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sábado, 23 de agosto de 2025

A VIOLETA PARRA - Eugenia Zaldívar - Buenos Aires, Argentina

 











A VIOLETA PARRA


mujer esencial
madre tierra
mujer memoria
mujer pueblo

toda noche
toda sol
toda violeta
la más bella

campesina en flor
revolución del amor
del dolor
cósmica agonía

liberada
ya en la eternidad
suenan guitarras
cantos ancestrales acompañan tu cantar



EUGENIA ZALDÍVAR – Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

RAY BRADBURY ASEGURÓ QUE EL TALENTO VA MÁS LEJOS QUE INTERNET - Antonio Las Heras - Buenos Aires, Argentina

 


RAY BRADBURY ASEGURÓ QUE EL TALENTO VA MÁS LEJOS QUE INTERNET




Ray Bradbury (1920/2012)

Este 22 de agosto, se cumple un nuevo aniversario de su nacimiento, ocurrido en 1920, y Antonio Las Heras recuerda su encuentro en Buenos Aires con el genial escritor quien le aseguró que "se necesitan mejores maestros antes que más computadoras".

En abril de 1997, con motivo de haber sido invitado a la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, Ray Bradbury (1920/2012) pasó un par de semanas en la ciudad de Buenos Aires. En una de esas jornadas, el escritor de “Crónicas marcianas” (1950), “Fahrenheit 451” (1953) y cientos de relatos de ciencia ficción visitó el Planetario Galileo Galilei, y fue allí donde puede dialogar con él sobre las posibilidades que se abren hacia el siglo XXI y la existencia de otras formas de vida en planetas de lejanas galaxias.

Bradbury es el autor de ciencia ficción, fantasía y terror que más libros ha vendido. Sus Crónicas Marcianas fueron traducidas a decenas de idiomas, llevadas al teatro y al cine. Un asteroide –de los que giran entre la órbita del planeta Marte y de Júpiter-, el que lleva el Nro. 9766, fue bautizado con su apellido: Bradbury. Aquel diálogo con este notable autor, que tuve la posibilidad de concretar hace ya 28 años, sigue teniendo vigencia plena. Es por eso, que aquí lo transcribo.

“La posibilidad de encontrar -me comenta entusiasta Bradbury– formas de vida extraterrestres es muy difícil. Por ahora lo veo como algo remoto. Eso no quita que uno piense que hay billones y billones de estrellas, y eso significa billones de planetas en los que, seguramente, hay todo tipo de vida. La mejor manera de juzgar el Universo es mirar los océanos terrestres. Con diversos seres, totalmente diferentes a nosotros, que consiguen obtener su oxígeno del agua. En las fosas más profundas, en los lugares más oscuros, donde la presión es enorme… aun allí hay vida”.

Creer en el futuro

Bradbury, cuya obra tiene asegurada ya un lugar definitivo en la Literatura Universal, tiene un contagioso optimismo. Sus afirmaciones sobre la conducta humana tienen más fuerza que todo un curso de Control Mental. A los jóvenes les dice: tienen que creer en el futuro, en ustedes, en sus gustos. Tiene que crecer por su cuenta, cometer sus propios errores, tomar sus propias decisiones y crear su propia vida, como lo hice yo. Lo esencial es creer en uno mismo. Así lo hicieron los grandes de la Humanidad. Están Miguel Ángel, Leonardo Da Vinci y Mozart. Hasta mi amigo Federico Fellini”.

El autor va más lejos y enfrenta el tema de la economía personal: “Todo lo que uno hace no debe hacerlo por dinero. Hay que hacerlo por amor a las cosas. Uno no puede ser feliz si trabaja solo por dinero. Mi `Crónicas Marcianas` fue escrito por un centavo la palabra; pero igual lo hice porque tenía la firme, intensa e íntima necesidad de producirlo.”

Después si, con el tiempo, - agrega – hice cosas que me dieron mucho dinero. Pero eso sucedió sin que yo estuviera persiguiéndolas. Simplemente hice mis cosas. Mi esposa y yo pasamos 37 años hasta que pudimos comprar un auto. Fueron tiempos de pobreza. Lo importantes es que, cada uno, atienda la realización de su obra personal. El dinero llega por añadidura, pero no es la meta que hay que priorizar.

"Estamos creando una generación de estúpidos"

“Me parece –indica Bradbury– que estamos creando una generación de estúpidos. Sé que tienen problemas parecidos en la Argentina, pero en los Estados Unidos hay una gran preocupación por poner computadoras en el sistema educativo. Yo pienso que lo que – en verdad – necesitamos son mejores maestros y más libros. Internet es – siguió diciendo – solamente un juego, no hay que engañarse. Solo sirve si se la utiliza para investigación. Pero no enseña creatividad, y eso es grave. En los Estados Unidos no están conscientes de la importancia de desarrollar el interés por la creatividad en los niños”.

En relación a la situación actual que atraviesa Occidente, Bradbury tiene ideas claras y categóricas. “El problema de las nuevas tecnologías es que nos rodean con demasiados juguetes, cuyo uso requiere tiempo y energía. Es lo mismo que almorzar demasiado frecuentemente con gente no adecuada. No se debe perder el tiempo ni con cosas inútiles ni con gente inadecuada. Personalmente, quiero ser creativo: es toda mi razón de ser. Así que debo utilizar el tiempo y mi energía, siempre, con sentido”.

Consultado sobre si cree en Dios, responde: “Creo tanto en Dios como en la teoría de Charles Darwin o de su precursor, Jean-Baptiste Lamark; porque, a mi juicio, ni la existencia del Creador, ni las ideas sobre la evolución de las especies, tienen comprobación suficiente.” Íntimamente ha decidido que la eternidad es la permanencia de una obra. Bradbury se aleja sonriente, franco, caminado despacio y mirando a los ojos de la persona con quien conversa.


ANTONIO LAS HERAS
– Buenos Aires, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE DE ASOLAPO ARGENTINA

Antonio Las Heras es doctor en Psicología Social, parapsicólogo, filósofo e historiador. “Qué hay detrás de los OVNIS?”, es uno de sus más recientes libros. www.antoniolasheras.com

INTELIGENCIA ARTIFICIAL - César Tamborini Duca, León, España

 

INTELIGENCIA ARTIFICIAL


No voy a soslayar que está de moda y que genera muchas expectativas, y los pioneros en estos avances tecnológicos sueñan con un coche que los desplace de un punto a otro de la geografía sin tener que molestarse en conducir.

Uno de los interrogantes que se me plantean es si la máquina así lanzada en una calle cualquiera, al cruzarse una pelota, sabrá discernir la alta probabilidad que detrás aparezca un chico corriendo, atravesando la calle detrás del balón. Tal vez sean conjeturas extravagantes del que no es ducho en informática y los expertos seguramente contemplarán estos detalles tan importantes para la seguridad.

Pero lo que me llevó a esta reflexión es lo siguiente, tal vez a ustedes les habrá ocurrido que escriben mal una palabra y la máquina los corrige; pero en realidad la habían escrito bien, solo que el sesudo PC no “interpretó” lo que ustedes habían aclarado previamente, que escribían textualmente el artículo de tal escritor del siglo XVIII, por poner   un ejemplo. A veces con insistencia logramos convencerla, otras veces no. ¿Y saben qué ocurrió con mi “Lenguaje y números de los Pampas”?

Habitualmente mis trabajos son manuscritos, luego los tipeo en el PC y a continuación envío a la impresora, releyendo en todos estos pasos para evitar –en lo posible- errores gramaticales. Para editar posteriormente en mi página copio y pego sin preocuparme en releer pues todo debería ir encarrilado sobre rieles.

No sé por qué circunstancia fortuita abrí el artículo mencionado y vi –horrorizado- un cambio que significaba un burdo error que podía inducir a otros: la reacción en cadena de la Bomba A. Ahí me di cuenta que en una serie numérica la máquina se guía por la lógica (su lógica, la que tiene en su cerebro) desobedeciendo a su amo.

Había detallado la numeración decimal con el nombre de cada número del 1 al 10 en idioma mapuche, y luego escribí el nº 100 y el nº 1000 con su correspondiente denominación: Pataca (para el 100) y Huaranca (para el 1000); pero la máquina –que por lo visto adolece de ese pelín de falta de inteligencia- me corrigió y siguió el orden numérico lógico (para ella): 11 y 12 en lugar de 100 y 1000.

Pensé “no voy a perder tiempo en discusiones baladíes, porque es tan obcecada que si la corrijo, ella a su vez me corregirá”. Y corté por lo sano para dejarla en evidencia que no razona mejor que yo, colocando primero las palabras y a continuación los números que designan, de modo que quedó así:


Pataca: 100
Huaranca: 1000
Cronopio


CÉSAR TAMBORINI DUCA – León, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


sábado, 16 de agosto de 2025

LA VISITANTE - Julio Cortázar - Buenos Aires, Argentina

 









LA VISITANTE

 

No sé qué destrucción cumples aquí,
en este cauce de caminos donde el pecho es una calavera de vaca en el polvo
bajo nubes pesadas como epitafios de solemnidad.
Sé que me arrancas cosas, que paseas
semejante a una hormiga colérica
despojando alacenas y semblantes,
los recuerdos surtidos en sus frascos,
los vientecitos de nostalgia.
Y pasa que te odio, que reclino
la frente en tu guadaña de cristal
para humillarla y detenerla,
oh ladrona de estampas, de seguras
correspondencias que dormían a salvo de mudanza,
de mi pasado, esa pared que me servía de chaleco y mayordomo.

(Si me vacías tanto, ¿volverás
con la primera brizna?
Si te dejo robarme los herbarios resecos,
¿pondrás, urraca azul, la piedrecita
que funda el juego y lo levanta a música?)


JULIO CORTÁZAR – Buenos Aires, Argentina

Julio Cortázar (1914-1984) fue un escritor argentino, figura clave del "boom" latinoamericano y renovador de la literatura en español. Nació en Bruselas, pero se crió en Argentina, donde estudió letras y magisterio. Murió en París en 1984. 


LA VACA MUERTA - Baldomero Fernández Moreno - Buenos Aires, Argentina

 












LA VACA MUERTA


Lentamente venía la vaca bermeja,
por el campo verde, todo lleno de agua;
lentamente venía, los ojos muy tristes,
la cabeza baja,
y colgando del morro brillante
un hilo de baba.
Enferma venía la buena, la única de la pobre chacra.
—¡Hazla correr, hombre!—
La mujer gritaba
al viejo marido.
—¡Se viene empastada!
Y el viejo marido
los brazos subía y bajaba,
y la vaca corrió como pudo,
los ojos más tristes, la cabeza baja...
Junto a un alambrado,
salpicando el agua,
cayó muerta la vaca bermeja;
¡El viejo y la vieja lloraban!
Y vino un vecino
con una cuchilla afilada,
y en el vientre, redondo y sonoro,
dio una puñalada.
Un poco de espuma,
de un verde muy claro de alfalfa,
surgió por la herida; y el docto vecino,
después de profunda mirada,
acabó sentencioso: la carne está buena,
hay que aprovecharla.
Los cielos estaban color de ceniza,
el viejo y la vieja lloraban.


BALDOMERO FERNÁNDEZ MORENO
– Buenos Aires, Argentina

Baldomero Fernández Moreno
fue un poeta y médico rural argentino, académico de número de la Academia Argentina de Letras. Su poesía, universal y hondamente nacional al mismo tiempo, ha inmortalizado la estética de los barrios porteños y la cálida placidez de las provincias y sus características rurales. Wikipedia
Nacimiento: 15 de noviembre de 1886, San Telmo, Buenos Aires
Fallecimiento: 7 de julio de 1950, Buenos Aires

PALIER ESTELAR - Luis Alposta - Buenos Aires, Argentina

 


LUIS ALPOSTA - Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA 

EL HOMBRE DE LA BOLSA - Norberto Pannone - Buenos Aires, Argentina

 












Imagen de ruszaj.com.ar

EL HOMBRE DE LA BOLSA


Cada vez que llegaba la hora de almorzar, Myriam, no podía lograr que el pequeño Tobías, comiera.
Alguien, algún consejero de esos que nunca faltan, le dijo:
-Dile que si no come vas a tener que llamar al “Hombre de la bolsa”.
-¿Te parece que dará resultado?
-Creo que si, además, ¿qué puedes perder..?
Y Myriam siguió con el consejo.
De ese modo, cada vez que Tobías no quería comer, le decía:
-¡Si no comes, llamo al “Hombre de la bolsa”! y el pobre Tobías imaginaba que un hombre maldito y feo vendría a buscarlo. Se ponía llorar y… comía.
Hasta que un día, el niño se cansó de ser amenazado y le dijo a su madre que no comería.
La madre se asomó a la ventana y llamó entonces al “Hombre de la bolsa”.
-¡Hombre de la bolsa, hombre de la bolsaaaa!
Y apareció un hombre alto y grande con una bolsa gigante, de esas que se usan para consorcio.
Tobías, exaltado y excitado por la curiosidad, salió a verlo.
El hombre preguntó:
-¿Quién me llama? Y Tobías respondió:
-Mi mamá.
-¿Cuál es tu mamá?
-Esta, dijo el niño señalando a su madre.
Entonces, fue así que el grandote, la metió en la bolsa y se la llevó…



NORBERTO PANNONE ©2007 - Argentina

Del libro “Entre la realidad y la ficción”

UN HOMBRE RESPIRA HUMILLANDO - Gloria Nistal - Madrid, España

 










UN HOMBRE RESPIRA HUMILLANDO


Un hombre respira humillando
Con sus testículos equivocados,
Con su errática sombra altiva,
Aberradamente empoderada.

Un hombre respira encumbrado
Para asombro de Kafka
Y Gregor Samsa,
Y ordena y nombra y persigue
Como Calígula con su caballo
Y decide las mil vidas de Joseph K.
Y ríe
Y hace muecas ostensible
Y abusa de poder y de ignorancia.

Un hombre respira y adolece
Mientras ondea la bandera de la estulticia,
Su fuerza es la vulgaridad,
Su manantial la intolerancia,
Su fuente la ineptitud,
Su oficio la vejación.

Un hombre respira pujante
Y empequeñece el mundo,
Para eso le aplauden los palmeros
Y le rehúyen las palmeras.

Un hombre respira atropellando
el buen gusto
y los más básicos principios morales.
Ufano, endiosado, enaltecido,
Errático,

Se envuelve en criptomonedas
Que ensuciarán las estrellas
Y serán basura cuando habite el olvido.

Un hombre respira y aplasta
Y medio mundo enferma
-gracias a los dioses
el otro medio sale ileso-.

Un hombre respira y se despierta al alba
Empapado en poder,
Con gases en el alma
-¿seguro que tiene alma?-
Y en su deflagración matutina grita
Soy el dueño de todo,
¿Qué demonios haré hoy
Con estos miserables?


GLORIA NISTAL – Madrid, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

CEREMONIA DE LA NOCHE - Carlos Penelas - Buenos Aires, Argentina












Xilografía de El sueño de Polífilo (Venecia, 1499) joya renacentista de Francesco Colonna.


CEREMONIA DE LA NOCHE

Amada, heme aquí flotando
como un fantasma al ver que fue ayer
cuando descubrí tus ojos. Te miré y dije:
pon en calma los míos con tus manos.
Ahora, en la noche, sueño tu cuerpo
entero junto al mío. Se dispersa en la brisa

las secretas bóvedas con nombres protegidos.
Veo anaqueles, letras cursivas, tus caderas.

Y en tus labios una sonrisa ultramarina
entre los apellidos arrumbados de los libros.
Entonces, una vez más siento la pasión.
Recorro galerías que velan íconos y epopeyas
evocando tu nombre de princesa fugaz.
Sucede que intento descifrar mi temblor,
esa suerte de laberinto que mide el tiempo,
mi nostalgia en tu imagen, en sosiego.
Todo eso encuentro cuando acaricias la palma
de mi mano con lo cual me aventuro a predecir lo efímero.
Me rodea la ausencia y es venturosa la ansiedad
en el alivio de escuchar tu voz cuando estoy solo.

Buenos Aires, 12 de agosto de 2025

CARLOS PENELAS –
Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

PRESAGIO - Liana Friedrich - Villa Regina, Rio Negro, Argentina

 











PRESAGIO


Desde la ventana,
(caleidoscopio de sol y nubes)
se reinventa el paisaje
en renglones de alambrados.
Ondulantes campanillas
cobijan duendes agoreros
presagiando tormenta
a la luz mortecina del ocaso
(epitafio de mariposas vespertinas).
Un tsunami de memorias
en abisal contienda
invade la playa de mis versos:
cruel embestida de rosas y de espinas.


LIANA FRIEDRICH – Villa Regina, Rio Negro, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA