Bienvenidos

sábado, 30 de septiembre de 2023

PÁJAROS - Adrián Néstor Escudero, Santa Fe, Argentina

 

PÁJAROS

A los que nunca dejarán de intentarlo...

En especial, a los escritores santafesinos: Académicos Argentinos de Letras, Dres. Gastón Gori, Jorge Taverna Irigoyen y Julio Luis Víttori; Profs. Lics. En Letras Miguel Ángel Zanelli, Lermo Rafael Balbi y Jorge Alberto Hernández; Escritores Edgardo A. Pesante y Ángel Balzarino: Señores de los Pájaros. In memoriam…

“En los brazos de la Poesía, el alma se eleva sin que las realidades la puedan encarcelar”

(Isabel Verdecia, Hialeah, FL, Estados Unidos, 2014).

 

Plano por plano. Pieza por pieza. Piso por piso. Cueva por cueva. Nicho por nicho. Nido por nido. Y he ahí un nuevo, flamante rompecabezas urbano recortando el tiempo y el espacio. Oficio por oficio. Herramienta por herramienta. Eran como pájaros aquellos seres de alas invisibles trepados solazmente a los andamios celestiales...

   Y preparaban, en las extremas nubes de argamasa, la torre de agua de otra delgada y cristalina esfinge o templo pagano floreciendo en el vientre ciudadano de esta oxidada Babel contemporánea: hablo de ella, de mi santafesina (argentina) ciudad de la Vera Cruz, a la sazón ya sin fe y ya sin cruz...

   Templo donde ellos no sabían –ni querrían saber- sobre su suerte de tórtolas y pichones para el holocausto que, ocultos sacerdotes obispales de escritorio, mitra, báculo, casulla, manípulo, dalmática, tunicela, estola, alba, cíngulo y sandalias de astutos comerciantes letrados, urdían a diario con su vidas a modo de impiadosa ofrenda, desalmado sacrificio y rendido tributo -a cualquier costo- en honor al más “poderoso caballero” de este mundo: Don (su dios) dinero.

   A unos cincuenta metros de mi oficina, por sobre el tráfico y la indiferencia absoluta de mis pares, aquellos pájaros humanos construían nidos de cemento, acero y plástico reforzado, como nidos de lujo para otros pájaros humanos... Ah, si éstos supieran el precio al que ellos debían sujetarse para...

   Yo los miraba, absorto y demudado, admirándolos en sus vuelos de correas endebles y gastadas, en su pura valentía de equilibristas del aire con urgido ánimo de supervivencia –“porque de algo hay que vivir, y no le tengo asco a las alturas”-, y me preguntaba, cuánto alpiste comerían por su trabajo de navegantes aéreos. De controladores aéreos. De cosmonautas vernáculos sin escafandra... Cuánto alpiste arrojarían sus dueños -aquellos avaros y engordados (para el Apocalipsis) patrones de las bellas arquitecturas que sólo “ellos” moldeaban y modelaban con la sencilla sabiduría del oficio idóneo- a esas bocas hambrientas y chillonas... Cuánto alpiste darían -aquellos avaros propietarios de la empresa inmobiliaria que administraría las rentas del futuro edificio en torre “Campanario 100”-, a esas bocas cantoras y desdentadas por el viento y el sol, como efímero premio a la audacia y pericia de su cabalgadura a destajo por sobre las riesgosas rutinas de intemperie en las que  moraban como horneros deportados, pero siempre llenos de orgullo, sin embargo, como pájaros, porque lo importante era ser “eso”, pájaro, y volar, saber volar y vol...

   De pronto, el chirrido de los frenos de un automóvil justo en la esquina donde emergía el gigante constructivo, me desvió la mirada. Pero no más para volver a levantarla y presenciar, yo también, lo que sería el último vuelo, absurdo y desaforado, de uno de aquellos precoces –casi un niño por lo joven que parecía- pájaros sin módulo espacial, obnubilados por la falta de oxígeno, o el exceso de confianza en su pericia, o el fallo de un material de seguridad, o el pensamiento extraviado en las paredes a medio levantar de su casulla del Barrio La Lona -porque hoy es día de cobro de quincena-, y el descuido fatal o el golpe artero y sin aviso de una polea tonta y torpe en la cabeza vanamente enroscada ahora en un cuello roto, giratorio y mortalmente desgajado de aquel cuerpecito histriónico aunque inanimado...

   Entonces, sucedió.

   Y niego que todo fuera producto de la imaginación; de mi imaginación, o, mejor, de la indignación que había venido acumulando mientras comparaba la responsabilidad y destreza que ameritaba semejante oficio con el de otras profesiones quizás -como la mía- más cómodas, burocráticas, climatizadas y un tanto vanas –por la corrupción institucionalizada-, y la miserable ración de alpiste con la que esos pobres pájaros eran motivados a jugarse la vida en cada asiento de ladrillo que plantaban sobre aquel muro voraz que crecía y crecía, veloz, sin detenerse jamás...

   Niego eso y afirmo con certeza que, por un lado, una lustrosa bandada de golondrinas  turistas –abanicando el verano que ya se despedía de la ciudad-, y, por otro, una bandada de chijíes de pechos fundidos como en oro y plata, antes de que el plumaje pálido de su congénere fuera parte del sangriento guiñapo de un títere aplastado contra el insensible pavimento de concreto asfáltico -como una granada de carne y huesos-, lo alzó en precipitado auxilio, elevándolo hacia el más allá de los allá, sin relieves ni repliegues, sin molduras ni arabescos, sin pórticos ni galerías, sin impostas ni rosetones, sin pilares ni contrafuertes, sin columnas ni parapetos, sin escaleras ni ascensores, sin bóvedas ni subsuelos, sin puertas ni candados, sin ventanas ni antepechos, sin cañerías ni conductos, sin puentes ni cables, sin techos ni alfombras, sin tejas ni chimeneas, sin terrazas ni baldosas, sin aleros ni cobertizos, sin rejas ni barrotes, sin celosías ni listones, sin claraboyas ni buhardillas…, en un abierto, rasante y plano y recto cortejo como de ángeles luminosos que se fundieron en el crepúsculo de aquel atardecer inolvidable, mientras entonaban silbando como el viento del sur: “Sólo el verdadero amor tiene el poder de dulcificar nuestras amarguras y poetizar nuestras miserias…" Plano por plano. Pieza por pieza. Piso por piso. Cueva por cueva. Nicho por nicho. Nido por nido. Oficio por oficio. Herramientas por herramienta. Fue así, créame. Ninguno de los otros encontró sus plumas derrapadas, ni en la vereda ni en la calle contigua donde yo lo viera flotar y volar, como un pájaro con otros pájaros en un vuelo de especie que se perdió, como pájaro, hacia el reino de los pájaros... Justo el día en que debía recibir su apretada ración de alpiste.-


ADRIÁN NÉSTOR ESCUDERO, Santa Fe, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA



 

 

 

 

 

 

 

 


sábado, 23 de septiembre de 2023

LAS CEIBAS ME HICIERON FELIZ - Gloria Nistal, España

 












LAS CEIBAS ME HICIERON FELIZ



Nunca después lo he sido tanto.
Acércate a su tronco,
Escucha sus ramas,
Te hablarán de mí,
De mi alegría incontestable.

De Yucatán a Brasil
Conectando el trópico
Por tus raíces
Me regalaste en África
El placer de ser y estar,
De reír entre tus pliegues gigantes.

Acogedora
Ceiba infinita,
Árbol sagrado,
Divino símbolo de vida,
Enriqueciste la mía
En mil tardes de deseos cumplidos.

Ceiba, lugar del gozo.



GLORIA NISTAL, España

LEER DE ARRIBA HACIA ABAJO; DESPUÉS, DE ABAJO HACIA ARRIBA – Anónimo

 



 








LEER DE ARRIBA HACIA ABAJO; DESPUÉS, DE ABAJO HACIA ARRIBA

                                                                                                                                              

>En nuestro partido político cumplimos con lo que prometemos.

>Solo los necios pueden creer que

>no lucharemos contra la corrupción.

>Porque si hay algo seguro para nosotros es que

>Ia honestidad y la transparencia son fundamentales

>para alcanzar nuestros ideales

>Demostraremos que es una gran estupidez creer que

>Las mafias seguirán formando parte del gobierno como en otros tiempos 

>Aseguramos sin resquicio de duda que

>Ia justicia social será el fin principal de nuestro accionar.

>Pese a eso, todavía hay idiotas que fantasean -o añoran- que

>se pueda seguir gobernando con las mañas de la vieja política. 

>Cuando asumamos el poder, haremos lo imposible para que

>se acaben las jubilaciones de privilegio y los negociados.

>No permitiremos de ningún modo que

>nuestros niños mueran de hambre.

>Cumpliremos nuestros propósitos, aunque

>Ios recursos económicos se hayan agotado

>Ejerceremos el poder hasta que

>Comprendan desde ahora que

>Somos la nueva política.


ANÓNIMO

DEL VIEJO, EL CONSEJO - José María Gabriel y Galán – 28 / VI / 1870 – 6 / I / 1905 – España.

 







José María Gabriel y Galán

 

 

DEL VIEJO, EL CONSEJO

Deja la charla, Consuelo,
que una moza casadera
no debe estar en la era
si no está el Sol en el cielo.

Tu hogar tendrás apagado,
y al mozo que habla contigo
le está devorando el trigo
la yunta que ha abandonado.

Mira que está oscureciendo,
que en las riberas lejanas
ya están cantando las ranas,
ya están las aves durmiendo.

Que tocan a la oración,
y hay gentes murmuradoras
cuyos ojos a estas horas
cristales de aumento son.

Y es que los oscureceres
son unas horas menguadas
que han hecho ya desgraciadas
a muchas pobres mujeres.

Mira, muchacha, que ha sido
la tarde muy bochornosa
y va a ser fresca y hermosa
la noche que ha producido.

Mira que son muy contadas
las fuerzas de la memoria;
mira que huelen a gloria
las mieses amontonadas.

Y está tu galán delante,
y está tu hermanillo ausente,
y está el amor en creciente
y está la Luna en menguante.

Y a luz tan débil yo creo
que sola a salir no atinas
del laberinto de hacinas
donde metida te veo.

Tal vez si el mozo me oyera
pensara que esto es perfidia,
creyera que tengo envidia,
que tengo celos dijera.

Pues con la venda de amor
no viera que soy un viejo
que solo con un consejo
puedo acercarme a tu honor.

Vete, muchacha, y no quieras
llorar prematuros gozos,
que sé lo que son los mozos
y sé lo que son las eras.

Y en tales oscureceres
pláticas tales de amores
dicen los murmuradores
que son de tales mujeres...

Y tienen razón, Consuelo,
que una moza casadera
no debe estar en la era
si no está el Sol en el cielo.

 

JOSÉ MARÍA GABRIEL Y GALÁN, España


ELEGÍA PARA TI Y PARA MÍ – José Ángel Buesa - (Cruces, Cuba, 2 / IX / 1910 - Santo Domingo, República Dominicana, 14 / VIII / 1982)

 








 José Ángel Buesa


ELEGÍA PARA TI Y PARA MÍ


Yo seguiré soñando mientras pasa la vida,
y tú te irás borrando lentamente en mi sueño.
Un año y otro año caerán como hojas secas
de las ramas del árbol milenario del tiempo,
y tu sonrisa, llena de claridad de aurora,
se alejará en la sombra creciente del recuerdo.

II
Yo seguiré soñando mientras pasa la vida,
y quizás, poco a poco, dejaré de hacer versos,
bajo el vulgar agobio de la rutina diaria,
de las desilusiones y los aburrimientos.
Tú, que nunca soñaste más que cosas posibles,
dejarás, poco a poco, de mirarte al espejo.

III
Acaso nos veremos un día, casualmente,
al cruzar una calle, y nos saludaremos.
Yo pensaré quizás: "Qué linda es todavía".
Tú quizás pensarás: "Se está poniendo viejo".
Tú irás sola, o con otro. Yo iré solo o con otra.
O tú irás con un hijo que debiera ser nuestro.

IV
Y seguirá muriendo la vida, año tras año,
igual que un río oscuro que corre hacia el silencio.
Un amigo, algún día, me dirá que te ha visto,
o una canción de entonces me traerá tu recuerdo.
Y en estas noches tristes de quietud y de estrellas,
pensaré en ti un instante, pero cada vez menos...

V
Y pasará la vida. Yo seguiré soñando;
pero ya no habrá un nombre de mujer en mi sueño.
Ya yo te habré olvidado definitivamente
y sobre mis rodillas retozarán mis nietos.
(Quizás, para entonces, al cruzar una calle,
nos vimos frente a frente, ya sin reconocernos.)

VI
Y una tarde de sol me cubrirán de tierra,
las manos para siempre cruzadas sobre el pecho.
Tú, con los ojos tristes y los cabellos blancos,
te pasarás las horas bostezando y tejiendo.
Y cada primavera renacerán las rosas,
aunque ya tú estés vieja, y aunque yo me haya muerto.


JOSÉ ÁNGEL BUESA
, Cuba

ACERCA DE LOS VERSOS MÁS POPULARES DEL SIGLO XX – Luis Alposta – Buenos Aires, Argentina

 




 

     




José Piñeiro

 


ACERCA DE LOS VERSOS MÁS POPULARES DEL SIGLO XX

 

Durante casi todo el siglo pasado circuló entre nosotros una copla que llegó a ser más popular que las letras de Yira Yira y Mano a Mano juntas. Cuatro versos octosílabos que, de tan populares, se llegaron a folklorizar, dado que no había argentino que no los supiera de memoria, ni existía memorioso que supiese el nombre de su autor.

 Pero lo cierto es que del autor de la cuarteta de marras, no sólo se conoce el nombre sino también algunos otros datos. Se llamaba José Piñeiro, quien había nacido en Pontevedra (España) en 1879, y a los quince años llegó a Buenos Aires, ciudad en la que falleció en 1967. De él se sabe que trabajó como cadete de almacén; que fue mayoral de tranways; que fue dibujante y calígrafo y que llegó a jubilarse como técnico de FFCC del Sud.

 La otra historia, la que nos interesa, es la que nos cuenta que en 1901, estando de visita en casa de su prima, Generosa Piñeiro de Dopazo, en La Paz (Entre Ríos), ante el pedido de su sobrinita de cuatro años (llamada Carmencita Dopazo), improvisó una cuarteta para que ésta la recitase en un acto del 25 de Mayo en la Escuela General San Martín:

 “En el cielo las estrellas,

 en el campo las espinas

 y en el medio de mi pecho

 la República Argentina”.

 

LUIS ALPOSTA, Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA


DE LUDUS SCACCORUM - Carlos Penelas, Buenos Aires, Argentina

 








DE LUDUS SCACCORUM

Alguna vez ha de ser
la muerte y la vida
me están
jugando al ajedrez - 
Gerardo Diego

Hemos leído a Alfonso X de Castilla.
Revelamos páginas del monje dominico Jacobus de Cessolis.
También Palamedes, de quien habló Odiseo,
supo del tablero escaqueado.
Ya persas e indios nombraban
a nobles guerreros y a los cuatro reyes.
Tumbas faraónicas y centauros
ilustraron sueños, leyendas, albas.
Fue mi hermano quien me enseñó a mover
un peón, un alfil, un caballo.
En esa infancia sospeché el albedrío y el orden,
lo difuso, las almenas islámicas.
Años más tarde asimilé la heráldica,
cobijé buenas lecturas, el silencio intocado,
el tablero en la poesía trovadoresca,
el amor cortés, el roble de una mesa.
Descubrí que era necesario combatir
por una torre, percibir la anotación algebraica,
la defensa siciliana, la apertura española,
el gambito de dama, el fulgor,
los dones sobre un mundo vacío.
Amé la lucidez de la bella princesa Dilaram,
favorita del gran visir Murdaui.
La Inmortal y La Siempreviva de Anderssen.
La infancia, la ética, la belleza entreabierta. Y más.

Septiembre de 2023

CARLOS PENELAS, Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


PAX IN TERRIS - Liana Friedrich, Rafaela, Santa Fe, Argentina

 








PAX IN TERRIS
         (EPIFANÍA POÉTICA)

Simétricos y escépticos los días
transcurren en agónica armonía...
Eterna lucha entre Eros y Tanatos:
triste destino de la raza humana.
Fosforesce la brisa transmutada en luciérnagas...
Melodía desencadenada,
desde los riscos y los pinares más elevados,
desde los astros más fulgidos,
desde el hálito de los sueños más castos,
esos que rozan las alas de los ángeles
y nos sumergen en el cálido terciopelo maternal de la noche.
Nosotros, alegres en la esperanza,
pacientes en la tribulación...
Hasta que la Verdad Verdadera
sobrevenga con su manto de paz.

LIANA FRIEDRICH, Rafaela, Santa Fe, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


DE PASO POR EL MUNDO - Marián Muiños, España

 




 
NOS LLEGA DESDE ESPAÑA EL NUEVO LIBRO DE LA POETA Y ESCRITORA  MARIÁN MUIÑOS, FELICITACIONES! 

PALABRAS DE LA AUTORA “De paso por el mundo” tuvo dos décadas de gestación, durante las cuales los continuos cambios – de lugar, de ciudad, de país, laborales, de lazos afectivos, de opiniones, de percepción de la vida y las circunstancias- marcaron una senda llena de obstáculos y aprendizaje. Su título advierte sobre mi conclusión en el momento en que decido compartirlo mediante la publicación en formato de libro- físico y electrónico-, aunque algunos de los poemas que lo componen ya circularon en antologías, revistas, programas de radio, blogs y videos internacionales a lo largo de los años. Y es por ese motivo que la elección del orden de los poemas es crónicamente descendente, es decir, los últimos son los primeros. Los últimos poemas llegaron al finalizar el libro Pacto con el Rosal, el cual fue un compañero fiel, que me acompañó, durante tantos años, en tertulias y presentaciones, conocimiento general- se realizó de manera virtual en 2021, abriendo así la opción a que Pacto con el Rosal apareciera también en formato de libro electrónico. “De paso por el mundo” deja la puerta abierta a lo que está por llegar, es decir a la incógnita en la que nos sumimos cada noche, dando por sentado que la vida, vuelve a comenzar con un nuevo día. Finalizo este texto, agradeciendo al eximio poeta, narrador, ensayista y novelista argentino Norberto Pannone –actualmente presidente en Argentina de ASOLAPO ARGENTINA (Asociación Latinoamericana de Poetas) y que fuera, durante varios años, Presidente de la SADE (Sociedad Argentina de Escritores) Seccional Junín y Vice- presidente de Sade Nacional durante un mandato constitucional, por haberme incitado a dar a luz este nuevo libro y a continuar de manera activa en actividades del ámbito literario. También agradezco a quienes me apoyaron y a quienes –consciente o inconscientemente me hicieron daño, porque de todos ellos aprendí. De eso se trata la vida, y nuestro transitar: de aprender y seguir andando. Marián Muiños


DE PASO POR EL MUNDO


En este andar constante
de mil y una moradas,
de casas y de cosas
de ojos y de hojas
transcriptas por el tiempo
que volando pasa y deja
los vínculos dispersos
las memorias laxas,
yo voy sólo de paso,
tú pasas solo y vas
buscando el horizonte
la meta evanescente,
crisálida matriz,
origen y llegada.

La historia es infinita,
yo estoy sólo de paso.


MARIÁN MUIÑOS, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

SENTIRES - Adrián Néstor Escudero, Santa Fe, Argentina

 








SENTIRES

 

A los magistrales Poetas D. Antonio Camacho Gómez (Roquetas de Mar - Andalucía), in memoriam;  D. Joseph Berolo Ramos (Chía, Colombia). Al Prof. Norberto Pannone (Junín, Argentina); así como a las ínclitas vates argentas, Dra. Graciela Maturo (Santa Fe/CABA), Profs. Nora Didier y Beatriz Bolsi (Santa Fe), Prof. Marisa Aragón Willner (CABA), Prof. Lic. Liana Friedrich (Rafaela/Villa Regina) y Prof. Lidia Dellacasa de Bosco (Rafaela): lúcidos e inefables  herederos del Verbo y de la Imaginación Creadora… 

 “No todo hablar es un decir…” (Poeta Graciela Maturo-Argentina)



A veces
Me siento, me percibo,
o me hacen sentir o percibir
como un rechazo de la vida
como un aborto mal deseado
como un tren que descarrila
y que no llega nunca a su destino.

Hordas de seres invisibles
se allanan quizás a tal evento
y son carcajadas ominosas
las que hieren mis oídos
siempre atentos al compás
de los latidos de un inútil corazón en vilo,
crispado en las alturas de mi alma.

Nubes de fantasmas acorralan,
la matriz de incomprensiones que me ahoga.
mi corazón se agita y mis dedos tiemblan
ante las voces del oprobio que me odian
sin conocerme ni conocerlas yo, a ellas.
Y mi horizonte crepuscular y agónico
no despierta nunca en alboradas.

Hasta que, de pronto, el cielo resplandece
se abre en promesas celestiales,
y el rojo de aquel oprobio se trastoca
en velos azules de esperanza.
Es cuando se reporta quien ha hecho
de mí, lo que has querido, y me dice:
“Hijo, no temas. Estaré siempre contigo”.



ADRIÁN NÉSTOR ESCUDERO
, Santa Fe, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA