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sábado, 22 de agosto de 2020

POETA, Carlos Benítez Villodres, Málaga, España

 Cuál es el mejor poeta español? – Toda Historia | El lugar donde ...

POETA

Eres la voz de los sin voz, poeta.

Eres la voz del sol que gira, gira…

Eres la voz de mi fogosa lira.

Eres la voz que alcanza cualquier meta.

 

Tu bondad ilumina la violeta

vital que, por amor al mar, suspira

en la luz del poeta que se inspira

para seguir la voz de la veleta.

 

El poeta engrandece su victoria,

con el caudal de lúcida oratoria,

lejos del horizonte del olvido.

 

Tu cosecha, poeta, es necesaria

para la miel de tu labor primaria,

creadora del lenguaje bien pulido.

 

(Del libro FRISSIAS DE ORO. Editorial “Granada Club Selección”. Granada 2019).

 

                                                          

©CARLOS BENÍTEZ VILLODRES, poeta y escritor español

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA                                                      

 


POR UN MOMENTO, Teresinka Pereira, Ottawa, Canadá

 La primera vez”: lo que preguntan los adolescentes sobre este tema ...

POR UN MOMENTO

Renunciar no es olvidar.

Es solamente reconocer que sus fuerzas

no pueden apagar el fuego,

que su sonrisa no engaña el hambre

que la infelicidad no es un estado físico.

 

Pero ¿cómo olvidar el momento

en que nos encontramos

por la primera vez?

Y si eso fuera posible

¿por qué olvidarlo?

 

Las flores son siempre lindas

y las mariposas siempre nuevas.

El cielo fresco de la mañana se extiende

hacia el horizonte sin límites.

 

¿No es eso lo suficiente 

para sentirse contento?

¡Claro que no! Hay que recordar

tu rostro todavía, el tono de tu voz,

el latido de tu corazón

ya dentro del mío!

 

Lo único que hay que renunciar

es la gloria de ser querida

sin trucos ni condiciones.

Y entonces basta recordar

que tus ojos fueron míos

por un sólo momento.

.................

 

POR UM INSTANTE

         

Renunciar não é esquecer.

É apenas reconhecer

que suas forças não podem

apagar o fogo,

que seu sorriso não engana a fome,

que a infelicidade é um estado físico.

 

Mas como esquecer o instante

em que descobrimos um ao outro?

E por quê esquecê-lo?

As flores são sempre lindas

e as borboletas sempre novas.

O céu fresco da manhã se espalha

por todo o horizonte sem limites.

 

Não basta? Claro que não!

Mas ainda há que recordar seu rosto,

o tom da sua voz, 

o bater do coração de um homem.

 

O que é preciso renunciar

é só a glória de ser querida

sem mentiras e sem condições.

Basta recordar que

um dia seus olhos

me pertenceram por um instante.

 

 ©TERESINKA PEREIRA, poeta y escritora brasileña

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

 

 


PESAR POR LOS QUE LLEGAN. Jaime Vélez Ramírez, Medellín, Colombia

 El viejo, el niño y el palo - CURADAS ©

PESAR POR LOS QUE LLEGAN.

 

Cuando llega el tiempo de la edad ya vieja

y se mira el tiempo de la edad que llega,

pobre ser viviente que comienza, pobre ser

que no sabe lo que en el futuro le pueda acontecer.

 

Cuando se es joven, el supuesto, felicidad y dicha;

desengáñate, es sólo supuesto; los seres somos fichas

en manos de fuerzas y poderes extraños

que nos quitan la paz, la felicidad y lo que amamos.

 

Lo que se lucha y que se añora tanto,

si es que se consigue, va perdiendo su encanto,

y sólo quedan graves deudas morales,

y amargos quebrantos materiales.

 

Pobres seres que llegan a poblar el planeta,

cómo duele pensar en ellos y su futura meta,

tener que empezar a vivir por tantos años

y ver como caen a granel agobios y desengaños.

 

Diciembre 14 de 2004.

©JAIME VÉLEZ RAMÍREZ, poeta y escritor colombiano

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


De cómo nació la palabra cronopio., Carlos Penelas, Buenos Aires, Argentina

 Significado de Cronopio - Qué es, Definición y Concepto

De cómo nació la palabra cronopio.

He mencionado en más de una oportunidad mi paso por el Profesorado en Letras, uno de los mejores institutos pedagógicos que tuvo el país, que tuvo Hispanoamérica. Hombres de prestigio pasaron por sus aulas. Intelectuales, escritores, científicos, pedagogos, políticos fueron educados en ese claustro. Recordemos que la Escuela Normal Superior de Profesores Mariano Acosta fue fundado el 16 de junio de 1874. De sus cátedras egresaron Marcelo T. de Alvear, Julio A. Roca, Américo Ghioldi, José Luis Romero, Manuel Sadosky, Pablo Pizzurno, Alfrerdo Van Gelderen, Luis Zanotti, Julio Cortázar, Leopoldo Marechal, Fermín Estrella Gutiérrez, Arturo Marasso, Enrique Santos Discepolo, Felipe Boero, Pio Collivadino…

El profesorado era una elite cultural, humanista. Allí veíamos las disciplinas lingüísticas, las sustancias y las formas, los morfos y los morfemas. Un discurrir asombroso, un itinerario afectivo, una traducción permanente del amor hacia las artes. Tuve la fortuna de asistir a clases, entre otros, con profesores de nivel internacional, seres irrepetibles. Algunos de ellos fueron Germán Orduna, Lorenzo Mascialino, Julio Balderrama, Rodolfo Modern, Lidia Siffredi, Juan Sibermahart, Ángel Mazzei, Ricardo Ayabar, Reynaldo Carlos Ocerín… La personalidad de Julio Balderrama descollaba. Como afirma el profesor Domingo Tavarone era de “una generosidad intelectual ilimitada”. Todos honraron la educación argentina pero Balderrama fue un ser de una erudición inimaginable. El rigor y la sabiduría de su palabra ofrecían un cosmos, nos alejaba de la niebla de un mundo que se volvía dogmático, autoritario.

 

Fueron estos docentes quienes – desde la pasión, la ética, la generosidad – ocasionaron en mí la búsqueda del estudio en cada acto, el placer y la admiración del hecho estético. En ellos no sólo habitaba el conocimiento, también el humor y la modestia eran condiciones indispensables de la coherencia. Nos concentrábamos en la literatura comparada, en el análisis, en las obras de teatro clásico y en los grandes hombres de las artes plásticas o la filosofía. Todo se unía con una suerte de facilidad. También el juicio crítico era implacable. Jóvenes estudiantes comenzábamos a descubrir la aureola sagrada de cada época, de cada autor, de cada historia. Nos sumergíamos en un universo de interminables lecturas, de viajes, de imágenes, de silencios, de evocaciones, de disquisiciones etimológicas. Fue entonces cuando la sensibilidad fue parte del significado: la leyenda y el mito de la creación se fusionaban en lo mágico.

Días pasados tuve la oportunidad de descubrir un artículo de Marcelo Zapata publicado en un diario. Nos trae el recuerdo de otro de los profesores que tuvimos en latín y Griego. Lorenzo Mascialino nos hablaba permanentemente en latín, nos hablaba de Cicerón como si viviera en la casa de al lado, nos recitaba Dante o Virgilio antes de entrar al aula, desde la puerta. Ovidio o Píndaro eran nuestros vecinos. Nos relata Marcelo Zapata.

…en uno de esos encuentros, contó años después Mascialino a algunos de sus discípulos, se habían puesto a imaginar, junto con Cortázar, un mundo fantástico en el que existieran criaturas que pudieran ver, físicamente, las dos dimensiones: no sólo el espacio, sino también el tiempo.

–¿Y cómo llamaríamos, para usar una palabra griega, a ese ser capaz de percibir el tiempo con sus propios ojos? –desafió Cortázar a Mascialino.

Éste lo pensó un momento, y respondió sin titubear:

–Cronopio. Se llamaría cronopio, por supuesto.

La síntesis era perfecta. Como explica otro testigo del relato de Mascialino, Luis Ángel Castello, titular de la cátedra de griego en la UBA: «‘Cronos’, como es bien sabido, es ‘tiempo’, y la desinencia ‘-opios’ viene del verbo ‘horao’ (que significa ‘ver’, ‘mirar con atención’, de cuyo futuro ‘hopsomai’ (sale ‘opsis’ (de la que nacen tantas palabras como ‘óptica’, ‘autopsia’, etcétera. Cronopio, entonces, es el que ve el tiempo».

No hay testimonios de que Cortázar después de su festejada “Historias de cronopios y de famas”, le haya reconocido a Mascialino la creación de la que en el futuro de la literatura argentina sería palabra tan célebre.

Pero a él tampoco le preocupaba. “Seguramente le gustó y se acordó de ella cuando escribió el libro”, lo disculpaba Mascialino, quien nunca demostró otra preocupación que la de incorporar, a lo largo de su vida, el conocimiento de la mayor cantidad posible de las lenguas llamadas «falsamente» muertas. “La gente sigue hablando latín, y no se da cuenta”, como decía en tantas de sus clases.

Ahora, mi confesión. Nuestro profesor de latín solía compartir cada tanto con algunos de sus alumnos – entre los que me encontraba – una suerte de velada en una pizzería próxima. Unas porciones acompañadas con un vaso de vino tinto. “Vamos a hablar de la vida, de la vida. Dejemos la literatura, lo importante es la vida”. En una de esas noches nos contó este hecho que hoy recordamos gracias a Marcelo Zapata. Obnubilados por la literatura y el hechizo de Cortázar, no le creímos. Mis disculpas caro profesor. Mis disculpas. In vino veritas.

Buenos Aires, junio de 2020

©CARLOS PENELAS, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO EARGENTINA  

 

 


 

 

 


NUMEROLOGÍA DEL SEXTO CAFÉ, Favio Ceballos, Baigorria, Santa Fe, Argentina

 Biografía de Sísifo » Quien fue » Quien.NET

NUMEROLOGÍA DEL SEXTO CAFÉ

 …"el café de todos los días y una permanencia, en una ilusión casi utópica de un cambio social…"

Ernesto Kahan

 

Tomemos el café ante la montaña.

Si el orden necesita del castigo

ya sísifo pagó. Ven tú conmigo,

eres de la hermandad que no se empaña.

 

Hemos perdido el pelo no la maña

y ninguno merece ser mendigo.

Quizás se halle Verdad en lo que digo

Saber debe encontrarla y no hazaña.

 

Esa rueda de piedra que se arroja

sobre aquella ladera dura y fría

a ninguno de los dos desafía.

 

 Principia el fin del seis en la congoja

Cae Camus, Nietzsche se desvía

cifrado en el café, inicia el día.

 

©FAVIO CEBALLOS, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO DE SOLAPO ARGENTINA

 

 


EL OLVIDO ES EL ETERNO RETORNO, Hilda Schiavoni, Inriville, Córdoba, Argentina

 Conflictos y violencias Década por una Educación para la ...

EL OLVIDO ES EL ETERNO RETORNO 

  Matan.

  Mueren.
 ¿Cómo se inició eso?
 ¿La religión o el petróleo?
 ¿Europa entró en agonía?
 ¿Cómo desaparecerán
 los vestigios de su cultura?
 ¿Quedará como Troya
 o como el imperio azteca?
 Ya nadie entiende a los quipus.
 Dentro de unos siglos,
 ¿quedarán vestigios de Europa?
 Y Latinoamérica se retuerce
 ante poderes nefastos.
 Minuencias quedó del indio,
 piedras quedó de Pompeya
 ante el vómito de la naturaleza
 y del Coliseo que desde hace mucho,

    se desgrana.
 
©HILDA SCHIAVONI, poeta y escritora argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

 


Nostálgica Sinfonía, Beatriz Teresa Bustos, San Francisco, Córdoba, Argentina

 Abuelita tejiendo una media" - "Granny knitting a sock" , 1926 ...

Nostálgica Sinfonía

 Madre, ya la siesta no tiene sinfonía de colores,

la glorieta donde el sol tejía, con el oro de sus dedos,

algarabía, ahora sólo hojas mustias entrelaza.

 

¿Ves con cuánto amor, cobijan al silencio, los brazos de la parra?

Inhabitada la hamaca, se columpia entre gemidos,

descolorida y desgarrada.

Sueña con el milagro de ver el cielo abajarse

y recrear nuestro patio en paraíso, por un instante.

 

Detrás de las ventanas de mis ojos

la lluvia inunda mis arterias con tu nombre.

 

Ya no hay libros y cuadernos abiertos sobre el lecho,

tampoco quien done sus besos en mis trenzas.

 

Sola he quedado sin tu paso y el costado se niega

a dejarte ir, le teme al vacío que vendrá a anidarlo.

 

He acomodado la casa lentamente y guardado

en cajas tus retratos.

 

Tu ausencia se agiganta en los rincones,

y el péndulo que delató mi rebeldía, de tristeza ha muerto.

 

He traído mi vida para quedarme…y en las entrañas,

quizás, un atisbo de ternura de tus ojos y tu rostro.

 

Madre…los puentes del amor jamás se rompen...

¿Podrías por alguno de ellos —en las siestas—venir a visitarnos?

 

©BEATRIZ TERESA BUSTOS, poeta y escritora argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA 

 


sábado, 15 de agosto de 2020

El Hastío, Antonio Las Heras, Buenos Aires, Argentina

 IntipucaCity.com | El hastío de la vida

El Hastío

Recorre las venas del Alma

estableciendo la inútil calma.

 

Lleva la mirada hacia cualquier viento

para no hallar más que aburrimiento.

 

Rememora aquellos días transidos de frenesí;

tiempos difusos pues ya no están hoy aquí.

 

Producto de machacar la repetición en los días

conduce, sin ningún error, a triviales naderías.

 

No hay cosa peor que una vida bien agendada

para enfrentarse al vacío existencial; a la nada.

 

©ANTONIO LAS HERAS, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

 

 

 


ECOS INDESCIFRABLES, Luis Alposta, Buenos Aires, Argentina










ECOS INDESCIFRABLES


Alimenta el murmullo de sus voces

el rito de las aguas

en expandidos círculos,

luego de la derrota permanente

para animar la nube

que cabalga entre ellos,

en una travesía

de safenas cansadas

y nidos de clemencia.

 

Alimentan murmullos

ecos indescifrables.

.

“Otro  él”, poemas, L. A.- Ediciones del Valle, Buenos  Aires, 2000.

 

©LUIS ALPOSTA, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA 


Cascada de recuerdos, Hernández Osorio, Medellín, Antioquía, Colombia

 Jardines » Plantas trepadoras

Cascada de recuerdos

(alejandrino, regresivo)

.

Cascada de recuerdos sembrados en antaño

casa de la infancia perdida en lontananza

con padres amorosos cuidando su rebaño,

grabando en nuestras mentes, fe y esperanza.

 

Calladas paredes que guardan los secretos

de niños saltarines, en noches del recuerdo,

de sueños vespertinos, con hadas y esqueletos,

frazadas amorosas cubriendo nuestro cuerpo

 

Mariposas de colores rondando los jardines,

pinceladas armoniosas, cielos azulados,

aguas cantarinas como coro de violines,

casa colmada de amores del pasado.

 

Eco de oraciones rezadas con el alma,

susurro de caricias cruzando mi camino,

juegos de niños con serenidad y calma,

añoranzas del pasado, cual arrullo fino.

 

Aposentos con ecos de viejos paladines,

de sueños y suspiros, cargados de luceros,

nostalgias en sus patios colmados de jardines,

pájaros turpiales anidando en sus aleros.

 

Cocina solariega sazonada de cariño,

de aromas maternales, sonrisa serena,

viandas adobadas con guirnaldas para niño,

servidas en manteles, autenticidad plena.

 

Frescas madreselvas, geranios coloridos,

aromados rosales forjando las quimeras,

memoria perenne de recuerdos encendidos

de mañanas soleadas, tardes placenteras.

 Enero,3 de 2018

©HERNÁNDEZ OSORIO, poeta y escritora colombiana

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA