Bienvenidos

sábado, 16 de enero de 2021

Capeando el temporal, Salomé Moltó, Alcoy, Alicante, España

 








Capeando el temporal

 

 

- A ver: “Ya con la fe perdida voy recorriendo del mundo el retortero /

viendo que son iguales al primero / los últimos errores de la vida.

- ¡Ah sí, Campoamor!

- Acertada. Ahora veamos este poema de quien es. Te toca a ti Marita

“Hasta que el pueblo no las canta, / las coplas, coplas no son. / Y cuando

las canta el pueblo, ya nadie sabe el autor. / Procura tú que tus coplas

vayan al pueblo a parar, / aunque dejen de ser tuyas / para ser de los

demás. / Que al volcar tu corazón en el alma popular / lo que se pierde

de fama, / se gana de eternidad.

- Pues... no sé.

- ¡Yo sí, yo sí! Antonio Machado.

- Acertada. Venga Pedro, ahora tú, anímate a ver si aciertas. Y no te

preocupes, tan pronto deje de nevar iremos a dar un paseo y a pisar la

nieve.

“Siempre habrá nieve altanera / que cubra el monte de armiño/ Y agua

humilde que trabaje, en la presa del molino / / Y siempre habrá un sol

también / un sol verdugo y amigo / Que trueque en llanto la nieve/ Y en

nube el agua del rio”.

- Pues no tengo ni idea. ¿No podemos salir ya profe?

- Pues no. Ese poema tan hermoso es de León Felipe. Es menos conocido

que los otros, pero de un gran valor.

- Ya veo, pero nos lo está poniendo difícil.

- A ver éste, sólo una estrofa “Y yo me la llevé al río creyendo que era

mozuela, pero tenía marío”.

- ¡Ah, ese sí! Federico García Lorca.

- Sí, por cierto asesinado en los primeros días del levantamiento fascista

previo a la guerra civil.

- Bueno, y éste “Bendita sea la gente / que no admite ataduras. / Bendita

la gente dura / que no se deja ensillar / ni toma gusto al pan amasado en

servidumbre. / Bendito sea el que alumbre de nuevo la Libertad”

- ¡Vaya silencio! Ya veo que nadie lo sabe.

 - No sabemos el nombre del autor, pero es de un país de América ¿Cuál?

-¡Brasil!

- Pues no, Argentina.

- Vaya, a los argentinos les da por la literatura.

- Pues sí, veamos pequeños trozos de autores argentinos: “Ese nervio

secreto que impele/con tu pecho herido, desgarrado/como un verbo rima

engarzado/ y es más pulso tal vez cuando os duele” Aquí tenemos a R.

Leiro.

- “Sentado bajo el árbol / te veo pasar/ Me da tanta pena ver cómo vas:

/A veces apurado, otras, lento y calmo/ Mido tu angustia con la mía”...

Aquí Pannone.

- “Mañana no sabemos si la guerra /Olvidando firmas y tratados/Volverá

entre llantos y miserias /Invadiendo derechos amparados”... Y Elsa Solís

(Nalo).

-”No oculto la verdad /no me hagas de modestia /No finjo que escribo

para mí misma/Soy una ególatra poeta y exijo mi derecho/a la soledad

perpetua”. Y por ultimar a Teresinka Pereira.

- En fin, ¡hay tantos!

- Sí, ya, pero ha dejado de nevar

- Buenos chavales, nos vamos de excursión. Aunque podríamos en el

paseo...

- Deje, deje profe, vamos a ver los hurones, las liebres y demás. A lo

mejor vemos algún que otro jabalí. 

 

                                                                                                                

©SALOMÉ MOLTÓ, poeta y escritora

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

           

 

 


sábado, 9 de enero de 2021

SONETOS CON OMISIÓN DE VOCALES, Aníbal de Antón, (San Pedro, 6 de julio de 1922 - San Pedro, 23 de enero de 1990) , Argentina

 












SONETOS CON OMISIÓN DE VOCALES

 

Soneto sin A de Amor

Eso que dicen que es licor divino

y delirio febril de los sentidos;

violín de luz y ensueño en los oídos,

cielo en los ojos, beso del destino.

 

Golpe de luz y viento en torbellino,

se hiere con dolores bienqueridos;

él vive del retorno en los olvidos

bebiéndose el recuerdo como un vino.

 

Eso, que surge de dos ojos tiernos,

y es como dulce lumbre en los inviernos

su bendición de peligroso fuego;

 

de eso --con sed de sol y de infinito—

que se robó mi fe, yo no reniego

¡perdido infierno, Lucifer bendito!

 

Soneto sin E de Esperanza

La vida, amarga copa almibarada,

(dádiva corolada por la usura)

nos otorga la luz, y una figura

por risas y por llantos animada.

 

Sombra fugaz, mostrando iluminada

una faz clara tras la faz oscura,

disfraza con la flor la pinchadura,

y al dolor con dichosa mascarada.

 

Voz cariñosa, con amor nos nombra

y al sufrir nos impulsa, y a la sombra

final, cuando por luz aún clamamos...

 

Vivir, soñar, amar... ¡cuán poca cosa!

la vida arrastra todo hacia la fosa,

¡no sabrá jamás cuánto la amamos!

 

 Soneto sin I de Ilusión

Ausente luz del ángel que ha volado;

perfume muerto de apagada rosa;

y un pájaro de otoño que reposa

en árbol que fue alondra y ha callado.

 

Rara luna que sube del pasado;

antaño llama azul, huella ardorosa

en la frente, y ahora, extraña prosa

su verso todo herrumbre y enterrado.

 

La rama de la frente alza, desnuda,

su soledad, ante la tarde muda,

no hay gorjeos en ella, no hay aromas.

 

Anochece, en un valle que está yerto;

un ocaso con fuga de palomas,

y un corazón que late y dobla a muerto.

 

 Soneto sin O de Olvido

En mí, siempre, un zaguán y una ventana,

y una niña mendiga que pedía;

y en mí, una lluvia y su impiedad que hería

la angelical carita ya de anciana.

 

Siempre en mí, aquella música lejana

que escuché una nublada tarde fría;

y un barrilete azul, (ala que unía

el azul a mi azul edad temprana).

 

En mí, siempre, mi madre. Viva y muerta

su imagen en la casa ya desierta;

y una pared y luz de madreselva;

 

y un sauce, trémula garúa verde;

y esta alma, sin edad, para que vuelva

cualquier querida ausencia que recuerde.

 

Soneto sin U de Último

Joya otoñal, adorna ya el sendero

la hoja dorada y de alto verde otrora,

y esta canción sin voz, y ayer sonora,

ya es ala de silencio cancionero.

 

No es símbolo del verso postrimero

el verso dicho débilmente ahora,

esa pared de sombra aterradora

no señala el final del derrotero.

 

Dormirán (sin soñar) la eterna calma

el pájaro invisible de mi alma,

mi yerto corazón, mi frente fría;

 

y entre polvo y silencio, en haz sonoro

los versos vivos, como alado coro,

sobre mi noche cantarán un día.

 

©ANIBAL de ANTÓN, poeta y escritor argentino

(San Pedro6 de julio de 1922 - San Pedro23 de enero de 1990

 

De su libro “ODA FINAL A CARLITOS” – Torres Agüero Editor – Bs. As.  1993 – con prólogo de Luis Alposta.

 

 


LO POSIBLE, Luis Alposta, Buenos Aires, Argentina

 










LO POSIBLE


Índigo en los párpados entreabiertos

en el lugar del desencuentro

en el pan índigo de los días

donde la tierra en duelo

evoca himnos lejanos

en calles congeladas

proclamando infortunios

entre densas penumbras

árboles degollados

y safenas cansadas

Escenario desierto

de un teatro estupefacto

Índigo en los párpados entreabiertos

pero con esperanza

La vida plenamente comenzará otra vez

torrencial y soleada

sustancial y absoluta

sin sueños con herrumbre

sin odios cultivados

sin los tigres del tedio

Con la punta desnuda de su seno

la noche será aurora.

 

©LUIS ALPOSTA, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

 


Preguntas para la amante de una magnolia, Carlos Penelas, Buenos Aires, Argentina

 










Preguntas para la amante de una magnolia


 ¿Acaso fui yo quien sintió

el hálito o el destierro

de una memoria desprendida?

¿Acaso la lluvia percibe la inquietud

de su voz llamándome del lecho?

¿Está en el aire, en su capelina azul,

en su sonrisa¿O tal vez la percibo

al evocar la soledad de un bosque

- desprende luz y beatitud -

mientras cerrabas los ojos, buscándome?

¿Es esta la amada espléndida?

Y mi alma suspensa, temblorosa.

 

Buenos Aires, enero de 2021

 

©CARLOS PENELAS, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

 


POESÍA FRATERNA, a Alda Salzarullo. David Volpintesta (Lucio Cañupan), Italó, Córdoba, Argentina

 




        








POESÍA FRATERNA

                   a Alda Salzarullo

 

De los sueños y los amaneceres

O tal vez del presente y pasado;

Las horas de dicha, los padeceres;

La fortuna de estar enamorado.

 

O quizás el vuelo de un pájaro;

La metafísica del pensamiento...

O el torpe desvelo de un ignaro

En la alborada del firmamento.

 

Mirar lo que fue y pensar qué sería

El sufrimiento fatal del humano

Sin noches de luna, sin sol en el día.

 

Todo, Alda, nos resulta cercano.

¿Qué es entonces pretender poesía?

Pues lo digo: es vivir entre hermanos.

 

(octubre de 2008)

 

©DAVID VOLPINTESTA, (lucio Cañupan) poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

 

   


Y SEGUIREMOS SIENDO, Luz Marina Ospina Botero, Abejorral, Antioquía, Colombia

 








Imagen de: esenciaindomable.blogspot.com


Y SEGUIREMOS SIENDO

 

Y seguiremos siendo más persuasivos, más sensibles, trascendiendo a un nivel superior de humanidad.

Nos miraremos a los ojos y en ellos visualizaremos la belleza de nuestra existencia, la plenitud de los años vividos, la sabiduría adquirida a través de nuestros desaciertos, convirtiéndonos en más intuitivos.

Amaremos, abrazaremos y besaremos con el Alma, adentrándonos en lo profundo de aquel ser que nos hace vibrar y sentir sin reservas.

Y seguiremos nuestro andar con paso firme, sin desfallecer ante la adversidad, encontrándonos con ese yo interno que nos permita fortalecernos y crecer.

Y en nuestra fragilidad como seres imperfectos, sabremos que valió la pena el camino recorrido.

Y en el ocaso de nuestra existencia, sentiremos esa paz interior producto de tantas experiencias vividas.  

 

©LUZMA OSPINA, poeta y escritora colombiana

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

Luz Marina Ospina Botero, colombiana, nativa en el municipio de Abejorral, Antioquia. 

 

 

 


MÁQUINA DE MIEDO CAE ANTE UNA MIRADA DE DIOS, Favio Cevallos, Baigorria, Santa Fe, Argentina

 










Imagen de: VARIMED.ugr.es


MÁQUINA DE MIEDO CAE

ANTE UNA MIRADA DE DIOS

 

Mira esto, escucha aquello… la máquina de miedo, a golpe de martillo psicótico, clava sus imágenes en los inocentes ojos. El engranaje mediático persuade, con el ruido y el brillo mentiroso para que te olvides de abrazar. El cable y la antena electrocutan: tu cabello, tus huesos y tu sangre... para que te olvides de besar.

Alejandro Rivier



La pérfida maraña

de infecciosas mentiras

en los cuatro poderes

empieza a blasfemar.

En el pozo profundo

de inyección genocida

absorben tu conciencia

e inculcan la maldad.

La bala es el vocablo

la bomba es la noticia

el veneno es la antena

que irradia con malicia.

Los padres se arrodillan

ante el vil noticiero

y los niños aprenden

el verbo traicionero.

Muchos creen la mentira

quien no la cree calla

psicosis colectiva

de humanidad que estalla.

Elevate, es ahora…

derriba La Muralla.

Amar es vida activa

es vida en abundancia,

camino en la verdad.

ahora… ¿Amarás?...



El rey de la mentira

se goza en su estrategia.

El miedo tira y mata

¿ y tú, le cargas el arma?

¿o ya te has dado cuenta

que el amor triunfará?

El plan de Dios contempla

tu versatilidad

Apedread al gigante

cuál David a Goliat

Y al Jericó brillante

ceniza volverás

Con el shofar cristiano

tu garganta de rayo

Fulminará al satán.

Toma tu escudo y canta

expande tu alegría

astuto en la porfía

al pueblo Dios levanta.


©FAVIO CEBALLOS, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA 



COPLAS PARA BELTA, Víctor Velázquez, Lascano, Uruguay

 








Asolapo Argentina eleva una oración al cielo para el eterno descanso de quien fuera  una poeta de  privilegio. Amiga leal y excelente mujer.

Belta Diaz de Tonna, Presidente de Asolapo Uruguay y Miembro Embajador Cultural de Asolapo Argentina en su país.


COPLAS PARA BELTA

 

 Del pago de Libertad,

querida como una nona,

credo de autenticidad,

fue Belta Díaz de Tonna.

 

De los amigos, amiga,

de la poesía, cultora,

rechazando la fatiga,

hasta la última hora.

 

Los escritores tenemos

en Kiyú, playa del Plata,

algo a lo que debemos

volver con sueño escarlata.

 

Ese ícono del escriba

fue un desvelo de su amor

peregrino, hoy, desde arriba,

del talento y del honor.

 

Clara y sencilla poesía,

crónicas con erudición,

lidiaban bella porfía

dentro de su corazón.

 

Anfitriona apasionada

la primera era en llegar,

siempre alegre, aun cansada,

la última en emigrar.

 

Del pago de Libertad,

querida como una nona,

credo de autenticidad

fue Belta Díaz de Tonna.

 

 ©VICTOR VELAZQUEZ, poeta y escritor uruguayo

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA.

lascanense@gmail.com