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domingo, 20 de marzo de 2022

SOLEDAD, Guillermo Fernández del Carpio, Arequipa, Perú









SOLEDAD

Estoy enfrente mío,

en el paraíso del silencio.

La inevitable soledad, simplemente hace su trabajo

y yo se lo permito.

 

Solamente hay un mundo, el mío.

 

Hay ruido, mucho ruido en el enigma

que envuelve al día.

La soledad y el ocaso son preludio de noche

y en ella vuelvo a estar enfrente mío.

 

Búscame soledad cuando haya ruido,

búscame en la brisa y al pie de un río,

búscame en la alegría y en la melancolía.

Porque deseo encontrarte para encontrarme

y ser quien deba ser, en mis finitos días. 

 

No te vayas nunca de mí.

¿Sabes?

Hay mucho ruido allá afuera, soledad.

 

©GUILLERMO FERNÁNDEZ del CARPIO, poeta y escritor peruano

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

 


HILO DE LA MENTIRA, Favio Ceballos, Baigorria, Santa Fe, Argentina

 




 













HILO DE LA MENTIRA


Se repite aquella historia.

Nos refugiamos en América

nos escondimos en otros símbolos.

Y aún así quieren marcarnos nuevamente.

¿Para qué sirve una marca?


Nos reconocemos en los gestos

en el espejo que somos

¿Porque tapas tu rostro?

Adonay uno con nosotros.


Sigue la persecución...

ningún rincón del planeta

es ya escondite ni refugio

la trampa es urdimbre de orgullos, 

vanidad de vanidades

en la que caen los hombres

que se mienten con creencias

dogmas, becerro y espantapájaros.

El mal usa nuestra fuerza

y en la matriz del infierno

el hilo es la mentira.

Ya no somos los mismos

la ciencia ahora cosecha

en las nuevas cámaras de gas:

entubamiento de oxígeno

y protocolos para incautos.

Por propia voluntad 

suben, suben, suben

a los hospitales fauces

trenes a Dachau, Auschwitz, Treblinka.

La trampa es el orgullo,

la distracción es la ciencia.

El miedo es el arma mortal.

Otra vez la misma historia...

Montados en la soberbia

el vicio: la desmemoria,

la trinchera es la nesciencia.


!Oh hermano de la tierra!...

¡Has visto llover y lloras!

El olvido que regresa

es el cadalso patente

en la marca de la bestia

¿quien quiere atrapar tu alma

con urdimbres de soberbia?


Su hilo es la mentira.


©FAVIO ANDRÉS CEBALLOS, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


miércoles, 16 de marzo de 2022

ACERCA DE TRES TANGOS CON “BRONCA”, Bonus Track de Asolapo Argentina, fuente: Mosaicos Porteños, Luis Alposta, Buenos Aires, Argentina

 

ACERCA DE TRES TANGOS CON “BRONCA”


“BRONCA”
- tango  - 1962  

Letra: Mario Battistella  - Música: Edmundo Rivero

Canta: Edmundo Rivero

 En marzo de 1963, la difusión de este tango fue prohibida.  

 

 “BRONCA”

- tango  - 1962  

Letra: Mario Battistella  - Música: Edmundo Rivero

Canta: Edmundo Rivero

 En marzo de 1963, la difusión de este tango fue prohibida.  

 

BRONCA

Por seguir a mi conciencia

Estoy bien en la palmera,

Sin un mango en la cartera

Y con fama de chabón.

Esta es la época moderna

Donde triunfa el delincuente,

Y el que quiere ser decente

Es del tiempo de Colón.

 

Lo cortés pasó de moda

No hay modales con las damas,

Ya no se respetan canas

Ni las leyes, ni el poder.

La decencia la tiraron

En el tacho ´e la basura

Y el amor a la cultura

Todo es grupo, puro blef.

 

Qué pasa en este país

Qué pasa, mi Dios

Que nos vinimos tan abajo.

Que tapa que nos metió

El año 62, ¿qué pasa?

Que signo infernal

Lo arrastra al dolor,

Que ni entre hermanos se entienden

En esta atroz confusión...

Que si falta la guita...

Que si no hay más lealtad...

Y nuestra conciencia

No vale mucho más.

¡Pucha, que bronca me da!

Ver tanta injusticia

De la humanidad.

 

Refundir a quien se pueda

Es la última consigna,

Y ninguno se resigna

A quedarse sin chapar.

Se trafica con las drogas,

La vivienda, el contrabando,

Todos ladran por el mando

Nadie quiere laburar.

Los ladrones van en coche

Satanás está de farra,

Y detrás de la fanfarra

Salta y baila el arlequín.

Es la hora del asalto

Metanlé que son pasteles,

Y así  queman los laureles

Que supimos conseguir.

 

Letra: Mario Battistella

Música: Edmundo Rivero

 


                                                     ......o......


 “SONETO CON BRONCA”

 - Septiembre de 1975

Letra: Luis Alposta – Música: Carlos Erostarbe.
Canta Walter Yonsky

 

 SONETO  CON  BRONCA

Veo  un  país  con  palidez  de  anemia

en  manos  de  malandras  y  de  giles.

Y  en  él  veo  también  otros  perfiles

haciendo  alarde  de  la  esquizofrenia.

 

Veo  un  país  con  hombres  agotados,

donde  el  que  no  labura  es  el  que  grita.

Un  país  que  tan  sólo  habla  de  guita,

de  ministros  de  turno  y  negociados.

 

Veo  un  país  de  “prodes”  y  quinielas,

de  inútiles  discursos  y  novelas.

Un  país  que  es  consciente  de  su  hastío.

 

Y  es  por  eso  que  hoy  ando  rechiflado.

Yo  te  hablé  de  un  país  que  está pinchado, 

y  ese  pobre  país  -viejo-  es  el  mío.


Letra: Luis Alposta 

Música: Carlos Erostarbe

 


......o......

EL JUBILADO”

- tango  - 17 / 3 / 1968  

Letra: Luis Alposta  - Música: Edmundo Rivero

 (Grab. por E.  Rivero con la orquesta de Raúl Garello en abril de 1971 

y por Osvaldo Pugliese con Abel Córdoba el 6 de diciembre de 1972)

                                                       

EL JUBILADO

Fue  un viento de vigilia el que lo trajo. 

Quedó varado en un rincón del feca. 

Le habían afanado hasta la bronca, 

lo habían revoleao... y salió ceca. 

 

Cómo no habría de quedar pagando, 

en actitud entre siniestra y mansa, 

si después de yugar toda una vida 

acabó por morfarse la esperanza. 

 

Ya no tiene ilusiones que ponerse. 

Su fe la desinflaron de un plumazo, 

y hoy anda con lo puesto, su esqueleto, 

llevando un cacho e’nada bajo el brazo.


Letra: Luis Alposta 

Música: Edmundo Rivero




Bonus TracK de El BLOG DE ASOLAPO ARGENTINA

viernes, 11 de marzo de 2022

PAN DE CENTENO, Liana Friedrich, Santa Fe, Argentina




PAN DE CENTENO

 

   La razón de la demencia suele residir en el pasado, en esa criatura de hábitos eternos que habita en todos nosotros, desde que el mundo es mundo.

 

Viajando en la vorágine del tiempo, vertiginosamente hacia atrás o hacia adelante, atravesando las oscuras aguas que separan las dos orillas (vida/muerte), he vislumbrado el rostro que moldea todos los rostros, desde su impasible infinitud...(Quizás porque todos compartimos una misma alma).

   -Debió haberla amado mucho para reaccionar con tanta furia...Pudo tan sólo dejarla ir...o mejor, perdonarla... Lo raro es que él mismo se entregó a las autoridades...Parecía tan tranquilo, como impasible.

  - Sin embargo el informe del laboratorio resulta sorprendente: los rastros hallados no parecen  humanos.

 -  ¿...?

 -  Se encontraron pelos de algún animal adheridos a la ropa, pertenecientes tal vez a un espécimen de la familia de los cánidos...Pero evidentemente no son de un perro común.

 -  ¿....Un lobo?

 -  Pero si los verdaderos lobos hace siglos que fueron exterminados de la faz de la tierra...

   Sobre la mesa de la cocina aún había restos de comida: emparedados de pan negro, rellenos con camarones, palmitos y salsa golf...

- Mmmm...Una exquisitez, sin duda. Bueno, que también los lleven a analizar.

   Al fin soy inmortal. Ya nada puede afectarme: ni la pena, ni el fuego de la pasión, ni el cansancio, ni el sobresalto del diario trajinar...Mi transcurrir tan sólo consiste en transitar el frío túnel de la eternidad...sin comienzo ni final.

   Se aferra a mí como si toda su vida dependiera de ello...Dice que me llevará a otra tierra que él conoce, en otra dimensión, donde no existe el dolor...donde quizás sea posible vivir por siempre jamás...Me apieta... ¡Ay! Su abrazo me asfixia...me arrastra...me...

   Antes éramos quemados en la hoguera, acusados de posesión demoníaca, perseguidos por brujería o exterminados como hombres-lobo...Hoy te tratan sencillamente de psicópata y te fríen en la silla eléctrica...¿Existe acaso alguna diferencia?

  "El mal te perseguirá por siempre, si no pones punto final a esta historia", me había dicho el confesor todavía atónito, ante mi última intempestiva visita trasnochada..(No podía creer lo que acababa de oír). Medianoche: hora de morir en la abadía...(¡Ja! …parece el título de una película...). Es que al fin llega el momento en que no podemos ocultarnos más que en nosotros mismos. Entonces, la verdad tiene que aflorar, ser revelada...liberada de sus cadenas opresivas...Y ¿a quién mejor, si no al hombre que pretende ser su dueño?

   Aún crepitaban los maderos del púlpito, convertidos en brasas ardientes...Entonces la neblina del amanecer se había hecho más espesa, mezclada con el humo denso que ascendía de la torre en llamas, convertida en gigantesca chimenea...

Dos cuerpos fueron hallados calcinados: uno , el del sacerdote, y el otro, pertenecía al convicto...

   "Es imposible ejecutar a un muerto", pensó luego el alcalde en la penitenciaría. "Pero el fuego mal extinguido es probable que vuelva a encenderse con facilidad..."

 

Informe  de Laboratorio

Protocolo 0198/99

El pan de centeno analizado presenta rastros de ergotina, hongo que habitualmente ataca dicho cereal, el que una vez ingerido produce fuertes convulsiones, delirios y alucinaciones (efectos semejantes a los del L.S.D.) .

 

   A veces, hasta la verdadera identidad del mito puede ser develada en un laboratorio...Ahora pienso: cuántos falsos demonios u hombres-lobo se hubiesen  salvado del holocausto...Y todo por el bendito pan de cada día...Pero también es necesario alimentar las calderas del folklore , ¿no?.

 

 ©LIANA  FREDRICH, poeta y escritora argentina,

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


EL OLVIDO, Luis Alposta, Buenos Aires, Argentina

 



LUIS ALPOSTA, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

¿La ruleta rusa o tiros por la culata?, Roberto Alifano, Buenos Aires, Argentina

 



TRIBUNA

¿La ruleta rusa o tiros por la culata?

 

No soy un especialista en asuntos internacionales; apenas un inquieto y preocupado espectador. Me aproximo a estos complejos temas políticos como un asombrado diletante más. Hablando con el doctor Gerardo Ferri, un querido amigo y buen observador, surgió esto de la “ruleta rusa” y “los tiros por la culata”. La famosa ruleta rusa es un juego macabro de azar, potencialmente mortal, que consiste en que un jugador coloque una bala dentro del tambor del revólver, gire el cilindro, ponga el cañón en su sien y a suerte y verdad, presione el gatillo. Este loco y temerario juego generalmente se da entre dos o más contrincantes. El objetivo es sobrevivir y quedarse con el dinero o la especie de valor a jugar. El primer uso conocido del término “ruleta rusa” aparece en el Occidente en un cuento corto del escritor de aventuras Georges Surdez, publicado en Collier's Magazine hacia principios de la década del ‘30. En este caso -vaya coincidencia- es un sargento del ejército ruso en la Legión Extranjera Francesa el que cuenta al narrador si oyó alguna vez hablar de la ruleta rusa. No está del todo claro si los oficiales jugaban a la ruleta rusa en la época zarista; hay, sin embargo, un antecedente en el relato titulado El Duelo (1905) de Aleksander Kuprín, donde el protagonista, un príncipe acorralado, sale airoso y se queda con el botín.

Contrariamente, el origen de la expresión “salir el tiro por la culata” es del todo incierta, aunque seguramente está relacionada con las primeras armas de fuego y las muchas fallas que tenían en sus orígenes. El posible significado de la expresión se da al disparar un arma de fuego y la bala, en lugar de ser expulsada por el cañón como correspondería, sale por la parte contraria, ya que la culata es la zona en la que el arma más se aproxima al cuerpo de su usuario, por lo que hay pocas cosas que puedan resultar peores para este. Lo cierto es que esto no era del todo extraño en siglos como el dieciocho y el diecinueve, cuando los mosquetes de los ejércitos eran aún bastante problemáticos; posiblemente ese sea el origen de la expresión. Al fin y al cabo, era una contingencia a que todos los tiradores temían.

Metafóricamente hablando, hoy en día ambas expresiones pueden significar que las cosas no han salido como se planeaban. En el primer caso, al ser apretado el gatillo, se acertó con la única bala y el protagonista quedó fuera de combate; en el otro, la bala destinada al enemigo en lugar de salir por el caño y hacia delante, salió por la parte de atrás.

La busca de poder ha sido desde siempre una de las metas humanas. “El hombre contra el hombre, alguien quiere apostar”, acertó a decir con brillante escepticismo el escritor mejicano Juan José Arreola. No tenemos remedio, para qué engañarnos; aún a riesgo de todo y de perderlo todo, colocamos la bala y en el primero de los casos apretamos el gatillo apuntándonos a la sien; en el segundo también obra el azar. Pero, al margen de esta minúscula reflexión, hay una realidad histórica que vale la pena tener en cuenta en estos momentos cuando la paz mundial está resquebrajada.

Aunque se repite que la primera víctima de una guerra es el que la provoca, en la boca de cada opinante cobra forma distinta. Hoy se da el caso de una Rusia ex comunista, con pretensiones capitalistas e imperiales y grandes ricos (oligarcas, como son llamados, dueños absolutos de equipos de fútbol en Francia e Inglaterra, que viven como reyes y pasean en inmensos yates) con la anuencia de un autócrata enardecido; pero también está por delante la exhibición de un peligroso país, que si bien pesa relativamente en la economía mundial, posee armas nucleares capaces de dañar al planeta y muestra pretensiones de avanzar hacia el dominio del mundo. De esto no caben dudas. Lo que busca ahora es sostener su hegemonía bajo un terrible acto de afirmación territorial y amenazas de destrucción masiva.

Las batallas que se libran por Ucrania y se desarrolla ante nuestros ojos tiene el potencial de ser quizá el acontecimiento más transformador en Europa desde la Segunda Guerra Mundial y la confrontación más peligrosa para el mundo desde la crisis de los misiles de Cuba. Creer, por otro lo tanto, que Rusia y su actual conducción política han dado un paso de ciego es ingenuo. Sin duda, todo estaba minuciosamente calculado; pero el fracaso es siempre un imponderable que se puede cruzar por el camino, por el camino de cualquier. Si bien Putin es el comandante de esta nave indetenible para un país como Ucrania, el pueblo se muestra decidido a morir si es necesario en defensa de la patria.

En cuanto a Rusia hay toda una política estratégica de recuperación, aunque sea en parte de lo que fue la URSS (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas) que fuera desmembrada y la mayoría recordamos. Este fatídico personaje, ex hombre de la espeluznante KGB, karateca y una suerte de Rambo con cara de póquer, desde que fue elegido presidente de Rusia, ha tenido como principal estrategia internacional este ambicioso proyecto de anexión y recuperación, casi demencial en su busca de consolidar su poder. Por otro lado, sujeto a las relaciones internacionales, nunca dejó de tener trato con los países capitalistas del Occidente y jugar a “la ruleta rusa” con el desarme nuclear. Entendió, sin duda, como antes había sucedido con Mijail Gorvachov, que toda potencia es, en el fondo, un gigante con los pies de barro y estableció moratoria sobre las pruebas de armas nucleares.

Pero la historia corre de prisa y tampoco demoró en llegar el golpe de Estado a Mijail Gorvachov, y luego la disolución de la URSS fue otro suceso memorable. En marzo de 1991, se convocó a un referéndum en Moscú y el 78 por ciento de los votantes optó por el “sí” a la continuidad de la Unión Soviética. Sin embargo, con la firma del Tratado de Belavezha, promovido por el sucesor de Gorvachov, el tibio Borís Yeltsin, se disolvía de facto la Unión Soviética, sobre todo al separarse de Ucrania y Bielorrusia. Los demás países, como Yugoslavia, Polonia, Checoslovaquia y Rumania, la tecnología y el progreso de sus vecinos los hicieron optar por la democracia.

Asombro y debate produjo en su momento la disolución de un imperio, que era una potencia militar/nuclear; además, que hubiera sucedido sin guerra, cuando la historia mostraba que esos eventos siempre implicaban importantes conflictos bélicos. ​Esa evaluación tal vez resultó prematura en su momento y hoy, treinta años después, estamos sufriendo lo que puede ser la última guerra de la disolución de Rusia. Aunque el precio a pagar puede ser invalorable y espantoso.

Se puede observar que hoy, aunque Putin habla de la amenaza militar de Ucrania y del Occidente, lo que parece claro es que el peligro más importante para él, personalmente, es el paradigma de una Ucrania democrática. En cuanto a una alianza militar entre China y Rusia, y eventualmente Corea del Norte, para hacer frente a la presencia de la OTAN y del dominio estadounidense en un mediano plazo, también es improbable. Quizá por esto se aceleraron las alocadas desmesuras de una guerra; al tiempo que están los que apelan a lo obvio con un sentido razonable y humanitario. Con razones válidas, por supuesto, porque la guerra siempre es un horror desde cualquier óptica. Una guerra es muerte y destrucción, es desolación; todo, de un modo absurdo y cruento por dónde se mire.

Todavía no está claro cómo evolucionará la situación en Ucrania, aunque casi se puede anticipar el resultado. En un escenario, Vladimir Putin, quien desde 1999 como primer ministro comenzó un proceso de revertir la disolución de la Unión Soviética, a la que tildó de “tragedia geopolítica,” no consigue aún sus máximos objetivos; en este caso cambiar al gobierno de Ucrania, para convertir a este país en un satélite, y después renegociar con la OTAN los criterios de seguridad alrededor de la periferia de Rusia. En este escenario lamentablemente la batalla de Ucrania no sería la última confrontación del rebalanceo geopolítico post Unión Soviética.

Ahora bien, está cada vez más claro que varias premisas de un escenario favorable a Putin no se están cumpliendo. Y en el mejor de los casos será para él una batalla a lo Pirro. Lo que parecía un simple trámite de amenazas y avance rápido de tanques y algún que otro avión, se dilata. El ejército ucraniano está ofreciendo mucha más resistencia que la que parecía esperar Putin. El presidente Zelenski, que se suponía que iba a colapsar, se ha convertido en un héroe, dispuesto a morir por su patria.

Putin, aunque al parecer no lo demuestra por su imperturbable personalidad, se siente frustrado y enardecido por la heroica resistencia de los ucranianos que, de momento, han impedido que el Ejército Ruso ocupe el territorio. De ahí, la amenaza de recurrir a las fuerzas de disuasión nuclear con la excusa de responder a las duras sanciones económicas impuestas por Estados Unidos y la Unión Europea. Washington y Bruselas han actuado al unísono y de forma coordinada para desconectar del sistema de pagos SWIFT a los bancos rusos que sostienen el ataque militar sobre Ucrania. Una resolución estratégica a la que ya se ha sumado países como Japón o China, que mira para otro lado.

Probablemente, el dictador no esperaba esta contundente respuesta de Occidente a su asesina incursión en un militarmente vulnerable país soberano. Pero no es previsible que se eche atrás. Todo lo contrario, renovará la apuesta aunque “el tiro le salga por la culata” o la “ruleta rusa” le sea adversa. Todo indica que la guerra puede prolongarse sine die por el anunciado fracaso de las negociaciones. Putin no va a retirar sus tropas de Ucrania hasta que no logre sus objetivos. Y Zelenski y su pueblo ya han demostrado con creces estar dispuestos a resistir hasta el final. Mientras, el tablero geopolítico se tambalea, se agudiza la crisis económica mundial y, lo peor, el armamento ruso siembra Ucrania de cadáveres en una hecatombe humanitaria. Como siempre ocurre, se sabe cuándo comienza una guerra, pero nunca cuando termina.

Según conjeturan algunos expertos, Putin quiere recrear un nuevo Imperio Ruso y él no reconoce a los ucranianos como un pueblo distinto, sino que los reconoce como parte de la nación rusa y muchos ucranianos no quieren ser ciudadanos rusos y no apoyan a Putin, como tampoco la mayoría en Rusia.

Expertos militares europeos confirman la información de que el grueso de los soldados enviados a Ucrania son jóvenes reclutas, poco entrenados y mal preparados para dar el asalto. “Muchos de ellos ni siquiera sabían que iban a la guerra”, afirman sus familiares en Moscú. Aquellos que fueron detenidos por las fuerzas ucranianas pudieron hablar a sus hogares, confesaron que sus superiores les dijeron que iban a participar en maniobras militares y nunca supieron que se dirigían a consumar una guerra.

Si todo eso es cierto -y la parálisis del mayor convoy de tanques y camiones que se dirigía a Kiev lo es- solo basta un segundo para imaginar lo que debe pasar en estos momentos por la cabeza de Putin. Encerrado en su delirio paranoico de llegar como liberador a un país que “lo esperaba desde hacía casi diez años”. El autócrata del Kremlin probablemente haya comenzado a comprender que su castillo de naipes, montado obsesivamente desde hace años, podría haber comenzado a desmoronarse desde el interior.

La ruleta rusa, con una certera y peligrosa bala en el cargador está girando. Roguemos que no se detenga en el sitio donde puede causar estragos. Una guerra nuclear sería espantosa por los daños que puede ocasionar al planeta. Ojalá, que para bien de humanidad esto pase pronto y las cosas vuelvan a su normalidad o, en todo caso, a su acostumbrada anormalidad. Eso sí, el tiro por la culata le ha salido al ambicioso y paranoico jerarca ruso.

 

©ROBERTO ALIFANO, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA