PRESIDENTE: NORBERTO PANNONE
viernes, 5 de octubre de 2012
EN LAS SOMBRAS
NEBLINA AZUL
NEBLINA AZUL
El curso del silencio puede tocarse,
cobre todo cuando no estás.
Siento que estoy deambulando
sin rumbo
inventando la forma de sobrevivir.
Y deseo que ni ella ni que él lo sepan:
que somos dos - de cuatro -
apostados en el buzón de la vida
esperando
aunque sea una vez
que alguien nos mande una carta de amor
en medio del naufragio.
Apareces tú con tu velamen roto
- igual que yo -
con mi velamen destrozado por los años de compartir la nada
y creemos que podemos
hacer un trasatlántico de restos.
Somos dos ilusionistas;
peor
dos ilusos deshilvanados
sin remedio.
Muramos.
¡ No!
me gritas de repente
¡No te vayas! ¡No ahora!
Me vuelvo.
Veo tu barca que se mece ahora
entre la neblinosa anclada zona de veleros
y río:
ya también me dejarás.
He sido hecha para el día después del amor.
NORMA MARTÍN, Olavarría, Pcia de Buenos Aires, Argentina
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miércoles, 3 de octubre de 2012
DISFRAZ
DISFRAZ
Tímido
payaso disfrazado de Poeta
cruzo
el fraude de la noche silenciosa
y en
el feudo de la escarcha, pesarosa
urdo un
nido de gorjeos en mi horqueta;
sobre
un laude carcomido, la plaqueta
muestra
el nombre Madre Mater generosa
esta urdimbre
de pasión no decorosa
cuando
impuse catecismo anacoreta;
me
quebranto estrellando mi naveta,
ensayando
en el joyel de mi pirueta
esta
opaca sensación de verme inerme,
con el
puño desafiante va mi largo desafío
y en el
dolmen de un dramático vacío
no he
encontrado un vil espejo para verme.
RODOLFO LEIRO, Poeta y Escritor
argentino
De
su Libro: “Meditando en versos” © 2012
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MANIQUÍ DE ESCAPARATE
Maniquí de escaparate
Hace tan solo unos minutos, pero al fin todo está en silencio, bendita la noche que viene a liberarme del estrés que causa tanta gente a mi alrededor ¡harta me tienen¡
El perro del carnicero se escapa de su casa para venir a hacer sus meadas, justo en el cristal del escaparate donde me encuentro. La Sra. Paca que no cabe dentro de ella, no puede menos que suspirar cuando pasa cerca de la tienda, deseando con avidez poder lucir algún día uno de mis modelos. A las doce y cinco vienen en tromba los niños del colegio, algunos ladean la cabeza esperando ver más de lo que enseño. Las miradas de los hombres son de deseo, pensando sin duda que harían conmigo si fuese de carne y hueso. Ellos creen que soy un ser inerte sin sentimientos ¡ja, ja, ja¡ pobres incrédulos si pudieran verme esta noche, no podrían creerlo, porque esta noche voy a salir y ¡guau fiesta¡…
Rosalinda así es como la llaman sus cuidadores desciende de su pedestal y con paso firme se dirige a la planta superior donde se hallan sus compañeros, al pasar delante de un espejo se detiene admirando su cuerpo: Pero qué guapa me han puesto el maquillaje es perfecto.
El sonido de la música y el alto jaleo de voces la sacan de su ensimismamiento, sin perder más tiempo corre a su cita, no sabe como en su interior hay tanta alegría, si nadie lo estropea esta noche será de órdago, bailar, cantar, charlar y quien sabe tal vez haya sexo.
Rosalinda llega dispuesta a divertirse su intención es clara, nadie le limita el tiempo aquí estará hasta que aguante el cuerpo.
El ruido de la persiana al levantarse sorprende a Rosalinda echada en el suelo. La luz penetra en la tienda martirizándole los ojos, aunque intenta gritar para que la bajen no lo consigue, han sido muchas horas sin parar de mover el cuerpo, así se encuentra ella, sin aliento. Un grito penetrante y agudo retumba en sus oídos.
―! ¿Qué ocurre a que tanto jaleo? ¡
Es la dependienta que al mirar hacia el escaparate y sin poder evitarlo ha lanzado este alarido.
Rosalinda está hecha una calamidad, el pelo revuelto, el cuerpo medio descompuesto un churrete de maquillaje le corre por la mejilla hasta el cuello, las medias hechas girones.
― ¿Qué clase de vándalos han entrado aquí esta noche dejando este estruendo?
Rápidamente llega la policía para esclarecer el suceso. Los malhechores no han robado nada, solo los maniquíes han sufrido desperfectos, este caso es muy raro nadie entiende lo ocurrido. Los defensores de la ley se retiran para buscar una explicación a los hechos. Al salir de la tienda distraídamente dirigen una mirada al escaparate donde se halla Rosalinda. Esta está pletórica por la bacanal vivida, nunca lo hubiera creído ni en sus mejores sueños y sin pensar en nada les lanza un beso. Los policías se miran atónitos, ninguno se atreve a decir nada temiendo que les tomen por locos. Mañana volverán y seguirán con sus investigaciones, poniendo especial atención en Rosalinda, después de lo visto están convencidos que ella es la clave de este misterio.
MILAGRO PRATS, España
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DO LOVE!
DO LOVE
The twilight beating of your cristal dawns in me.
Like a secret I discover your orbit, your hazardous river, which time tones down in its perfect wisdom. Hidden diamond before the love carving goddess, which flies in the breeze at a bare beginning, which threatens the profane with its velvet wings. Facing the everlasting desire, the sinking golden reign, facing the passion for loving and protecting. The Temple is the witness. Intentions grow within their raking breeze, once and again, before God, before real and irreal worlds and their queens. Wisely sheltering, opening windows... Do love!
AUTHOR: Lidia Carrizo, Poeta y escritora, Buenos aires, Argentina
TRANSLATOR: Marián Muiños, España AMA!
Crepuscular latido de tu cristal me amanece.
Como secreto que descubro de tu órbita, de tu río
azaroso y el tiempo modera con su perfecta sabia.
Oculto diamante ante la diosa labradora del amor,
que vuela en la brisa de un comienzo desnudo,
que intimida en lo profano con alas de terciopelo.
Ante lo interminable del deseo, del dorado reino
que se hunde, ante el delirio de amar y amparar.
El Templo atestigua. Las intenciones generan
con su brisa rasante una y otra vez, ante Dios,
ante los mundos reales e irreales y sus reinas.
albergando sabiamente, abriendo ventanas...
Ama!
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PALABRA DESIERTA
Del Libro “PALABRA DESIERTA”
Aquella mirada que he contemplado tantas veces, está en este triste atardecer de domingo -siempre son tristes los atardeceres de domingos- donde bebo mi propio silencio y penetro laberintos irremediables, profundos, sólo por asistir a la sublevación de los racimos. Verlos caer obstinados en el fondo inmóvil del agua.
Me rozan rumores de fantasmas. Los largos titubeos sin palabras.
La noche insomne, sin haberse ido nunca, regresa como llama que sobrevive al indolente temblor de las cenizas.
No me di cuenta del camino. Todo estaba lejos. La tarde estaba lejos.
Quise, con una palabra, inventar el lenguaje que dijera de la sed del deseo. Una letanía. Sólo conseguí una sílaba seca y absorta.
Como ciego que roza permanentemente la noche, me envolví en su nombre. Era todo lo que me quedaba.
Intentaba ordenar los recuerdos cuando, sin darme cuenta, la tarde se había estirado tanto, que tocó la luz de la lámpara.
Afuera un remolino de hojas amarillas. La intemperie de la lluvia retumbando en mis oídos.
Llegó el otoño, otra vez, casi como antes. Aspiro lentamente la caricia de la lluvia pero, no puedo detener el remolino.
Te veo en mi atardecer cargado de eneros. Cruzando las manos miro el eclipse. Persigo la lágrima que se escapa hacia la exhalación del delirio.
En este dolor que recorre mi universo, apenas soy una palabra desierta. El fondo vacío del mar.
Francisco Romano Pérez, escritor y poeta argentino.
Gobernador cultural de Asolapo Argentina para la Pcia. de Jujuy.
Promovido en la actualidad al cargo de Canciller cultural para la misma provincia
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lunes, 17 de septiembre de 2012
ES VERDAD
ES VERDAD
Es verdad que la mirada se me aclara
al compás de los crepúsculos.
Que los silencios me anuncian
nuevas auroras.
Es verdad que la perfección
ha dejado de invadirme.
Que los asombros ya no forman parte
de mis días.
Es verdad que a veces la sonrisa se retracta
y muere en llanto.
Es verdad que voy mutando
con el mismo criterio de los soles,
con esa perenne utopía
de gestar albas cuando se oscurece el alma.
Es verdad que desintegro mis creencias
para acercarme un poco más a la realidad.
Es verdad que los minutos no cuentan
cuando un sueño hace dominio
en la encrucijada de las venas.
Y que mirar hacia atrás
es el designio inconcluso
de las esperanzas muertas.
Es verdad que pido ayuda,
que extiendo las manos,
que medito los miedos
y me sorprenden los instantes
que murieron en vano.
Es verdad que he perdido mi rostro
entre tantas actuaciones del destino.
Es verdad que he perdido mis perfiles
entre tantos llantos ocultados.
Es verdad que me estoy buscando,
y tal vez, sin saberlo, ya me he encontrado.
ELSA FLORIT, Poeta y Escritora, Cañada de Gómez,
Santa Fe, Argentina
Miembro Honorífico de Asolapo Argentina
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sábado, 8 de septiembre de 2012
PEDRO
PEDRO
El patio era pequeño y cubierto de plantas, en medio una puerta ancha y bajita, había que inclinar un poco la cabeza para poder entrar. En cambio el color de la madera era brillante. Pensé que las dos mujeres que compartían la vivienda eran muy hacendosas.
.-Compra el pan y la leche y yo me acerco a ver a Eulalia y a Amanda -me dijo mi hermana- mientras desaparecía inclinando la cabeza por la puerta de madera luminosa, yo entré por la puerta de la panadería que quedaba a la izquierda.
Esperé largo tiempo, sólo era una pequeña visita y ya estaba tardando mucho. Cogí un pedazo de pan y me lo fui comiendo, mientras miraba la ventana por ver si alguien aparecía. En cierto momento vi que se movía la cortina, pero no vi a nadie
La ventana de la vivienda de las hermanas Eulalia y Amanda, daba al patio y desde allí las dos amigas de mi hermana, observaban a toda persona que entraba a la panadería, ya que la gran puerta de acceso al patio daba entrada a la panadería y a la vivienda de las dos mujeres. Dos lugares que quedaban al fondo del pequeño patio.
Todavía esperé por lo menos media hora, cuando empezaba a desesperar apareció mi hermana cerrando la puerta de la vivienda de sus amigas y mirándome me dijo:
.- ¡Vamos que se nos ha hecho muy tarde!
.- ¡Será a ti, yo llevo más me media hora esperándote!, casi me como todo el pan.
Cuando levanté la vista, ya saliendo por la puerta de acceso a la carretera, Amanda nos observaba desde la ventana. Levantó la mano y nos dio un “adiós” con gesto doloroso. Yo me detuve y la observé, estaba tremendamente triste, su gesto me desconcertó.
.- ¡Vamos ya!- repuso mi hermana y nos dirigimos al coche aparcado en el arcén.
Mi hermana tampoco estaba muy contenta, me pareció desconcertada.
.- ¿Qué ha pasado? ¿De que habéis hablado que te has retrasado tanto?
.- Amanda esta cuidando a su cuñado Pedro
.- ¿Y qué tiene Pedro para que lo cuide su cuñada y no su mujer?
.- Eulalia se ha marchado.
.- ¿Cómo qué se ha marchado?- le dije a mi hermana llena de sorpresa.
.- Se ha marchado del pueblo- me dijo mi hermana.
.- ¡Cómo que se ha ido del pueblo! ¿y ha dejado a su marido enfermo?.
Mi hermana hizo un gesto dubitativo,
.- ¡Qué drama, es increíble!
.- ¿Qué es lo increíble? ¿Anda explícate !
.-Eulalia lleva muchos años cuidando de su marido y un buen día conoció a un mecánico que vino para montar unas piezas de la trituradora de la Cooperativa agrícola, y se enamoraron y ni corta ni perezosa se fue con él
¿Con él? ¿con el mecánico?
.-Pues si. Y claro le ha dejado el “mochuelo” a su hermana. Ahora Amanda tiene que cuidarlo, porque sino ¿qué hace?
.- ¡Pobre Pedro!
.-Menos pobre Pedro, ¡Podre Amanda! Pedro hizo toda la vida de las “suyas” hasta que tuvo el accidente que lo dejo en cama.
Pedro “había hecho de las suyas”, Eulalia se había largado con su amante y sí, pobre Amanda que cargaba con el inválido Pedro. A veces me pregunto quien es víctima, quien es el verdugo, quien hiere, quien es herido, quien defrauda y quien acoge y carga en sus espaldas la maldad, las torpezas y los errores, que muchas veces son horrores de los demás, y además no se descomponen ni se desesperan.
Toda una lección para reflexionar.
SALOMÉ MOLTÓ, Poeta y escritora de Alcoy, Alicante, España
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jueves, 6 de septiembre de 2012
TIEMPO DE VEJEZ
TIEMPO DE VEJEZ Abandoné mi afán en una esquina de sombras y fantasmas, casta, tierna, una voz vacilante de taberna pletórica de luces ambarinas; me llamó con rubor de serpentinas en el corso mezquino de mi suerte, allí me encaminé, paso imprudente, que ya no se percibe ni fascina. un humo vagaroso se persigna en un altar de vinos y de rimas que muestra una mesilla desolada; la endeblez de una silla que reporta y pienso en lo escaso que reporta mi tiempo de vejez inmerso en nada. RODOLFO V. LEIRO, Poeta y escritor argentino. De su libro: "Meditando en versos" editado en Julio de 2012 |
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