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miércoles, 20 de agosto de 2014

EL NIÑO, de María Ester Sorbello, Argentina


Imagen: nataliamaribelartes.blogspot.com


EL NIÑO
           
 “El muchacho no reacciona,
“Silencio, baldíos, poca gente”
"ausente y exhausto”
Jorge Accame.


Silencio, baldíos
poca gente,
basural inmundo
alimañas y ratas.

Camino despacio,
cansada me arrastro
buscando comida,
tal vez algún trapo
que cubra mi cuerpo.

Camino buscando
más nada aparece.
y sigo despacio.

Veo entre la mugre,
una bella muñeca
sin piernas, sin brazos
me mira llorando
cual negro presagio.

Y sigo caminando
de ahí a unos pasos,
lo veo tirado
lo muevo, lo miro.
Él no reacciona
parece dormido.

Sucio, harapiento…frío.
Silencio en el baldío,
el niño…
¡El niño está muerto,
aunque parezca dormido!

©MARÍA ESTER SORBELLO, poeta y escritora argentina.
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA



AMOR PERDIDO, de Yolanda Elsa Solís Molina, desde Barcelona,España


Imagen de: matilde-unvergelenlaciudad.blogspot.com


AMOR PERDIDO

En el fondo de esa fuente, estoy mirando los sueños
que quedaron escondidos entre piedras y esperanzas
en ese fondo murieron destrozadas por el tiempo...
ilusiones confundidas entre el ayer y el mañana...

En el camino palomas, que te esperaban dormidas
al escuchar tus cantares desde el fondo del sendero
aleteaban desde lejos, tan solo al ver tu sonrisa...
y bebían de la fuente , rodeándote con esmero.

Ya no están ni las palomas, ni la fuente, ni el sendero
ya no se escuchan tus risas ni tu paso en el camino
Emigraron las palomas, confundiéndose en enero
y quedé solo entre sombras, con mi corazón herido. 

© YOLANDA ELSA SOLIS MOLINA, poeta y escritora argentina,
desde Barcelona, España.
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA



sábado, 16 de agosto de 2014

POESÍA ERÓTICA, de CYNTHIA RASCOVSKY, Argentina


Imagen de: es.paperblog.com

POESÍA ERÓTICA



Montada en la cima de mí galope
derribo cada desnuda montaña
arriesgando en el precipicio salvaje
de cada movimiento
mientras la clavelina canta
entre mis piernas
abiertas al cielo.

© CYNTHIA RASCOVSKY, poeta y escritora argentina.
 MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


SILENCIO, de MARÍA ESTER SORBELLO, Buenos Aires, Argentina


Imagen de: www.tdahvalles.or

SILENCIO 

Me ahogaba.
Estallaba dentro de mí
en mil pedazos.
me desangraba día a día.

¡No digas nada,
eso no se dice!
Retos y más retos…
Me llamaban al silencio
¿Para qué? ¿Por qué?
Y acostumbrada a obedecer,
callaba.

¡De eso no se habla,
eso no se dice!
Y callaba…

Ocultaba marcas,
en mi cuerpo y en mi alma,
caminaba con la cabeza gacha,
arrastraba mis pies,
vacía, con ojos muertos.

Ahí va la que calla
ahí va la que sufre,
no podía hablar con nadie.
No querían escuchar,
no querían saber.

Un día...
Mi grito se escuchó hasta el cielo.
Me quité los candados
y el alma  de los labios.

Grité hasta quedarme sin voz.

Increíblemente
me levanté nueva
florecida,
con pájaros en mis pies
y alas en las manos,
la cabeza erguida
y palabras,  más palabras
letras que en mi brotaban,
se juntaban formando frases
y no callé…

¡No callé nunca más!

Ya nadie podrá enmudecerme
nadie impondrá  silencios.

Solo yo,
que a veces me refugio en ellos,

Para pensarte a ti.

© MARÍA ESTER SORBELLO, poeta y escritora de Buenos Aires, Argentina.

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

NOSTALGIA DEL MAR, de JOSEPH BEROLO, BOGOTÁ, COLOMBIA




NOSTALGIA DEL MAR

Enero 4, 1950


 Parece que fue ayer cuando partí
de un muelle en la bahía de un enero..
de Cartagena la vieja que perdí
salió al mar un marinero sin velero.

Venía de las sombras de su alma,
la que dejó en la negra serranía
que habitó con sus fantasmas
y le marcó su vida de ironías.

Ya era buen poeta cuando zarpó 
y en las olas escribía su tristeza
y sin cesar buscaba lo que amó
y nunca pudo hallar en su cabeza.

Perdida estaba su cordura, niño 
que de no saber de nada, nada era,
y sin poder ser algo, buscaba abrigo
en la marea que llevaba su destreza.

Siempre quiso convertirse en ola
y nunca ser isla ni siquiera palma,
ese niño era una sombra " larga y sola" 
y un proyecto enorme de amargura. 

Y fue entonces la llanura aquella
de la sal y la distancia sin frontera
la senda que lo llevó a la estrella
y le entregó su luz y su esperanza.

Mas no fue verano el celestial abrigo
que de allí partió a los inviernos
y se dejó vencer en muchos fueros
y los vio arder y perecer sin ellos.

De eso, amigo, hace ya un milenio
y el poeta niño que lo fue del mar
transita mares de elocuente genio
y aún persiste en irse a navegar.

Repentismo ante el mar que te rodea 
allí donde todo fue marea y bajamar.

16.08.2014 
Chia, Mar interior de mis anzuelos

© JOSEPH BEROLO, poeta y escritor de Bogotá, Colombia.
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA












LA LUZ... EL MAR... de CRISTINA ARAOZ, ARGENTINA


Imagen de: entremujeres.clarin.com

LA LUZ...EL MAR...

Así como no sería esclavo,
Tampoco sería amo.
Abraham Lincoln

No podría ni tolero ser esclavo,
ni de mí, ni de nada, ni de nadie.
Acuariana yo, soy un claro canto,
un canto inalterable a la libertad
porque mi esencia es el aire.
La luz, el mar, el sol, la luna...
Sin permiso ¡Libres! asoman,
porque en ellos como en mi
habita en plenitud la libertad
y por eso con ellos me identifico.

Mas tampoco puedo ni quiero ser amo
no poseo el macabro albedrío
de creerme superior a alguien.
Sólo Dios, que es el absoluto Creador
puede serlo. Y sí, coincido con Abraham
no, no sería ni esclavo ni amo de nada ni nadie.

© CRISTINA ARAOZ, poeta y escritora argentina.

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

EL AMIGO, de BELTA DIAZ BENZANO, Uruguay



EL AMIGO

El amigo es esa copa
Donde se escancia el licor
Y también el sinsabor
Que en las venas nos galopa.
Es el abrigo que arropa
En la cruda adversidad
Es el que a suerte o verdad
Se juega hasta la conciencia
Sin medir la consecuencia
En aras de la amistad.


© BELTA DIAZ BENZANO, poeta y escritora uruguaya.
Presidente de ASOLAPO URUGUAY,
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


HOMENAJE A RODOLFO LEIRO


                                ELEGÍA A RODOLFO LEIRO

 Agosto día seis,
dos mil catorce en curso,
en Buenos Aires
tras una larga  lucha
tu pecho fatigado
se rindió a la muerte.


Al  saberlo ,Junín ,
con los brazos caídos
desfiguraba
por despedir a su hijo más ilustre,
y Galicia  entera,
bebiéndose el océano en los ojos,
 clamaba desde el huero
con sus bardos más tristes.


Rodolfo Leiro
 Poeta,
Rodolfo Leiro
 Maestro,
Rodolfo Leiro
                                                                             padre.


                                                                      En este ahora
toco el árido espacio en que no habitas;
 grito inquiriéndote,
aferrándome  a ti
 y a tus perfiles,
 entre rotundas  sílabas.



Me dueles mucho más
 que esta elegía  
y no encuentro forma
de agarrarme a tu carne
ya de tierra cubierta ,
subterráneamente
descansando.



En lentitud mecido
por tus sonetos puros,
sin maletas, con todo,
callado,
pero sin nada acaso te marchaste.


¡Qué directas las luces
de esta vida
distanciando a los seres
sin  predecir  siquiera  despedirse ,
 porque a pesar
de ser conocedores
desde el comienzo
de  nuestra condición
 de finitos mortales,
criaturas efímeras,
no  esperamos nunca
el fin!


No puedo preguntarme porque tú,
pero lo hago.
Esta pregunta ahora
me provoca buscarte entre las gentes,
entre mis páginas
entre tus páginas,
buscarte  en la raíz del disco duro
de mi ordenador
para leer tus verbos y tus nombres
para  escuchar tu voz
y contemplarte.




Ya ves,
ya no soy digna
de que entres en mi casa,
no obstante ven,
¡si puedes ven
para abrazarte tanto como pueda
que no lo hice,
y llenarme de ti,
y guardarme un mechón de tu cabello!



Helado mi corazón
como la losa
 Impoluta
que te cubre,
cuando no queda mas
que este gemido loco
en mi esperanza
de sacarte de abajo y  ascenderte.



Sin perturbarte
en esa paz de muerto
que alcanzas
en tu tumba insondable,
recobro la cordura
a veces en las teclas
que nos hacían encontrarnos
y escribo en intervalos  contenidos.



Escribo sobre lágrimas,
escribo fragmentada ,
escribo  sin detenerme
ya nada es relevante:
solo tú en tu fosa,
y las medusas
mortíferas
transitando mi sangre
mordiéndome
los glóbulos .
                                                                           Escribo
que en Buenos Aires,
el seis de Agosto,
                                                               dos mil catorce en curso,
se ha Muerto mi poeta,
se ha muerto mi maestro.



Se ha muerto Rodolfo Leiro.


¡Se me murió mi padre
en Buenos Aires,
el día seis de Agosto!
¡se me murió mi padre!



 Carmen Castejón Cabeceira