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domingo, 14 de agosto de 2016

LECTURA RECOMENDADA, "HISTORIA DE LA POESÍA ARGENTINA - UN ENSAYO DE MARCELINO MENÉNDEZ Y PELAYO" Escribe: César Tamborini Duca, desde León, España


LECTURA RECOMENDADA

HISTORIA DE LA POESÍA ARGENTINA

UN ENSAYO DE MARCELINO MENÉNDEZ Y PELAYO

Escribe: César Tamborini Duca, desde León, España


























Historia de la Poesía Argentina

Tuve la suerte de leer el ensayo que el eminente polígrafo D. Marcelino Menéndez y Pelayo tituló “HISTORIA DE LA POESÍA ARGENTINA” (Espasa-Calpe Argentina, colección Austral, Buenos Aires, 28 de julio de 1947, Primera Edición).
En él hace una reseña de los poetas que escribieron a estas tierras desde su descubrimiento y conquista, analizando al mismo tiempo su valor literario. Comienza mencionando a Ulrico Schmidl, soldado teutón que en 1534 formó parte de la expedición de D. Pedro de Mendoza.
Continúa con Martin del Barco Centenera, soldado de la expedición de Juan Ortiz de Zarate que partió de San Lucar de Barrameda el 17 de octubre de 1572, y fue autor de “Argentina y Conquista del Rio de la Plata, con otros acaecimientos de los Reynos del Perú, Tucumán y Brasil”, tal como se lee en la carátula de la edición príncipe (Lisboa, 1602). Es un largo poema que consta de 28 cantos en octavas reales y se extiende mayoritariamente en la conquista del Río de la Plata, aproximadamente hasta 1587.  
 Menéndez y Pelayo dice que a este poema está reducida la literatura argentina de los siglos XVI y XVII, y aunque lo tilda de poema fastidioso y mal pergeñado (con toda razón), también lo considera uno de los libros más importantes de la primitiva historia de América. Hay que entender que el Arcediano no vino a América a investigar ni a escribir, vino a servir a la Corona de España y al Dios Católico, como lo defiende Andrés M. Carretero, uno de los estudiosos de la obra.

























Derrotero y viaje a España y las Indias

A continuación Menéndez y Pelayo nombra a un desconocido (para mi) Antonio Ruiz de Montoya (1585-1652) autor de “Catecismo, Vocabulario y Tesoro de la lengua guaraní”. Mas adelante al deán Gregorio Funes, teólogo revolucionario salido de las aulas de Alcalá de Henares, autor de “Ensayo de la Historia Civil del Paraguay, Buenos Aires y Tucumán” (Bs. As., 1816-1817. Tres Tomos).
De “El Telégrafo Mercantil”, gaceta que comenzó a salir en 1801, menciona a 3 escritores: Manuel José de Labarden, Casamayor, y Prego de Óliver: opina que de Labarden fue la primera y más notable poesía de algún valor e importancia que se compuso en Buenos Aires, “Oda al Paraná”. Menéndez y Pelayo ve en esa oda un precursor de las “Silvas Americanas”, de Andrés Bello.
Se extiende luego en la enumeración y el análisis de otros autores como Vicente López y Planes, Enrique de Vedia (a quien ensalza), Juan Cruz Varela (de quien elogia su “Triunfo de Ituzaingo”,  pág. 74), se extiende generosamente en Ventura de la Vega, y en Esteban Echeverría (La Cautiva, El Dogma Socialista).

























Portada del nº 1 del “Telégrafo Mercantil”

Cita varias veces a José María Gutierrez y tiene menciones para los siguientes autores: Vicente Fidel López, Sarmiento, Juan B. Alberdi, Félix Frías, José Marmol, Olegario V. Andrade, Rafael Obligado, Bartolomé Hidalgo (uruguayo), Estanislao del Campo, Hilario Ascasubi, hasta llegar a la obra señera de la poesía gauchesca, el “Martín Fierro” con el que finaliza el ensayo.
Hasta aquí Menéndez y Pelayo hace una lúcida interpretación del poemario argentino, se pueda o no disentir con sus conclusiones. Pero yo quisiera hacer algunas observaciones en el ensayo mencionado: en primer lugar me llama la atención cuando se refiere a Ulrico Schmidl al comienzo de la obra en su primera página (p. 7 del libro) de una manera tan escueta que le ocupan tan solo 3 renglones, siendo como fue el primer relator en nuestras tierras de los viajes de exploración y conquista; pues como dice el soldado alemán  “…en que se trata de la ruta y viaje que yo, Ulrico Schmidl, de Straubing, hice en el año 1534, partiendo el 2 de agosto de Amberes, arribando per mare a España y más tarde a las Indias” al dar comienzo a su libro que tituló “Derrotero y viaje a España y las Indias”.
En él hace un pormenorizado detalle de la expedición de D. Pedro de Mendoza, sus encuentros con los indios, su muerte en el viaje de regreso a España; narra las expediciones de Juan de Ayolas y Domingo Martínez de Irala, la fundación de Asunción, la muerte de Ayolas emboscado por los indios. Todo el relato transcurre en una amplitud temporal de 20 años teniendo en cuenta que llega de regreso a Amberes el 26 de enero de 1554. Y aunque su valor literario es escaso o nulo, tiene la virtud de ser el primero en narrar estos hechos y el haber participado en los mismos, por lo que merecía ser objeto de una mención más extensa, más detallada.















La Argentina
 Pero lo que más me sorprendió es que no mencionara en absoluto a Ruiz Díaz de Guzmán (nieto de Domingo Martínez de Irala), el que fue primer historiador mestizo del Río de la Plata y Paraguay y terminó su obra “La Argentina” en el año 1612, siendo esta la primera obra escrita por un hijo de la tierra y que, al contrario de otros cronistas, nunca estuvo en España. Su importancia es enorme para conocer los primeros pasos de la conquista en estas tierras, pues si bien no había participado directamente en los sucesos narrados, conocía de buenas fuentes todos los avatares en que se vieron envueltos los conquistadores: a su abuelo materno y gobernador del Paraguay Martínez de Irala, hay que agregar que era nieto por vía paterna del también por breve tiempo gobernador del Paraguay, Alvar Núñez Cabeza de Vaca. ¡Qué mejores fuentes de información se podían conseguir!. Enrique de Gandía es el comentarista que más tuvo en cuenta su valor histórico y prologó la edición del 15 de julio de 1945 (Espasa-Calpe Argentina, Buenos Aires, colección Austral). Quiero señalar que dentro de la narración se menciona el episodio en el que participan Siripo y Lucía Miranda, pues esto tiene su importancia en el ulterior análisis.
Mi sospecha inicial -y confieso que al principio me confundió el título “Historia de la Poesía Argentina”-  consistió en interpretar que en su ensayo descartaba a los prosistas; pero al releer la obra tuve que desechar esa hipótesis por cuanto cita al mencionado Ulrico Schmidl, a Bernardo de la Vega que escribió en prosa y verso “El Pastor de Iberia”, a José Mármol autor de “Amalia”,  Sarmiento autor de “Facundo” y otros prosistas más que no creo necesario enumerar.
Intuyo que al oír hablar de “La Argentina” pudo creer que se trataba de la de Manuel del Barco Centenera, y probablemente D. Marcelino Menéndez y Pelayo era desconocedor del autor y su obra que menciono. Mi suposición se asienta sobre bases firmes en el análisis de lo que él afirma cuando habla de Labarden (en la pág. 41 y sig.) al decir que de su tragedia “SIRIPO”, representada en 1789 solo queda un acto -que es el 2º acto- publicado por J. M. Gutiérrez en 1865 y que existe en la Biblioteca Nacional, siendo reproducido en el año 1910.
























La Argentina o la Conquista del Río de la Plata

El Editor no le atribuye originalidad a Labarden, pues en nota a pie de página dice que es imitación de otra en lengua italiana compuesta por el jesuita valenciano D. Manuel Lassala, desterrado a Italia en la época de Carlos III (es decir, en el siglo XVIII); fue impreso en Bolonia en 1784 con el título “Lucia Miranda”. El argumento fue tomado de las antiguas crónicas del Paraguay (no se menciona ninguna). El modelo del P. Lassala está tomado de la tragedia de Voltaire “Alzira o los Americanos” (Voltaire vivió entre 1694-1778).
Es por lo tanto Ruy Díaz de Guzmán el primero que menciona en 1612 la tragedia de Lucia Miranda en la que intervienen los caciques hermanos Mangoré  y Siripo y el esposo de aquella, el capitán Sebastián Hurtado (ambos naturales de Écija) y que tuvo como consecuencia la destrucción del fuerte de “Sancti Spiritu” fundado por Sebastián Caboto, la muerte en combate de Mangore y, pasado un tiempo, el sacrificio de los esposos Lucía Miranda y Sebastián Hurtado. (“La Argentina”, Ruy Díaz de Guzmán, pág. 55 y sig. de la edición mencionada anteriormente).
Con este análisis creo que queda subsanado el involuntario error de Menéndez y Pelayo.

©CÉSAR TAMBORINI DUCA, poeta y escritor argentino
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


BIBLIOGRAFÍA

Historia de la Poesía Argentina. Marcelino Menéndez y Pelayo (Espasa-Calpe Argentina, colección
Austral, Bs. As., 28 de julio de 1947, 1ra. Ed.)
Viaje al Río de la Plata. Ulrico Schmidl (Emece Editores S.A., colección Buen Aire, Bs.As., 1945,
2da. Ed.)
La Argentina o la Conquista del Río de la Plata. Martín del Barco Centenera (Ediciones Theoria,
Bs. As., 1999)
La Argentina. Ruy Díaz de Guzmán (Espasa-Calpe Argentina, colección Austral, Bs. As., 15 de
julio de 1945, 1ra. Ed.)


miércoles, 10 de agosto de 2016

¡NO DESCUIDARSE!, José Calcagni, Junín, Buenos Aires, Argentina



es.wikipedia.org



¡NO DESCUIDARSE!


En 2005 imprimí con mi propia impresora  unos 10 ejemplares de mi novela “La rebelión de las marionetas”, y al año siguiente 15 ó 16 más, con algunos cambios. En ambos casos los  regalé a familiares y amigos, y en buena parte quedaron en mi poder. No se puede hablar de "edición" y sería por demás jactancioso hacerlo.. Eran impresiones privadas que sólo tenían fines de evaluación. Por eso no lo registré ni tramité el ISBN.  En 2008 participé en un concurso de cuentos que organizaba FUNCAS (Fundación de las cajas de ahorro de España), una institución muy prestigiosa dedicada fundamentalmente a los estudios económicos, con numerosas publicaciones de ese carácter pero que organiza además un concurso de cuentos que va por su 37a. edición, actualmente suspendido. Se presentaron unos 4.500 cuentos de más de 40 países y fui uno de los 25 finalistas. Por tal motivo recibí un premio de 300 euros, como los demás; pero el primero era de 30.000, con un segundo de 12.000 y un tercero de 6.000, lo que da una idea de la importancia del certamen. En abril del 2009 apareció la antología con los cuentos premiados y los otros finalistas, con información sobre los autores y sus obras. Yo incluí La rebelión de las marionetas como novela inédita. A mi juicio lo era y lo es todavía. Y dos años más tarde apareció en Méjico un libro del mismo título. Su autor, Francisco López Ruiz, no omitió el ISBN. No es el único caso. También en 2011 apareció en España (Bilbao) un video político marxista que lleva el mismo título. Se puede ver en YouTube.
También cité mi primer libro de aforismos, de 1981,  cuyo título es “Cierto sabor a veneno”. Parece que le gustó a una señora y se lo puso a su blog en Internet. El blog es muy interesante, versa sobre temas de la historia de Francia y está ilustrado con excelentes obras pictóricas, pero aparece con un detalle que no me gusta: Tiene los derechos reservados sobre su contenido y ello incluye, naturalmente, al título. Yo hice en su momento el depósito legal correspondiente. No sé si esta mujer había nacido cuando lo publiqué.
 Este no es más que un aviso para los amigos. Ya se sabe: Hay en todas partes gente muy rápida.

©JOSÉ CALCAGNI, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

AMOR NICARAGÛENSE… , Jorge Alacevich, Río Tercero, Córdoba, Argentina


Imagen de: www.ehowenespanol.com

AMOR NICARAGÛENSE…

“Y vi un alma que,
Sin calma,
Sus amores cantaba en
Tristes rumores…” Rubén Darío

Los versos se escriben,
cuando tu voz se hace piel en mis palabras.
Un alma rodeada de jazmines y crisantemos,
dibujando en seda cisnes y bulbules.
Los versos se escriben,
tras la melodía de un violonchelo, para hacer vida
a la esmeralda de tu cuerpo, y construir tu piel
hilando verbos tallados en alabastros macizos.
Tus ojos se reflejan, mujer nicaragüense, en las manos de mis letras.
Y por el mundo viaje soñando con campos y mujeres;
pero mis palabras son tu piel, como la de Afrodita o Venus…
…Y en música y cantos siempre vuelvo en versos a tu mundo blanco…

©JORGE ALACEVICH, poeta y escritor argentino
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


BESO A MI VIEJO LIRIO, Dr. Rafael Mérida Cruz-Lascano, Guatemala


Imagen de: es.aliexpress.com



Madrigal

.
.
dentro mi alma hay poesía y delirio
en un fresco  jardín florido, mi alma
crece, una flor las empalma,
el salmo más sagrado es  mi lirio
violeta, amarillo, purpura, blanco
cual manto alba de maría…
matiz dijo el apóstol barbiblanco
por sobresalir su soberanía.
.
suda el perfume desde lo profundo
simbólicamente contra violencia
un diluvio de inocencia
es la dulce pureza de mi mundo
vagabundo camino en primavera
donde grande amor  sintiera
recibo como agradable martirio
bezar  a mi viejo lirio
.
.
.

© Dr.RAFAEL MERIDA CRUZ-LASCANO poeta y escritor guatemalteco
“hombre de maíz, 2009”,  Guatemala, c. a.
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


"CAMINOS", CARLOS EGISTO ANTINORI ASCOY, poeta y escritor de GUADALUPE, LA LIBERTAD, PERÚ

"CAMINOS"

A su paso por esta vida terrenal
el hombre deja huellas 
como cicatrices indelebles
que señalan sus pasiones
Esta vida es un recreo
durando el tiempo suficiente
para dejar la simiente
y continuar viviendo
en el cuerpo de otros
Los pasos nos llevan
por diferentes caminos
igual que ríos desbocados
o quizá esos caminos
ya los hemos recorrido
antes de que naciéramos
Los caminos de este mundo
nos llevan a otro desconocido
que algún día conoceremos
y donde por siempre
nos quedaremos.

©CARLOS EGISTO ANTINORI ASCOY, poeta y escritor de GUADALUPE, LA LIBERTAD, PERÚ
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

lunes, 8 de agosto de 2016

“EL DÍA INTERNACIONAL DE LA AMISTAD”, Carlos Ascencio Barillas, El Salvador















Imagen provista por el autor

“EL DÍA INTERNACIONAL DE LA AMISTAD”

Amigo, hermano, insigne, celebre y humilde,
existe amistad en la luz de tu alma,
esa amistad que perdura con la calma,
es una amistad que trasciende los sentidos
y es el afán que la vida  ha convertido,
el hombre de paz son las llanuras de tu pecho
y el viento que se mueve satisfecho,
así eres, luz, y esperanza para mis ojos
porque lanzas muy lejanos todos los despojos,
 y en los pantanos orbitales
renuevas  con brisas primaverales
aquellas diferencias que perturban,
 tú, eres el amigo que renace en los otoños
y que renuevan con tus nobles retoños
mira, que me encuentro muy triste
pero retornas en  los torbellinos que embisten.
¿Porque el tiempo cubre las hojas de los campos?
y el silencio que interrumpe los cantos,
por eso tu amistad es del mismo color
aquel color que adorna tu sonrisa
y el aliento que se deriva  de la brisa,
canten robles nacidos del mundo
y que se enciendan en un alazán profundo
noches que brillan en los ojos de los niños
y la fe que enternecen  los corpiños,
pero aquel, que se encuentra lejos de sus amados
y sin temor al llanto espera confiado,
es la paz de una noche alegre
 y es la estrella que a tus ojos vierte,
¿Por qué lloras en su ausencia?
¿Quién despertara tus amaneceres?
¡Pero que bellos horizontes son los atardeceres!
y el agua refresca el deleitan de tu garganta,
y el viento que habla con la lluvia
 en las inmensas montañas,
tú, con tu dulce voz enalteces las noches de estrellas
y las uvas que embriagan el paladar de tu boca,
y con los fugaces suspiros que  provocan.
Tu amistad, tu vida, y tus besos,
duraznos, melocotones y cerezos
en una brisa que canta en tu ventana
y la luna que acaricia tú mañana…

©CARLOS ASCENCIO BARILLAS, poeta y escritor salvadoreño
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGETINA



AMIGOS, ENEMIGOS, Salomé Moltó, Alcoy, Alicante, España

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AMIGOS, ENEMIGOS

Asistimos, con toda normalidad a las clases de terapia, de un grupo de gentes diversas, que nos exponen sus problemas; personas que forman parte de nuestra sociedad, pero que no sabes de sus inquietudes y demás problemas que los angustian, hasta que tienen  ocasión de expresarse.
En estas sesiones te das cuenta de la cantidad de problemas, decepciones y sufrimientos que las asisten. Veo a aquella simpática señora con la que coincido en la compra del pan, de aquella otra que pasaba por los pasillos del supermercado con los nietos, de otra que se apresura a coger el autobús pues se marcha al hospital, su hijo ha sufrido un accidente. Sí, la vida sigue y el sufrimiento la asiste.
De joven pensaba que las personas, de una cierta edad tenían que ser, por fuerza, más felices. Se tienen los problemas con los estudios, buscar trabajo después, años de sacrificio criando a los hijos y que con el tiempo transcurrido, deberías decir: “Misión cumplida, mis hijos ya están criados y tienen edad para hacer frente a la vida por si mismos”. Sí, pero la vida no les da “caramelos”, más bien lo contrario, sus derechos, sus oportunidades cada día más machacados y poco a poco eliminados.
Y entonces, para los mayores, ya se puede disfrutar debidamente y a su tiempo, de la jubilación. Recuerdo que algunas personas de la generación de mis padres me daban envidia pues se habían jubilado y con, la experiencia alcanzada, podían disfrutar de lo que no les habían sido posible durante la juventud, por el trabajo y la crianza de los hijos. Sí, aquella generación de las doce horas en el tajo y otras cuatro en otra tarea, en un sinfín de trabajos sin descanso.
Elemental planteamiento, pues cual golpe de viento que sacude el ventanal, la vida no deja de golpearte, con una fuerte sacudida o a veces, una serie de ellas, pero constantes y duras y ahora, con menos fuerzas la angustia es superior. Así que los jubilados no son más felices ni disfrutan de una vida mejor, algunos, no pocos, tienen que cuidar de los nietos y ayudar a los hijos económicamente.
Esa pareja de jóvenes que se enamoran, que se casan y se aprestan a vivir juntos para siempre, continúan juntos cincuenta años después, pero ahora se pasan la vida enfrentados el uno contra el otro vigilando y exigiendo que cada cual cumpla su parte de obligaciones.
¿Qué pasó de ese amor que los unió? ¿Los avatares a los que tuvieron que hacer frente elimino ese afecto?. A veces me pregunto si el ser humano es capaz de preservar el amor a pesar de los inconvenientes, y las frustraciones a las que se debe de hacer frente todos los días. ¿La convivencia conserva el amor o lo elimina?. Quizás haya que ir aprendiendo de las cosas, según los cambios que la vida te repara.
Tocándome el hombro una viejita me dijo: “Me puede dejar pasar delante, he dejado a mi marido solo en casa”, estábamos en la cola de la panadería. “por supuesto”, le respondí. Pidió un pan y mientras se lo daban me habló de su marido con cerca de noventa años y que cuidaba con mucho esmero.  No dije nada, pero la dulce impresión que me causó aquella anciana se me quedo, para siempre grabada y me reproché ser tan pesimista en los asuntos de convivencia, tan comunes a todo el mundo, porque la verdad veo más cosas malas que buenas y eso me acojo.., perdón me acompleja.

©SALOMÉ MOLTÓ, poeta y escritora española
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


FITO: SONETERO TIMBEADOR (7-VII-11), César Tamborini Duca, León, España




FITO: SONETERO TIMBEADOR  (7-VII-11)

Se ayuntaron en la timba de la vida
cada uno orejeando sus cartones
Picabea, que timbeaba con matones,
don Rodolfo, soneteando de escondida.
Cuando Leiro propició el encontronazo,
Picabea, habitual de “Las Palmeras”
a pesar de palpitar en las gateras
de Palermo, lo inició en el escolazo.
Minga suerte reculando en el tugurio,
sin más chance que ese “macho” solitario
compadreando con dos cuatros de ladero;
ya mufado, no le cabe en el balero
que hasta el truco lo acoyare en mishiadura,
y lo junen como otario… o caradura.

©CESAR TAMBORINI DUCA, poeta y escritor argentino
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA