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sábado, 20 de julio de 2024

PALABRAS - Carlos Penelas, Buenos Aires, Argentina

 













PALABRAS



Amigos, observad estas palabras
que caen en la noche. Apenas rozan la luz
de una lámpara silenciosa y antigua.
Vienen de aquellos campesinos exiliados,
llegan de agonías, de mujeres bellísimas,
de caricias que sobrevive
en talismanes o miradas melancólicas.
Observad un momento cómo llaman,
cómo acarician frente y ternura,
de qué manera nombran la insurrección.
Son palabras de un poema
que la amada no supo comprender,
palabras extraviadas en el aire y en el mar
que están aquí, en este cuarto,
sobre esta mesa olvidada del cosmos,
en esta habitación de Casa Viamonte.
Nos cuesta sentir en nuestra piel
tanta soledad y tanta urgencia.


CARLOS PENELAS
– Buenos Aires, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

JUNÍN - Jorge Luis Borges, Buenos Aires, Argentina

 








JUNÍN


Soy, pero soy también el otro, el muerto,
el otro de mi sangre y de mi nombre;
soy un vago señor y soy el hombre
que detuvo las lanzas del desierto.
Vuelvo a Junín, donde no estuve nunca,
a tu Junín, abuelo Borges. ¿Me oyes,
sombra o ceniza última, o desoyes
en tu sueño de bronce esta voz trunca?
Acaso buscas por mis vanos ojos
el épico Junín de tus soldados,
el árbol que plantaste, los cercados
y en el confín la tribu y los despojos.
Te imagino severo, un poco triste.
Quién me dirá cómo eras y quién fuiste.


Junín, 1966


JORGE LUIS BORGES, poeta y escritor argentino

TÚ ME QUIERES BLANCA - Alfonsina Storni - Argentina

 








TÚ ME QUIERES BLANCA


Tú me quieres alba,
me quieres de espumas,
me quieres de nácar.
Que sea azucena
Sobre todas, casta.
De perfume tenue.
Corola cerrada .

Ni un rayo de luna
filtrado me haya.
Ni una margarita
se diga mi hermana.
Tú me quieres nívea,
tú me quieres blanca,
tú me quieres alba.

Tú que hubiste todas
las copas a mano,
de frutos y mieles
los labios morados.
Tú que en el banquete
cubierto de pámpanos
dejaste las carnes
festejando a Baco.
Tú que en los jardines
negros del Engaño
vestido de rojo
corriste al Estrago.

Tú que el esqueleto
conservas intacto
no sé todavía
por cuáles milagros,
me pretendes blanca
(Dios te lo perdone),
me pretendes casta
(Dios te lo perdone),
¡me pretendes alba!

Huye hacia los bosques,
vete a la montaña;
límpiate la boca;
vive en las cabañas;
toca con las manos
la tierra mojada;
alimenta el cuerpo
con raíz amarga;
bebe de las rocas;
duerme sobre escarcha;
renueva tejidos
con salitre y agua:

Habla con los pájaros
y lévate al alba.
Y cuando las carnes
te sean tornadas,
y cuando hayas puesto
en ellas el alma
que por las alcobas
se quedó enredada,
entonces, buen hombre,
preténdeme blanca,
preténdeme nívea,
preténdeme casta.

ALFONSINA STORNI - Argentina

VOLVERÁN LAS OSCURAS GOLONDRINAS - Gustavo Adolfo Bécquer - España

 









VOLVERÁN LAS OSCURAS GOLONDRINAS

 

Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a sus cristales
jugando llamarán.

Pero aquellas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha a contemplar,
aquellas que aprendieron nuestros nombres…
¡esas… no volverán!.

Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar,
y otra vez a la tarde aún más hermosas
sus flores se abrirán.

Pero aquellas, cuajadas de rocío
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer como lágrimas del día…
¡esas… no volverán!

Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar;
tu corazón de su profundo sueño
tal vez despertará.

Pero mudo y absorto y de rodillas
como se adora a Dios ante su altar,
como yo te he querido…; desengáñate,
¡así… no te querrán!


GUSTAVO ADOLFO ADOLFO BÉCQUER - España


INSTANTES - Guillermo Fernández del Carpio, Arequipa, Perú

 








INSTANTES


La vida es como un instante efímero o fugaz,
pues cada instante es un pálpito agudo de la ternura del ánima.
Vive los días, no te pierdas de vivir los momentos, no regresan,
recuerda que somos barro mortal, que pretendemos la inmortalidad.
Me enfrento con osadía y coraje a la dificultad del día,
me defino como un heraldo de la cristiandad,
persisto en mi afán de crear prosa y verso sin ninguna melancolía.
Extraigo con resplandor los instantes de mi literaria creación,
recojo la semilla de un campo repleto de sabiduría
y me aferro con honor a la esperanza, todo esto sucede en un instante.

Nunca me he desarraigado de mi tierra y en ella he visto
hombres y mujeres compadecer ante la justicia humana y defraudarla.
Estas vidas no aprecian la virtud del instante ni la dicha de nuestras vidas.
Con esta estrofa me despido de la poesía,
ya la estudié y compuse versos de a mil.
Vive el instante, no lo desperdicies, hay diversos caminos,
escoge el tuyo; el mío es el instante en el que leo y escribo.


GUILLERMO FERNÁNDEZ DEL CARPIO - Arequipa, Perú

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


DIA DEL AMIGO - César Tamborini Duca, León, España

 







DIA DEL AMIGO

 

Buscaba para este día

una rima para ‘amigo’

que brindara a la amistad

el brillo de versos finos;

mas -me dijo el genio altivo-

no quieras tener testigos

en la honra y la virtud,

solo buscar el camino

del que camine contigo.

Julio de 2024


CÉSAR J. TAMBORINI DUCA - León, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

  

Según noticias proporcionada por el amigo periodista Eduardo Aldiser (seguramente figura en su portal ARGENTINA MUNDO) el día del amigo fue instituido en Rosario (la capital de los cereales, provincia de Santa Fe, Argentina) para expandirse posteriormente por el universo mundo no sin antes hacer escala en Lonquimay (La Pampa), General Baldissera (Córdoba), Ingeniero Jacobacci (Río Negro), Veguellina de Órbigo (León), Pontevedra y Vigo (Galicia), Castelar (Buenos Aires), Lora del Río (Sevilla) y demás ciudades del mundo mundial.

 

Se hace así honor a una figura que no aparece como caída del cielo, ni buscada con ansiedad, sino que se va consolidando en el afecto mutuo, ese que no permite se borre por más que la cercanía del otoño de la vida vaya deshojando las páginas del calendario. Para los muchos amigos que me brindaron su afecto en distintos sitios y circunstancias de la vida ¡SALUD!


«ENTRE LO CADUCO Y LO ETERNO» - Ángel Medina, Málaga, España

 




«ENTRE LO CADUCO Y LO ETERNO»

 

El mundo de lo sensible es el oasis del desierto de la vida. A través de lo sensitivo es posible acceder hasta la belleza. La belleza es la sublimación de la estética como efecto contrario de la fealdad que va el hombre experimentando en su peregrinar, cuyo culmen es el sufrimiento y la muerte.

Para poder entender esa atracción en su exteriorización o apariencia basta contemplar a la que por engalanamiento es propietaria de ese don: la mujer. Pongamos como ejemplo el ramillete de féminas de la saga “Bond” cuando fueron protagonistas del film y años después en plena decadencia física.  ¿Adónde fue la beldad salvaje de una Ava Gardner, la sensualidad de Rita Hayworth, la presencia felina de una Úrsula Andrew o la feminidad sensible de Grace Kelly? ―esto en lectura femenina, y para que nadie piense en machismos podría decirse de los “galanes” como Newman, Hudson o Redford― De todas resulta la comparación existente entre el amanecer radiante y la noche tenebrosa. Todo lo cual nos abre a preguntarnos si realmente vale la pena abandonarnos a lo inmediato y efímero o tratar de entender si hay algo más allá de ello.

Esto en cuanto a la manifestación externa de la hermosura. Por supuesto que podría reconocerse en otras cosas, como la lealtad, el amor desinteresado o la entrega a una causa noble. Todo esto depende del hombre, y habrá de hacerse la consideración desde su libre albedrío.

Pero, existe también la belleza trascendente. Más, ¿qué es?

Si el ser humano siente rechazo hacia lo antiestético, cuya representación está tantas veces en la misma naturaleza corruptible, y cuyo máximo exponente es la nada del fin que aguarda al hombre, bien hará en tratar de situarse, de una parte en la equidistancia de la confianza, más allá de aquello que el mundo puede ofrecerle, y que por contener la semilla de la podredumbre  está llamada necesariamente a desaparecer, y de otra en encontrar razón suficiente para inclinarse por uno de los platillos de la balanza de su existencia, en los que, uno sopesa todo aquello real y momentáneo que puede constituirse en aliciente de la hermosura caduca, y el otro reta a asumir el riesgo de lo que aún no ha llegado en plenitud, pero que contiene el encanto de lo incorruptible y lo eterno. Esto es, al mismo Dios.

 Resumiendo: lo inmediato tiene fecha de caducidad, y lo que está por venir es ahora sólo promesa de futuro, pero que realmente podría responder a los anhelos de verdad eterna en el hombre que se sabe perecedero.

Cuando se es joven se rechaza instintivamente reflexionar sobre el sentido de la vida, esto es, ¿para qué he sido traído al mundo “si no se contó conmigo”? ― dicho popular cuando da por pensarse― O, también, ¿por qué tengo que hacer el bien y no lo que satisfaga mi ego? ― pregunta que remite a Kant― En el intermedio, la duda positiva de un pensador unamuniano: “No lo puede abarcar mi razón, pero mi sentimiento se inclina por una providencia”. O finalmente, ¿está la vida de un hombre abocada a la nada final que es la muerte, o realmente su instinto de querer vivirse responde a que la muerte no es su fin, sino su comienzo realmente? ― última cuestión del filosofar que es retada por la teología.

Tal vez ahora sea para muchos la hora de la reflexión. Quizá hemos dejado transcurrir el tiempo (nuestro tiempo de existir día tras día) sin pararnos a reflexionar= “reflexionarnos”, quienes somos realmente, más allá del progreso de una bestia simiesca. Avistándose el ocaso de la vida, las apetencias cesan y las preguntas sobrevuelan la testa para encontrar una razón que alimente el deseo de vivirnos sin fin, esto es, la eternidad que sobrepasa la muerte, de igual manera que la miseria del gusano se convierte en grandeza al brotar del capullo mortuorio la crisálida capaz de volar.

Cuando se es niño, nos alimentamos como niños. Pero, al crecer ya no basta, sino que las apetencias crecen. Se impone el salto de lo inmanente (todo lo que es material y caduco) a lo trascendente, aquello que puede responder ante nuestro deseo de no acabar en la nada.

Es posible que hasta ahora hayamos dejado que la acidia no nos hiciese entender para entendernos, pero la única manera de poder el hombre comprender su verdadera naturaleza es abandonar la suficiencia de su insuficiencia y abrirse al que es principio y fin de todo.

Hoy mejor que mañana, al filo de la madurez, pues el tiempo se le escabulle de entre los dedos. Y si no, miremos a dónde fue lo bello.

La cuestión que planteaba el viejo Shakespeare en el aquí y ahora puede leerse: “ser o no ser”, pero, más allá del pensamiento hamletiano, ¿no pasa el “ser” por entregar su confianza el hombre al misterio que lo sustenta: al mismo Dios? De no ser así, ¿qué queda del hombre?

 

ÁNGEL MEDINA – Málaga, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

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sábado, 13 de julio de 2024

DESAYUNO - Jacques Prévert, Francia

 









DESAYUNO

 

Echó café
en la taza.
Echó leche
en la taza de café.
Echó azúcar
en el café con leche.
Con la cucharilla
lo revolvió.
Bebió el café con leche.
Dejó la taza
sin hablarme.
Encendió un cigarrillo.
Hizo anillos
de humo.
Volcó la ceniza
en el cenicero
sin hablarme.
Sin mirarme
se puso de pie.
Se puso
el sombrero.
Se puso
el impermeable
porque llovía.
se marchó
bajo la lluvia.
Sin decir palabra.
Sin mirarme.
Y me cubrí
la cara con las manos.
Y lloré.

JACQUES PRÉVERT - Neuilly-sur-Seine, Francia

Jacques Prévert fue un poeta, dramaturgo, letrista y guionista francés nacido en Neuilly-sur-Seine, en 1900. Probablemente su canción más conocida sea Las hojas muertas, popularizada por Yves Montand. Murió en Omonville-la-Petite en 1977.


TARDE LLUVIOSA - Juan R. Pérez Cruz, Junín, Buenos Aires, Argentina

 









TARDE LLUVIOSA


“Il pleure dans mon coeur
comme il pleure sur la ville”

Paul Verlaine


Los puñales de la lluvia
horadan mi corazón.
La lluvia teje en su trama
y yo en mi desolación.

El viento pasa silvando
su dolorida canción,
y a través de los cristales
la soledad, la aflicción.

Tarde, tarde soledosa,
cómo tronchaste la flor;
cómo se hizo gris el alma
en el túnel del dolor.

y así que el viento iracundo
echa a silbos su canción,
lluvia, lluvia, tus puñales
me trizan el corazón.



JUAN PÉREZ CRUZ - Junín, Buenos Aires, Argentina

ENTRE EL SUEÑO Y LA VIGILIA - Luis Alposta, Buenos Aires, Argentina

 



LUIS ALPOSTA - Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA