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sábado, 12 de diciembre de 2020

VOLVER, Carlos Gardel - Alfredo Lepera, homenaje por el Día Nacional del Tango

 














VOLVER 

 

Yo adivino el parpadeo
De las luces que a lo lejos
Van marcando a mi retorno

Son las mismas que alumbraron
Con sus pálidos reflejos
Hondas horas de dolor

Y aunque no quise el regreso
Siempre se vuelve
Al primer amor

La vieja calle
Donde le cobijo
Tuya es su vida
Tuyo es su querer

Bajo el burlón
Mirar de las estrellas
Que con indiferencia
Hoy me ven volver

Volver
Con la frente marchita
Las nieves del tiempo
Platearon mi sien

Sentir
Que es un soplo la vida
Que veinte años, no es nada
Que febril la mirada
Errante en las sombras
Te busca y te nombra

Vivir
Con el alma aferrada
A un dulce recuerdo
Que lloro, otra vez

Tengo miedo del encuentro
Con el pasado que vuelve
A enfrentarse con mi vida

Tengo miedo de las noches
Que pobladas de recuerdos
Encadenen mi soñar

Pero el viajero que huye
Tarde o temprano
Detiene su andar

Y aunque el olvido
Que todo destruye
Haya matado mi vieja ilusión

Guardo escondida
Una esperanza humilde
Que es toda la fortuna
De mi corazón

Volver
Con la frente marchita
Las nieves del tiempo
Platearon mi sien

Sentir
Que es un soplo la vida
Que veinte años, no es nada
Que febril la mirada
Errante en las sombras
Te busca y te nombra

Vivir
Con el alma aferrada
A un dulce recuerdo
Que lloro, otra vez

 

 CARLOS GARDEL – ALFREDO LEPERA

 HOMENAJE DE ASOLAPO ARGENTINA

 Desde el recuerdo, en el Día Nacional del Tango, 11/12/2020 

 

 


sábado, 5 de diciembre de 2020

SI, Norberto Pannone, Buenos Aires, Argentina

 














SI

 

Si acaso alguna vez te viera

alzando la cruz de mis sentidos,

habré de concluir por darme cuenta

que, sin dudas, por cierto te he querido.

 

Si en la profunda vaguedad del sueño,

tintando mis silencios anduvieras

con la espléndida gama del sonido

y el hermoso pincel de la quimera;

 

habré de  concluir por darme cuenta

que, sin dudar, por cierto te he querido.

 

© NORBERTO PANNONE, poeta y escritor argentino.

Miembro de ASOLAPO ARGENTINA.

De su libro: “Poemas de barrio”

 

 


EL DESCONOCIDO, Luis Alposta, Buenos Aires, Argentina

 















EL DESCONOCIDO

 

Al amanecer llevaron al desconocido

al quirófano.

Un perfume de hierbas, encendidos

aullidos de capullos rojos;

el vuelo color tierra de los gorriones;

el relevo que no llega

para el que está de guardia.

La luna se ha diluido en una nube;

una sola vez se aleja este amanecer

del futuro.

Alguien toca no lejos de allí

un tango de Cobián.

Estrepitosamente navega su llanto

en la flamante fuente,

que grita amoratada en la aurora..

Alguien desespera en la sala contigua;

alguien se aferra a esta tierra blanca.

El aroma de una naranja que ha rodado

y un hombre que apaga las luces en silencio.


 (1982)

* "Entelequias", poemas. L. A. -  Ed. Torres Agüero, Buenos Aires, 1994.

 

©LUIS ALPOSTA, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA 

 

 

 


SUPERVIVENCIA, Irene Mercedes Aguirre, Buenos Aires, Argentina

 









SUPERVIVENCIA

 

Hoy parece que todo está dolido.

Bajo una melancólica apariencia

queremos  reafirmar que no se ha ido

el mundo que nutrió nuestra existencia.

 

Un sentimiento nuevo, repetido,

se abre paso a través de la evidencia,

surgen las viejas dudas del olvido

y la verdad se afirma en la conciencia.

 

En cada corazón tiembla el latido

que ausculta  la probable consecuencia

del quiebre de lo dicho y lo sabido.

 

Asume un rol central la resiliencia

¡Y  el nuevo paradigma que ha surgido

atiende a la común supervivencia!

 

©IRENE MERCEDES AGUIRRE, poeta y escritora argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA 


SOLA (la palabra), Marta L. Pimentel Álvarez, Paraná, Entre Ríos, Argentina

 











SOLA (la palabra)

 

Allí, junto a las gaviotas

sus alas sin coser,

y mis alas rotas.

La vi pasear

como a una torpe monja

tirando piedras al mar,

sola.

 

Le roza la humedad

el rostro de las sombras,

la cicatriz de cal,

las muecas de las olas,

sin silbos ni ciudad,

como una mariposa

la vi, entrando al mar,

sola.

 

¿Quién era?

Pudo ser

las letras de magnolias,

apóstrofe de fe, sinceramente otra.

 

Como un sultán

sin ropa ni corona,

girando sobre el mar,

abriendo su memoria,

la vi anclar, allí, ligeramente,

sola.

 

Agua marina va

camino de la gloria,

sin un amor detrás

sin una recíproca gota

que le cuelgue al final

del sendero de ostras

como quien va morir

sin nombre ni victoria.

 

La vi, de mí partir.

 

Estela, el viento sopla.

Puntillitos de sal

pegados a su estola.

El alma vi salir

del cuerpo y las cosas,

sangrando libertad,

y enormemente

sola.

 

01/10/20 – Pná –

 

©MARTA L. PIMENTEL ÁLVAREZ, poeta y escritora argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

 

MARTA LILIANA PIMENTEL ÁLVAREZ

Marta Liliana Pimentel Álvarez, nacida en la ciudad de Paraná, el 20 de abril de 1958, fundadora de la revista literaria “Pluma y Martillo”(1985-1987), del programa radial “Hablemos de Latinoamérica” (1987-1995).

Autora de los libros:“Desde todos los cielos”(poesías, agosto/95), “Gabriel, el Enviado”(teatro,1998), “El eterno ausente”(teatro, 2000, Moscú), “El Vértices de las Cosas”(teatro 2005-Córdoba),“De las simples cosas”(poesías 2006), “Los Versos de Juana”(poesías, 2007), “Ella y los pájaros” (2012), “El country de los Kimakis” (narrativa-2017), “La Sublevación de las aguas, El Muelle, Ciudad de Cristal, Hija Nativa” (poesías-2017).-

Promueve autores entrerrianos desde septiembre del 2009, en su blog spot: poesiadeentrerios, y sus obras literarias en: hijanativa.-

Facebook: marta l. Pimentel alvarez

 


FERVOR DE LA NIÑEZ, Carlos Penelas, Buenos Aires, Argentina

 










FERVOR DE LA NIÑEZ

 

Si tú te miras, ¿qué queda?

María Zambrano

 

Miro las imágenes una y otra vez.

Veo la rueca, la nieve, los espejos.

Miro las botas rojas, el mar,

La ballena con su garganta inmensa.

Y la barca. Descubro un sello

con la daga sobre una capa oscura.

Hay una cruz, un bosque, una cesta.

Otra rueca y caminos insondables

que muestran un castillo con fantasmas.

Ahora otro mar, otra nave, un malayo.

También me maravillan esta reina,

una bella durmiente, un príncipe

azul con su caballo blanco, sorpresivo.

Esto miro y descubro en los libros

de la infancia. Y llegan los hijos

y los nietos. Y no deseo despertar

porque mi madre acomoda la almohada.

 

©CARLOS PENELAS, poetaa y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

 


IMPOTENCIA, Liana Friedrich, Santa Fe, Argentina

 











IMPOTENCIA

 

El artesano gris del tiempo 

deshilachó sin piedad la magia: 

leve lasitud de palomas, 

errante musa huérfana de versos. 

Harapos de luna tras las sierras 

anuncian el póstumo ritual del día 

que precipita guiños de espuma: 

vértigo afiebrado entre guijarros. 

Libélulas de agua se desvisten 

impúdicas en el funeral del sol… 

 

Entonces, estrepitosamente,  

las persianas del poema  

sin piedad se pliegan,    

condenándome al fracaso. 

 

©LIANA FRIEDRICH, poeta y escritora argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

 

 


SONETO AGRÍCOLA , Francisco Henríquez, Miami Garden, USA

 











SONETO AGRÍCOLA

.

En la hacienda de Odalys solo falta

un manso río como el San Andrés,

en donde ha poco zambullí mis pies

y que, cuando me ve, se sobresalta.

 

Un potro de agua que las peñas salta

mas nunca se le ha visto ir al revés,

una vez que ha bajado ya después

jamás se ha vuelto a la meseta alta.

 

 Odalys, ¡sin embargo!, en su faena

disfruta el acordeón de una colmena

y pone a sus hermanos dulce cara.

 

 Con la lluvia y el clima de su cetro

crecen yucas que miden medio metro

y ñames que han crecido media vara,

 

©FRANCISCO HENRIQUEZ, poeta y escritor cubano.

Poeta residente en Miami Gardens, USA

 

http://www.micartalirica.blogspot.com

http://www.micartalirica.org 

 


AGONÍA, María Isabel Bugnon, San Javier, Pcia de Santa Fe, Argentina




 







AGONÍA  

 

Si mis ojos pudieran, aunque sea por un segundo,
mostrar estos sentimientos al mundo,
mostrarte que ellos permanecen en mi alma
y anclados, viven allí simulando calma…


Si te dieras cuenta que gran dolor siento,
mi corazón se queda sin aliento.
Amor como desearía dejar de amarte
y en mis sueños olvidarte. 


Tú como la espesa bruma de la noche,
cubriste mis días de soledad y reproches,
a mi corazón llenaste de amargura,
este amor puro, sincero, en la más triste desventura.

 Dime, como hago para acallar esta agonía,
discúlpame si en mi cara ves una mueca de ironía,
o simplemente una fría despedida,
me muero por vos, pero esta es mi partida.

Quizás nunca te olvidaré, Jamás dejaré de amarte,
Pero me queda el consuelo que encontraste
otros brazos enamorados,
que te darán lo que yo no supe darte…  

 

©MARÍA ISABEL BUGNON, poeta y escritora argentina

MIEMBRO HONORIFICO DE ASOLAPO ARGENTINA