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sábado, 1 de mayo de 2021

BROTES DE AMOR, Favio Ceballos, Baigorria, Santa Fe, Argentina

 








Imagen de: mejorconsalud.as.com


BROTES DE AMOR

 

Hundí la semilla en la tierra

Y vi  germinar la planta que apunta a la montaña.

El brote indicaba el sendero y subí.

La cumbre recibió mis pasos y miré

El horizonte me recibió en abrazo y volé

Las nubes suavizaron mi piel y desperté

El sol convocó al Gran Sendero y regresé.

La semilla se hizo bosque y dormí

En el sueño supe que no soñaba y volví.

Conté a todos de la luz y del poder...

Y amé.

 

©FAVIO CEBALLOS, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


TABLERO, Carlos Penelas, Buenos Aires, Argentina

 







Imagen de: elconfidencial.com


TABLERO


Al despertar vuelvo a ver el tablero.
Otra vez la voz de mi padre, de mi hermano.
Oigo nombres que gravitaron en mi vida.
Dicen Sacco y Vanzetti, Alekhine, Capablanca.
Me contemplo moviendo un peón, un alfil, un caballo.
Con los años llegará Lord Dunsany,
poemas donde el enroque regresará en infancia.
Invoco el comedor, una fuente, el olor de manzanas,
el roble de la mesa, el silencio de madre.
Recuerdo a mis hermanas escuchando a Bing Crosby.
(Miro otro rey, una torre, un escaque.
Comprendo la ventura, el ensueño, la espada).
Aprendí a contemplar el tiempo en la arena,
la amistad, la rosa, una hipérbole,
las partidas de Fischer, de Kaspárov,
el mar, las barcazas, los barrios.
También el mito, lo fugaz, la belleza.
Recuerdo una fotografía de Max Ernst, un film de René Clair,
una escena de El séptimo sello, una obra de Lope.
Lecturas de clásicos castellanos y de Shakespeare
invitaron, con los años, otra forma del rito.
Al despertar he percibido que el destino converge
en la memoria de Philidor, de Anderssen.

 

Buenos Aires, abril de 2021

©CARLOS PENELAS
, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORIFICO DE ASOLAPO ARGENTINA   

CANTO A MATANZAS, Carilda Oliver Labra, (1922-2018), Cuba

 



Imagen de: riosdelplaneta.com


CANTO A MATANZAS

  

¿Por qué sacarlas del río

si se han muerto mis muñecas?

Remolinos de hojas secas

me dan miedo, me dan frío…

Que lo verde ya no es mío;

juventud, no te detienes,

solo en retratos me tienes,

quedas dueña de la nada,

y hay una cinta dorada

cayendo desde mis sienes.  

 

Adiós, barrio, Pueblo Nuevo,

donde bailaba al andar;

besos que di junto al mar

(de decirlo me conmuevo).

Adiós, Matanzas, que llevo

como medalla o marfil.

Ay, Matanzas, en abril

sueñan tus laureles viejos

y yo, presa en los espejos,

me he quedado sin perfil.

 

Tu allá es el punto más serio,

amor, amor, que te fuiste.

Si te menciono, hombre triste,

no vuelvo del cementerio.

Me tienes bajo tu imperio,

con la muerte te engalanas.

Resucita en mis ventanas:

pide pan, pide café…

De la tumba en que te eché

te sacaría con ganas.

 

Por eso dije, perdida

entre el ayer y el futuro:

no soy un cadáver, duro

tengo el puño, la mordida.

Asumiendo al fin la vida

—más alma que carne bella—

sin ¿dónde estuve? ¿es mi huella?

deshice el pasado roto.

Mitad fango, mitad loto

me puse frente a una estrella.   

 

Escuché entonces distantes

rumores: mocha, sijú;

la ceiba me dijo tú

en hojas volando errantes.

Hizo el rocío diamantes;

un ritmo a bolero, a son,

un gusto a caña y a ron

me dio hambre, me dio sed,

y tuve gracia y merced

y hasta un nuevo corazón.

 

Cuba, Cuba, con qué vuelo

limpias luto, me haces clara.

¡Si me fundaste la cara

en propia luz de tu cielo!

Cuido esa gloria, te velo

como a madre y poesía.

Y tengo lo que quería:

alzarme aquí de simiente,

sentir tu sol en mi frente,

ver la palma abriendo el día.

 

¿Y qué decir de mi herida

que por la yerba se mete?

¿Qué decir de este juguete

en que ha parado mi vida?

¿Qué decir, tierra querida

donde acabaré este viaje

sin destino ni equipaje,

de aquel hombre, de aquel hombre

en medio de tu paisaje.

que dejó roto mi nombre.

 

Todo te debo, Matanzas:

la Biblioteca, el Estero,

tener alma y no dinero…

Te debo mis esperanzas.

A mi pecho te abalanzas

con una pasión tan fuerte

que no basta con saberte

en mi sangre, detenida:

¡ya que te debo la vida

te quiero deber la muerte!

 

©CARILDA OLIVER LABRA, poeta y escritora cubana

(1922-2018)

 

Aporte cultural de:

http://www.micartalirica.blogspot.com

http://www.micartalirica.org 


LOS MUERTOS NO SE LLORAN, Jaime Vélez Ramírez, Medellín, Colombia

 








Imagen de: xlsemanl.com


LOS MUERTOS NO SE LLORAN.

 

Los muertos no se lloran,

han ido a descansar;

quien a los muertos llora

a sí mismo se quiere consolar.

 

Protege y ama a los demás en vida

pues no podrás hacerlo después de su partida;

es posible que entonces te arrepientas

y ya por el tiempo no te cuadren las cuentas.

 

Si alguien necesita llorar sobre tu pecho

déjalo desahogar su pena y su quebranto,

y luego verás que al acabarse el llanto

tendrás la satisfacción de lo que has hecho.

 

Cuando muere un ser querido

y nos preguntamos el porqué se habrá ido;

no será mejor a nosotros decirnos

si realmente lo amamos antes de despedirnos.

 

De ayudas, de apoyos y de mimos

sí fue suficiente todo lo que le dimos?

o es nuestra propia culpa

la que arrastraremos por todos los caminos?

 

No llores a los muertos,

llévalos a su tumba

y arrópalos con perfumes y con flores,

si no tienes ninguna culpa.

 

No hagas duelo al difunto

que a él de nada le sirve,

dad amor, ternura, al ser vivo

y de su gratitud serás su cautivo.

 

Febrero 16 de 2005.

©JAIME VÉLEZ RAMÍREZ, poeta y escritor colombiano

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA 


BARRILETE, Adrián Néstor Escudero, Santa Fe, Argentina

 







Imagen de: Diario21


BARRILETE 


A los que creen…

 

En especial, a Liana Friedrich, 

Favio Ceballos y Norberto Pannone: luceros del alba… 

Con gran afecto admirativo…

 

 ¿Qué estás pensando?, pregunta la Máquina. (Duda).

 Y por un momento pensé... (Melancolía).

 ... Pensé que no debería hacerlo. (Nostalgia).

 ... Pensar. Y volver a ser un niño de pelo desgreñado, remera gastada, pantaloncito corto, rodillas cortadas y pies inquietos, remontando un barrilete de luces encendidas y de sueños alcanzables, con el que atrapar la luciérnaga escondida en el corazón sangrante de una estrella... Y con la pura inocencia de un bautismo cristalino, de no saber que, algún día (¿éste?), el dolor y la muerte crecerían a mi lado, el de la vida para la Vida (oh, Divina Misericordia, en ti confío), como la engañosa sombra -sin retórica ni excusas- de la maleza; de la crucial y malévola maleza erguida –soberbia, irreverente, vanidosa- junto al bendito trigo de la fe y de la esperanza...

 (…)

¿Qué estás pensando?, pregunta de nuevo la Máquina.

 Pero no respondo. Ya ni tan siquiera le escucho. (Acción).

 ¡Vuela!



[1] ©ADRIÁN N. ESCUDERO (Santa Fe, Argentina) - 27-04-2021 (Microrrelato de Realismo Mágico Conjetural).-

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

Integra el Libro “APOCALIPSIS BANG (Y Otras Historias)” (Colección de Relatos Extraordinarios). Inédito. La Botica del Autor. Santa Fe (Argentina), 2006-2019.

 

 


sábado, 24 de abril de 2021

SALA DE ESPERA, Luis Alposta, Buenos Aires, Argentina

 






SALA  DE  ESPERA

 

Un  cigarrillo  se  desangra  en  humo.

Humo,  como  el  de  ayer  y  el  de  mañana.

Mientras  se despereza  una  revista

y  hay  una  mosca  muerta  en  la  ventana.


17 / 10 / 1963

 

©LUIS ALPOSTA, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA 


PLUMA DEL POETA, Martha Inés Vélez, Bogotá, Colombia

 









Imagen de: susurrosdelalma.foroactivo.com


PLUMA DEL POETA

 

Indómita pluma

que enciende relámpagos,

trino de campanas,

aceite de lámparas.

 

Bebe tu universo

y la tierra grávida,

gotas de pretérito,

sangre de nostalgias.

 

Salmos del amor,

plenitud de gracia,

sonrojo de versos,

oración descalza.

 

Desnudez de asombro,

huracán o viento,

recreo del éxtasis,

sonrisa o lamento.

 

Gritos de silencio,

milagro del tiempo,

vuelo de los pájaros,

sueño del averno.

 

Aljibe de agua,

rosa de los vientos,

pulso de la tierra,

tinaja de versos.

 

©MARTHA INÉS VÉLEZ, poeta y escritora colombiana Colombiana 

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


¿VENDRÁS?, Salomé Moltó, Alcoy, Alicante, España

 











Imagen de: es.artquid.com


¿VENDRÁS?

 

Me he asomado a la ventana

por si te veía llegar

he extendido mis brazos

para poderte abrazar.

 

He sentido un gran vacío

porque mis brazos con fuerza

han caído en el abandono

y la angustia me ha invadido

 

Mi corazón y mis anhelos

todos ellos se han perdido

y vuelvo a intentar llenar

con ánimo y moral

esa parte del corazón

para no perder la esperanza

de que te pueda encontrar.

 

 

©SALOMÉ MOLTÓ, poeta y escritora española

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

PALABRA VIAJERA, Olga Hernández Osorio, Medellín, Colombia

 








Imagen de: universal-assistance.com


PALABRA VIAJERA

 

Con amor y respeto la palabra viajera,

palabra sanadora de penas y heridas,

alegre y festiva, que cruzas la frontera,

acrecientas la fe, y la esperanza perdidas

 

Viajo con los libros de poetas y escritores,

entre duendes y hadas, con niños y ancianos,

también periodistas, cuenteros y oradores,

reyes y marineros por todos los arcanos

 

El milagro de nuestra palabra hecha verso,

enciende por caminos, veredas y senderos

la luz perenne que ilumine el universo,

radiante, majestuosa con todos los viajeros.

 

Palabra compañera, amiga, amorosa,

reina con nosotros, ilumina nuestra mente,

vive por siempre cariñosa y glamorosa,

por todo el orbe, sé benigna, complaciente.

Medellín, diciembre de 03 de 2020. Del libro “GUADAL Y ADOQUINES” (Inédito)

 

 ©OLGA HERNÁNDEZ OSORIO, poeta y escritora colombiana

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


UNA UTOPÍA REALIZABLE, Lola Benítez Molina, Málaga, España



UNA UTOPÍA REALIZABLE

 

 Eres de los que con su obra engrandece al Universo. Tu “fuego fatuo” aviva la llama de nuestra existencia y la ennoblece. Escuchar las notas de tus melodías acerca al paraíso soñado y pone las estrellas en nuestras manos para goce de los sentidos. El corazón palpita gozoso ante lo inconmensurable. Contigo visito el Edén y quedo extasiada como ya quedaron otros coetáneos tuyos, pero traspasaste la temporalidad, como no podía ser de otra forma, para vanagloria de nuestros antepasados y descendientes.

 Cádiz, ciudad colonial, conexión marina de Oriente y Occidente, te vio nacer y te catapultó a la fama, dulce gozo para unos y quimera o desvarío para otros. Lo que sí es cierto es que tú nos abriste las puertas a un mundo maravilloso, que inunda nuestro ser hasta elevarlo a lo más sublime. Tu mano egregia aprendió, en edad temprana, la vocación que te llevó a los más recónditos confines del orbe, en un primer momento, con los acordes de la excelente pianista Eloísa Galluzzo. Fruto de ese espíritu inquieto y sensible supiste valorar el poder de las letras y, así tuviste tus primeros escarceos literarios con la creación de tus propias revistas manuscritas entre los años 1889 y 1891: “El Burlón” y “El cascabel”, pero será en tu adolescencia, concretamente, en 1893, cuando te veas impulsado a dejarlo todo, como tú mismo dirás, para dedicarte exclusivamente al mundo de la composición, y tu inspiración te elevará a las más altas cumbres donde las utopías son realizables. Y así, compusiste tus primeras obras: “Melodía” y “Romanza”, ambas para violonchelo y piano.

 Durante su estancia en Madrid, en 1901, conoce a Felipe Pedrell quien ejerció gran influencia sobre su persona, pues despierta su interés por el flamenco y por el “cante jondo”. Con la ópera “La vida breve” (1904) consigue el primer premio de un concurso convocado por la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

 En 1907, se marcha a París, y allí conoce a Claude Debussy, Maurice Ravel, Paul Dukas, Isaac Albéniz, Alexis Roland-Manuel, Ricardo Viñes y Pablo Picasso. En esta época, compone sus obras más célebres: “El amor brujo” y el ballet “El sombrero de tres picos”. Su ser se empapa de las influencias de todos ellos y le inspiran para componer “Noches en los jardines de España”, en la que se deja ver el impresionismo contemporáneo, y en la que incluye los ritmos flamencos.

 En 1914, tras el comienzo de la primera Guerra Mundial, regresa a Madrid, y es en 1915 cuando se estrena la primera versión de “El amor brujo” en el Teatro Lara. Ese mismo año, en el número de abril de la “Revista Musical Hispano-Americana”, se publicó su texto “Enrique Granados, Evocación de su obra”, y el 5 de junio el periódico “La Tribuna” recoge “El gran músico de nuestro tiempo: Igor Stravinsky”, al que Falla conoció personalmente.

 En 1919, realiza su primer viaje a Granada, ciudad que lo enamora, como no podía ser de otra forma, y entra en contacto con Federico García Lorca. El auditorio de dicha ciudad, ubicado en las proximidades de los jardines de la Alhambra, lleva su nombre. En él se halla el Archivo Manuel de Falla y tiene una exposición permanente digna de visitar, puesto que alberga enseres propios del gran compositor, así como cartas y fotografías a lo largo de su vida. Este es uno de esos lugares a los que me gusta asistir, ya que en él puedo vislumbrar su esencia y constituye un pequeño oasis en este mundo.

 En 1939, un poco después de terminada la Guerra Civil Española y ya comenzada la Segunda Guerra Mundial, se exilió en Argentina, donde moriría en 1946, aunque sus restos fueron trasladados, posteriormente, desde Buenos Aires hasta Cádiz, su tierra natal, y reposan en la cripta de la catedral de Santa Cruz.

 Manuel de Falla, vio sus sueños más que cumplidos.

 Paulo Coelho escribiría esta frase tan acertada: “Nunca desistas de un sueño. Sólo trata de ver las señales que te lleven a él”.

 

©LOLA BENÍTEZ MOLINA, poeta y escritora española

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA