Bienvenidos

sábado, 18 de mayo de 2024

BAR DE LA ESQUINA - Carlos Penelas, Buenos Aires, Argentina

 













BAR DE LA ESQUINA


El bar sigue allí, ellos no están.
Habrá que recordar los patios de la infancia,
los huéspedes del viento, el eco de los gallos,
la cancha de los rojos, las ventanas del aire.
Habrá que mencionar aquel mozo chileno
el alma mater de este mar azul
los invisibles nombres de otras mesas,
los tañidos del alma en el oleaje del otoño;
una especie de descuido o de ternura.
(Había eternidades en un día.
Y lugares y torres y jardines y reinos).
Habrá que recordar al diariero, al poeta,
al médico que honraba la ciencia.
Y al generoso Tito que barría la vereda.
Sobre la mesa una copa de vino
y el pocillo de los buenos amigos
que callan sus fantasmas para tejer la vida.
Habrá que evocar el saludo, la mirada, la chanza.
Las puertas de la tarde, el humo
que llena de melancolía los muelles.
Habrá que aludir al estaño,
al morocho de apuestas y de urgencias.
He aquí el mundo, decían. Y no había vértigo
ni proclamas ni heridas. Allí los amores, los hijos,
las etimologías. Estaban destinados a perderse.
Habrá que recordarlos asombrados.


Buenos Aires, 19 de enero de 2023


CARLOS PENELAS – Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

RECUERDOS DE AYER, LIBROS DE SIEMPRE - Salomé Moltó, Alcoy, Alicante, España

 



RECUERDOS DE AYER, LIBROS DE SIEMPRE



En el colegio sólo aprendíamos a rezar, cantar el Cara al sol, himno del
franquismo, y poco más.
El miedo dominaba, las noticias de los fusilamientos aterraban A cualquier pregunta que se exponía, te contestaban con un
“eso no te importa” o “una niña bien no hace esas preguntas”
cuando las preguntas eran de lo más inocentes y eso me lleva a recordar:
¿Qué has querido decirme, amigo libro?, le preguntaba sin cesar, removiendo la biblioteca
Volvía a releer la página y, más imaginando que comprendiendo, avanzaba en mi lectura.
Con el tiempo, mi tía acabó regalándome varios de los libros
que guardaba en la enigmática biblioteca, a excepción de:
“Los intereses creados” de Jacinto Benavente, una obra que, según decía,
era la clave para comprender la sociedad moderna. Confieso que
todavía no la he leído, lo haré, por supuesto, algún día.
Como oro en paño guardé Los Miserables, de Víctor Hugo, El
Conde de Montecristo, de Dumas, Aladino... también. Hoy los sigo
guardando, son un poco como el amigo en casa. Probablemente
sembró en mí la pasión por la novela y mi eterna admiración al
que ha sido posteriormente mi autor preferido: Víctor Hugo.
Más tarde en París y como estudiante de la cultura gala,
emprendí el estudio, además de muchos otros, de este magnífico
autor, del que tengo sus obras completas.
Empero, fue la novela Matilde, de la que guardo un vago
recuerdo, la que despertó en mí la pasión por la lectura.
- Antes de leer Los Miserables lee este libro. Te ayudará mucho. Se
llama “Corazón” es de un autor italiano. Es muy interesante – me dijo
mi tía cuando salía por la puerta.
El protagonista de Corazón me chocaba al observar su ropa de
épocas pasadas. Creo que del siglo XIX. El relato me agradó
mucho y muchos años después pensé que debía formar parte de la
educación de mi hijo, y lo inicié en la lectura con esta obra.
También leí a Julio Verne. Un capitán de quince años fue el pri-
mero, luego varios más, pero no leí los más populares, como La
vuelta al mundo en 80 días ni Viaje al fondo del mar ni Viaje a la Luna,
estas obras las vi en película. A continuación pensé que mi preparación
era la suficiente para emprender la lectura de “Los miserables”.
Narra el momento del cambio en la historia del mundo, con la
revolución francesa. Los albores de la revolución industrial, con
sus miserias, exacerbada explotación del obrero, las luchas socia-
les. Dos capítulos tienen particular relevancia: los dedicados a
Waterloo y a las cloacas de París. El primero noveliza la derrota de
Napoleón, la muerte de un mundo que se apuntaba más liberal y
adelantado en su tiempo, un avance en la modernización de la
sociedad de entonces. A pesar del oscurantismo que se impuso, la
humanidad, a través de la sociedad francesa, había vislumbrado la
posibilidad de una sociedad más avanzada que la conservadora
que imperó a partir de entonces y hasta la nueva explosión de
1848. El segundo capítulo es el concerniente a las cloacas de París.
Ya en aquel lejano tiempo, una mente preclara como la de Víctor
Hugo previó la absoluta necesidad de reciclar los residuos, las
basuras, como un medio racional de desarrollo. Creo que hubo para mí, un antes y un después de la adquisición de aquellas preciosas páginas. Es más, creo que nadie puede tener una idea cabal
de la sociedad occidental, a la que pertenece, si no ha leído a este
magnífico autor. Claro está, que habría que complementarlo con
varios otros, como fondo de formación cultural, tal Pompeyo Gener,
en su muy interesante obra La muerte y el diablo, Valle Inclán, Benito
Pérez Galdós, nuestro Vicente Blasco Ibáñez. Estos autores introduje-
ron la novela histórica o bien la narración de la historia novelada.
Así fue desde los 12 años hasta los 19, en que me fui a París.
Empecé con Matilde, Corazón, después varias de las obras de Julio
Verne, Los Miserables, Tónicos de la Voluntad de Ramón y Cajal, y las
obras completas de Stefan Zweig.
Mi tía Paquita se casó a los 23 años con Antonio Agulló Soriano
y marcharon los dos a Barcelona, donde mi tío trabajaba en la indus-
tria del calzado. Corría el año 1935. Barcelona era un hervidero. El
movimiento libertario dominaba todas las facetas de la vida catalana
En la atmósfera se detectaba el cercano levantamiento militar.
El 18 de Julio mi tío había acudido a la sede del partido
“El POUM” si no recuerdo mal Al salir, un teniente y un soldado le dispararon,
cayó herido de muerte, pero todavía tuvo tiempo de disparar a los
dos agresores, los cuales murieron también.
Al no volver a casa mi tía Paquita empezó a buscarlo.
Hospitales, sindicatos, centros cívicos hasta que en el colmo de la
desesperación llego a la morgue. Estaba al fondo.
- Ha sido de los primeros que han caído, por eso está allá más al
fondo. Es donde hemos puesto a los primeros que nos han traído - le dijo
el encargado.
Mi tío Antonio murió antes de cumplir los 30 años y antes del
primer aniversario de su boda. El matrimonio duró nueve meses,
truncado por aquella guerra fratricida que acababa de empezar.
Poco después, mi tía volvió a Cocentaina, a casa de sus padres.
La guerra no había hecho más que empezar.
Y hoy con bastante preocupación, vemos resurgir, más o menos
las mismas ideas que tanto sufrimientos nos causaron.


SALOMÉ MOLTÓ - Alcoy, Alicante, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA                  

sábado, 11 de mayo de 2024

PERLAS NEGRAS VI - Amado Nervo, México

 












PERLAS NEGRAS VI



Rindióme al fin el batallar continuo
de la vida social; en la contienda,
envidiaba la dicha del beduino
que mora en libertad bajo su tienda.

Hui del mundo a mi dolor extraño, 
levaba el corazón triste y enfermo,
y busqué, como Pablo el Ermitaño,
la inalterable soledad del yermo.

Allí moro, allí canto, de la vista
del hombre huyendo, para el goce muerto,
y bien puedo decir como el Bautista:
¡Soy la voz del que clama en el desierto!




AMADO NERVO, México

Amado Nervo. Poeta y prosista mexicano. Amado Ruiz de Nervo y Ordaz ​(Tepic, Distrito Militar de Tepic, Jalisco.

TRIUNFAL - Belisario Roldán, Buenos Aires, Argentina

 













TRIUNFAL



Hubo de todo en el romance aquel...
Flores, celos, amor, llantos, excesos;
Y un día. Un día sin luz, en uno de esos
amargos días del invierno cruel.

-Es preciso -dijiste- poner el
punto final a nuestros muchos besos.
Debo partir y parto... dejo iIesos
tu corazón, Poeta y tu troquel.

No supe que decir... Tu voz tenía
una extraña inflexión desconocida
y eres dueño sin duda de tu vida...
Además, mi bohemia impenitente
según es lo normal y lo corriente,
estaba trasudando altanería.

Nos dimos el adiós de un modo triste...
Tú bajaste los ojos, yo la frente:
Hubo un silencio largo; gravemente
sonriendo en tus labios y partiste.

Cuando ya lejos hacia mí volviste
la faz turbada, dolorosamente,
atravesó los oros del poniente
un adiós postrimer que no dijiste...

Mas escucha, mujer, lo que sentí...
Sentí bajo el arrullo del pañuelo
remoto que agitaba; un consuelo
que en un instante serenó mi mal;
-sentí que tu existencia inmaterial,
prófugamente se quedaba en mí

¡Qué vale que el destino se la lleve
-pensé entonces irguiéndome en la playa-
ni que a otras tierras ignoradas vaya
ni que otras fuentes del amor abreve!



¡Qué vale que su pie nervioso y leve,
musa traviesa de mi ciencia gaya,
errando sin cesar bajo la saya
busque la senda del olvido aleve!

¡Qué vale que del vaso huya el jazmín
si se ha trocado el vaso en la redoma
donde yacen su espíritu y su aroma!

¡Qué vale que te alejes, fugitiva,
si suspensa a una rama siempre viva
has quedado hecha flor en mi jardín!



BELISARIO ROLDAN, Argentina

Belisario Roldán (Buenos Aires, 16 de septiembre de 1873 - Alta Gracia, provincia de Córdoba, 17 de agosto de 1922) fue político, orador, autor teatral, .

UN DESCONOCIDO… - Antonio Las Heras, Buenos Aires, Argentina

 










UN DESCONOCIDO…



¿Habrá sido feliz?
¿Habrá sido, alguna vez, feliz?
¿Qué decir de ese hombre,
su rostro de enojo y contrariado?
Solo. Envejecido. Encorvado.
Imposible conocer sus pensamientos.
Los ciertos. Los reales.
Notorio que oculta y miente al hablar.
Recuerdo, con asombro para mí,
haberlo visto aquella tarde primaveral
atenazados sus dedos al enrejado
desde dónde miraba, absorto,
el girar y girar de aquella calesita
que, sospecho, lo llevaba a sus tiempos
de niño; de una infancia no vivida.

 

ANTONIO LAS HERAS, Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA


ALGUIEN SUEÑA JUNTO AL MAR - Carlos Penelas, Buenos Aires, Argentina

 









ALGUIEN SUEÑA JUNTO AL MAR


Separado y melancólico miro la rompiente,
el vagar ansioso de un cielo imposible
en las cortantes naves
que bordean espumas y cabelleras.
Vida y tiempo lentamente adorables.
Aquí está el milagro. Lo sabía.
En el insomnio, en la inmovilidad de la noche,
en la rosa blanca y apresurada,
en un fado de Amalia Rodrígues,
en la sacralidad de Arvo Part, en la lujuria.
Así me amas, entre la desazón y la quietud
de una buhardilla, con el desánimo y la pasión,
desde el otoño y el lecho amanecido.
Me amas hasta el fondo, hasta el atardecer,
hasta el abismo. Soy lo definitivo,
aquello que tiembla y se desvanece
en esta fina mañana. Solitaria, relumbrante.

(“Poemas de Trieste”, 2013)

 

CARLOS PENELAS, Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


PRÍNCIPE Y BUFÓN - Norberto Pannone - Argentina . https://pampeandoytangueando.com/poesia/principe-y-bufon/

 


PRÍNCIPE Y BUFÓN


Príncipe y bufón, buscando el día,
anda mi poema por la almohada.
¿Qué cosa irá a decirme esta mañana?
Lleva un traje de oro y esmeraldas,
un gorro de payaso y dos campanas.
Quiero sorprenderlo y sujetarlo,
darle un par de agudas bofetadas,
y preguntar qué se propone con mi vida.
Me estiro en vano intento de aferrarlo,
su forma se diluye por mi mano
como el polvo enfermizo del camino;
como estéril cauce fenecido.
Se burla y me desgarra los silencios
que archivo con celo por el alma.
Príncipe. Payaso. Bufón, pura poesía
cabalga en el corcel del alba;
intruso que espia mi ventana.
Me acosa. Insiste. Me vigila.
Intuyo su desvelo y su mirada.
¿Qué andará buscando esta mañana?
Si pudiese atraparlo le diría:
que es inútil su viaje por mi almohada;
sólo llevo mis sombras en el alma
y la alondra de mis versos va sin alas;
y si dice que vuela, ¡es pura maña!

Anoche anduvo nuevamente
eludiendo los muebles de la casa,
transitando con farsa mi vigilia.
Otra vez el perverso me buscaba!,
¿no sé para qué cosa? -conjeturo-;
ya no compongo versos, ni hay amada,
y tengo un vetusto calendario,
al que le falta el día de mañana.


©NORBERTO PANNONE, poeta y escritor argentino


https://pampeandoytangueando.com/poesia/principe-y-bufon/


JUANA - Ana Romano, Buenos Aires, Argentina

 













JUANA


Pernoctan en la pared
renacuajos
La humedad se desdibuja
en la escarcha
Se alinean en el jardín
las macetas vacías
Unas ventanas
se agitan
Se acomodan
un perro y su esqueleto
Juana
hilvana miserias
con ojos cansados.



ANA ROMANO – Buenos Aires, Argentina

ACERCA DEL ALMA Y EL ESPÍRITU - Luis Alposta – Buenos Aires, Argentina

 




 








ACERCA DEL ALMA Y EL ESPÍRITU 


            Dicen los que saben, o mejor dicho, los que han meditado larga y profundamente sobre las diferencias que existen entre alma y espíritu, que la primera es un “soplo”; es ser inmaterial que anima el cuerpo.

Es una sustancia simple, pasiva, que en unidad sustancial con el cuerpo constituye la esencia del hombre.

En cambio el espíritu, que etimológicamente es, también, un “soplo”, no anima necesariamente el cuerpo (Dios y los ángeles son puros espíritus).

El espíritu es activo, es acción, es hacer y, por tanto, es el principio del pensar.

El alma trasciende al cuerpo, y el espíritu al alma.

El alma es inmortal; el espíritu es eterno.

El alma puede ‘pender de un hilo’ o se nos puede ‘ir a los pies’; al espíritu se lo puede ‘levantar’.
          El ejemplo de pasividad lo encontramos en el ‘alma en pena’; el de la acción en el ‘espíritu de lucha’.

Hay almas que se pueden romper (cada vez más); y hay espíritus inquebrantables (cada vez menos).

Hay almas caritativas y hay pobres de espíritu.
Hay almas piadosas y hay espíritus de contradicción.   

La palabra alma figura en los títulos de trescientos tangos; la palabra espíritu, en ninguno.

Si el vino (el bueno, por supuesto) tiene espíritu, de ahí lo de ‘bebidas espirituosas’, el tango, como ya dijimos, le da más cabida al alma.
          Y vayan estos ejemplos con la yapa de un vals: “Almita herida”; “Alma en pena”; “Alma de bohemio” y “Desde el alma”.

 

LUIS ALPOSTA - Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

 

“Alma de bohemio” tango de Juan Caruso y Roberto Firpo por Alberto Castillo https://www.youtube.com/watch?v=4cS561Xr0-w&t=9s


POEMA DE FLOREAL - Floreal Rodríguez de la Paz, Alcoy, Alicante, España

 












POEMA DE FLOREAL


Escribiré mis olvidos
Ha llegado el cansancio.
El camino
pertenece al gran sueño.
Las heridas abiertas
sólo quiere olvido,
sólo olvido,
tiempo olvidadizo.
Es el regreso, de donde vino.

(Para Salomé en su aniversario) abril 2024


FLOREAL RODRÍGUEZ DE LA PAZ, Alcoy, Alicante, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA