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sábado, 12 de agosto de 2023

CONTEMPLACIÓN DEL BESO - Baldomero Fernández Moreno, Buenos Aires, Argentina

 











CONTEMPLACIÓN DEL BESO


Debe el beso venir desde la hondura
de una cabeza baja y atraída
en la penumbra gris desvanecida
mientras un viento vuele de frescura.

Boca entreabierta, elástica, madura,
que en el atardecer se haga una herida.
Toda ella roja de profunda vida
con un signo mortal: la dentadura.

Verlo avanzar después muy lentamente
como un ascua encendida o roja estrella
y detenerlo, ay, súbitamente.

Contemplarlo en deliquio y miel de abeja,
huir la boca por rozar la frente
y a ella volver para morir en ella.



BALDOMERO FERNÁNDEZ MORENO
, Buenos Aires, Argentina

Baldomero Fernández Moreno fue un poeta y médico rural argentino, académico de número de la Academia Argentina de Letras. Su poesía, universal y hondamente nacional al mismo tiempo, ha inmortalizado la estética de los barrios porteños y la cálida placidez de las provincias y sus características rurales. Wikipedia

Nacimiento: 15 de noviembre de 1886, San Telmo, Buenos Aires

Fallecimiento: 7 de julio de 1950, Buenos Aires


DIARIO - Carlos Penelas, Buenos Aires, Argentina

 








DIARIO

No soy escritor pero debo redactar mi biografía, debo contar cosas fundamentales, acontecimientos significativos. Tal vez para el lector resulten palabras vacías, sin sentido, recuerdos absurdos. ¿Obstinación, estupidez? ¿Qué tipo de lector? ¿Emocional y ecléctico, vocacional, medio? Debo desnudar lo que se oculta, aquello que no se dice, esa suerte de hipocresía naturalizada en cada individuo, en cada familia, en cada sociedad. Hablar de cómo ahoga sus gritos, su histeria, la irracionalidad. Como se fue transformando en víctima, en una persona donde la fatalidad ocupó sillones, muebles, sábanas. Y también del desenlace trágico, de la muerte de mi padre, de la amada que volví a encontrar después de quince años en un café de Montevideo, del tedio que me invade. Del insomnio, del incidente infausto de mi tío -el incidente del cual discutí en terapia durante meses-, de mi época de estudiante, de la percepción fantasmagórica de una aldea. No quiero ser desmesurado ni transmitir odio al hablar de las mujeres que conocí. Deduzco que debería escribir del exilio, de las paredes curvadas, de las plazas, de la imposibilidad de tener hijos, de una carta de mi madre, de aquella foto de la infancia, del olor a manzana en el ropero de una prostituta, de la mirada y sordidez de mendigos durmiendo en la calle, de la trivialidad de mi cuñado. No sé cómo empezar.


Buenos Aires, abril de 2019 

CARLOS PENELAS, Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

ACERCA DE LO OBSOLETO – Luis Alposta – Buenos Aires, Argentina

 


ACERCA DE LO OBSOLETO

 

Obsoleto viene del latín y significa anticuado, caído en desuso, inadecuado en las circunstancias actuales.

Enrique Silberstein solía recordarnos que el concepto de obsoleto y de obsolescencia adquiere su importancia mayor en el terreno de lo económico. Y no precisamente desde el punto de vista de las cosas materiales, sino desde el punto de vista mental. La cosa material obsoleta se cambia, desaparece; en cambio la mentalidad obsoleta supervive, se mantiene y se aferra. Y si se busca el desarrollo económico renovando sólo lo material obsoleto sin tocar lo mental obsoleto, entonces todo no pasará de ser un mal chiste, un continuo gastar guita inútilmente y un pasar de la desesperanza al hastío.

Y, como diría Borges, esbozo conjeturas.

 

Este soneto fue escrito en septiembre de 1975:

 

       SONETO CON BRONCA

  

Veo un país con palidez de anemia

en manos de malandras y de giles.

Y veo en él también otros perfiles

haciendo alarde de la esquizofrenia.

 

Veo un país con hombres agotados,

donde el que no labura es el que grita.

Un país que tan sólo habla de guita,

de ministros de turno y negociados.

 

Veo un país de prodes* y quinielas,

de inútiles discursos y novelas.

Un país que es consciente de su hastío.

 

Y es por eso que hoy ando rechiflado.

Yo te hablé de un país que está pinchado,

y ese pobre país -viejo- es el mío.

 

 

*PRODE era la sigla de las palabras Pronósticos Deportivos. Se jugaba en una boleta con 13 partidos en los que había que arriesgar por el triunfo del local o del visitante, o por el empate.

 

"Soneto con bronca" Canta Walter Yonsky

Letra: Luis Alposta - Música: Carlos A. Erostarbe

https://www.youtube.com/watch?v=SdppMYbWlps&t=2s

 

LUIS ALPOSTA, Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA


MIS MANOS - Gloria Nistal, España

 


















MIS MANOS


Mis manos no recorren ya
Caminos, bosques, ni montes nuevos,
Accidentes de carne agradecida.
Mis manos no emocionan ya,
Exploran un cuerpo unívoco,
Al que no arrancan aullidos.

Mis manos, compañeras mudas
Del alma que aún palpita,
Siguen tejiendo sueños
Más allá de lo vivido,
La almazuela en el almario,
El misterio de un futuro generoso.

Mis manos, demiurgos, autoras,
Intérpretes que tocan
Las cuerdas de la gloria,
Callan ahora,
A la espera
De un ritmo favorable.

Mis manos que todavía
Creen en los prodigios,
Visitan las tierras del olvido
Y afloran luego entre las lluvias
esperando crecer en los humedales
Y habitar en los jardines del deseo.



GLORIA NISTAL, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

BALANCE FINAL - Liana Friedrich, Rafaela, Santa Fe, Argentina

 








BALANCE FINAL 


Somos tan solo alas
de un vuelo pasajero,
apenas gotas
de un chaparrón de madrugada.
Y sin embargo ya no le temo al tiempo 
que inclemente me alejara de tu lado.
Porque en un no tan lejano cielo
seremos nuevamente 
rayo enamorado.



LIANA FRIEDRICH, Rafaela, Santa Fe, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA 


PENUMBRA - Gladys Abilar, Chilecito, La Rioja, Argentina

 














PENUMBRA


De todos los mundos, tu mundo ha sido
el cuenco donde volcar mis desatinos.
Quise abarcarte, mis brazos no obedecen;
agonizan tus huellas en mi piel
y aunque tu boca me sembró de besos
no he podido olvidar.
Horado el surco
donde se inmola el grito.
No me encuentro en las sombras,
me habita tu ausencia
crecida en tiempos.

Y sin embargo…

hay aromas de ti sobre mi almohada
cicatrices de nostalgias compartidas.
Una mujer en la penumbra.


GLADYS ABILAR, Chilecito, La Rioja

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

ATARDECER - Antonio Las Heras, Buenos Aires, Argentina

 








ATARDECER…


Atardecer
en el reconfortante silencio del espíritu
que acrecienta el bienestar
                                     del alma
por derramar Verdadera Luz
                            a todo el ámbito.

Atardecer
entretejido por brisas que mueven las aguas
                             tranquilas de ésta jornada,
aún de invierno,
dónde algunos sentimientos ya prevalecen.

Atardecer
que preanuncia el viaje inacabable 
hacia los sueños creados por aquellos anhelos 
                                     y deseos pergeñados
en cada día de ésta travesía que es la vida.


Atardecer
de claroscuros, dorados, grises confundidos, sin tinieblas,
                              con un Sol entibiando las ramas secas
que se mecen al compás de los pasos solitarios,
de quien piensa.

Atardecer
abierto al encanto de caricias brotadas desde dentro
de aquellas sensaciones surgidas del corazón
que aguardan, anhelantes,
el arribo nocturno del encuentro.



ANTONIO LAS HERAS
, Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

MI PATRIA - Guillermo Fernández del Carpio, Arequipa, Perú

 







MI PATRIA

 

De Virú viene su nombre
y tiene el privilegio de tener todas las razas;
su realidad está en cada mujer, en cada hombre,
mi patria aún, no ha aprendido a ser nación.

Andes, cordilleras, mesetas, ríos y valles: Belleza de
geografía en Raimondi
y naciste un día en que Dios tuvo toda inspiración.
Es la tierra de Vallejo, de Rivero, de Víctor Andrés..., de los
Santos de antes;
es tierra, que debe aprender a ser nación.

Españoles, indios, negros,...; todos mestizos,
todos tal cuales, todos iguales.
Siento escribir que este Perú, en su suelo;
a esas hermosas razas, no supo darles consuelo.
Los incas supieron el arte de la piedra,
donde ese ingenio, por momentos de su historia desapareció.
Muchos de ellos, junto a sus conquistadores,
la obra triste de la ambición, los oscureció.

De Virú viene tu nombre
y nos queda la semilla de la fe, que en las almas más
humildes permaneció.
Recuerda que naciste un día en que Dios tuvo toda
inspiración
y creo mi Perú, que hasta hoy, así eres Tú.
Yo te amo patria de norte a sur, pero debes aprender a ser
nación.  

 

GUILLERMO FERNÁNDEZ DEL CARPIO, Arequipa, Perú

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


JORGE LUIS BORGES Y EL PUÑAL DE PEHUAJÓ - César Tamborini Duca, León, España

 


JORGE LUIS BORGES Y EL PUÑAL DE PEHUAJÓ

 De Pampeandoytangueando.com


En 1983 la Dirección de Cultura de Pehuajó, contando con la organización del 5º Año Nacional, con motivo del Centenario de la ciudad recibieron la visita del escritor Jorge Luis Borges. A continuación se detalla cómo se gestionó la misma, transcrita de un periódico de la localidad:

Hace 36 años formó parte de los actos conmemorativos del centenario de Pehuajó, por iniciativa de un grupo de estudiantes secundarios. Al cumplirse 120 años del nacimiento del escritor evocamos aquella memorable visita.


La comunidad pehuajense se abocaba a la organización de los actos celebratorios del centenario fundacional. Todas las institucionales programaron actividades desde mediados de 1982. La participación fue notoria y un grupo de estudiantes secundarios se destacó de manera muy especial.


Cursaban 4° año en el Colegio Nacional. Había que juntar dinero para solventar el viaje de egresados al año siguiente. Junto a su tutora, la profesora Yolanda Calveiras, reunieron a todos los padres para programar acciones. Hubo diversas propuestas. Limpiar vidrios de autos, vender tortas, organizar rifas, etc.


Uno de los padres de los alumnos, el Dr. Raúl Insúa, propuso invitar a escritores de renombre y realizar un ciclo de conferencias y vender un abono. “Traemos a Borges”, sugirió entre otros celebres escritores argentinos. Hubo gestos y rostros de asombro. Era una propuesta inusual, inédita.


El alumno Sergio Insúa viajó a Buenos Aires y solicitó en la Sociedad Argentina de Escritores nómina de domicilios de escritores para realizar invitaciones. Cuando se dirigía a la terminal de ómnibus de Retiro para regresar, advirtió que pasaba por el edificio donde vivía Jorge Luis Borges. Tocó timbre y lo atendieron.

Habló con Borges, le explicó el proyecto y lo invitó a participar. No dudó un instante, contestó afirmativamente. Le preguntó cuánto cobraría. “Nada -contestó el célebre escritor- me llevan y me traen”. Sergio no lo podía creer. La insólita propuesta de su padre comenzaba a gestarse.


Luego se coordinó el viaje. Borges descartó venir en avión (en esa época la empresa Lapa unía Capital con Pehuajó) y el Dr. Insúa se ofreció para ir a buscarlo y luego llevarlo. Así fue. Lo acompañaron dos de sus hijos, Sergio y Germán, compartiendo un viaje inolvidable. Una experiencia jamás imaginada e irrepetible.


La charla se realizó el 8 de julio de 1983. Cinco días antes Pehuajó había cumplido su primer centenario. El salón blanco del Palacio Municipal resultó chico. Asistió público de numerosos pueblos y ciudades de la región, incluso de la provincia de La Pampa. Se amplificó la conferencia y muchos la siguieron desde la plaza Rocha.

Borges se mostró muy complacido con el recibimiento y la afectuosidad puesta de manifiesto durante su estadía. Compartió hermosos momentos con la comunidad educativa del “Nacional”. Durmió en el hotel Los Nogales y compartió una comida en la casa de la familia Insúa.


Como recuerdo de su estadía, durante un ágape posterior a la charla, le regalaron un cuchillo artesanal cuyo mango fue trenzado por el soguero Juan Morini. Borges lo llamó “el puñal de Pehuajó”, despertó inspiración y escribió la Milonga del puñal.

Al cumplirse el 120° aniversario del natalicio del célebre escritor argentino, evocamos aquella hermosa iniciativa de los inquietos alumnos del Colegio Nacional y la memorable visita que constituyó uno de los resonantes actos del centenario de la ciudad.

Milonga del puñal

En Pehuajó me lo dieron
unas manos generosas;
más vale que no presagie
que vuelve el tiempo de Rosas.

La empuñadura sin cruz
es de madera y de cuero;
abajo sueña su oscuro,
sueño de tigre el acero.

Soñará con una mano
que lo salve del olvido;
después vendrá lo que el hombre
de esa mano ha decidido.

El puñal de Pehuajó
no debe una sola muerte;
el forjador lo forjó
para una tremenda suerte.

Lo estoy mirando, preveo
un porvenir de puñales
o de espadas (da lo mismo)
y de otras formas fatales.

Son tantas que el mundo entero
está a punto de morir.
Son tantas que ya la muerte
no sabe dónde elegir.

Duerme tu sueño tranquilo
entre las tranquilas cosas,
no te impacientes, puñal.
Ya vuelve el tiempo de Rosas.

 


 





Puñales pampa 

Deseo agregar una anécdota, contada por la viuda de Adolfo Ruiz Díaz.

Amalia Ugo de Ruiz Díaz relata que en 1956 Borges fue designado Doctor Honoris Causa de la Universidad Nacional de Cuyo. Fue su primer doctorado. Llegó a Mendoza en tren, en compañía de su madre, Leonor Acevedo. Esa mañana lo esperábamos, junto a varios escritores locales, en la estación San Martín.

-¡Maestro!- le dijeron. Y tras los saludos, le preguntaron qué estaba escribiendo.
– En el tren era difícil dictarle a madre -dijo-; pero he pensado algunas coplas, esas que parecen de todos y que ya debieran estar escritas. Le rogaron que recitara alguna y Borges primero separó suavemente a su madre diciéndole:

«Vaya para allá, madre, por favor». Entonces dijo:

«Hay en medio de la plaza
del pueblo de Pehuajó
un letrerito que dice
la puta que te parió.”

Al estilo payada, Ruiz Díaz agregó:

«Una plaza y un ombú
hay en el pueblo de Pando
y un perrito negro y blanco
que te va a sacar cagando.”

Las risas distendieron los ánimos y se produjo el acercamiento cordial que quedaba trunco frente a Borges, debido a su respetada y temida intelectualidad.


CÉSAR TAMBORINI DUCA, León, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


EL PUEBLO EN LA CARA - Miguel Delibes, España

 



EL PUEBLO EN LA CARA

 

Cuando yo salí del pueblo, hace la friolera de cuarenta y ocho años, me topé con el Aniano, el Corsario, bajo el chopo del Elicio, frente al palomar de la tía Zenona, ya en el camino de Pozal de la Culebra. Y el Aniano se vino a mí y me dijo: « ¿Dónde va el Estudiante?». Y yo le dije: « ¡Qué sé yo! Lejos». « ¿Por tiempo?», dijo él. Y yo le dije: «Ni lo sé». Y él me dijo con su servicial docilidad: «Voy a la capital. ¿Te se ofrece algo?». Y yo le dije: «Nada, gracias Aniano».

Ya en el año cinco, al marchar a la ciudad para lo del bachillerato, me avergonzaba de ser de pueblo y que los profesores me preguntasen (sin indagar antes si yo era de pueblo o de ciudad): «Isidoro, ¿de qué pueblo eres tú?». Y también me mortificaba que los externos se dieran de codo y cuchichearán entre sí: « ¿Te has fijado qué cara de pueblo tiene el Isidoro?» o, simplemente, que prescindieran de mí cuando echaban a pies para disputar una partida de zancos o de pelota china y dijeran despectivamente: «Ese no; ese es de pueblo». Y yo ponía buen cuidado por entonces en evitar decir: «Allá en mi pueblo…» o «El día que regrese a mi pueblo», pero a pesar de ello, el Topo, el profesor de Aritmética y Geometría, me dijo una tarde en que yo no acertaba a demostrar que los ángulos de un triángulo valieran dos rectos: «Siéntate, llevas el pueblo escrito en la cara».

Y a partir de entonces, el hecho de ser de pueblo se me hacía una desgracia, y yo no podía explicar cómo se cazan gorriones con cepos o colorines con liga, ni que los espárragos, junto al arroyo, brotaran más recio echándoles porquería de caballo, porque mis compañeros me menospreciaban y se reían de mí. Y toda mi ilusión, por aquel tiempo, estribaba en confundirme con los muchachos de ciudad y carecer de un pueblo que parecía que le marcaba a uno, como a las reses, hasta la muerte. Y cada vez que en vacaciones visitaba el pueblo, me ilusionaba que mis viejos amigos, que seguían matando tordas con el tirachinas y cazando ranas en la charca con un alfiler y un trapo rojo, dijeran con desprecio: «Mira el Isi; va cogiendo andares de señoritingo».

Así, en cuanto pude, me largué de allí, a Bilbao, donde decían que embarcaban mozos gratis para el Canal de Panamá y que luego le descontaban a uno el pasaje de la soldada. Pero aquello no me gustó, porque ya por entonces padecía yo del espinazo y me doblaba mal y se me antojaba que no estaba hecho para trabajos tan rudos y, así de que llegué, me puse primero de guardagujas y después de portero en la Escuela Normal y más tarde empecé a trabajar las radios Philips que dejaban una punta de pesos sin ensuciarse uno las manos.

Pero lo curioso es que allá no me mortificaba tener un pueblo y hasta deseaba que cualquiera me preguntase algo para decirle: «Allá, en mi pueblo, el cerdo lo matan así, o asao». O bien: «Allá, en mi pueblo, los hombres visten traje de pana rayada y las mujeres sayas negras, largas hasta los pies». O bien: «Allá, en mi pueblo, la tierra y el agua son tan calcáreas que los pollos se asfixian dentro del huevo sin llegar a romper el cascarón». O bien: «Allá, en mi pueblo, si el enjambre se larga, basta arrimarle una escriña agujereada con una rama de carrasca para reintegrarle a la colmena».

Y empecé a darme cuenta, entonces, de que ser de pueblo era un don de Dios y que ser de ciudad era un poco como ser inclusero y que los tesos y el nido de la cigüeña y los chopos y el riachuelo y el soto eran siempre los mismos, mientras las pilas de ladrillo y los bloques de cemento y las montañas de piedra de la ciudad cambiaban cada día y con los años no restaba allí un solo testigo del nacimiento de uno, porque mientras el pueblo permanecía, la ciudad se desintegraba por aquello del progreso y las perspectivas de futuro.

MIGUEL DELIBES, España

Miguel Delibes Setién ​ fue un novelista español y miembro de la Real Academia Española desde 1975 hasta su muerte, ocupando la silla «e».​ Wikipedia

Nacimiento: 17 de octubre de 1920, Valladolid, España

Fallecimiento: 12 de marzo de 2010, Valladolid, España