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sábado, 8 de febrero de 2025

EXPERIMENTO I A - 0 - Mónica Gómez Contreras - Santiago, Chle

 



Cuento de Ciencia ficción

EXPERIMENTO   I A - 0    

Aporte visual: Paz Oliva Gómez 

Los habitantes del firmamento exploran el universo con el Proyecto AEP

 del experimento Gen IA - O Su avanzada ciencia cruza el infinito.

Son miles los planetas y múltiples sus naturalezas.

Uno de ellos es el elegido para la prueba. Es la naturaleza adecuada, los rayos examinan el mundo buscando el germen perfecto para el propósito.

Se detecta el germen que contiene Alma, esencia intangible, inmaterial e inmortal con el don de la permanencia y del eterno retorno, inmaculado en los brillos de los hielos de las cúspides de las montañas, cual diamantes, iluminados por la estrella de oro de la galaxia.

El que es descartado por no cumplir con el fin.

agua lodosa de las orillas de los estuarios, entre plantas putrefactas que se descomponen en el vapor que exuda la tierra cual liquido purulento, palpita un germen en forma de diminutas burbujas malolientes, aunque llenas de poder.

Es el elegido.

El rayo azul baja de la nave y se introduce en las burbujas de las espesas y oscuras aguas.

El gen I A-0 insemina y el planeta se llamará Tierra.

Y nacen los seres llamados Portales Orgánicos cuyo destino será siempre la muerte, naturaleza poseedora de la pulsión o tendencia fundamental de todo ser viviente por regresar al estado inorgánico desde donde emergió.

Seres terrestres que extraerán desde las profundidades de la tierra, su liquido supremo, sangre negra, para quemarla y contaminar el aire con gases que silenciosamente envenenarán el planeta; y qué en una lucha definitiva de humanos contra humanos, activarán la acción llamada GUERRA, eliminando así todo vestigio de vida.

Obedeciendo su ley terrestre que dice:

“Creo en una ley cruel que me creó a su semejanza,

 y que nombro con ira.
De la vileza de un germen que me engendró vil he nacido.
Soy malvado porque soy hombre;

y siento el barro originario en mí.               
¡Sí!  ¡Ésta es mi ley!

Creo con firme corazón, como cree
la viudita en el templo,
que el mal que de mí procede por mi destino lo cumplo.
Creo que el justo es un histrión burlón,

 tanto su rostro como su corazón,
son falsos: lágrimas, besos, miradas, sacrificios y honor.
Y creo al hombre juguete de una inicua suerte

desde el germen de la cuna
hasta el gusano de la tumba.
Llega luego la Muerte. ¿Y luego?  la Nada.

Esta es mi ley.Así la vida en la Tierra sometida a la autoeliminación desde su origen regresa a su nivel inanimado… la nada.

Y el proyecto Auto Extinción Planetaria y su GEN IA-0 cumplirán su objetivo.

 

(Cuento basado en el Credo in un Dio crudel, monólogo del personaje Yago de la ópera Otelo de Verdi)

 

MÓNICA GÓMEZ CONTRERAS – Santiago, Chile

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


EL PEOR INSULTO ENTRE LOS INTELECTUALES HACE 50 AÑOS - Antonio Las Heras - Buenos Aires, Argentina

 



EL PEOR INSULTO ENTRE LOS INTELECTUALES HACE 50 AÑOS

 

Eran los años 60 –y también 70– del siglo XX. Aquellos jóvenes estudiantes porteños, que leían a Jean-Paul Sartre, Simone de Beauvoir, Karl Marx, Marcel Proust, Franz Kafka entre otros, les fascinaba –ese es el término correcto– reunirse a discutir; más que a conversar. Para ello había lugares precisos. La ya desaparecida confitería La Paz (en Avda. Corrientes esquina Montevideo) y unos cuántos cafés en torno a la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires como el bar Florida (de la calle Viamonte entre Florida y San Martín.) Tres que se convirtieron en escritores reconocidos –Juan José Sebrelli (1.930/2.024), Carlos Correas (1.931/2.000) y Oscar Massota (1.930/1979)– compartieron estas costumbres que estamos comentando.

Se leía todos los días; aunque fuera de manera desordenada. Y también hacerse tiempo para reflexionar sobre lo leído y analizar si se estaba o no de acuerdo y el por qué. Las razones, las causas, los fundamentos, eran de esencial presencia. De lo contrario habría sido imposible el debate. Ciertamente lo más alejado de la práctica opinológica (y, por ello, en general sin fundamentaciones) generalizada hoy en día.
Además de los ya mencionados, hubo muchos otros. Citemos, por decir algunos, a Jorge Lafforgue (1.935/2.002), León Rozitchner (1.924/2.011), Boris David Viñas Porter (1.927/2.011), conocido públicamente como David Viñas; Noé Jitrik (1.928/2.022); mis dilectos amigos Gyula Kosice (1.924/2.016) y Juan-Jacobo Bajarlía (1.914/2.005). Todos los cuales han quedado en la Historia de la Cultura no sólo de la Argentina sino, también, en el ámbito internacional.

La condición de lector cotidiano de los textos que ellos mismos consideraban indispensables, con su posterior reflexión y análisis caracterizó a toda esa época. Llegado a este punto, tenemos que recordar unos versos que aparecen en el poema Un lector, de Jorge Luis Borges, que van en el sentido de lo que nos estamos refiriendo y que dicen: “Que otros se jacten de las páginas que han escrito, a mí me enorgullecen las que he leído.”
También Ernesto Sábato (1.911/2.011) en más de una entrevista responde a su interlocutor: “Usted tiene que leer a…”

Eran tiempos en los que aquellas reuniones podían comenzar al anochecer para continuar hasta la hora de la madrugada en que el café o la confitería cerraba sus puertas. Comentaban aquellos contertulios que, en esos casos, era frecuente que siguieran los diálogos –así como los debates– caminando por las calles a medida que cada uno llegaba al domicilio en que vivía. O sea, el debate tenía la característica de interminable. Siempre había algo que agregar, corregir, señalar, ratificar o rectificar.

Y fue en ese contexto que surgió el peor insulto que uno podía decir al otro. Peor todavía si se manifestaba en voz alta para que lo oyeran todos los participantes de la mesa y alrededores. Aquella frase era tomada como tal agresión que, en más de una ocasión quien la profiriera y quien fuera su receptor se levantaban de sus sillas, salían a la vereda con la intención de resolver la cuestión a las trompadas. Lo que, por lo general no ocurría, ya que eran detenidos por los mozos del lugar o por el agente de la Policía Federal que estaba en la esquina de guardia toda la noche, como era usual en aquel entonces.

Para estas personas el insulto en cuestión era peor que hablar mal de la madre. O de cualquier ser querido. ¡Era el máximo insulto que alguien podría haber imaginado! ¿De qué se trataba?

La máxima desestimación del otro era expresar: “¡Cómo se nota que no leyó a…”. O bien, decir: “…si hubiera leído a…”

Acusar al otro de no haber recorrido las páginas de tal o cual texto era el peor insulto.

Hoy, cuando apenas transcurrió medio siglo de aquello, parece increíble que señalar la falta de tal o cual lectura fuera causa suficiente para sentirse objeto de la mayor agresión imaginada.
 

ANTONIO LAS HERASBuenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

Doctor en Psicología Social, magíster en Psicoanálisis, filósofo y escritor. Dirige uno de los institutos de la Sociedad Científica Argentina. Su más reciente libro es `Atrévete a vivir en plenitud'. Web: www.antoniolasheras.com.


«REFLEXIÓN SOBRE UN JUICIO FALLIDO» - Ángel Medina - Málaga, España

 




«REFLEXIÓN SOBRE UN JUICIO FALLIDO»

 

Un juicio sin garantías es un crimen perpetrado al amparo de la ley. Para que existan garantías ―dando por hecho que la ley coincida con la ética y no se limite a ser una imposición del legislador― tiene que existir libertad del encausador (sin presiones externas), competencia para administrarla y garantías para el procesado― Una turba manipulada que vocifera exigiendo la muerte de un inocente y la exoneración de un culpable dificulta la aplicación de la ley. Se asemeja a la masa que se congrega en un campo de fútbol y grita como un solo energúmeno, al amparo del anonimato que diluye al individuo y lo transforma en un animal objeto de sus más larvadas pasiones, al transformarse el sujeto en muchedumbre.

Se dice que hace algún tiempo la comunidad judía de New York discutió la posibilidad de volver a repetir el juicio que condenó hace veinte siglos a morir a uno de los suyos (entonces), y de muchos (hoy), debido a las irregularidades del encausamiento. Una tarea nada fácil, porque si llegara a celebrarse y el veredicto fuese no guilty, entonces, ¿qué habría de hacer el pueblo judío? ¿Podría rectificar la Historia?

No hay libro que haya sido objeto de mayor estudio en el transcurso de los tiempos que el de las Escrituras, ― en especial el N.T― sometida a la exégesis moderna, a la historia de las formas, a la filología, a la tradición oral y estilos literarios. Por eso, es posible encajar las distintas piezas del puzzle que reflexiona en su obra “Historia de la Pasión”, Luis de la Palma, s.j. cuyas consideraciones vamos a exponer.

El Consejo de los ancianos, esto es, el Sanedrín se reunió en la noche de la Pascua judía, teniendo prohibido hacerlo durante la oscuridad. Durante el interrogatorio declararon testigos falsos que incurrieron en contradicciones. El reo carecía de defensor. El principio de imparcialidad no le asistió (habían tratado de matarlo con anterioridad). El Sanedrín no se pronunció por votación y por tanto no hubo unanimidad en la sentencia. La vista se celebró en dos sesiones diarias sin interrupción, lo cual estaba igualmente prohibido. La condena fue por blasfemo, por lo que para poder conseguir la pena de muerte en Jerusalén hubieron de recurrir a la autoridad romana, a la cual no consideraban como legítima. El delito de la acusación no se constituía en ninguna violación según las leyes romanas, por lo que pusieron a Pilatos en situación límite señalando como enemigo del César quien no sentenciase a aquel que se proclama rey (en realidad tal acusación no conllevaba la pena de muerte; sí la violencia contra los soldados romanos o la sedición). El Prefecto proclamó su inocencia en el proceso, pero, temiendo ser tenido como enemigo del emperador si no accedía a la condena, admitió la petición de la masa que vociferaba: ¡Crucifícalo!, al tiempo que pedía la liberación de un tal Barrabás, un zelote acusado de enfrentarse al ejército imperial.

Es fácil manejar a las masas. La masa no piensa, sino que reacciona emocionalmente. Los mismos que le aclamaron días antes queriendo hacerlo rey se desgañitaban pidiendo su muerte, manipulados por la jerarquía eclesiástica de aquel tiempo. El gentío que representaba al Pueblo asumió aquella condena, hasta el punto de decir: “caiga sobre nosotros y nuestros hijos su sangre”

Es evidente que ante tal cantidad de irregularidades la determinación no se ajustó a Derecho. Pero, aquel hombre tenía que morir. Pudo evitarlo no subiendo a Jerusalén, aunque decidió hacerlo asumiendo así todo lo que había venido diciendo y haciendo durante tres largos años de predicación.

La condena fue por autoproclamarse como el Mesías. Estaba escrito y se cumplió la Escritura.

El Pueblo judío aguardaba la llegada del Ungido, pero se fabricó su propia expectativa. Aguardaba un rey guerrero que les libraría del sometimiento a Roma y encontraron un Salvador que venía a liberarlo de ellos mismos. Y cuando el hombre se fabrica una idea desde sí, acaba rechazando todo lo que no sea eso.

Podríamos preguntarnos ¿Qué trajo realmente, si después de más de dos milenios el mundo continúa igual o peor que antes? Es el Papa sabio, Ratzinger, el que nos responde: “Trajo al verdadero Dios” · El hombre es de alguna manera imagen suya, pero no se contenta con eso y pretender hacer a Dios semejante a los hombres.

Dice el Salmo 27: “Sí, Yavhéh, tu rostro busco, no me ocultes tu rostro”. Éste fue el delito. Que el mismo que creó todo entró en el mundo como hombre para desvelar su verdadero rostro. Un rostro que permite la confianza de que la muerte no es el fin, y que reta a que en la vida el hombre crezca desde ser hombre (con “h” minúscula) a Hombre (con “H” mayúscula).

Pero, evidentemente, el hombre no coincide algunas veces con este Hombre y con este Dios.


ÁNGEL MEDINA – Málaga, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA
 
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sábado, 1 de febrero de 2025

EL TIEMPO - Luis de Góngora - España

 






EL TIEMPO


Si quiero por las estrellas
saber, tiempo, dónde estás,
miro que con ellas vas,
pero no vuelves con ellas.
¿Adónde imprimes tus huellas
que con tu curso no doy?
Mas, ay, qué engañado estoy,
que vuelas, corres y ruedas;
tú eres, tiempo, el que te quedas,
y yo soy el que me voy.

 

LUIS DE GÓNGORA - España

Luis de Góngora y Argote ​ fue un poeta y dramaturgo español del Siglo de Oro, máximo exponente de la corriente literaria conocida más tarde como culteranismo o gongorismo. Wikipedia
Nacimiento: 11 de julio de 1561, Corona de Castilla
Fallecimiento: 23 de mayo de 1627, Córdoba, España

A EROS - Edith Södergran - San Petersburgo, Rusia 1892

 












A  EROS    


Eros, el más cruel de todos los dioses,
¿por qué me trajiste a la tierra oscura?
Al crecer, las niñas
son excluidas de la luz
y lanzadas a un cuarto oscuro.
¿No flotaba mi alma como una estrella feliz
antes de ser atrapada en tu anillo rojo?
Mira, estoy atada de manos y pies,
siente, estoy obligada a todos mis pensamientos.
Eros, el más cruel de todos los dioses:
no huyo, no espero,
solo sufro igual que un animal.


EDITH SÖDERGRAN - (San Petersburgo, Rusia, 1892 – Raivola, Finlandia, 1923

Traduccion de Petronella Zetterlund


PLEGARIA - Marian Muiños, España

 










PLEGARIA


Álgida luz de llama iridiscente,
trémula, agita la cima de mi templo:
fragmentada la memoria y el presente,
soy un puro temblor de tierra y cielo.

Todas las nubes se vuelven transparentes
Y una lluvia uterina es el velo
que me envuelve –protectora- en una muerte
cancerbera de otras tantas similares
que sabrían a manjares de reencuentro.

¿Dónde estáis vosotros que partisteis,
dejándome columpiada en esta espera?
¿Adónde van mis frutos sin mis ramas?
¿Adónde voy yo con tanto peso y sin maletas?
¿En qué equipaje caben tantos años
dedicados a maternales desvelos?
¿Cuándo hallaré el techo que cobije
mis despertares y mi último silencio?

Álgida luz de llama iridiscente,
certidumbre de la fe con el Eterno,
Pétalos, Loto,
Consciencia Prominente,
Uno y Todo del Cósmico Aliento,
Brisa elevada más allá de mi mente:
Equilibra mi jungla y mi desierto,
y aniquila uno a uno mis tormentos
para que vuelva a su cauce mi riachuelo.



MARIAN MUIÑOS – España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

COPLAS DE VINO (cueca) – Luis Alposta – Buenos Aires, Argentina

 


 





COPLAS DE VINO

        (cueca)

Vino que a mi copa vino
de tan hermoso parral,
miralo por el cristal,
mirá cómo me lo empino.

Yo fui como el picaflor
que pica a la flor volando
y hoy soy pájaro enjaulado
que se la pasa cantando.

Hay locos por el dinero;
hay locos por el poder,
y hay quienes se han vuelto locos
cantándole a una mujer.

Siempre con mi mala estrella.
Fue mucho lo que sufrí;
cuanto más lejos de ella
más con ella y más sin mí.

Vino que a mi copa vino
de tan hermoso parral,
miralo por el cristal,
mirá como me lo empino.

 

LUIS ALPOSTA – Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

"COPLAS DE VINO" - Cueca – Letra: Luis Alposta – Música: Aldo Videla
Canta Aldo Videla

Click: https://www.youtube.com/watch?v=2ilhe_Otckc&t=9s


ESE TIEMPO QUE ME ROBASTE - Lola Benítez Molina - Málaga, España

 













ESE TIEMPO QUE ME ROBASTE


Ese tiempo que me robaste
no lo lamento.
Me sirvió para aprender
y me alejó de aquel tormento.
Ahora no me ciega el viento.
El olvido cambiará mi suerte
y así me haré más fuerte
Ya recuperé mi aliento
ya no me importa no verte.
El recuerdo borraré de mi mente.
Quedo exento en todo momento.
Y así, al alejarme,
recupero ese tiempo que me robaste.


LOLA BENÍTEZ MOLINA - Málaga (España)
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


 


EL DESAMOR - Clotilde Soriani Tinnirello - Rawson, Chubut, Argentina

 













EL DESAMOR


A veces el amor se retrotrae
y en silencio se va sin fundamento
generando el doloroso tormento
que el cruel abandono consigo trae.

Un corazón se libera, otro cae,
se desgarra el divino sentimiento
ve hundirse en el profundo sufrimiento
la esperanza que sin amor decae.

Las horas aciagas clavan espinos
sin la ilusión de compartir la vida,
se marchitan las rosas, no más trinos.

La pasión se fugó con la partida
el desamor bifurcó los destinos
así el amor se desangró en la herida.



CLOTILDE SORIANI TINNIRELLO – Rawson, Chubut, Argentina
MIEMBRO HORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

FANTASMAS - Rolando Revagliatti - Buenos Aires, Argentina

 










FANTASMAS


Yo aprendo
con los fantasmas solariegos
a leer los avisos de los diarios
como el mejor speaker

Eros en papillas, mami
clavado a la cuchara
¡cuándo no!

Escribo con tiza
mi nombre únicamente
con qué otra cosa que no tiza

Quedó quizá en la carbonera del fondo mi triciclo
cerca de las hormigas y la menta
próximo a un caracol maravilloso.


ROLANDO REVAGLIATTI – Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA



Rolando Revagliatti nació el 14 de abril de 1945 en Buenos Aires, ciudad en la que reside. Publicó en soporte papel un volumen que reúne su dramaturgia, dos con cuentos, relatos y microficciones y diecinueve poemarios. En ediciones digitales se hallan los seis tomos de su libro “Documentales. Entrevistas a escritores argentinos”, conformados por 159 entrevistas por él realizadas. Todos sus libros cuentan con ediciones electrónicas disponibles en http://www.revagliatti.com  - Más de 1000 videos en los que ha grabado poemas y otros textos literarios de muy diversos autores se encuentran en https://www.youtube.com/user/rolandorevagliatti/videos