ACERCA DEL VALOR SACRALIZADOR LA PALABRA
“No se trata de vivir para la Poesía,
sino de poetizar para la Vida”
(Benjamín Araujo – México, 17-02-2022 –
Foro Parnassus Patria de Artistas, CABA – Argentina)
"La palabra proviene de las cosas, / parte desde su centro y las
circunda, /les da peso y medida. // "Ángel
agrimensor / que recorriera distancias de siglos / mensurando el mundo. / "Sólo a veces se hunde / y brota en árbol de luz: toda llena / su copa
de manzanas matutinas." Guillermo Pilia
(...)
Y yo planteo en este súbito y breve repentismo literario,
interrogarnos en qué medida la Palabra Poética es eficaz recurso contra
la "Contra palabra" de los Señores del Poder Mundial, que resetean el
planeta cada tanto que les urge adecuarlo a sus codiciosas condiciones e
infrahumanos intereses dominantes y/o comerciales; y esa necesidad pavorosa de
blandir una y otra vez a Don Dinero, Poderoso Caballero, como la Gran Espada de
sus abominables tertulias sacrificiales satánico-carontianas condimentadas por
la concupiscencia, la drogadicción, el armamentismo y los fundamentalismos
imperiales malthusianos, robóticos y transgénicos a todo nivel, y cuanto más
alto, mejor..
Lamentablemente, en estos diez años lejos de
acercarnos a la Paz Verdadera, el MUNDO y los Dueños del Poder Mundial han
persistido en sus atrocidades, y la marginación y los refugiados aumentando. Y
este breve trabajo me interrogo, pues, sobre el valor de la palabra Poética
para alcanzar beneficios concretos en la Humanidad. Es duro, pero solo la
Verdad nos hará libres; y el Mundo y sobre todo aquellos que creen hacer las
cosas bien, necesita de un acto de urgente contrición y cambio de conducta en
orden a fomentar acciones concretas que hagan posible edificar, no la paz de
los cementerios, sino la Paz del hombre como ser humano y criatura de Dios Amor.
Y entonces digo,
llevado quizás por el ocre desaliento del atardecer de esta Civilización
tenebrosa, muriendo sepia, desfalleciendo
en la holgura de una oscuridad que contamina a todos los albores de la diaria y
transparente luminosidad de la Esperanza que intentará siempre crecer, aún,
contra toda esperanza, y emerger triunfante desde la intimidad ominosa de las
tempestades del alma, que…
… Sí. Yo digo: Ah
si ésta, esta palabra Poética urdida por el primigenio encanto de la existencia
pudiera demoler, difuminar a la contra palabra de los Señores de la Guerra, de
la Droga, del Alcohol, del Hambre, emboscados en sus diabólicos servicios
secretos fabricantes del Caos y la Mentira en el mundo... ¿O acaso no estamos
lo suficientemente seguros ACERCA DEL VALOR NO SOLO TESTIMONIAL SINO EDIFICADOR
Y SACRALIZADOR DEL MANÁ DE LA PALABRA?... Ah...
… Ah...
Porque si Ellos son quienes califican
al Verbo de Falso o Verdadero, y a través de sus incontables medios de
comunicación e instituciones coaptadas para sus inconfesables designios de
Poder y Dominio Global, llevan a la carga mediante atroces actos maquillados y
diplomados como de defensa de la libertad y de la paz Mundial, la inexorable
extinción de los que para Ellos
sobran en Humanidad...
… Ah,
sí, actos criminales que, al fin y al cabo, quedarán inexorablemente irredentos
bajo una multitud de cadáveres mutilados de niños y de hombres inocentes,
sembrados como estiércol para la Tierra del Mañana y con sus planificados e
impiadosos Horrores del Hoy, ah... Ah... Ah...
… Y
ah... Pues habiendo comenzado estas breves reflexiones literarias con un gran
Poeta, no podría concluirlas sin citar, a la postre, la brevísima y valiente
poética del periodista andaluz, Antonio Camacho Gómez, quien en su trabajo
inédito "Gente de palabra", expresara:
"Eran otros tiempos, / con
fecunda fe en el verbo / como moneda de cambio. // Vinieron generaciones / de
poblaciones deshechas / buscando una Argentina de pie, / en donde la palabra /
era un cimiento. // Malhadada hora
posterior / de vocablo devaluado / de intereses personales mezquinos, / de
promesas incumplidas, / de firmas inseguras / y en que la garantía no lo es. //
La voz de Hamlet sobrevuela /ominosa, denunciando el engaño:/ palabras,
palabras, palabras"…
©ADRIÁN NÉSTOR ESCUDERO, poeta y escritor argentino
MIEMBRO HONORÍFICO DE
ASOLAPO ARGENTINA