Bienvenidos

sábado, 20 de septiembre de 2025

LA EXTRAÑA PARADOJA DE UN RELOJ INTEMPORAL - César Tamborini Duca - León, España

 



LA EXTRAÑA PARADOJA DE UN RELOJ INTEMPORAL

 

   


“Nada que haya ocurrido es objeto de elección… y lo pasado no
puede no haber sucedido; por eso dice Agatón: ‘De una cosa sola
Dios está privado: de hacer que no se haya realizado lo que ya
está hecho’.” (Aristóteles. Ética Nicomáquea)

 Se levantó como todos los días a las 8 a.m. y encaminó sus pasos hacia el kiosco, lo que por otra parte hacía rutinariamente desde hacía más de 30 años. Es evidente que los seres humanos somos un poco esclavos de nuestra rutina: como de costumbre, al llegar sacó su atado de “Fontanares” y convidó un cigarrillo a Luis, el kiosquero. Luego hablaron del tiempo, de política y de la última liga ganada hacía unos días por el Boca.

   Pero  hay días en que las cosas cambian y uno no se da cuenta en forma inmediata. Ese día Luis le regaló un reloj de pulsera que había pertenecido a su padre, y anteriormente a su abuelo (que había muerto luchando en la Gran Guerra, en la línea Maginot) y aún antes a su bisabuelo, el que había sido marino en la Marina Imperial.

Era un reloj original, un Girard-Perregaux de 1880, probablemente de los primeros fabricados en serie para usar en la muñeca (como protección del cristal, el bisel incorporaba una robusta reja, pues fueron encargados para la Marina Imperial por el Emperador Guillermo II). Pero su originalidad consistía en que marcaba las 8 a.m. y por más que le diera cuerda, no había manera que se movieran sus agujas para cambiar las horas, que dicho sea de paso era la hora en que invariablemente se levantaba todos los días para ir a comprar el periódico.

Lo primero que se preguntó es para qué quería un reloj que no sirve para marcar el paso del tiempo, si de todos modos el inexorable devenir del tiempo transcurre igual aunque no funcione el reloj, y pensó en dejarlo guardado entre otros trastos viejos.

Pero luego pensó que si el tiempo permanecía inmóvil, lo que se desplazaba era el espacio, y entonces a cada hora transcurrida estaría en un sitio un huso horario hacia el oeste. Pensó “dentro de una hora serán las 8 en Nueva York, entonces estaré ahí; diez horas después estaré en Tokio; otras nueve horas y estaré en Veguellina de Orbigo. Y cuando mañana den las ocho, estaré levantándome de la cama en Lonquimay, en plena pampa”. Divagó un rato jugando con estas entelequias.

Finalmente reflexionó que le daba igual, pues como sólo miraba la hora cuando se despertaba (y todos los días se despertaba a la misma hora) cuando mirara el reloj marcaría las 8 y sería la hora correcta. Pasaban los días, los meses y los años y ya nunca se quitaba el reloj, pues le resultaba a un tiempo agradable e inverosímil su aspecto antiguo; algunos ya lo llamaban “el señor del reloj de la guerra”.

Claro que, como se darán cuenta, él no prestaba mucha atención a la hora y el transcurso del tiempo, le daba lo mismo que fuera una u otra hora, o un día u otro día, y el tiempo transcurría sin que se percatara mayormente. Pero llegó un momento que pensó que algo raro sucedía, al mirarse al espejo se veía siempre igual. Sin embargo sus compañeros de trabajo, la gente que conocía, el kiosquero, todos habían envejecido; su mujer había muerto ya hacía muchos años, aunque no sabría decir cuántos, y lo mismo su hijo.

En un primer momento no se alarmó, es más, se sentía bien en la situación de una persona siempre joven, vigoroso. Pasaron muchos años más y sus amigos ya eran ancianos, muchos habían muerto; y ya no estaba seguro de ser feliz en esa situación. Hasta que un día, percatándose que sus nietos ya eran mucho más viejos que él, decidió arrancarse el reloj de la muñeca y lo arrojó a la basura.

Al día siguiente los periódicos publicaban la noticia que había muerto el hombre más viejo del mundo.

                                                               *  *  *



Dalí

Despertó cubierto de sudor. Miró el reloj despertador en la mesita de noche: marcaba las 8. Se dirigió a comprar el periódico como lo hacía habitualmente, pero se notaba excitado, intranquilo por la pesadilla. A su paso veía a los chicos que encontraba a  diario cuando se dirigían al Colegio, con sus guardapolvos blancos, sus risas y sus gritos. Nada había cambiado.

Hacía unos días, en una tertulia literaria en “La Giralda” (cafetería de la esquina de Charcas y Uriburu), Julito había leído su historia “de cronopios y de famas” y atribuía la pesadilla de la noche anterior a la influencia de ese encuentro.

Al llegar al kiosco convidó a Luis con un “Fontanares”y hablaron del tiempo, de política, de fútbol; ya se sentía más tranquilo, hasta que el kiosquero le ofreció regalarle un antiguo reloj de pulsera que había pertenecido a su bisabuelo; un escalofrío recorrió su cuerpo y, aunque recordó el sueño premonitorio, no pudo negarse a recibir el obsequio.

“De nihilo nihilum, in nihilum nihil posse reverti”.

Frase latina de Aulo Persio (34-62 d.c.) que expresa:

“De la nada nada nace, nada puede convertirse en nada”.

De Licónides, personaje de La Comedia de la Olla, de Plauto:

“Sucedió aquello; no se puede hacer que no haya sido hecho”.


CÉSAR J. TAMBORINI DUCA
– León, España
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA
Académico Correspondiente para León
Academia Porteña del Lunfardo
Academia Nacional del Tango

 


sábado, 13 de septiembre de 2025

¡OH YO, VIDA! - Walt Whitman - Nueva York, EE:UU

 










¡OH YO, VIDA!


¡Oh yo, vida! Todas estas cuestiones me asaltan,
del desfile interminable de los desleales,
de ciudades llenas de necios,
de mí mismo, que me reprocho siempre, pues,
¿quién es más necio que yo, ni más desleal?
de los ojos que en vano ansían la luz, de los objetos
despreciables, de la lucha siempre renovada,
de los malos resultados de todo, de las multitudes
afanosas y sórdidas que me rodean,
de los años vacíos e inútiles de los demás,
do entrelazado con los demás,
la pregunta, ¡oh, mi yo!, la triste pregunta que
vuelve: “¿Qué hay de bueno en todo esto?”
Y la respuesta:
“que estás aquí, que existen la vida y la identidad,
que prosigue el poderoso drama y que quizás
tú contribuyes a él con tu rima”.


WALT WHITMAN  – Nueva York – EE.UU

Walter «Walt» Whitman fue un poeta, enfermero voluntario, ensayista, periodista y humanista estadounidense. Su trabajo se inscribe en la transición entre el trascendentalismo y el realismo filosófico, incorporando ambos movimientos a su obra. Wikipedia

Nacimiento: 31 de mayo de 1819, West Hills, Nueva York, Estados Unidos

Fallecimiento: 26 de marzo de 1892, Camden, Nueva Jersey, Estados Unidos


DESENCUENTRO - Marian Muiños - España














DESENCUENTRO


¿Cómo imaginar que te vería
al duplicarse la edad de la ausencia,
cuando la pasión perdiera sus matices
y la pretérita ilusión colmara la nostalgia?

Hoy te amé fugazmente
-tu rostro pasó como exhalación-
y no existió el tiempo:
fui púber y princesa
de mi adolescencia extraviada.

No me viste,
o no quise que me vieras.

Tengo ahora tu retrato
-tu sonrisa y tus océanos-
lacrados en mi memoria,
para recrearte en sueños,
madrigales
o un poema en el destierro.


Del libro “De paso por el mundo” – 2024


MARIAN MUIÑOS – España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

HUMILDAD CÓSMICA - Germain Droogenbroodt - Altea, Alicante, España

 










HUMILDAD CÓSMICA



“Su espíritu puede moverse libremente
gracias a la conciencia cósmica”.
ZHUANGZI

No experimentar la noche

como ausencia

sino como descanso

y regeneración de la luz

no aceptar del cosmos

solo lo insondable

sino también los límites del hombre,

librarlo de la vanidad.

Del libro “Reflexiones poéticas"


 GERMAIN DROOGENBROODT – Altea, Alicante, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


LA SEDOSA GARRA DEL INVIERNO - Ceferino Daniel Lazcano - Olavarría, Buenos Aires, Argentina







LA SEDOSA GARRA DEL INVIERNO


El corazón del invierno late sobre la piel.
Látigo en vacios estómagos.
Palmada en el hombro satisfecho.
¿Dónde se fue el calor?
El mundo se achica:
toma el volumen de un cubito.
Eriza la espalda a desposeídos.
Baila en un vaso de whisky
Invierno, que tu frio arda en fuegos.


CEFERINO DANIEL LAZCANO – Olavarría, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO y COORDINADOR CULTURAL de ASOLAPO ARGENTINA en zona sur de la Pcia. de Bs. As.



ESPACIO ABSTRACTO DE LA REALIDAD - Martha Ines Vélez - Medellín, Colombia

 



ESPACIO ABSTRACTO DE LA REALIDAD


Más allá del taciturno ocaso
La paz perpetua en visible oscuridad,
ronda por las esquinas del tiempo
en tormenta perfecta de ansiedad

De lo simple a lo sublime, en metafísico instante,
el cerebro en destellos pictóricos de imágenes
celebra el mundo simbólico in fraganti

Hacedor de milagros es el hombre,
febril explorador del alma,
para hurtar las aristas preñadas de incertezas
de la experiencia humana

Para pensar la singularidad del ser
en su precipitud o calma, esquiva identidad,
virulenta sevicia en imagen parcial de realidad

Nacer para la historia en juicio ético
como poeta, como profeta en su tierra sagrada de heredad,
con pensamiento coherente, crítico
y dialéctico equilibrio emocional

Y… más allá de la frágil hermosura
de este paraíso terrenal,
la pluma se haga verso, canción, fuego, locura
para un nuevo alumbramiento de la paz.


11 de septiembre 2025

MARTHA INÉS VÉLEZ – Medellín, Colombia

MIEMBRO HORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA



EL HASTÍO - Antonio Las Heras - Buenos Aires, Argentina

 












Imagen de Pinterest

EL HASTÍO


Recorre las venas del Alma
estableciendo la inútil calma.

Lleva la mirada hacia cualquier viento
para no hallar más que aburrimiento.

Rememora aquellos días transidos de frenesí;
tiempos difusos pues ya no están hoy aquí.

Producto de machacar la repetición en los días
conduce, sin ningún error, a triviales naderías.

No hay cosa peor que una vida bien agendada
para enfrentarse al vacío existencial; a la nada.



ANTONIO LAS HERAS
– Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

ELEGÍAS DE BUENOS AIRES - Carlos Penelas - Buenos Aires, Argentina













ELEGÍAS DE BUENOS AIRES



Es una plazoleta con un monumento de Yrurtia.
La calle Suipacha, la calle Tucumán, la calle Florida.
Y una Martona a una cuadra de la panadería De las Bellas Artes.
También una plaza cercana donde otro hombre
fusiló sin maldad y fue descuartizado en el horror y la penuria.
Ambos se equivocaron al amar a una patria imprescindible.
Estoy hablando de mis lazos, estoy hablando de mi inmortalidad.
Con los años llegó otra plaza con jacarandaes,
frente a una biblioteca y a un palacio de estilo francés.
Más íntima, con voces de Banchs y de Lugones.
Por esos días vinieron las calles de la mano del padre.
Adoquines, veredas, la heredad del estío.
Es ese riachuelo del sur que contemplo en la alquimia.
Junto a él divisé pobreza, falsía, caducidad.
Y un almacén venturoso que no existe.
Los años fueron recuperando reflexiones y olvidos.
Se incendiaban liturgias, himnos, infamias.
Vinieron trenes, barcos, puentes. Otros legados.
Para mi eran espacios de hogueras y esplendores,
Aniversarios, puños insurrectos;
una plaza de Balvanera prefiguraba la revolución.
Muchos de estos símbolos intenté decirlo en poemas.
En cada barrio anhelé descubrir malvones, la luna solitaria,
el balcón irreparable de una princesa polaca,
la historia de Alejandra, los talleres de Vasena,
un patio y una parra con abuelos transterrados,
el barrilete de agosto, un poeta soñando en el tranvía.
Un zaguán, la puerta de una niña de ojos verdes.
O la mujer del sombrero azul detrás de unos cristales.
Después, todo fue bruma, un declinar de tardes.
Confirman lo elegíaco olores y fechas.
La ausencia me interroga en estas mitologías.


CARLOS PENELAS
– Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA
--
www.carlospenelas.com

ACERCA DE LA FIEBRE – Luis Alposta – Buenos Aires, Argentina

 





ACERCA DE LA FIEBRE

 

         La fiebre, denominada la “reina de los síntomas”, según antiguos textos médicos védicos surgía del enfado del dios Siva.

         En Roma, en los altos del Quirinal había, entre otros, un templo dedicado a la diosa Febris, sin olvidar que Februs, el dios de la purificación, y también de la fiebre, era un dios de origen etrusco que fue identificado posteriormente con Plutón.

         Febrero es etimológicamente el mes de la fiebre, viene del latín “februarius”, de “februare” (hacer expiaciones), y estas palabras provienen, a su vez, de “febris” (fiebre) y de “fervere” (hervir).

         Digamos ahora, por asociación con la temperatura corporal en alza y dejando de lado todo tipo de connotaciones sexuales, que “calentarse” es preocuparse; “calentura” es enojo, entusiasmo, fervor, y ser un “calentón” es “engranar” uno por cualquier cosa con facilidad y rapidez. Que “pasar calor” o “lorca”, o simplemente un “verano”, es pasar vergüenza por el rubor que ésta provoca en el rostro.

         Pero... como solía decir un reo latinista mientras escuchaba el tango “Fiebre” de Humberto Canaro: - Non calentarum, largo vivirum.

         Y así como todo cuadro febril reclama que se sepan sus grados, pasemos ahora al termómetro.

         La invención del termómetro clínico a principios del siglo XVII por Sanctorius, profesor de fisiología en la famosa facultad de medicina de Padua, abrió el camino a un estudio y trazado sistemáticos de la fiebre. Ha tenido que pasar más de un siglo antes de que algunos médicos hicieran progresar esa práctica, y tres para que, ya hecho habitual su uso, José Martínez le dedicase un tango en 1917.


LUIS ALPOSTA – Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

"FIEBRE" - tango de Humberto Canaro y A. Tagini

Por Orq. de Francisco Canaro - año 1938

https://www.youtube.com/watch?v=u0r6CvZQHKc&t=2s&ab_channel=LuisAlposta


«EL HÁBITO Y EL MONJE» - Ángel Medina - Málaga, España

 



«EL HÁBITO Y EL MONJE»  

                                                                                          

«(Sin pretensión de exclusividad y con permiso de la IA que nos hace sentir la inseguridad de la información que se nos proporciona)»

¿Qué habrá de llamar la atención de un hombre que se zambulle en una poza helada a ―4º bajo cero, sumergiéndose tres veces en tanto se persigna otras tantas, y de cuyo cuello pende un crucifijo, siendo a la vez el que tiene la capacidad de decidir entre la vida y la muerte, la guerra y la paz que cuesta la vida a millares de personas?

¿Qué habrá de llamar la atención de un hombre que es el rector actual del Pueblo elegido, y que tras cuatro milenios mantiene vigente la vieja ley del talión, haciendo uso de la fuerza desproporcionada del gigante Goliat, que habiendo sufrido en sus carnes él un genocidio sea él quien masacre al pequeño David?

¿Qué habrá de llamar la atención en un hombre que no tiene rubor en confesar públicamente ante los medios de comunicación de todo el mundo que es un devoto cristiano y defensor de la fe, mientras se perpetúa en el poder como dictador mediante un “pucherazo” electoral?

(Por lo general― salvo en casos demenciales― hasta quienes cometen actos deleznables suelen argumentar una razón― la suya propia― para justificar su conducta)

La extinta URSS desea reconstruir el poder perdido el pasado siglo tras la caída del “muro” y la independencia de las ex repúblicas que se constituían en un colchón de seguridad para su territorio, manteniendo su espíritu imperialista y de anexión. Desde que en 1948 le fue entregado el territorio, Israel ha combatido para no ser arrojado, como pesa la amenaza, desde el río hasta el mar, por lo que mantiene una constante tensión de guerra. En cuanto al autócrata caribeño que somete y divide a su pueblo, se atrinchera en el poder, no dudando en practicar la violencia, y según fuentes internacionales, mantener relación con el mundo de la droga.

Ante esta situación, cualquier persona de bien no puede sino gritar ¡Basta de violencia! No a la guerra de la Ucrania invadida. No a la exterminación de Palestina. No a la dictadura venezolana. Aunque los hay que se inclinan por unos u otros movidos por los idearios políticos que ni siquiera disimulan.

Es de difícil solución poner fin a estos conflictos que tantas vidas inocentes están costando y que por sí sólo no se conseguirá. Para ello urge nuevos acuerdos internacionales que puedan facilitar la mediación de los países que se disputan la hegemonía en el mundo, más allá de la inoperancia de la ONU.

El gigante ruso podrá descansar el día en el que las armas cedan el testigo a la economía― ¿qué pretenden las guerras sino dominar los mercados? ―, no perciba en el cogote el aliento del bloque contrario y cese en su afán de expandirse.

El tirano caribeño se encuentra al borde del precipicio y no le queda otro camino que el de la huida hacia delante. La presión internacional debe forzarle a dimitir, para la reconciliación nacional― y de haberla, la desarticulación de los cárteres.

En lo que respecta al pueblo hebreo sólo podrá relajarse cuando reconozca y sea reconocido por los países árabes, más allá del acuerdo “Abraham” del 2020, patrocinando por EEUU, que sirvió para el mutuo reconocimiento entre judíos y Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Sudán y Marruecos. Es necesario la ampliación del entorno y aislar a Irán, que ha manifestado su voluntad de hacer desaparecer al estado hebreo, así como el reconocimiento mutuo entre Israel y la Palestina liberada de los grupos fanáticos que la gobiernan (aunque ha de resultar muy difícil olvidar el gravísimo ataque terrorista del 7 de octubre del año 2023, cuando un grupo de personas, nacionales e internacionales disfrutaban de una jornada de asueto y fueron asaltados violentamente, vejando y asesinando a más de un millar de personas inocentes, llevándose consigo una cantidad considerable de rehenes, muchos de los cuales ya han sido muertos)

Hasta aquí el deseo de una paz justa y duradera, donde cada uno y todos habrán de hacer concesiones. Pero, como observación sería conveniente fijarnos en la relación entre el hábito y el monje, porque cada uno de ellos mantiene y muestra una relación con lo trascendente. Con Dios mismo. Decíamos al principio: “¿Qué habrá de llamar la atención?”

¿El leño de la cruz que descansa sobre el pecho del ruso? ¿El que se confiesa hijo de la Iglesia y defensor de la fe, pero impone el credo comunista más rancio y doblega al pueblo doliente? ¿El que mandó en el quinto precepto a su pueblo― y por extensión a toda la humanidad―:” ¡No matarás!”, y sin embargo hace oídos sordos extralimitándose en la guerra? ¿En qué Dios cree cada uno de ellos?

Ninguno de los tres es un hombre joven y peina ya canas, lo cual significa que la vida se va a acortando. Sería oportuno recordar al Papa Francisco― denostado por algunos por ser hombre del evangelio― aquellas sus palabras en forma de interrogante: “¿Qué nos llevaremos en el cajoncito”? ¿No debería un hombre creyente― sea cual sea su confesión religiosa― recordar por un momento las “Postrimerías”? ¿Qué responderemos cuando tengamos que mostrar las manos, si las llevamos ensangrentadas? ¿Qué has hecho con tu hermano, Caín?

Ciertamente, el hábito no hace al monje, pero si el monje desea vivir una vida diferente a la que el hábito impone, entonces, al menos debería quitárselo. Nunca identificar a Dios con la sangre vertida.

ÁNGEL MEDINA – Málaga, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA