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sábado, 4 de octubre de 2025

EL AREQUIPEÑO VARGAS LLOSA - Guillermo Fernández del Carpio - Arequipa, Perú

 



EL AREQUIPEÑO VARGAS LLOSA

A Mario Vargas Llosa le debo en parte mi vocación de ser escritor, pues en octubre de 1997  lo escuché en el paraninfo de la Universidad Nacional de San Agustín, cuando recibió el Doctor Honoris Causa. En aquella ocasión, pronunció una conferencia titulada  La Semilla de los Sueños, donde narró cómo en él surgió su vocación de ser escritor, por momentos al escucharlo lloré y me emocioné, yo ya escribía algunos poemas y cuentos en aquel entonces. Lo conocí a nuestro Nobel  y me firmó uno de sus libros, fui acompañado de mis padres, quienes eran unos empedernidos y agudos lectores. Creo que aquella vez me dijo algo Vargas Llosa que ya no recuerdo. Discrepo de sus ideas liberalistas, mi forma de ver la vida es diferente. Soy un pequeño escritor católico que critica al liberalismo, al marxismo y otras posturas ideológicas que no ayudan al ser humano a su realización integral; pero comparto con mi coterráneo literato el amor a las letras y a los libros, esa predilección por la cultura.

Contaba también con la nacionalidad española y dominicana este exponente del boom latinoamericano. Se hizo famoso con La Ciudad y los Perros, La Casa Verde y Conversación en la Catedral, novela que no disfruté mucho al leerla, pues no le encontré magia y originalidad. Vargas Llosa no se olvidó nunca de sus raíces ni del Perú, sus temas y lugares de sus libros incluyen generalmente a nuestro confuso país, éste es un hecho resaltante en su vida.

Lo que más escribió son novelas, tiene una prolífica obra literaria, creo que más de treinta libros, escribió demasiado. Rescato de él esa  capacidad que tuvo de hacer ficción para crear tantos personajes, hechos y escenas y esa disciplina como su fe para escribir. Tiene millones de lectores, seguidores y admiradores en el mundo. El año 2010 escribí un artículo breve sobre él para el diario El Pueblo cuando ganó el Premio Nobel. Sus novelas navegan entre los histórico y la ficción. Influyeron en su prosa el francés Gustave Flaubert y el norteamericano William Faulkner. Usó el estilo del dato escondido, la historia de vidas paralelas como el Pez en el Agua, donde intercala sus memorias con su vida política, me deleitó este libro en mi juventud y la leí con detenimiento e interés. Empleó también los saltos en el tiempo y la retención de la información como técnicas literarias. Leí Conversaciones en Princeton con Rubén Gallo, donde explica el por qué de varias de sus novelas, me perdí algunas tardes entre estas páginas, pues los libros acompañan nuestras vidas. En este libro Vargas Llosa contesta a las diversas interrogantes de estudiantes sobre su obra. El diálogo enriquece tanto al escritor como al alumno. Historia de Mayta es un buen libro, que narra la vida de Alejandro Mayta, un revolucionario trotkista, que en 1958 inició un intento de cambiar el rumbo de gobierno de nuestro país y fue detenido varias veces, la novela describe el nivel de conflicto político de aquel entonces. Con mi madre vimos la película La Fiesta del Chivo, la vida detestable del dictador Rafael López Trujillo, quien termina siendo asesinado. Vargas Llosa fue hábil cuando se documentaba muy bien antes de iniciar un proyecto literario, debe tener decenas de borradores de su obra. Alguna vez lo vi caminando por la Plaza de Armas de Arequipa y dando una entrevista.

De joven escribió su obra de teatro La Huida del Inca estrenada en Piura. Tiene la influencia de Sartre, a quien he leído y criticado. Se independizó estéticamente y creó su propia forma de hacer literatura y periodismo, siempre tuvo estas ideas políticas de derecha con pensamiento liberal, ya que el Nobel estuvo a favor del aborto, la eutanasia, el matrimonio gay, en fin, ideas que yo no comparto en lo absoluto, al contrario, las critico en mi literatura. He leído con detenimiento parte de su obra periodística en Contra Viento y Marea. Mi padre me decía que a Vargas Llosa le falta humanismo en sus letras.

Su lenguaje no tiene adornos y es directo, siempre tuvo la suerte de contar con el apoyo de la crítica literaria peruana y mundial, creo que se la ganó. ¿Pero, qué espero de un mundo que se contenta principalmente con lo material y lo finito? No estamos ante una humanidad que va más allá de lo mundano, se conforma con lo trivial y es dependiente del avance tecnológico. Vargas Llosa no creía en la eternidad, con mucha caridad digo que no fue cristiano ni creyente y según ello conformó su obra, con buenas historias como personajes y algunas virtudes por difundir. Fue un buen crítico de las dictaduras y defensor de la democracia. En mi crítica sana puedo decir que los Premios Nobel están dados casi para todo el mundo, sus criterios son bastante relativistas. Destacan sus libros Lituma en los Andes, La Casa Verde, Le Dedico mi Silencio, Un Viaje a la Ficción (sobre Juan Carlos Onetti), La Utopía Arcaica, que la leía de joven y la releo de adulto, donde explora las ficciones del indigenismo y a Arguedas, a quien considera en sus primeras páginas como un buen escritor, idea que comparto. Destacan también El Sueño del Celta, El Paraíso en la Otra Esquina, El Héroe Discreto, Medio Siglo con Borges (no hay ese libro en el Perú, desearía leerlo), Tiempos Recios, cuentos Los Jefes y  Los Cachorros, Fonchito y la Luna y El Barco de los Niños (éstos dos últimos son cuentos infantiles poco difundidos).

Lo considero también un buen ensayista y es muy metódico. Leí además con fervor La Tentación de lo Imposible, donde nos habla del genial poeta, dramaturgo y novelista francés Víctor Hugo con su obra cumbre Los Miserables. Es interesante lo que resalta de los personajes en esa novela, aunque su crítica no tiene visión ética, se dedica a explorar inteligentemente hechos y personajes. Habla también en este ensayo sobre la vida de Víctor Hugo. En La Verdad de las Mentiras nos traslada al mundo de la novela, pues soslaya que detrás de toda imaginación posible hay una verdad, lo que lógicamente es opuesto a su perspectiva netamente relativista, que es parte de la cultura que respiramos hoy. Me entretuve con la Civilización del Espectáculo, donde sostiene que hoy todo es cultura, pero en este libro no se atreve a indicar lo que es anticultura, argumenta que los tiempos y los gustos de la humanidad son diferentes a los de otra época. Hago un paréntesis, porque es digno decir que donó su biblioteca personal al gobierno regional de Arequipa, su tierra natal, un gesto noble. Un buen escritor es un mundo por indagar. Parece ser que en su vida tuvo varios amores, fue cuestión y vida del escritor. También destaca entre sus últimos libros Un Bárbaro en París, que son un compendio de comentarios acerca de la literatura francesa. Recibió con cierta justicia en mi opinión muchos premios literarios y distinciones.

Era un político de derecha, que criticó con sumo acierto (aspecto que comparto) dictaduras y gobiernos corruptos. El Nobel lo obtuvo por describir las cartografías de poder en el mundo. Si hubiese sido elegido Presidente del Perú en 1990 y haberle ganado la batalla a Fujimori, no sé qué hubiese sido de mi patria. Lo mejor para Vargas Llosa fue no haber salido elegido como tal, porque su imagen se hubiese teñido quizás de un color oscuro, eso nunca lo podré saber ni lo sabremos. Lo seguiré leyendo con espíritu crítico como a todo escritor. Vargas Llosa quedará en la historia de la literatura peruana y universal. Era un cosmopolita como él se autodefinió, su obra siempre causará polémica, hay mucho más que decir, yo culmino este artículo periodístico diciendo que le tengo mucha gratitud y rezo por su alma.

Setiembre, 2025

GUILLERMO FERNANDEZ DEL CARPIOArequipa, Perú

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

ggfernandezdelcarpio.blogspot.com


ALGO PARA CONTAR - Juan Carlos Gimenez (AMARU) - Buenos Aires, Argentina

 



ALGO PARA CONTAR

 

Sentado a la mesa un tanto incomoda en la vereda  del café Tortoni, el señor  Héctor Aguirre  había pedido un cortado al mozo que tardaba en llegar, cuando leía en una página  interior impar del diario La Prensa de los Gainza Paz del 28 de diciembre de mil nueve setenta y ocho  justo mi cumpleaños, el día de Los Santos Inocentes- pensó  y siguió recorriendo la página con la vista cansada hasta que se detuvo en un titular; “Hoy se cumple  cincuenta años  de La Patagonia Trágica” de José María Borrero.  También en la misma página; “Todavía sigue en cartelera con gran éxito la película de Olivera sobre la novela de  Osvaldo Bayer “La Patagonia Rebelde” y recordó los nombres de El Gallego Soto, de Schult El Alemán, de Facón Grande  y otros, cuando inusualmente varias mariposas volaban bajo por la Avenida de Mayo y una de ellas, de varios colores se posó justo al costado del pocillo de café, Aguirre la miró y no la espantó se quedó inmóvil igual que la mariposa y  se metió de cabeza cuando de cadete en el Colegio Militar de la Nación, viajaba a la Patagonia para reprimir a unos huelguistas anarco sindicalistas que atentaban contra la libertad de trabajo y la propiedad privada, baluarte de nuestra civilización occidental y cristiana.

-Aquí está su cortado-

Si, si, está bien gracias

Y comenzó a revolver con la cucharita, daba vueltas y vueltas  en el pocillo del café, para disolver el terrón de azúcar, cuando  sus dedos  sintieron  el grosor de los cordones, al enhebrar los borceguíes largos de caballería, ese domingo ventoso de febrero de 1922 momentos antes de partir al mando del teniente coronel  Zabala en Corrales viejos de la estancia Punta Alta.

Mientras la tropa alineaba sus caballos, el cadete Aguirre introducía su Máuser 1898 en la cartuchera al costado izquierdo del caballo comenzando la marcha lenta de la columna. Cabalgaba, a paso lento, pensando, que pronto acabaría todo esto y no había disparado ni un solo tiro con su  Máuser después de haber sido fusilados más de mil quinientos huelguistas anarquistas y él ni siquiera participó en combate, tampoco hubo combates o enfrentamiento alguno con otras fuerzas militares, simplemente, persecución, tortura y fusilamientos de hombres indefensos, huelguistas que reclamaban mejoras salariales, y muy pronto, la semana que viene regresarían y el cadete Aguirre, sin nada que contar a su regreso a  Buenos Aires.

Pero ahora seguía con la cucharita revolviendo el pocillo de café, cuando un chico se acerca y…

-Mire don me puede dar algo para comer- 

y le alcanza una estampita con la imagen de la virgen María-

Vení, sentáte acá -

-Mozo, mozo, me trae un café con leche con medias lunas para el pibe- y las manos del cadete Aguirre lustraban dando  brillo a los botones dorados de su chaqueta militar murmurando bajito; -No, no, esto no puede quedar así—mientras limpiaba el cerrojo del Máuser, luego lo tomó como si fuera una caña de pescar y lo cargó en su brazo derecho, siguió despacio  hasta cerca del río donde se cruzaban dos caminos entre las montañas y siguió murmurando

Sí por aquí tienen que pasar algunos de los huelguistas en retirada, tratando de escapar-    

Se acomodó entre  la horqueta de un tronco de árbol para poder apuntar con facilidad al cruce de los caminos, tomó una nueva posición que le permitía con más claridad una mejor visión en conjunto, apoyó el fusil  contra su hombro derecho y se puso a esperar al próximo jinete, cuando varias mariposas lo sacan del clima de tensión, con un movimiento de su brazo las apartó y se preparaba a esperar su presa. Cargó el peine con cinco cartuchos en la recámara, mientras repasaba en su mente las lecciones del Máuser en la escuela militar, sobre su proyectil, calibre  siete sesenta y cinco por cincuenta y cuatro  y que a alta velocidad a menos de doscientos metros cuando penetra en la cabeza, el cerebro se parte en mil pedazos.          

Sonrió al acordarse, acomodándose nuevamente en la horqueta del árbol y las mariposas volvían a revolotear sobre su cabeza, lo molestaban, lo ponían nervioso, volvió a sonreír, cuando un jinete originario mapuche, un jornalero  de la estancia Las Marías de unos galeses de Magallanes, cansado por la labor del día  cruzaba lentamente con su viejo caballo. Caballo, jinete y la implacable cordillera se fijaban en su retina  una sola línea en el horizonte, resaltando el paisaje patagónico. El mapuche sin caballo es un cuerpo sin alma. su vida se proyecta, de la cabeza del caballo hacia arriba del pescuezo, pasando por el lomo y la cola para seguir adelante. Hacia abajo, en el suelo culebrea la muerte, la nada, que para el jinete es lo mismo. No puede sobrevivir de a pie, de  la panza hacia abajo. A los cuatro años monta por primera vez y no desmonta hasta su muerte. Toda su vida es un viaje metafísico en un caballo infinito donde la pampa es una ruleta donde en cada apuesta va en juego la existencia Hay solamente dos apuestas: la vida o la muerte en un tablero como las Salinas Grandes, solo se puede cruzar sobre el lomo de un buen caballo y  un adiestrado jinete  Ya que para cruzar las salinas, lo menos, lo menos hay que ser Ranquel o Mapuche. No se puede hacer fuego, porque el fuego es un policía de civil que te delata, por eso el jinete siguió a tranco lento, casi acostado sobre el lomo y pescuezo de su caballo, mientras el joven cadete, recordó para si el manual del Liceo, destrabó el seguro, apoyo con fuerzas la culata contra su hombro derecho y enfocó en la mira la imagen del jinete, con su dedo índice, presionó  el gatillo hasta el primer descanso, respiró hondo.

-¿Te gusta el café con leche pibe?

Si, si me gustan señor-

¿Son ricas las medias lunas?

-Riquísimas señor-

-Tengo que volar ese cráneo en mil pedazos- pensaba mientras, caballo y jinete con  un sol que desaparecía con timidez detrás de las montañas formando con el horizonte de la cordillera de Los Andes, una sola e impresionante vista postal.

. Apretó más la culata del Máuser contra su hombro, ya lo tenía en la mira, mientras volvían las mariposas, tratando de dispersarlo y lo distraían.

El señor Aguirre levantándose de la silla, hacia señas al mozo, detrás de unos turistas japoneses que intentaban fotografiarse con el contraste del café Tortoni a sus espaldas, cuando el cadete, tomando el fusil cambio de posición nuevamente, logrando  dispersar a las mariposas y recuperar la posición de tiro.

-Señor gracias, está todo muy rico- en la escuela nos daban mate cocido, pero ya no dan más y no fui más

Ahora sí, lo tenía nuevamente en posición, fijó la mira justo en la cabeza del jinete respiró hondo (como decía el manual militar) oprimió el gatillo hacia el primer descanso, aflojo el dedo índice, respiro nuevamente y conteniendo la respiración, apretó el gatillo, la bala del Máuser del Colegio Militar Argentino  impactó en la cabeza en el centro de la vincha que decía: “Mapu- Che”   El Amor es Vida” partiendo en dos el cráneo del jinete y jornalero que  cayó boca abajo bañando con un charco de sangre el bello y calmo paisaje patagónico      

¿Y Usted  que hacia cuando era joven señor?

Bueno mirá…¿Cómo te llamas vos?

-Carlos, Carlos señor, Carlos Tercian, pero me dicen Cacho

Mirá Cacho, yo soy  Héctor Aguirre, de joven era cadete, oficial del Ejército Argentino, llegando hasta Teniente coronel hasta que  me jubilé. Participé como cadete en la lucha contra el bandolerismo anarcosindicalista de los huelguistas de la Patagonia y por eso tengo algo para contar, ya que en un combate y feroz lucha con varios asesinos anarquistas logré matar a uno de ellos que escapaba a caballo hacia  Chile-.     

Por eso pibe, ahora a mis años, tengo “Algo para contar                                                                                                                                  

JUAN CARLOS GIMENEZ (Amaru)  - Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA                             


sábado, 27 de septiembre de 2025

SIEMPRE JUANA - (Homenaje a Juana de Ibarbourou) - Belta Diaz de Tonna - San José, Uruguay

 










SIEMPRE JUANA - (Homenaje a Juana de Ibarbourou)


Arachana tu cuna. En largas serranía
y en agrestes campiñas deslizabas tu infancia
tu salvaje albedrío se embriagó en la fragancia
de rubios naranjales y pitangas bravías.

En “Lengua de Diamantes”, madurabas, crecías
transportada al cemento medraste en tolerancia
y la niña perdida se hamacaba en el ansia
de tus hondas nostalgias rimadas en poesías.

En rendidos honores el Uruguay te exalta
eres “Juana de América” en su expresión más alta.
Tu estro esclarecido se derrama en torrente.

Luego llega la noche y tu numen se aquieta
en las sombras que el tiempo desflorado sujeta.
Más tu verbo en el tiempo se eterniza en Presente.


©BELTA DÍAZ DE TONNA
, Uruguay
Presidente de Asolapo Uruguay.
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

VEO VEO - Luis Alposta, Buenos Aires, Argentina


 

LUIS ALPOSTA - Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

CUANDO PASE LA NOCHE - Norberto Pannone - Argentina

 










CUANDO PASE LA NOCHE


Cuando pase la noche
y los cuervos emigren
de los negros espejos,
entelequias de plumas
mojadas de alba,
rumoreando poemas,
labrando mi almohada…
Andaré somnoliento
buscando los soles
que alumbran la calma,
hasta la noche nueva…
cuando abra sus alas.



NORBERTO PANNONE - Argentina

LA CASA - Yolanda Elsa Solís Molina - Barcelona, España

 











LA CASA


Hoy he vuelto a la casa solitaria
que albergó tantos sueños abortados
por la vida solemne y arbitraria
por la muerte de puños apretados

La casa de claveles sonrosados
desde húmeda tierra generosa
la casa de polluelos anidados
bajo pluma caliente y amorosa

Palpitó allí la tarea y el trabajo
unidos manos, corazón y sueños
lágrimas y sonrisas amasaron
alegrías, estudios y lamentos…

Vaivenes, viajes y alboradas
Ausencias , sonrisas, desencuentro
y el abrazo feliz de una mañana
y el rosal con un pimpollo nuevo

Hoy he vuelto a la casa solitaria
sola mi alma, mis manos y mis sueños
ya no están ni las rosas ni su savia
sólo esperan un suspiro y un recuerdo



YOLANDA ELSA SOLÍS MOLINA
- España

MIEMBRO HONORÍFICO de ASOLAPO ARGENTINA

LUCIDEZ ERGUIDA - Vilma Lilia Osella - Buenos Aires, Argentina

 









LUCIDEZ ERGUIDA


Estoy hecha de altos tallos y mineralidad.
Estoy erguida en mi sitio y no en otro.
Me alumbra la luz que deja la luz cuando se apaga.
Pertenezco a un árbol de lucidez erguida.
Los vientos zumbaron destruyeron y amainaron
y las ramas volvieron a brotar a construirse.
En cada brote me pensé eterna envuelta en flores.
Perfumada con almizcle y azahares de Oriente 
y las rosas perdurables de Occidente.
Los pájaros me cubrieron de trinos los oídos.
Estoy cobijada por lo trascendente 
y envuelta en lo inmanente.
Y así voy por la vida apresada por la libertad
que también apresa. Encarcelada por la vida
que fluye y se escapa y nunca es igual y no consulta.
Voy al galope hacia la lejanía buscando el horizonte.
Sólo me desplomará un sueño reacio a concluir.


© VILMA LILIA OSELLA
– Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


SARMIENTO - Carlos Penelas - Buenos Aires, Argentina

 








SARMIENTO


Me enseñó a leer, a pensar, a redactar.
Escribió y pensó al mismo tiempo
que construyó aquello que escribió y pensó.
Vivió en un territorio embrutecido.
Leyó a griegos y a latinos.
Supo navegar, maldecir, soñar.
No codició fortuna, no codició poder.
Escribió: "la ignorancia es atrevida".
Nos legó páginas inmortales.
También el ejemplo, la honestidad.
Sufrió soledad, infamia, agravio.
Los vándalos de ayer, los bárbaros de hoy,
continúan escatimando su nombre.
Supo hablarme y continúa haciéndolo.
No es un eco ni la veneración del eco;
es un símbolo, una ética verbal, un testigo.
Una sombra desvelada que no calla.


14 de septiembre de 2025

CARLOS PENELAS
– Buenos Aires, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA
--
ww.carlospenelas.com

 


ECCE MULIER - Gloria Nistal, España

 













Imagen: Pinterest

ECCE MULIER


¡Cuántos momentos de la verdad
me han cercado
con sus argumentos
punzantes!

Horas de heridas hondas.

Un nuevo instante
me acecha
ostentoso, desafiante,
ya ni siquiera agazapado.

Tu marcha fue el tajo más salvaje,
la certeza más horrenda.
Mi alma se necrosó
junto a tu cuerpo
mi corazón devino piedra
y nunca más fluyeron las lágrimas.

Mi madre, la que amo siempre
porque su cordón sigue conmigo,
se fue como una traición,
inopinadamente,
en nuestro mar cálido
de las complicidades.

La injusta expulsión del paraíso
me dejó huérfana de territorios,
¡tanto dolor en
la corta hechura de un cuerpo!

Y ahora nuestra casa se diluye
en los eternos dominios
del olvido.
Se volverán nebulosas
los ilimitados rincones
poblados
de arte y de amor.

¡Tantas horas de la verdad
a las que enfrentarse!
¡Ecce mulier!


GLORIA NISTAL – Madrid, España
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

ADVENIMIENTOS - Irene Mercedes Aguirre - Buenos Aires, Argentina

 


ADVENIMIENTOS

A  “La consagración de la primavera” de Igor Stravinsky

                                                           

La plena oscuridad, en bancarrota,
aún sostiene la farsa del silencio.
Bajo el suelo proteico,
una pulsión gigante se desata,
y entremezcla los hálitos de verde
forzándolos, de a poco, cuesta arriba.
Nada aparece, a simple vista,
sobre el ralo y raquítico terreno.
Tiempo de espera, brisa fugitiva
donde toda esperanza se aletarga
y el alma de las flores , titubea
entre la exaltación y el abandono.
Es instante augural, batuta en alto,
apenas a la vuelta de la tierra,
Allí, entre los perímetros oscuros
donde prima el olvido de la luz,
germinan movimientos verdinegros
debajo de aparentes duermevelas
arropadas de frío y tempestades.
Sitio del seco páramo que intenta
adormecer los sueños y el espíritu.
Un paso más, apenas un milímetro
de altura conseguido con esfuerzo,
empuja la vagina de Natura,
de vientre renovado y esplendente.
El amor está inquieto,
porque aún no aparecen los indicios
de febriles abrazos de la abeja y el polen,
y el colibrí no baila todavía
sobre ramas resecas del invierno.
En ese micromundo se acicalan
los bulbos estirados y lustrosos,
las semillas inquietas , las primicias,
en un coro naciente, indeclinable.
Provisorio aposento entre lo umbrío,
el suelo se estremece y se disloca,
estallan sus paredes y crisálidas.
Empero, sé que existe una esperanza,
ella me hace mirar a tus reflejos
con ánimo apacible, con confianza,
Porque siento que sólo eres espejo
Los campos y los valles se oxigenan
meticulosamente, poro a poro,
sin prisas y sin pausas, y se visten
con efluvios lucientes y vitales.
La tierra, sonrojada,
abre su intimidad y deja paso,
a los nuevos espacios de follaje,
mientras danzan sus ritmos recoletos
los bullentes capullos en potencia.
La torsión de un obstáculo imprevisto
deforma los cimientos vegetales
que advendrán con insólitos ramajes,
y tallos envolventes o dispersos,
al aire y a la luz recién nacida.
En esos territorios impensados,
vuelve a lucir el rito de los siglos
y se visten de atávicos ropajes
los cuentos y los mitos prometeicos.
Arriba, abajo, conjugación activa,
intercambio de líquidos vitales,
resurrección en alza, vericuetos
que asoman, la luna como cómplice.
Con la flauta de Pan bailan los faunos,
gira en sus arabescos la serpiente,
y se afilan las uñas de las fieras.
Fecunda la creación todo lo vivo,
con su danza infinita y multiforme.
Avanzada y trinchera poderosa,
un arbusto escondido,
arremolina el pulso y brota al sol
¡Aleluya de vida renovada,
raíces de existencia milenaria,
hermanas de la fe y de la alegría,
por siempre!
Eternamente, eternamente…


IRENE MERCEDES AGUIRRE - Buenos Aires, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA