LA VIDA
De
pronto, casi como la metamorfosis de un pimpollo visto a la última hora de la
tarde y que, de la noche a la mañana devendrá en abierta flor, hubo de percibir
el cambio. Sintió las sensaciones agradables y las otras, las no tan
atractivas.
El
lugar era cálido, suave, tal vez conservaba aún el sabor de las penumbras. Pero
este era, al parecer, su lugar y se
dispuso a aceptarlo.
Había permanecido allí, en el
limbo, el tiempo que mandaron las lunas y el día exacto, ni antes ni después,
llegó hasta aquí, a lo que todos llamaban vida. Quizás, eso estableciera más
adelante su concepto de lo incomprensible.
¿Qué es la vida? O mejor aún: ¿Cuál
era la vida? ¿La de antes de llegar o la de ahora?
Unas inmensas ganas de llorar le
vulneraron el alma y sus ojos se anegaron de lágrimas ávidas de mundo.
En ese momento, la madre tomó al
bebé entre sus brazos y comenzó a amamantarlo.
Esta vida, también se mostraba
propicia.
NORBERTO
PANNONE
– Buenos Aires, Argentina

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