TIEMPOS, TIEMPOS Y OTROS TIEMPOS…
La serenidad del atardecer inunda
todo el ambiente en que parece soñar
despierto, aquel hombre que mece
su ya encanecida y aún tupida barba.
La escenografía es completa y sugerente.
Hay pinos altos acompasando sus ramas.
Pájaros que parecen inquietos, desplazándose.
El cielo, diáfano, con el Sol poniéndose.
Si alguien estuviera allí, mirando
a aquel hombre sentado en un tronco
cubierto de quietud interminable
comprendería que aguarda, cauto,
la llegada del futuro que viene anhelando.
ANTONIO LAS HERAS – Buenos Aires, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA
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