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sábado, 7 de mayo de 2022

DESORDEN, Jerónimo Castillo, San Luis Argentina

 











DESORDEN

 

Por vivir con estrellas de sonidos

deshojados en vívidas mañanas,

destruí superficies artesanas

de mis lagos internos y queridos.

 

Si se fueron los días, fueron idos

al calor de las muertes cotidianas

que dejaron en rejas y ventanas

otras suertes de goces y latidos.

 

Encontrar lo buscado fue la meta

por caminos de ausencia de mesura,

con engaños por única receta.

 

Encontrada la paz tras una dura

y feroz estocada de saeta,

reconstruyo mi propia sepultura.

 

 

Jerónimo Castillo, San Luis Argentina


Poema a la mujer de una buhardilla , Carlos Penelas, Buenos Aires, Argentina

 








Poema a la mujer de una buhardilla 

 

Dijiste: “Soplo la luz insomne en esta tarde de octubre”.

Y yo: “Tómame en la mirada,

en la respiración de tu mirada

que despierta la memoria del cuerpo”.

(¿Qué harás de mí?

¿Qué tiempo crece, Señora,

en esta ociosidad, en esta tibieza,

recogida y anhelante?)

Junto al silencio que sopla en tu vestido negro

el color de una imagen suspendía tu mirar.

Había una sombra de Vermeer o Caravaggio.

Y una lámpara en ese sueño dudoso,

casi transparente.

Y un sillón blanco en el atardecer suspenso.

Y tu vestido negro, en tu vestido inquieto.

Tu mirada hacia las nubes bajas penetraba mi soledad

como ese mirar separado, callado

en una tarde de octubre en que tu mirada…

 

Carlos Penelas, Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


Rubén Darío, (Nicaragua - 18 de enero de 1867 - 6 de febrero de 1916). (En El Espacio de los Maestros)



 

              

 



Rubén Darío


LA CALUMNIA

 

Puede una gota de lodo
sobre un diamante caer;
puede también de este modo
su fulgor oscurecer;
pero aunque el diamante todo
se encuentre de fango lleno,
el valor que lo hace bueno
no perderá ni un instante,
y ha de ser siempre diamante
por más que lo manche el cieno.

 

Rubén Darío, (Nicaragua - 18 de enero de 1867 -

6 de febrero de 1916).


PICASSO, Luis Alposta, Buenos Aires, Argentina

 







PICASSO

 

Desde la certidumbre de la imagen

socava y se hunde en ella.

 

Y se entrega

descartando lo visible,

lo manifiesto.

 

Su pincel tensa la realidad,

la deforma,

la hiere y la recrea,

como si por última vez

se bebiese el tiempo.

 

Y deja atrás los rosas,

los azules,

los verdes y los rojos.

 

Y es cuando una llama,

en la más completa oscuridad,

se instala en el centro de un gran lienzo

y lo ilumina.

 

Luis Alposta, Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA


DECLARACIÓN JURADA, Xiul Lasopat, Buenos Aires, Argentina

 









DECLARACIÓN JURADA

 

                                           Ars poetica

 

No rimo ni ritmo mis poemas.

Lo primero es como colgar cencerros

distrayendo la sonoridad del todo.

 

Lo segundo, es algo que dejo librado

                                               a mi respiración.

 

Por lo tanto, en lo formal, no reconozco

                                                  más influencia

que la de las propias palabras y el cigarrillo.

 

En cuanto al contenido,

                             allí estoy yo.

 

©Xiul Lasopat, Buenos Aires, Argentina


PARA PADRES Y MAESTROS, Sta.Teresa de Calcuta – Uskub, Macedonia del Norte, 26 de agosto de 1910 – Calcuta, 5 de septiembre de 1997

 








–Sta.Teresa de Calcuta – Uskub, Macedonia del Norte, 26 de agosto de 1910 – Calcuta, 5 de septiembre de 1997



PARA PADRES Y MAESTROS

 

Enseñarás a volar,
pero no volarán tu vuelo.

Enseñarás a soñar,
pero no soñarán tu sueño.

Enseñarás a vivir,
pero no vivirán tu vida.

Sin embargo…
en cada vuelo,
en cada vida,
en cada sueño,
perdurará siempre la huella
del camino enseñado.

 

Santa Teresa de Calcuta



LOS TAMBORES DE POCHI FERNÁNDEZ, Favio Andrés Ceballos, Baigorria, Santa Fe, Argentina

 








LOS TAMBORES DE POCHI FERNÁNDEZ

 

El latido interroga el aire

Fidelidad del parche roto

que a la mano espera.

Canta la madera 

su milenaria sombra herida

y en la oquedad cordial 

de sus palmas, 

Pochi crea la música del alma.

Al unísono los timbales 

se revelan golpe a golpe 

desgranando los silencios 

con su llanto.

El ritmo de su sangre 

nos libera y entonces 

todos somos pueblo liberado.

 

 

Favio Andrés Ceballos, Baigorria, Santa Fe, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

EL HOMBRE QUE PENSABA EN SI MISMO, Ángel Medina, Málaga, España

 


EL HOMBRE QUE PENSABA EN SI MISMO

 

El hombre se pregunta por aquello que suscita su admiración. Quiere conocer el porqué de las cosas. No le basta con lo que ve y necesita saber de dónde vienen. Incluso él mismo. Se sabe humano y trata de explicarse desde el Humanismo. Hasta la Ilustración todo descansaba sobre el teocentrismo (Dios como respuesta), pero a partir del siglo XVI la Ilustración lo sustituyó por el antropocentrismo (el hombre como centro de todo). Para satisfacer las necesidades del mundo sensible y de la inteligencia, se basta el propio hombre. 

Los humanismos como respuesta global a quién es el hombre presentan diversos problemas y la Historia muestra hasta dónde dan de sí. Basta citar las dos grandes corrientes de la modernidad que pretenden humanizar el mundo. 

Una es el comunismo. Anverso: hay que liberar a todos de cada uno.  Reverso:  el Uno (el Estado) se erige en dueño absoluto de las voluntades y amo de la libertad. La otra es el capitalismo. Anverso: Democracia, libertad y liberalismo. Reverso: unos pocos poseen mucho y muchos poseen poco. En suma: desigualdad.

La resolución se aleja de las posibilidades sociales y políticas. Ni siquiera el propio hombre tiene capacidad de hacerlo. Pues, llevando impreso en su existencia el deseo de no terminarse, la muerte, su compañera más íntima y a la vez la negación de la vida lo constriñe al tiempo, y este hombre concreto necesita desertar de él y vivirse por siempre, algo que escapa a sus facultades.

Desgarrado por la fuerza de dos titanes, la razón, que niega aquello que no abarca, y su deseo de no terminarse, necesita levantar los ojos por encima de sí mismo en busca de una respuesta. Pero, para ello ha de situarse ante sí. Toda resolución comienza por una demanda. El todo se compone de partes. Por eso, ese puzle de preguntas que buscan respuesta ha de ordenarlo. Sólo de esta manera podrá satisfacer las exigencias de su inteligencia.

El ser humano es consciente de que lo que no existe no puede darse vida a sí mismo. Por eso ha de situar ahí la primera de sus interpelaciones. ¿De dónde proviene el hombre?

Si todo efecto ha de tener una causa, también el hombre ha de tenerla. Llegado al principio de toda evolución habrá de admitir el creacionismo como lo menos incomprensible. Necesariamente ha de darse un Absoluto como fundamento. De lo contrario, él mismo es un absurdo.

Pero, situado aquí hemos de replantearnos la pregunta.  Si Dios no necesita de nada ni nadie, ¿por qué crea al hombre? Si alteramos “necesidad” por “amor” es posible que encajemos el por qué. El amor no puede permanecer en él-mismo, sino que es expansivo y tiende a comunicarse. De ahí del porqué del hombre como consecuencia del amor divino.

La segunda pregunta guarda estrecha relación con la primera. ¿Para qué se nace? La respuesta es: para ser.

El hombre es un ser- en- proyecto. Desde la evolución de una bestia ha de transitar por la vida con el fin exclusivo de convertirse en la criatura que “todavía-no-es-pero- ha- de- ser”. Del mono al hombre. Una simple mirada a la Historia nos hará comprender que la actitud humana dista muchas veces de serlo. Véase si no los actos de barbarie de uno de los muchos holocaustos. Ya lo esbozó aquel Kant con su filosofía. Su primer tratado “Crítica de la razón pura” hizo comprender la imposibilidad de llegar a Dios a través de la razón suficiente. Sin embargo, el segundo “Crítica de la razón práctica” arrojó las normas por las que el hombre podía regirse para alcanzar convertirse en lo que de él se espera y abrirse a Dios. Sólo así podrá aprehenderlo. Aunque habrá de entender que su pensamiento ateo de creerse suficiente por él mismo le imposibilita a encontrar ese camino

El Absoluto ha confiado al hombre su existencia. Para ello le ha otorgado la libertad, y por tanto podrá rechazar o aceptar a su creador como su destino final, lo que equivale a satisfacer o no su ansia de inmortalidad. Entregar su consciencia a la nada o al Dios del que procede y al que va, que, en el ínterin de la vida, le indica el camino mediante un humanismo verdaderamente humano y trascendente.

Esto conlleva algo importante y es entender la razón del dolor. Es la tercera pregunta que se hace el hombre: ¿Por qué se sufre? ¿No sería mejor no haber nacido, si se viene al mundo con la hipoteca del sufrimiento y la muerte? Y enredando aún más, la pregunta del millón: Si existe el mal es porque el que todo lo ha creado lo permite; si lo permite es porque no es bueno. Y si no puede evitarlo, es porque no lo puede todo. Es lo que se preguntaba el viejo Epicuro en su razonamiento. ¿Es esta la conclusión?

 El amor comunicativo que hace posible la existencia del hombre implica la libertad. De lo contrario, la criatura que permaneciese con Dios carecería de voluntad, es decir, no habría aceptado libremente la dádiva de la vida eterna, sino que le vendría impuesta. Y el amor no se impone, sino que se da como don a quién lo recibe. Para que sea posible la elección libre ha de tener una voluntad decidida y por tanto emancipada. Ha de elegir entre el bien y el mal. (Deut. 30 15-19)

Estas piezas permiten encajar el enigma de la existencia, que se resumiría de esta manera. El amor crea al hombre, pero para que acepte el don y vuelva libremente a él sitúa la vida como el periodo en el que ha de hacer prevalecer su criatura el libre albedrío, esto es, elegir entre la nada final y la vida eterna. Para ello, lo primero que el hombre tiene como misión es la de hacerse entender la imposibilidad de superar la muerte por sí mismo. 

Cuando Orestes le dice a Júpiter “Apenas me has creado, he dejado de pertenecerte”, aquel otro literato existencialista está explicando con su fábula “Las moscas” aquello del pecado original tan incomprensible. Un hombre que se emancipa de Dios está condenado a perderse. Es una falsa ilusión parlante. Un efecto sin causa no puede existir. Y como se ha perdido en el laberinto de preguntas que no sabe responderse, el don le ha sido renovado mediante el acercamiento al mundo de la propia divinidad encarnada en el Hombre. Y muchos lo rechazaron, colgándolo en un madero.

Ya lo dijo el clásico. Se trata de ser o no ser. Sería bueno el preguntárselo cada cual y no arrastrar el pensamiento con los pies.

 

©ÁNGEL MEDINA, Málaga, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

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LA MADRE, Lola Benítez Molina, Málaga, España

 




LA MADRE


Una madre es lo más preciado que se puede tener. Ella es manantial de dulzura sin límites, la máxima luz que brilla por doquier. Sin su apoyo vagamos perdidos. Su fuerza nos engrandece, su mirada guía los pasos de sus hijos en el diario caminar por la vida. Una madre es bastión de reyes, entereza sobrehumana, solidez y estabilidad ante los variados y a veces persistentes laberintos, incertidumbres y avatares que nos agobian y nos colapsan, que ensombrecen nuestra existencia…

Sobre su falta no quiero hablar, pues las tinieblas se apoderan del firmamento, aunque su estrella, como aquella de Oriente, nos siga diciendo qué paso debemos dar para no errar. “Sin duda, cuando se ama de ese modo, nunca puede admitirse la muerte. Se cree que el amor protege. Incluso si no vuelve, si se extravía en la nieve…, lo esperará”. Bellas   palabras   extraídas   de   la   novela: “El   vino   de   la   soledad” (1935), de Irene Nemirovsky.  Curiosamente, esta escritora escribió dicho libro autobiográfico inspirado por la frivolidad y el rechazo de su madre hacia ella, de ahí que el dolor ante esa soledad se haga patente ante la ausencia de esa madre. Irene, además, aprovecha para describir la sociedad en la que le tocó vivir durante la revolución bolchevique. 

Ser madre es un regalo de Dios, que viene a confirmarnos su existencia, pues sólo Él puede concedernos ese don, ya que una madre tiene algo de Dios por la inmensidad de su amor y por la incansable solicitud de sus cuidados. Ciertamente, Dios, aunque puede estar en todas partes a la vez, creó a las madres para que le ayudarán en su tarea divina. Tengamos siempre presente que “el amor de madre, refiere Marion C. Garretty, es el combustible que le permite a un ser humano hacer lo imposible”.

Una madre es, sin duda, nuestros ojos y nuestras manos, nuestra esperanza y nuestro sustento vital. En la distancia percibe nuestro sentir. ¡Qué grandioso es ser madre! No hay energía ni aliento que la supere. Tenerla reconforta al más desdichado, y en los momentos de desconcierto, ella sabe indicarnos el camino que debemos elegir para que nuestra vida sea manantial inagotable de luz y amor. Además, una madre siempre te ofrece su regazo de paz y entrega sin condiciones.  Sabe escuchar a sus hijos como nadie lo haría en este mundo de rumbo incierto, de realidades muchas veces incomprensibles, dolorosas y opacas, que se anclan en nuestro corazón y en nuestra mente. 

Obviamente, una madre amaina las tempestades que intentan arrastrar a sus hijos a los abismos de la vida; hace salir el sol cuando nos hallamos atrapados por las garras de las noches más tenebrosas; aleja de sus vástagos hasta más allá del universo la tristeza, las confusiones, la oscuridad siempre poderosa, y, con su saber estar, nos enseña que su amor es totalmente incondicional y atemporal, pues siempre está y estará velando por nosotros. “Jamás en la vida, dice Honoré de Balzac, encontraremos ternura mejor, más profunda, más desinteresada y verdadera que la de nuestra madre”. Ella es nuestra diosa terrenal, la que nos enseña, con generosidad sin límites, a vivir y a ser dichosos en nuestra vida. Sus sentimientos de amor y entrega y valentía no los marchita ni los destruye el tiempo. 

Benevolencia, sinceridad, perdón… son siempre palabras que tienen cabida en el vocabulario de una madre. Si el mundo se hallase gobernado por el tipo de personas con las características de una buena madre, los caminos del mismo serían mucho mejor transitables y los problemas, que angustian y desesperan a un sinfín de personas, estarían solucionados prontamente por quienes tienen el deber y la responsabilidad de solventarlos. 

Desde aquí hago un guiño a todas las madres del mundo, a esas mujeres que, gracias a su maternidad, ya son colaboradoras de Dios en el gran ministerio del amor. “Madres, manifiesta León Tolstoi, en vuestras manos tenéis la salvación del mundo”. 

Lola Benítez Molina, Málaga (España) 

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


LA BELLEZA Y LA PAZ – Repentismo Espiritual XXIV, Adrián Néstor Escudero, Santa Fe, Argentina

 

LA BELLEZA Y LA PAZ – Repentismo Espiritual XXIV

 

“La belleza se posa en el árbol de quienes se sienten en paz”, afirma la psicóloga Fátima Servián Franco[2]. Lamentablemente, y respecto de la simbiosis necesaria igualmente entre alcanzar la Paz al sostén liminar de la Belleza, Ernesto Sábato (afamado escritor argentino fallecido el 30 de Abril de 2011) expresaba, aunque experto como era en el dominio de la palabra, y equívocamente, que: "Lo admirable es que el hombre siga luchando y creando belleza en medio de un mundo bárbaro y hostil". Un pensamiento al parecer positivo si no se lo analiza con detenimiento…

Porque el hombre justo, el hombre de Dios, el buen cristiano (y como lo fundamentáramos en ciertos capítulos de nuestro Ensayo (DE REALIDADES MUNDANAS DE ´PAZ´ A IDEALES CRISTIANOS DE PAZ VERDADERA - Abril 2022) y relativos al tema, en certeza, no “milita” ni “lucha” (dos verbos unidos intrínsecamente a la agresividad del comportamiento humano, y, por ende, cuestionables desde nuestro punto de vista): es que el hombre que ansía la Paz verdadera, solo alcanzable por el exigente camino del Amor Ofrenda y de la Verdad verdadera, no lucha ni milita sino que “sirve” diligentemente a Dios y al prójimo, y difumina a las tinieblas del mal haciendo –insistimos sin cansancio- “al bien el Bien y al Bien el bien”[3]…

Cuesta entender en algunos (¿muchos?) hombres que, la palabra "militar", remite directamente a una acción militar (bélica) y la palabra "luchar" (lamentablemente muy empleada hasta para referirnos a los afanes cotidianos, a dicha acción puesta en práctica): verbos ideológicos que ponen énfasis en un empeño bravío por obtener algún objetivo, y propio de aquellos que utilizan la violencia -física, verbal, sicológica y hasta espiritual- en lugar de la razón asistida por las bondades del corazón abierto a las razones del otro, a fin de resolver dialógica y fraternalmente las diferencias existenciales de cualquier tipo.

Incluso cuando hablamos de "combatir" a las enfermedades, ponemos énfasis en la fase activa y no proactiva; damos más importancia a los efectos que a las causas de los problemas a resolver con ciencia y consciencia. El amor por algo o por alguien resulta arduamente contradicho si se sostiene en el odio a algo o por algo... Y como solo el pecado de blasfemia contra el Espíritu Santo no será perdonado por Dios, es por ello que no podemos amar al Demonio ni a ninguna de sus obras; y menos habilitarnos a emplear sus mismos métodos para revertir su obra tenebrosa...

Ni los ángeles del Señor injurian a los ángeles caídos, dejando a Dios la justa represión y por su carácter de Tal: Dios (2 Pedro 2,11). Por eso el hombre rige una Ley de Oro Universal: "El fin no justifica los medios". Toda una temática que hemos tratado ampliamente de abordar en el capítulo inserto sobre PACIFISMO ACTIVO, que integra el Ensayo al que corresponde este Particular Repentismo Espiritual XXIV.

Y en fin... La evolución del hombre como tal y conforme su dignidad de hijo del Creador, es arremetida por el Mal y sus adeptos expertos en provocar a una acción una reacción de signo opuesto... Pero no debe ser así entre aquellos que han comprendido las enseñanzas del Maestro de Nazareth, cuando mediante su Nuevo Mandamiento, el Mandamiento del Amor como Dios ama al hombre y a toda su Obra Creacional, dicho amor hasta para los enemigos y el ruego para quienes provocan, ofenden o tratan de instalar la violencia incluso abogando por nobles ideales de vida.-

 

©ADRÍAN NÉSTOR ESCUDERO, SANTA FE, ARGENTINA

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


[1] ADRIÁN N. ESCUDERO (Presidente Colegiado – UNILETRAS-SJ SIGLO XXI (Chía/Bogotá – Colombia para el Mundo). Fragmento del Apéndice II – Parte Segunda (Ensayo DE REALIDADES MUNDANAS DE PAZ A IDEALES CRISTIANOS DE PAZ VERDADERA). Santa Fe de la Vera Cruz, Argentina. Abril 2022. Repentismo Espiritual XXIV. Publicado el 02-05-2022 en Página de Autor Facebook.- 

[3] San Agustín de Hipona - Doctor de la Iglesia - Sitio: https://www.monografias.com/trabajos46/san-agustin/san-agustin2.-