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martes, 1 de abril de 2014

CONDECORACIÓN DE GUERRA, de NORBERTO PANNONE, Argentina





CONDECORACIÓN DE GUERRA

(Al anónimo soldado argentino en Malvinas 1982, Atlántico Sur)


Del otro lado de los riscos:
agua y bruma.
Aquí, el páramo
agreste y el albatros.
La herida del hambre
en las entrañas;
la que dolía
más que la metralla
y la suela gastada
descubriendo el hielo
y la impávida escarcha.
La sanguínea negrura
me confunde.

El “Harrier” pasó;
no sé por donde...
Sólo ruido y miedo.
Después, las esquirlas
grises de la piedra
ultrajaron de nuevo.

Me pareció oír la voz.
Otra voz, otro sonido.

Ramón, tendrá un sueño largo
abrazado a la almohada del olvido.
Soñará con el perfume
del naranjal en flor,
allá, en su cálida
e incrédula Entre Ríos.

© NORBERTO PANNONE, poeta y escritor argentino.
Presidente de ASOLAPO ARGENTINA




lunes, 31 de marzo de 2014

LOS PÁJAROS ATARDECEN, de LETICIA MURE, Tucumán, Argentina

Imagen: nuevalunaenescorpio.blogspot.com


LOS PÁJAROS ATARDECEN

Adónde va el trinar del pájaro después que el hombre cruel lo hiere.
Norberto Pannone

Canta
en el árbol
el sublime trino
de pájaros.

Se aferra
a la noche.

Su sueño de luciérnagas
teje nidos.

Mi sombra
viaja
sobre el instante
de sus alas,
se desvanece.

                                 
© LETICIA MURE, poeta y escritora argentina.
GOBERNADORA CULTURAL de ASOLAPO ARGENTINA
en la provincia de TUCUMÁN


"ENVEJECER CON DIGNIDAD", de SALOMÉ MOLTÓ, Alcoy, Alicante, España



Imagen: cosasquenuncadirias.blogspot.com

ENVEJECER CON DIGNIDAD

                Difícilmente se puede envejecer con dignidad cuando no se ha vivido con ella. Te das cuenta, a través del tiempo que se trata de uno de los valores más difíciles de guardar, ya que esta cualidad tiene que ir acompañada de: coherencia, respeto, bondad, solidaridad y honradez.
            ¿Se puede vivir si pierdes todos estos valores? Yo diría, más bien, que no se puede vivir sin ellos. Todo depende que cómo tomemos la vida, qué gama de valores reinan en ella, qué estamos dispuesto a ofrecer y a recibir. Todo ello configura nuestra existencia y nuestra personalidad. Una vida codiciosa, egoísta y falsaria nos alejará de nuestra meta, ya que nuestra finalidad es fijar una convivencia armónica con los demás.
            Bien es verdad que la vida es una constante lucha. Somos explotados, humillados, engañados, y muchas veces, incluso, masacrados. La esclavitud toma matices y grados de los más diversos. Unas ideologías sustituyen a otras constatando que siguen fomentando las sociedades piramidales donde en la cumbre, siempre está el patrono, el jefe, en fin, el dictador y sus acólitos, para seguir eternamente la desigualdad, la eterna explotación.
            Muchos piensan que la lucha es necesaria, el enfrentamiento entre las personas las curte, las hace fuertes y van progresando. Quizás esto sea válido en una sociedad piramidal, en la que el despotismo se asienta sobre el sufrimiento de la base social.
            Los que pretendemos una sociedad igualitaria, responsable y libre, el enfoque social es totalmente diferente y en ella, defendemos un conjunto de valores que nos hagan vivir con dignidad. Y ello en todas las etapas de la vida, juventud, madurez y declive o vejez donde la agresión, de los que se siente más fuertes, se repite con demasiada frecuencia. Por eso es doloroso comprobar los abusos y malos tratos a los niños, a las mujeres, a los viejos. El matón no puede sentirse como tal, si no tiene la ocasión ni a nadie a quien maltratar. Así que ir aceptando el declive de la vida no tiene por qué tener añadido el mal trato de los prepotentes.
            Por eso abogamos a que se valore la experiencia, la gran universidad de la vida, a que el fuerte no abuse del débil, a por un envejecimiento con dignidad.


© SALOMÉ MOLTÓ, poeta y escritora de Alcoy, Alicante, España.

MANDALA DEL ESPACIO COSMICO, de Irene Mercedes Aguirre, poeta y escritora argentina




MANDALA DEL ESPACIO CÓSMICO

Cerrado, indefinible, de emoción sobrecarga.
Ancestral arquetipo, desde  el  Cosmos asienta
arabescos   que vibran en mi humana osamenta,
como  reminiscencia  de simbólica adarga.

Sumergida, consciente, derramada y atenta,
me desplazo hacia el centro donde fluye su carga
y me muevo  admirada,   ante  tanta descarga
de sus múltiples tonos donde el yo se aposenta.

Contra el fondo,  la noche más oscura del mundo.
Torrentes de energía se vuelcan presurosos
por sus  conformaciones de innúmeras  cavernas.

Esos  ecos  retumban en mi ser más profundo
¿No es  entre las mitosis de ritmos prodigiosos
donde el misterio guarda  las verdades  eternas?

©IRENE MERCEDES AGUIRRE, poeta y escritora argentina,
MIEMBRO HONORIFICO de ASOLAPO ARGENTINA


CUESTAS, de Rodolfo Leiro, poeta y escritor argentino

paisajesdecatamarca.blogspot.cm

CUESTAS

Trepé sobre montañas desoladas,
anduve entre los cerros olvidados,
caminé mil senderos empinados
fui arteria de dunas extraviadas.

Sobre navas no siempre caminadas
brindé  ritmo de cantos pergeñados;
en torrentes de ríos alocados
arrojé ciertas rimas depreciadas.

En las cumbres bravías, apresadas
entre vuelos de  águilas soñadas
planté  grito virtual de mi albedrío,

y al amparo de luces sosegadas
en lágrimas doloras derramadas
me ví como un  otoño en el estío.


(C) RODOLFO LEIRO, poeta y escritor argentino.
MIEMBRO FUNDADOR y PRESIDENTE HONORARIO de ASOLAPO ARGENTINA

jueves, 13 de marzo de 2014

"ACUARIO NATURAL", acrílico de Yolanda Elsa Solís Molina (Naló)


"ACUARIO NATURAL"
Acrílico de la artista Yolanda Solís Molina, Naló.

BARCELONA, ESPAÑA
MIEMBRO HONORÍFICO de ASOLAPO ARGENTINA

miércoles, 12 de marzo de 2014

MAR Y CIELO, de Yolanda Elsa Solís Molina, Barcelona, España



Imagen: es.forwallpaper.com

MAR Y CIELO


La tarde se esfumaba lentamente, naranjas de horizontes vespertinos
las sombras impacientes de la noche, entraban en el mundo sigilosas
volaban las gaviotas a sus nidos, por las rutas del cielo, sus caminos…
sin angustias, sin penas la rutina, cumplían cual livianas mariposas


Gaviota que imponente sobrevuela sobre mares escasos de alimentos
confunde piedras doradas con escamas,  que rompen el pico que las toca
y vuelve a buscar a las palomas mientras estas se arrullan por los techos
sin saber cuan cercana esta la muerte, sin saber de peligros ni gaviotas.


Palomas de los cielos y el tejado, gaviotas de los mares y los vientos
pececillos ingenuos y dorados,  de las olas profundas y el remanso
vida y muerte rozando con sus alas, la vida y la muerte del ingenuo
y al fin la humanidad descansa, y muere, tal como ellos, sin espanto…..  


©YOLANDA ELSA SOLÍS MOLINA, poeta y escritora argentina residente en Barcelona, España.




MELANCÓLICO, de Rodolfo Leiro con Esther González Sánchez


Imagen de opodidymus.rssing.com

MELANCÓLICO

Con ESTHER GONZÁLEZ SÁNCHEZ

Melancólico rostro amanecido
entre pautas de prímula escarlata,
armonía incesante que dilata
el  contorno de un beso adormecido

y lo alza como un sol ya conmovido.
al escenario astral donde remata
y despierta y vuela y se rescata,
condenado a la cumbre de un  latido.

Agotado en batalla, recogido,
es el ósculo en reposo,  ya rendido
a la tregua que urgente lo reclama

y se muere en un ropaje donde aquieta
su vigencia  melancólica y poeta,
en un verbo que al sueño lo encarama.


©RODOLFO LEIRO, poeta y escritor argentino
Miembro Fundador y Presidente Honorario de Asolapo Argentina
y ©ESTHER GONZÁLEZ SÁNCHEZ, poeta y escritora de Vigo, España. Miembro Honorífico de Asolapo Argentina






TEMBLASTE, de Esther González Sánchez, poeta y escritora española


Imagen: www.elmundo.es

TEMBLASTE
                                 
Terremoto y Tsunami en Japón, 11/marzo/ 2011

Y corriste Tierra hacia el espanto, llevando un holocausto al corazón del hombre, deteniendo pupilas en el azul que tantas veces copiaran las retinas. Ahora, desde esta otra orilla en que extraño mi cuerpo perdido entre los lodos, solo acierto a recordar el látigo mortífero de tu liderazgo y te repruebo y aún te pregunto:
¿Qué índice, qué maligno, inclinó el fiel de tu balanza hacia tanto precipicio?
¿Quién te inscribió en esa hora en que nos arrebatabas las sandalias?
Si tú  eras la Madre Tierra a la que tantas veces amamos, si habías sido tú quien sujetaba las huellas de nuestros pies a tus arenas en el vínculo amoroso de no separarte nunca de nuestro lado, siendo a ti a quien finalmente entregábamos los cuerpos para que los custodiaras en tu vientre, ¿por qué siendo la misma te extendías empapada en ira y aullabas en victoria sobre nosotros, levantando con furia tus faldas de agua, aquellas mismas que otrora sirvieran al encanto ceremonioso de humedecer la piel de júbilos infantiles en tardes de sol?
A ti acuso del gesto triste de la luz por cuanto trastocada y erguida con fauces de engullidora maquillabas con barro nuestro horizonte cuando ni siquiera sospechábamos cuanto podía llegar a doler tu repliegue sobre el mundo, ni con cuanto se podría abastecer el cántaro insaciable  del bramido habitado por un devorador Saturno. Ahora, cuando ya se apaga en ti la razón que empujaba las carretas del vértigo nadie podrá alejar de sus entrañas tus brazos de poniente inquieto, ni olvidar la densidad de su salitre o las palabras que perecían en los labios, al igual que no olvidamos cuanto pueden llorar tus hijos, ni por cuanto tiempo, cuando no son reconocidos.

ESTHER GONZÁLEZ SÁNCHEZ, poeta y escritora de Vigo, España

MIEMBRO HONORÍFICO de ASOLAPO ARGENTINA

CREÍ MORIR DE AMOR, de Libia Beatriz Carciofetti, Argentina



Blogs.elespectador.com

CREÍ MORIR DE AMOR
 
Creí morir de amor 
pero aquí estoy… 
Entera como luna llena. 
Ni el eclipse de tu mentira 
pudo opacar mi luz. 
Ni se mojó el pabilo de mi vela 
que sigue brillando en la oscuridad. 
Creí morir de amor 
y me di cuenta; 
que los abrazos, los besos 
las flores, la pasión “colapsan” 
Son eternos efímeros 
que disfrazan los sentimientos. 
Creí morir de amor 
pero me vestí de púrpura, lino fino 
y renací de las cenizas 
de la indiferencia. 
Hoy puedo asegurarte 
que nadie muere de amor 
cuando se ama a sí mismo. 
Se me ensancha el corazón 
por el solo hecho de sentirme viva. 
Me suelto el cabello 
me miro al espejo 
delineo los ojos 
que habían perdido el brillo 
y ensayo una mirada cómplice 
para poder estrenarla nuevamente 
cierro el libro compartido 
y sigo sintiéndome viva. 
Solo creí morir de amor 
Pero aquí estoy… 
¡ENTERA! Como luna llena. 
Caminando descalza de culpas ajenas 
¿Me crees??? 

LIBIA BEATRIZ CARCIOFETTI, Canciller Cultural por Asolapo Argentina en Santiago del Estero, Argentina