho en
Campaña’, el cual se publica en Montevideo en el año de 1839”
“Campamento en marcha a 25 de octubre de 1839”. (El soldado oriental es obviamente Hilario Ascasubi, y el “truquiflor” apareció en el 4º y último número del periódico mencionado, planteando en forma hilarante la situación política y militar que atravesaban como si de una partida de truco se tratara)
Y así continúa verseando, con Echagüe y con Rosas de telón de fondo para un truco con todas las de la ley. Ascasubi se vale también del truco en unos versos de “Media Caña salvaje del Río Negro” que forma parte del “Paulino Lucero”, y dice:
“… Oribe es la sota
en esta jugada:
y el Restaurador jugando, esta sota,
juega contra el dos y queda en pelota…”.
(Ed. Universitaria de Bs.As., Febrero de 1961, pág. 35)
En “Chapaleando Barro”, de Celedonio Esteban Flores, en “Consejos Reos” leemos:
“Procurá no darte dique con las treinta y tres de mano,
esperá que el otro envide y después lo revidás,
vos sabés que no es derecho, ni es canchero, ni es humano
faroliarle en compadrito cuando al otro lo sobrás”.
También menciona este juego Manuel Mugica
Lainez en un ensayo titulado “Vida de Aniceto el Gallo (Hilario Ascasubi)”, de
Ed. Kapelusz, abril de 1974, reseñando el nacimiento de Ascasubi en Fraile
Muerto en enero de 1807, diciendo en la pág. 34 que “Debió de haber, a no
dudarlo, fiesta con yerbateo, con caña, con TRUCO y baile…”. Y aunque parezca
mas bien una recreación poética, no debemos soslayar que “Manucho” era un
escritor que se documentaba muy bien en todo lo que escribía.
Asimismo “Dichos del Truco” menciona que se
convirtió “desde el tiempo de la Colonia, en juego obligado de hogares y
boliches”. Eso es todo lo que se
puede decir con respecto al tiempo mientras no se nos aporten otros datos. ¿Y
qué podemos decir del rincón del espacio donde se originó este juego?. En
“Dichos del Truco” leemos que es de origen incierto, aunque se puede considerar
originario de la Madre Patria. Aunque, ¿sabe alguien de algún sitio en España donde se juegue al truco?;
concretamente en Ferrara, pequeño pueblo de León; pero esto es un hecho
posterior y tuvo su origen en las oleadas migratorias que en el siglo pasado
rumbearon para la Argentina. Muchas de estas personas, algunas afincadas
actualmente en Veguellina de Orbigo, al regresar a su tierra trajeron nuevas
costumbres adquiridas en el Nuevo Mundo, y entre ellas este tradicional juego
rioplatense.
¿Y qué decía Borges a todo esto?: “Cuarenta naipes quieren desplazar la vida.
En las manos cruje el mazo nuevo o se traba el viejo: morondangas de cartón que
se animarán, un as de espadas que será omnipotente como don Juan Manuel,
caballitos panzones de donde copió los suyos Velásquez”. …”Muy bien suele
retumbar en boca de los que pierden este sentención de caudillo de atrio: ‘A
ley de juego todo está dicho: falta envido y truco, y si hay flor ¡contraflor
al resto!’.”…”La habitualidad del truco es mentir… Una potenciación del engaño
ocurre en el truco: ese jugador rezongón que ha tirado sus cartas sobre la
mesa, puede ser ocultador de un buen juego (astucia elemental) o tal vez nos
está mintiendo con la verdad para que descreamos de ella (astucia al cuadrado)…
su espíritu es el de los baratijosos Moshe y Daniel que en mitad de la gran
llanura de Rusia se saludaron.
-¿Adonde vas
Daniel? –dijo el uno.
-A Sebastopol
–dijo el otro. Entonces Moshe lo miró fijo y dictaminó:
-Mientes, Daniel. Me respondes que vas a Sebastopol para que yo piense que vas a Nijni-Novgórod, pero lo cierto es que vas realmente a Sebastopol. ¡Mientes, Daniel!.” (Jorge L. Borges, “El idioma de los argentinos”, 1928).
El paisano y el truco. Las cartas más altas del truco,
por orden de izquierda a derecha.
Antes aún, en
1923, Borges había publicado en “Fervor de Buenos Aires” la poesía ‘El Truco’ :
CANCIÓN DE AMOR
Yazgo
aquí pensando en ti: -
La mancha del amor
ya está sobre el mundo!
Amarillo, amarillo, amarillo
carcome las hojas secas,
mancha con azafrán
las cornudas ramas que descansan
pesadamente
contra un suave cielo púrpura!
No hay luz
sólo una mancha densa como miel
que gotea desde una hoja a otra
y de extremidad a extremidad
arruinando los colores
del entero mundo-
Tú lejos allá bajo
el orillo rojo-vino del Oeste.
WILLIAM CHARLES WILLIAMS - EU.UU
William Carlos Williams fue
un poeta, escritor y médico estadounidense que nació el 17 de septiembre de
1883 en Rutherford, Nueva Jersey, y murió el 4 de marzo de 1963 en la misma
ciudad. Williams fue uno de los líderes del movimiento imagista, junto
con Ezra Pound y H.D.,
¿QUÉ MÁS BUSCA LA PALABRA…?
¿Qué más busca la palabra
en los pozos del ser
sino lo insondable
que sin embargo existe?
Cómo el agua del río
que de la mano escapa
pero en el cántaro
su límite alcanza,
su forma conserva
y sacia
como a veces
el poema.
de “En la Corriente del tiempo,
Meditaciones en el Himalaya”
GERMAIN DROOGENBROODT – Altea,
Alicante, España
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO
ARGENTINA