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sábado, 10 de enero de 2026

BORGES, LAS METÁFORAS Y EL TANGO - César Tamborini Duca - León, España

 



 

 

 

BORGES, LAS METÁFORAS Y EL TANGO

 11 de Diciembre, nuestra Celebración del Día Nacional del Tango.

 

 “Il fascino atroce di parlare lombardo”
(El atroz encanto de parlar en lunfardo) 
“Sólo una cosa no hay. Es el olvido”. Borges


El Tamaño de mi esperanza

En la década del veinte del siglo XX el eminente polígrafo hizo editar 3 libros, luego preteridos por él a tal punto según cuentan sus biógrafos, que iba a comprarlos de librería en librería para que no llegaran al público lector. Se titulaban “El idioma de los argentinos” (1928), “El tamaño de mi esperanza” (1926), e “Inquisiciones” (1925). Afortunadamente su viuda permitió la reedición de los mismos en el año 1998, en Madrid.
En “El Idioma de los Argentinos” Borges parte de la base que palabra es representación, y analiza gramaticalmente el significado de una oración (conocida por todos, dice): “En un lugar de la Mancha”. Y su conclusión “No de intuiciones originales -hay pocas- sino de variaciones y casualidades y travesuras, suele aclimatarse la lengua”.
Pasa luego a analizar un juego tradicional argentino, el “truco”, del que dice que “con sus cuarenta naipes quieren desplazar la vida… caballitos panzones de donde copió los suyos Velázquez”. Agregando que “su habitualidad es mentir” con tramposa y desatinada palabrería. Es potenciación del engaño con palabras y actitudes para que el contrincante crea una cosa ¡o la contraria! que sería la astucia al cuadrado. Y la sentencia suprema del juego aún sin ver sus naipes: “A ley de juego, todo está dicho: falta envido y truco, y si hay flor ¡contra flor al resto!”
De Almafuerte (Pedro Bonifacio Palacios) dice que “A diestra y siniestra, con filo, contrafilo y punta, blandió su incorruptible y dura virtud”; mencionando que “Oyuela escribe malhumoradamente que el misionero es una pésima rapsodia de Nietzsche, con superhombre y todo”; [pero] Juan Más y Pi habla de coincidencias”. Afirmando Borges que hay sobradas frases de Almafuerte que pertenecen al dialecto nietzscheano:
“Yo sé que mil carcomas roen de a poco / las más equilibradas testas geniales: / lleno está el manicomio de Nietzsches locos / y de Cristos bohemios los arrabales” escribe Almafuerte en el “Confiteor Deo” en mención traicionera o desafiadora del mismo Nietzsche”.
Concluye que Almafuerte fue un “compadrón” con “pinta orillera pero que alardea de castidad”; compadrada que “es más una agresividad de carrero, es el clavel atrás de la oreja y los ladinos entreveros del corte y la copla que manifiesta una flor”.
Finaliza el capítulo para contraponer a su figura la de Carriego, a quien “La habitualidad del suburbio le pertenece: las chicuelas con su jarana y su secreteo, las calesitas en el terreno baldío, la rayuela y el rango en el veredón, la esquina comentada de taitas”.

Metáforas

No desdeña Borges la metáfora, y dice: “La más lisonjeada equivocación de nuestra poesía es la de suponer que la invención de ocurrencias y de metáforas es tarea fundamental del poeta y que por ellas debe medirse su valimiento (…pág. 50). …Suele solicitarse de los poetas que hablen privativamente en metáforas y se afirma que la metáfora es única poetizadora, que es el hecho poético por excelencia. (…) Las cosas (pienso) no son intrínsicamente poéticas; para ascenderlas a poesía, es preciso que las vinculemos a nuestro vivir, que nos acostumbremos a pensarlas con devoción (…). Su voz es la metáfora, consorcio de palabras ilustres.
(Creo de veras que la metáfora no es poética; es más bien post poética, literaria, y requiere un estado de poesía, ya formadísimo. La poesía de los vocablos entreverados por ella la condiciona y la hace emocionar o fallar). Remy de Gourmont observa: en el estado actual de las lenguas europeas, casi todas las palabras son metáforas. (pág. 52)
(…) La metáfora es una de tantas habilidades retóricas para conseguir énfasis. (…) Generalmente se admira la invención de metáforas. Sin embargo, más importante que su invención es la oportunidad para ubicarlas en el discurso y las palabras elegidas para definirlas. Considérese una misma metáfora en dos poetas, infausta en uno y de siempre lista eficacia para maravillas, en otro. Razona Góngora (A la Armada en que los Marqueses de Ayamonte passavan a ser Virreyes de México): ‘Velero bosque de árboles poblado / que visten hojas de inquieto lino…’

El idioma de los argentinos 

Aquí la igualación del bosque y la escuadra, está justificada con desconfianza y la traducción de mástiles en árboles y de velámenes en hojas, peca de metódica y fría. Inversamente, Quevedo fija la idéntica imaginación en cuatro palabras y la muestra movediza, no estática. La anima, soltándola por el tiempo (Inscripción de la Statua Augusta del César Carlos Quinto en Aranjuez):
Las selvas hizo navegar…
(…) Me parece asimismo bien que haya metáforas, para festejar los momentos de alguna intensidad de pasión. Cuando la vida nos asombra con inmerecidas penas o con inmerecidas venturas, metaforizamos casi instintivamente. Queremos no ser menos que el mundo, queremos ser tan desmesurados como él”. (“El idioma de los argentinos”, Alianza Editorial, Madrid, 1998, pág. 50 a 57).

El Tango 

En “EL TANGO” Borges nos plantea la más bella metáfora entre el ser humano y cronos (el tiempo) con respecto a la música en los versos siguientes: “…En los acordes hay antiguas cosas / el otro patio y la entrevista parra / detrás de las paredes recelosas / el sur guarda un puñal y una guitarra / Esa ráfaga, el tango, esa diablura / mis atareados años desafía / hecho de polvo y tiempo, el hombre dura / menos que la liviana melodía / que solo es tiempo”…
Con qué habilidad poética y filosófica establece esa comparación entre el ser humano, hecho de polvo y tiempo y por lo tanto perecedero; contrastando con la música, la liviana melodía que sólo es tiempo, y por lo tanto eterna.

Ascendencias del tango

Este es otro de los capítulos que convienen al “idioma de los argentinos” o “idioma coloquial”. En él dice:
“El tango es la realización argentina más divulgada, la que con insolencia ha prodigado el nombre argentino sobre el haz de la tierra. Es evidente que debemos averiguar sus orígenes y prescribirle una genealogía donde no falten ni la endiosadora leyenda ni la verdad segura. La cuestión fue muy conversada en el año trece; el libro de don Vicente Rossi, intitulado Cosas de negros (Córdoba 1926), vuelve a estimularla (…)

Cosas de Negros

La opinión de Rossi es circunstanciada: El tango sedicente argentino es hijo de la milonga montevideana y nieto de la habanera. Nació en la Academia San Felipe, galpón montevideano de bailes públicos, entre compadritos y negros; emigró al Bajo de Buenos Aires y guarangueó por los Cuartos de Palermo (donde lo recibieron la negrada y las cuarteleras) y metió ruido en los peringundines del Centro y en Monserrat, hasta que el Teatro Nacional lo exaltó. Es decir, el tango es afro-montevideano, el tango tiene motas en la raíz. Ser de color humilde y ser oriental son condiciones criollas, pero los morenos argentinos (y hasta los no morenos) son tan criollos como los de enfrente y no hay razón para suponer que todo lo inventaron en la otra banda.
(…) Lástima que no se hayan atrevido a ser francos y prefieran la falsificación a la mitología, el chisme conventillero a la fe. Yo seré más sincero que ellos y afirmaré con resolución: el tango es porteño. El pueblo porteño se reconoce en él, plenamente; no así el montevideano, siempre nostalgioso de gauchos. De cualquier modo estoy más convencido de la procedencia uruguaya de Rossi que de la procedencia uruguaya del tango.
Pragmatismos aparte, la argumentación de don Vicente Rossi puede reducirse honradamente a este silogismo:

La milonga es privativamente montevideana.
La milonga es el origen del tango.
El origen del tango es montevideano.

Acepto que la premisa menor es inconmovible; en cambio, descreo de la mayor y no sé de ningún argumento válido que la fortalezca. Rossi se limita a escribir ‘En la banda occidental no se usó la Milonga como canto ni la Danza como Milonga’, y nos remite al rato a una apuntación donde vemos que la palabra milonga no ocurre en un diálogo lunfardo, publicado por La Nación en 1887.

(…) También don Rodolfo Senet (Buenos Aires alrededor del año 1880. La Prensa, octubre 17 de 1926) habla de las milongas que saludaron a los primeros tranvías y a las primeras calles empedradas del arrabal. Una de estas últimas aconseja:

Cuidadito con las piedras
que te vas a refalar,
porque el golpe de las piedras
es muy malo de curar.

¡Oh compadritos de la calle Ombú y de la calle Europa, qué capitis diminutio, qué vacilación para vuestra vertiginosa dignidad de taquitos altos habrán sido las puntiagudas piedras del empedrado, tan andinas, tan inciviles, tan forasteras a la tierrita criolla del callejón! (…) “El cancionero bonaerense” de Ventura R. Lynch, ¡libro de 1883!, estudia la milonga, la declara divulgadísima en los bailecitos de medio pelo del arrabal y en los casinos de la plaza del Once y de Constitución, la juzga inventada por los compadritos para hacer burla de los candomberos y hasta informa que los organitos la tocan.
Otra genealogía tanguera es la rastreada por don Miguel A. Camino, poeta, en su hermosa composición recordativa, intitulada “El tango”. Está casi al final del libro “Chaquiras” y empieza así:

‘Nació en los Corrales viejos, / Allá por el año ochenta. / Hijo fue de una milonga / Y un ‘pesao’ del arrabal’.

Continúa: ‘Lo apadrinó la corneta / del mayoral del tranvía, / y los duelos a cuchillo / le enseñaron a bailar. / Así en el ocho, / y en la sentada, / la media luna / y el paso atrás, / puso el reflejo / de la embestida / y las cuerpeadas / del que la juega / con su puñal’.

(…) Justo sin embargo es reconocer que los literatos, al ocuparse del tango, han insistido siempre sobre su lujuria tristona, sobre su atravesada y casi enconada sensualidad. Básteme citar dos fuertes ejemplos: el de Marcelo del Mazo, en la segunda serie de “Los vencidos”, 1910 (Aura mi hija, aulló el compadre y la fosca compañera / ofreció la desvergüenza de su cálido impudor /azotando con su carne, como lengua de una hoguera, / las vibrátiles entrañas de aquel chusma del amor) y el de Ricardo Güiraldes cuyo ‘Tango’ (El Cencerro de Cristal, 1915) nos impone estos decididos renglones: ‘Mancha roja, que se coagula en negro. Tango fatal, soberbio y bruto. Notas arrastradas, perezosamente, en un teclado gangoso…’

Inversamente la única vez que se acordó Evaristo Carriego del tango, fue para verle felicidad, para mostrarlo callejero y fiestero, como era hace veinte años:
‘En la calle la buena gente derrocha / sus guarangos decires más lisonjeros, / porque al compás de un tango, que es La Morocha, / lucen ágiles cortes dos orilleros.

Misas Herejes 

Las dos versiones del tango, la solamente lujuriosa y la de travesura, podrían corresponder a dos épocas: la primera a este lamentable episodio actual de elegías amalevadas, de estudioso acento lunfardo, de bandoneones; la otra, a los buenos tiempos (malísimos) del corte, de las puñaladas electorales, de las esquinas belicosamente embanderadas de barras.

(…) Camino nos explica el tango y además, nos marca el preciso lugar en que éste nació: los Corrales viejos. La precisión es traicionera. El visteo no fue jamás privativo de los Corrales, pues el cuchillo no era sólo herramienta de matarifes: era, en cualquier barrio, el arma del compadrito. Cada barrio padecía sus cuchilleros, siempre de facción en algún comité, en alguna trastienda. Los hubo de fama duradera, aunque angosta: El Petizo Flores en la Recoleta, El Turco en la Batería, El Noy en el Mercado de Abasto.

(…) Esas milongas insolentadas en que el cantor alude a su patria chica para desafiar a los de otra: “Yo soy del barrio del Alto, / soy del barrio del Retiro, / yo soy aquél que no miro / con quien tengo que pelear / y en trance de milonguear / nadie se me puso a tiro”.

Inquisiciones 

(…) El tango pudo haberse originado en cualquier lugar de la ciudad (…) menos en los Corrales. Mi argumento es fácil: el tango es manifiestamente urbano o suburbano, porteño, y los Corrales fueron siempre una intromisión de la pampa, una presencia verídica de gauchismo o una coquetería compadrona de hacer el gaucho, muy reverenciadora de lo pasado y muy ajena a toda invención. El tango no es campero: es porteño. Su patria son las esquinas rosaditas de los suburbios, no el campo; su ambiente, el Bajo; su símbolo, el sauce llorón de las orillas, nunca el ombú. (“El idioma de los argentinos”, Alianza Editorial, Madrid, 1998, pág. 99 a 108) Termíno, como no podía ser de otra manera, con una milonga de Borges que musicalizó Ángel Cárdenas, y cantó con acompañamiento de guitarras:

https://www.youtube.com/watch?v=mlsabrCwdGg


MILONGA DEL FORASTERO
(Letra: Jorge Luis Borges – Música: Ángel Cárdenas)

Recitado:
La historia corre pareja
La historia siempre es igual,
La cuentan en Buenos Aires
Y en la campaña Oriental.

Siempre son dos los que tallan
Un propio y un forastero…
Un propio y un forastero,
Siempre es de tarde en la tarde
Está naciendo el lucero.
Nunca se han visto la cara
No se volverán a ver…
No se volverán a ver,
No se disputan haber
Ni el amor de una mujer.

Al forastero le han dicho
Que en el pago hay un valiente…
Que en el pago hay un valiente,
Para probarlo ha venido
Que lo busca entre la gente.
Lo convida de buen modo
No alza la voz ni amenaza,
Se entienden y van saliendo
Pa´ no ofender a la casa.

Recitado:
Ya se cruzan los puñales
Ya se enredó la madeja,
Ya queda tendido un hombre
Que muere y que no se queja.

Sólo esa tarde se vieron
No se volverán a ver…
No se volverán a ver,
No los movió la codicia
Ni el favor de una mujer.
No vale ser el más diestro
No vale ser el más fuerte…
No vale ser el más fuerte,
Siempre que muere es aquel
Que vino a tentar la muerte.

Pa´ esa prueba vivieron
Toda su vida esos hombres…
Toda su vida esos hombres,
Ya se han borrado sus caras
Ya se borrarán los nombres.
La historia, la historia corre pareja
La historia siempre es igual…
La historia siempre es igual,
La cuentan en Buenos Aires
Y en la campaña Oriental.

 

CÉSAR J. TAMBORINI DUCALeón, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


Académico Correspondiente para León
Academia Nacional del Tango
Academia Porteña del Lunfardo


sábado, 3 de enero de 2026

ECLIPSE DE LUNA - Luis Alposta - Buenos Aires, Argentina

 



LUIS ALPOSTA - Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

SERÉ - Norberto Pannone - Buenos Aires, Argentina

 











SERÉ


Seré una lágrima fingida
o el sonido de la grava entre los pinos,
el leve perfume de una dalia
o el silencio apurado de la pala
cuando oculta la memoria del que ha sido;
hurtando los huérfanos estigmas
y los ocres laureles que ha vivido.
Eso seré.

Cuando la tarde despliegue
su inocencia
y un coche ruede lentamente
en busca de la ruta del olvido.
Eso seré,
sólo la historia habitual del que ha vivido.


NORBERTO PANNONE
– Buenos Aires, Argentina

NO HAY OTRO SECRETO - Gloria Nistal - Madrid, España

 














NO HAY OTRO SECRETO


No hay otro secreto
que coleccionar soplos alados.

Caminamos impertérritos, enajenados
trazando espirales centrífugas
hacia lo ignoto.

Ciegos, dotados de gestos
magnánimos y abyectos
a partes iguales,
erigimos babeles sin reposo.

Nos zambullimos en la cascada de la amnesia
para vivir una vida vertiginosa
y disfrutar de las dichas
que las enciclopedias no saben contener.

Nada nos redime, ni nos importa,
participamos sin apenas consciencia
de la destrucción y las construcciones circulares.

Luego llegan jadeantes,
a distancia de segundos,
la vejez, la enfermedad y la muerte.
Cursamos doctorados
Que nos ayudan a enfrentarnos
a la parca,
que inevitablemente nos supera.
Pero a veces…
se presenta en escena, poderosa,
la dea ex machina,
la palabra justa,
el mensaje tierno,
la sonrisa profunda,
el alma amiga,
los minutos mágicos,
los soplos alados.

Y no hay otra alquimia.


GLORIA NISTAL – Madrid, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

SURSUM CORDA (Arriba los corazones) - Amalia Bautista, Madrid, España

 








SURSUM CORDA (Arriba los corazones)


A veces es muy fuerte la tentación, las ganas
de abandonarlo todo, de dejarse,
que ya no son edades, ya no es tiempo,
que ya está todo hecho, muy mal hecho.
Es fácil la pereza y es difícil
embarcarse de nuevo en la tarea
de rescatar las ilusiones.
Pero tú, corazón, sigue latiendo
mientras te deje el mundo.
Hoy es el día, hoy es el primer día,
y ya nunca seremos más jóvenes que ahora.


AMALIA BAUTISTA – Madrid, España


NOCTURNO MIEDO - Xavier Villaurrutia González - México








NOCTURNO MIEDO

Todo en la noche vive una duda secreta:
el silencio y el ruido, el tiempo y el lugar.
Inmóviles dormidos o despiertos sonámbulos
nada podemos contra la secreta ansiedad.

Y no basta cerrar los ojos en la sombra
ni hundirlos en el sueño para ya no mirar,
porque en la dura sombra y en la gruta del sueño
la misma luz nocturna nos vuelve a desvelar.

Entonces, con el paso de un dormido despierto,
sin rumbo y sin objeto nos echamos a andar.
La noche vierte sobre nosotros su misterio,
y algo nos dice que morir es despertar.

¿Y quien entre las sombras de una calle desierta,
en el muro, lívido espejo de soledad,
no se ha visto pasar o venir a su encuentro
y no ha sentido miedo, angustia, duda mortal?

El miedo de no ser sino un cuerpo vacío
que alguien, yo mismo o cualquier otro, puede ocupar
y la angustia de verse fuera de sí viviendo
y la duda de ser o no ser realidad.

 

XAVIER VILLAURRUTIA GONZÁLEZ - México

Xavier Villaurrutia González ​​ fue un escritor mexicano que cultivó los géneros de poesía, crítica literaria y dramaturgia. Ganó un premio poético histórico con Canto a la primavera y otros poemas. Wikipedia

Nacimiento: 27 de marzo de 1903, Ciudad de México, México

Fallecimiento: 25 de diciembre de 1950, Ciudad de México


QUIETUD INFINITA, SILENCIOS INFINITOS - Gabriella Bianco - Venecia, Italia

 












INFINITA QUIETE, INFINITI SILENZI


Quando si vivono le domande,
amandole come stanze chiuse
di cui non si possiede la chiave,
senza accorgersene,
si finisce per vivere dentro le risposte,
che forse arriveranno
in un giorno che non conosciamo.

Cercando di amare le domande,
la cui risposta è scritta in libri
di cui non sappiamo la lingua,
viviamo ogni cosa con umiltà e silenzio,
anelando l’eternità,
pazienti e tranquilli
conservando la pace del cuore.

Bisogna avere pazienza
verso le irresolutezze del cuore,
lasciando le cose alla loro quieta evoluzione
che in nessun modo può essere forzata o accelerata.
Un albero non forza i suoi succhi,
e nelle tempeste di primavera,
non teme la torrida estate che pure arriverà.

Quando si vivono le domande appassionatamente,
le risposte forse sbocceranno nel silenzio del cuore,
il giorno in cui avremo smesso di aspettarle.
In questo modo, impariamo ad avere fiducia
nella nostra evoluzione, senza fretta o ansia.
Ogni fase porta con sé un apprendimento,
e accettando il flusso della vita,
cresciamo più pienamente.



QUIETUD INFINITA, SILENCIOS INFINITOS

Cuando vivimos las preguntas,
amándolas como habitaciones cerradas
de las que no tenemos la llave,
sin darnos cuenta,
terminamos viviendo dentro de las respuestas,
que quizás llegarán
un día que desconocemos.

Intentando amar las preguntas,
cuyas respuestas están escritas en libros
cuyo idioma desconocemos,
vivimos todo con humildad y silencio,
anhelando la eternidad,
pacientes y tranquilos,
preservando la paz del corazón.

Debemos ser pacientes
con la indecisión del corazón,
dejando que las cosas evolucionen con calma,
que de ninguna manera se puede forzar ni acelerar.
Un árbol no fuerza su savia,
y en las tormentas de la primavera,
no teme el tórrido verano que seguramente llegará.

Cuando vivimos las preguntas con pasión,
quizás las respuestas florezcan en el silencio del corazón,
el día que dejemos de esperarlas.
Así, aprendemos a confiar en nuestra propia evolución,
sin apresurarnos ni llenarnos de ansiedad.
Cada etapa trae consigo su propio aprendizaje,
y al aceptar el flujo de la vida,
crecemos con mayor plenitud.


© GABRIELLA BIANCO, dicembre 2025, Venecia, Italia

PRESIDENTE DE ASOLAPO ITALIA

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

Paloma de la paz - Germain Droogenbroodt - Altea, España

 








Dibujo de Pablo Picasso


Paloma de la paz

Un poema para Navidad

Tras las suaves ondas del mar
pinta al despuntar el día
sobre el lienzo del horizonte
las más bellas imágenes

y el viento
que antes fue salvaje y áspero
acaricia ahora suavemente
el verde ramaje de los árboles.

Un pájaro de alas blancas
pasa aleteando ruidoso.

A dónde, aún no lo sabe.

de “Frágil Equilibrio
Notebook poiesis, Chile 2025


GERMAIN DROOGENBROODT – Altea, Alicante, España

MIEMBRO HONORIFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

EN UN OVERO ROSAO - (FAUSTO) - Estanislao del Campo - Buenos Aires, Argentina

 








EN UN OVERO ROSAO - (FAUSTO)

 
En un overo rosao,
Flete nuevo y parejito,
Caía al bajo, al trotecito,
Y lindamente sentao,
Un paisano del Bragao,
De apelativo Laguna,
Mozo jinetazo,¡ahijuna!,
Como creo que no hay otro
Capaz de llevar un potro
A sofrenarlo en la luna.


¡Ah criollo!, si parecía
Pegao en el animal,
Que aunque era medio bagual
A la rienda obedecía,
De suerte que se creería
Ser no sólo arrocinao,
Sino también del recao
De alguna moza pueblera:
¡Ah Cristo¡ ¡quien lo tuviera!
¡Lindo el overo rosao!

Como que era escarciador,
Vivaracho y coscojero,
Le iba sonando al overo
La plata que era un primor;
Pués era plata el fiador,
Pretal, espuelas, virolas,
Y en las cabezadas solas
Traía el hombre un Potosí:
¡Qué! ¡Si traía para mí,
Hasta de plata las bolas!

En fin, como iba a contar,
Laguna al río llegó,
Contra una tosca se apeó
Y empezó a desensillar.
En esto, dentró a orejiar
Y a resollar el overo,
Y jué que vido un sombrero
Que del viento se volaba
De entre una ropa, que estaba
Más allá, contra un apero.

Dió güelta y dijo el paisano:
-¡Vaya Záfiro! ¿Qué es eso?-
Y le acarició el pescuezo
Con la palma de la mano.
Un relincho soberano
Pegó el overo que vía
A un paisano que salía
De la agua en un colorao
Que al mesmo overo rosao
Nada le desmerecía.

……………………………..


ESTANISLAO DEL CAMPO – Buenos Aires, Argentina

Estanislao del Campo Maciel y Luna Brizuela fue un militar, funcionario de gobierno y escritor argentino. En defensa del Estado de Buenos Aires tuvo destacada actuación en las batallas de Cepeda y Pavón. Era hijo del teniente coronel Juan Estanislao del Campo, rango que él mismo alcanzaría. Wikipedia

Nacimiento: 7 de febrero de 1834, Buenos Aires

Fallecimiento: 6 de noviembre de 1880, Buenos Aires


ROMANCE DEL MALEVO - Osiris Rodríguez Castillos - Montevideo, Uruguay

 







ROMANCE DEL MALEVO

Siempre quise tener
Un perro como la gente
Al fin el tiempo y la esperanza
Me dieron uno
Pero bien mirao
Es hombre de pocas pulgas: El Malevo

Yo no atrancaba la puerta
De mi rancho, ni durmiendo
¿pa' qué? si del lao de ajuera
Por malo que juese el tiempo
La enrejaba de colmillos
El coraje de mi perro

Cimarrón: medio atigrao
Lo hallé perdido en las sierras
Boquiando de agusanao
Malo, como manga'e piedra
Tuve que traerlo enlazao
Para curarle las bicheras

Y... a'i se quedó aquerenciao
Compañero de horas lerdas
Trotiando abajo'el estribo
Ni carculaba las leguas
Y ande aflojaba la cincha
Se echaba a cuidar las priendas


OSIRIS RODRIGUEZ CASTILLOS - Uruguay

Osiris Rodríguez Castillos fue un poeta, escritor, investigador, compositor, cantante, instrumentista y luthier uruguayo. Está considerado como uno de los pilares del folclore de su país. Wikipedia

Nacimiento: 21 de julio de 1925, Montevideo, Uruguay

Fecha de la muerte: 10 de octubre de 1996