viernes, 31 de octubre de 2014

"NO SON LOS MUERTOS" de Ricardo Palma, de Muñoz Feijoo o de Gustavo Bécquer?



Imagen de: fotocommunity.es



NO SON LOS MUERTOS


No son los muertos los que en dulce calma 
la paz disfrutan de la tumba fría. 
Muertos son los que tienen muerta el alma, 
y viven todavía.

No son los muertos, no, los que reciben 
rayos de luz en sus despojos yertos. 
Los que mueren con honra son los vivos, 
los que viven sin honra son los muertos.

La vida no es la vida que vivimos, 
la vida es el honor, es el recuerdo; 
por eso hay muertos que en el mundo viven, 
y hombres que viven en el mundo, muertos. 


Ricardo Palma, peruano

(Muchos adjudican la autoría de este poema a Gustavo Bécquer, español o a Antonio Muñoz Feijoo, mexicano)

Si existe alguna prueba indiscutible sobre la autoría, sería importante el aporte a nuestro blog




"UN RECORRIDO EN TODOS LOS SANTOS", de SALOMÉ MOLTÓ, Alcoy, Alicante, España


Imagen de: hilandorecuerdos.blogspot.com


UN RECORRIDO EN TODOS LOS SANTOS

            En estas fechas, mejor el 1º de noviembre lo denominamos el día de Todos los Santos, es la fecha emblemática para que todos acudamos al cementerio a visitar a nuestros antepasados que yacen en tumbas y nichos desde hace más o menos tiempo.
            Y como cada año llevo a mi madre a visitar el nicho de sus padres, mis abuelos. El falleció en marzo de 1953, ella veinte años después. Limpiamos el mármol y las fotos, cambiamos las flores y les mandamos un profundo recuerdo, cada año el mismo. Mi madre les dice que ya poco tardará para reunirse con ellos, yo me siento mal, tiro de ella para alejarnos de la calle del cementerio donde yacen tantos fallecidos cercanos en el tiempo como muy alejados. No nos disfrazamos como los ingleses con esas caras de vampiros y de monstruos, nuestra sensibilidad es otra.
.-Mira el médico que me asistió en tu parto, murió muy joven, ya yace su esposa con él. ¡Ah Marita que nos daba el catecismo en la catequesis!, me alegra venir a verla cada año. Mi madre recorre toda la calle llena de nichos a derecha e izquierda constatando la gran cantidad de personas de su infancia y juventud, por momentos me da la impresión de que tiene más gente allí que en la vida real. Yo siento el bullicio de la Feria de Cocentaina, una feria que data del medievo, con sus representaciones medievales, sus barracones ofreciendo embutidos, turrones, dulces caseros, artesano que conmemoran viejas costumbres olvidadas por la voraz tecnología que nos hace perder grandes valores en pro de un modernismo que muchas veces apenas entendemos.  Y quiero irme de allí, pero  mi madre sigue impertérrita su paseo, ¡0h Rosita venía conmigo al colegio, luego íbamos a casa de la modista a aprender a coser!.
Me doy por vencida y la acompaño silenciosamente mientras la imagen de Eduardo Zamacoi y de su libro “Sobre el abismo”, me llega su imperecedero mensaje cuando dice “Desde que nacemos, empieza a generarse en los profundos de nuestro organismo la enfermedad que ha de matarnos. La muerte no descansa: ella avanza como araña sutil a lo largo de las arterias, se cristaliza en los huesos, se hospeda en el corazón que, según late, va gastándose, se afirma y entroniza, fatigados por los deleites del amor y las crueldades del trabajo...”
Aprieto la mano de mi madre a la que sujeto para que pueda caminar, que junto a su bastón hacemos fácil su movimiento y subimos al coche, camino de casa sintiendo este año con más fuerza, la desolación que me causa la visita anual a la tumba de los abuelos.


©SALOMÉ MOLTÓ, poeta y escritora de Alcoy, Alicante, España.
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA ARGENTINA 




ÉBOLA de JUANA CASTILLO ESCOBAR, Madrid, España

Fecha: 26 de octubre de 2014, 20:58


Asunto: [Perlas de Luna] ÉBOLA

Virus del ébola - Imagen obtenida en Internet 

Madrid, 26 oct. 2014 – ÉBOLA - Nombrar la palabra ébola en nuestro primer mundo, hoy día, es como señalar otros demonios tales como el cáncer o el sida. Eso ocurre hoy. Hace apenas medio año, el ébola era una enfermedad endémica de una zona determinada de África, nada más. Y, un par de años atrás, ni se hablaba de él, ¿para qué? Solo diezmaba a poblaciones del interior del continente africano, poblaciones a las que nadie iba, de las que nadie salía, olvidadas para el resto del mundo; más que olvidadas, en algunos casos ni tan siquiera conocíamos su situación en el mapamundi. En el fondo, cuanto más espacio quedase libre en ese gran continente, cuantos más “negritos” murieran, mayor provecho sacaría el poderoso hombre blanco de ese edén casi virgen.
Pero, y siempre hay uno, el mundo se globalizó tanto para lo bueno como para lo malo. En esta ocasión el virus del ébola está atacando, tal vez, con mayor virulencia de lo habitual o, tal vez no. Lo que sucede es que tocó con sus nudillos de muerte sobre nuestras puertas blindadas de nuevos ricos.
Ya no solo eran los “negritos” de África los afectados –hombres en la flor de la edad, ancianos, mujeres, niños…-, también sucumbieron a su estrago cooperantes –en el caso de España misioneros, uno de ellos médico, que debió de llevar a cabo su labor con el cuerpo y las manos vacías de la protección más idónea, pero llenas de amor por su prójimo enfermo-. Y, sin darnos cuenta, el virus saltó las fronteras. Primeros casos en España, donde estamos en pañales para encarar la enfermedad pero siempre, como buenos o tontos Quijotes, saliendo al paso para ser más que nadie.
Poco más tarde, muy poco, llegó a los U.S.A. Parece mentira, también los pilló por sorpresa… Voló a algún que otro país rico del primer mundo.
¡Era de esperar! Las personas se mueven ahora con mayor libertad que hace cinco o diez años. Esos “negritos” del África profunda, ya están cansados de ser quienes paguen las deudas de los ricos del Norte o del Sur, es igual y, en cuanto pueden, salen de sus aldeas y se mueven por el orbe, a veces con las manos vacías, o con cuatro bártulos a cuestas y, aunque no lo quieran, con las enfermedades endémicas de su entorno. Al igual que nosotros llevamos al viajar en nuestras mochilas el mejor kitde viaje, también nos acompañan enfermedades que no existen –o existían- en los lugares exóticos que nos gusta visitar: hasta las enfermedades se globalizan y expanden.
El problema está en que, mientras se trató –en el caso del ébola-, de un mal endémico, sin aparente salida al exterior, a nadie le importó la muerte de cientos y cientos de personas. ¿A qué gastar millones en estudiar la enfermedad? ¿En buscar una vacuna para cortar de raíz los posibles futuros brotes de la misma? ¿Qué importan unos cientos, o miles de “negritos”, perdidos en medio de una selva a la que los circuitos de los tours operadores no llegan? Debí decir: no llegaban. La intrepidez de los jóvenes mochileros les hace salir de esos circuitos ya trillados que solo enseñan lo que quieren las grandes agencias de viajes, ellos prefieren vivir en directo lo que es habitual en la zona; otros, no solo viajan, sino que se van de cooperantes, o forman parte de O. N. G.`s que no están preparadas para estas epidemias.
Ahora, las farmacéuticas –disculpen la expresión-, pierden el culo para hallar cuanto antes un remedio eficaz. Para esas industrias farmacéuticas no es de recibo que los “blanquitos” del mundo “rico” se contagien. ¡No, ahora hay que correr y encontrar la vacuna que erradique el mal, cuando llevan más de 40 años sabiendo de la enfermedad, y sin mover un dedo para arreglar el problema!
De regreso a nuestro país, el caso de la enfermera Teresa Romero contagiada tras cuidar, de manera voluntaria, al misionero fallecido Manuel García Viejo levantó y levanta ampollas. Fue vergonzoso la forma en que la trataron las autoridades, como si ella hubiera sido la causante de tener la enfermedad, vamos, como si se hubiera querido contagiar cuando aún no existía un protocolo previo para atender a los enfermos, algo que la administración puso en marcha cuando esta mujer dio positivo en las pruebas que se le efectuaron. Una serie de personas de su entorno (unas 10) tuvieron que ser ingresadas de manera preventiva. Ni la ministra de sanidad, ni el consejero de la Comunidad de Madrid estuvieron a la altura de tamaño problema que a punto estuvo de írsele de las manos. Parece ser que Teresa mejora, con lentitud, pero creen que el virus remite y podrá dejar la sala especial en la que se encuentra aislada. Supongo que los “jerifaltes” de este país respiran ya más tranquilos –si es que en algún momento se pusieron nerviosos-.
La guinda de este pastel de despropósitos sucedió la pasada semana, en un vuelo llegado de París a Madrid, según las noticias, uno de sus pasajeros de origen africano, llegaba con fiebre, lo increíble del caso: dejan al enfermo retenido dentro del avión para observarlo, hasta que llegue la ambulancia y las autoridades médicas… Al resto de los viajeros, no recuerdo el número de ellos, los dejaron marcharse, así, sin más. ¿No deberían de haberles realizado alguna prueba a esos pasajeros? Si alguno de ellos estuvo en contacto directo con él, sus vecinos de asiento, por ejemplo, ¿no son posibles enfermos? ¡Mejor no pensarlo!
Para acabar, no sé cómo enfocar este apartado. Diré que no me gusta el maltrato animal, ningún tipo de maltrato. Opino que, si se tiene una mascota, es para aceptarla y quererla como a uno más. ¿A qué viene esto?, se preguntarán, ¿qué tiene que ver con el ébola? Para las personas que no sean de nuestro país, y no conozcan todo lo acaecido con el contagio de Teresa, la reflexión con la que quiero terminar este artículo es un recuerdo, un… Lo cierto es que no sé cómo llamarlo.
Quiero hablar de la mascota de Teresa, un perro llamado Excalibur y que copó las noticias de los telediarios y páginas de los periódicos cuando fue sacrificado. Como ya he dicho antes, no me gusta el maltrato animal, pero en este caso tengo muchas dudas y preguntas que dejo volar y que, cada uno de los que lean esto, se responda en conciencia:
- Sabiendo que la dueña de Excalibur estaba enferma de ébola, su marido era un supuesto contagiado, así como algunas personas de su entorno: ¿quién se hubiera hecho cargo de Excalibur? ¿Deberían de haberlo dejado solo en el entorno familiar, sin nadie que lo cuidara? ¿Lo llevarías a tu casa, con tu familia?
- Si no hay infraestructuras hospitalarias para hacer frente al ébola, si no hay suficientes trajes para poder atender a los contagiados… ¿Existe algún veterinario en la capital que hubiera podido hacerse cargo de él? ¿A qué clínica lo hubieran llevado? ¿Con qué medios de transporte se contaba?
- Si no lo llegan a sacrificar, es seguro que Excalibur acabaría en manos de la ciencia para estudiar en él: si estaba afectado, evolución de la enfermedad, modos de transmisión en el caso de acariciarlo, de que mordiera, etc.
Y, por último y lo más doloroso de compartir, aunque me tachen de cruel:
- ¿Es lógico, o normal, ver a cientos y cientos de personas manifestándose delante de la casa de la enferma para que no mataran al perro? ¿Era lícito dejarlo vivir?
- ¿Es lógico que los ciudadanos se enfrenten a la policía para pedir “el indulto” del animalito? ¿Es lógico que algunos de estos ciudadanos acabaran incluso contusionados al “amotinarse” por la muerte de un perro, muy querido, sí, pero una mascota que puede ser que estuviera contagiada? ¿Es lógico que se manifiesten por un perro y NO SE MANIFIESTEN POR LAS MILES Y MILES DE MUERTES QUE EL ÉBOLA ESTÁ CAUSANDO ENTRE LOS ENFERMOS QUE LO PADECEN EN ÁFRICA? ¡ESTOS ÚLTIMOS, SEÑORES, SON PERSONAS Y, HASTA AHORA, NADIE HA SALIDO A LA CALLE A APIADARSE DE ELLOS!


Madrid, 26 de octubre de 2014 – 20,37 p. m.

Juana Castillo Escobar, poeta y escritora de Madrid, España.
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA              


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Publicado por Blogger para Perlas de Luna el 10/26/2014 08:58:00 p. m.



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NOTICIAS DE NUESTROS MIEMBROS: VILMA LILIA OSELLA Presenta su libro "Dios es el otro, 11 Místicas y Escritoras Medievales"



Vilma Lilia Osella, poeta y escritora argentina.
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

Presenta su libro "Dios es el otro, 11 Místicas y Escritoras Medievales"
Le deseamos el mayor de los éxitos!
Norberto Pannone
Presidente

jueves, 30 de octubre de 2014

SOBRE LAS CUERDAS de Irma Fraye Mery, Argentina


Imagen de: www.erenestocordero.com


SOBRE LAS CUERDAS

Sobre las cuerdas de una guitarra
ruedan mis lágrimas,
pasean por ellas,
se transforman en canto.
Entre risas y llantos
ritmos virtuosos
alegran mi alma,
secan mis lágrimas.
Cómo logra el sonido que brota de ellas
convertir la tristeza en alegría?
el llanto en risa?,
en versos que muy suaves
me trae la brisa?
en recuerdo de besos
en manos fuertes y suaves
que me acarician?
trayendo desde lejos
perdidos en el tiempo
los más dulces recuerdos
de amores que pasaron
y no murieron,
que dejaron sus huellas,
y hoy al caer mis lágrimas
sobre las cuerdas de una guitarra
volvieron como un eco
de acordes en mi alma.

(C) Irma Fraye Merypoeta y escritora argentina.

CÍRCULO de AMIGOS de ASOLAPO ARGENTINA

"ENCUENTRO" de RODOLFO LEIRO, Buenos Aires, Argentina


Imagen de: flickrhivemind.net



ENCUENTRO

La memoro jugando con muñecas
en la sublime edad de niñería
con su risueña faz de romería
en mi barrio de lirios y maquetas;

Las juvencias irónicas, inquietas
la vieron despertar dulce alegría.
Me dijo adiós la tarde que partía
en el vuelo nupcial de las glorietas.

Pasaron muchos años de coquetas,
de pasiones, de duelos, como metas
del pérfido destino desmedido;

y  la encontré una noche que ofrecía
su cuerpo con audaz galantería.
Me alejé, sin palabras, conmovido.

© RODOLFO VIRGINIO LEIRO, poeta y escritor argentino
ETERNAMENTE EN EL RECUERDO
MIEMBRO FUNDADOR DE ASOLAPO ARGENTINA


miércoles, 29 de octubre de 2014

"VACÍOS", de CYNTHIA RASCOVSKY, Buenos Aires, Argentina


Imagen de: diarioelpopular.com


VACÍOS

Seguramente habrás visto estupendas hembras
tal vez tales equilibristas de la noche.

Fueron bocas y lenguas de fugases cometas
cumplidos de copas y habanos trasnochados.

Fábrica de mentiras en pechos agujereados
gesta de espermas sin importancia.

Seguramente habrás visto estupendas hembras
tal vez maravillosas nadadoras
                                                           de la nada.

© CYNTHIA RASCOVSKY, poeta y escritora argentina.
MIEMBRO HONORIFICO DE ASOLAPO ARGENTINA