bienvenidos

bienvenidos

martes, 12 de mayo de 2015

"TIEMPO", escribe Salomé Moltó desde Alcoy, Alicante, España




TIEMPO

Hace tiempo que te espero, tiempo silencioso, tiempo paciente donde nada ocurre y transcurre el tiempo. Quizás vengas y deje de contar el tiempo de tanta espera, de tanto tiempo sin verte, de tanto tiempo de angustia.
Veo los niños jugando en el patio, una y otra vez, vuelven a clase un tiempo después vuelven a jugar mientras yo cuento las horas de espera de ese terrible tiempo que ya no vuelve. Es un valor infinito el tiempo, pero que pasa lento unas veces más rápido otras, pero cuando pasa ya nunca vuelve, se lleva las cosas buenas y malas y nos trae otras pintando nuestra existencia de futuro, de ilusiones y que sabemos que con el tiempo quizás alcancemos, o sea, y como dice el refrán, con tiempo y una caña hasta las verdes se alcanzan, y que a la postre, sólo es cuestión de tiempo la realidad que nos envuelve.
Cualquier ruta, cualquier proyecto, infinidad de ilusiones, todo, lo marca el tiempo y nuestro corazón va metido en ello.
¡Oh tiempo! viajero pertinaz, de nuestros sueños, de nuestra trayectoria personal y vital, de ti dependemos y a ti nos debemos.
Me he sentado gozando de mi tiempo infinito porque mis proyectos ya son pocos, tu necesitas del tuyo porque del tiempo depende tu proyecto de vida, tus ilusiones y quizás fracasos, ¡qué importa!
Que lo tengamos, para hacer, para amar y para decepcionarnos, pero volveremos al tiempo urdimbre de nuestra existencia donde emplazaremos nuestros sueños a los cuales nunca podremos renunciar, porque en ellos van nuestras ilusiones, esas, que tanto amamos.


© SALOMÉ MOLTÓ, poeta y escritora de Alcoy, Alicante, España.
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

                                                                                                                                                                            

1 comentario:

  1. Salomé Moltó y su sensibilidad nos transportan más allá de las palabras, donde el tiempo se consume como humo, y las voces son un eco silencioso.
    Saludos de Marián Muiños

    ResponderEliminar