OBSTÁCULOS
no hay camino en la vida
que transcurra sin
obstáculos:
entre las raíces y el
tallo
que lleva hasta la rosa,
hay espinas.
GERMAIN DROOGENGROODT – España
MIEMBRO HONORÍFICO DE
ASOLAPO ARGENTINA
PRESIDENTE: NORBERTO PANNONE
OBSTÁCULOS
no hay camino en la vida
que transcurra sin
obstáculos:
entre las raíces y el
tallo
que lleva hasta la rosa,
hay espinas.
GERMAIN DROOGENGROODT – España
MIEMBRO HONORÍFICO DE
ASOLAPO ARGENTINA
AL AMIGO
ACHO MANZI
En el Boedo antiguo, hecho a leyendas y
organitos, hizo su entrada al mundo el 6 de marzo de 1933 Homero Luis
Manzione. Fue en la casona de Garay 3251.
Al tiempo, y ya “rebautizado” Acho Manzi, cumpliendo puntualmente con las leyes de Mendel, aquel recién nacido llegó a pibe y comenzó sus estudios de piano, no tardando en manifestar, no sólo en la música sino también en las letras de memorables tangos, su talento. Títulos como El último organito, su primer tango -con letra de Homero, su padre-; Rivera Norte y Saint Tropez dos temas que llevan, también, música suya; Brigite de Olivos, Padre y Nocturno Sebastián, entre muchos otros, dan fe de ello.
Pero
hoy, en un nuevo aniversario de su partida (fue el 27 de julio de 2013) quiero
recordar, también, al Acho que hizo la colimba en la Antártida;
al que “la transpiró” en Añatuya y en un obraje de Misiones; al cineasta; al
Acho hogareño; al Acho papá y al entrañable amigo. Al que se destacó
siempre por su bonhomía, su generosidad y buen humor, con un profundo sentido
de la vida.
Al
entrañable amigo que se lo extraña. ¡Y mucho!
LUIS ALPOSTA
– Buenos Aires,
Argentina
MIEMBRO
HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA
Escuchar en Youtube
"El último organito" - de Acho y Homero Manzi
Por la orq. de Aníbal Troilo - Canta Edmundo Rivero
La gigantesca roca que provoca devoción
EL SEÑOR DE LA PEÑA
Desde tiempos inmemoriales la veneración al Señor de
la Peña suscita sentimientos encontrados. Para algunos el enorme peñasco no es
más que un accidente geomorfológico ocurrido en tiempos imprecisos; para otros
impregnados de la religión y el folclore es la imagen de Cristo que se arrancó
del cerro.
El Señor de la Peña es una roca gigantesca con forma
de rostro humano, perfil y cabellera, desprendida del segundo cordón de la
sierra del Velasco junto al Barrial de Arauco a 15 kilómetros de Anillaco,
provincia de La Rioja.
Los indios diaguitas, habitantes de la zona, fueron
los primeros en encontrar la gran roca con forma humana. Lo llamaron
primitivamente el dios Llastay que significa protector de la montaña y la caza.
Lo utilizaban como punto de referencia para la cacería de animales salvajes,
también como amparo y protección en esa vasta llanura desolada árida del
territorio arauqueño. Esta etnia indígena adoraba toda figura antropomórfica y
por aquellos tiempos ya habían descubierto la forma de rostro humano en ese
peñasco.
Con el tiempo llegaron los primeros españoles a la
zona cuyo propósito era catolizar a la población. Aprovechando el antiguo
fervor de los indios por esa deidad, los jesuitas decidieron inculcarles la
creencia de que se trataba del rostro de Cristo. Desde ese momento toma el nombre
de “Señor de la Peña”. Señor por Cristo y Peña por la roca.
Se podría decir que “el culto al Señor de la Peña es
una amalgama de idolatría indígena y catolicismo elemental”.
A principios de siglo XX el arqueólogo sueco Eric
Boman –quien hizo excavaciones en la provincia de La Rioja como el Pukará de
Los Sauces, Fuerte del Pantano y sierras de Famatina– determinó el
desprendimiento del peñón en poco más de mil años tal vez por un gran
movimiento telúrico debido a la zona sísmica, también por la propia erosión, o
una gran tormenta que removió otras rocas en las cercanías.
Esta gigantesca roca mide 12 metros de altura por 20
metros de periferia. Su tonalidad levemente rojiza la destaca en esa llanura
monocromática. Por obra de la naturaleza este peñasco adoptó un fuerte perfil
humano con gesto hierático, frente amplia, nariz y ojos bien detallados y un
prominente mentón.
Puede observarse una enorme cruz de hierro en su
cima. Don Vicente Cedano, aventurándose a escalar la mole con la ayuda de gente
vaqueana y arrieros del lugar, fue el autor de ese enclavamiento allá por en el
año 1842.
La historia cuenta que en sus comienzos la iglesia
católica se opuso a la veneración de esa masa pétrea devenida en ícono
religioso hasta el límite de enviar guardias al lugar para evitar su adoración.
Pero los fieles lejos de resignar su actitud aguardaban ocultos hasta que los
custodios dejaban el sitio para retomar con sus rezos. El resultado de esta
actitud infatigable se manifestó con un gran crecimiento de la feligresía. La
devoción de la gente fue creciendo de manera sorprendente con el paso del
tiempo hasta transgredir las fronteras de La Rioja y del país.
Con la asunción de Monseñor Angelelli a la diócesis
Riojana en el año 1968 se pudo lograr la aceptación definitiva de la existencia
de este lugar icónico el cual se declaró como “espacio de verdadero regocijo
cristiano en la iglesia católica”. El primer Vía Crucis construido de cemento y
piedra en el lugar lo llevó a cabo el cura párroco de Arauco, Julio César
Goyochea.
Durante el gobierno del Comodoro Francisco Llerena
se le adjudican al Obispado de La Rioja 30 hectáreas de tierra destinada al
proyecto religioso de Arauco.
El Señor de la Peña ha alcanzado gran difusión a
través de los años llegando a congregar –según las crónicas publicadas– a más
de 50.000 fieles en Semana Santa provenientes de diferentes puntos de la
provincia, del país y de países vecinos llamados por su fervor cristiano donde
también se llevan a cabo las celebraciones litúrgicas de la Iglesia. En ese
sitio inhóspito atravesado por el viento y rodeado de un desierto absoluto
impacta la imagen de una fervorosa masa humana, silenciosa, recogida en íntimo
rezo que se mueve como una marisma rodeando a la roca inmutable, El Señor de la
Peña, e iluminada por un velamen de características inabarcables le rinde loas
al Señor. Este culto es muy simbólico porque el paisaje es desértico y el
camino por el desierto adquiere una connotación bíblica.
Durante tres días enteros se amalgama la liturgia
con la alegría y el misterio se confunde con el bullicio de los mercaderes.
“Entre el dogma y la leyenda, entre la ciencia y la sabiduría, miles de
riojanos inmunes al sol y al frío peregrinan impávidos para consumar una
tradición ancestral movidos por una fe inquebrantable”.
GLADYS ABILAR – Chilecito, La Rioja,
Argentina
MIEMBRO
HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA
EL TIEMPO
EN DISTINTAS CULTURAS
¿QUÉ ES EL TIEMPO?
Si mi tiempo
tornase a es
será sin esperar
más
o viniese el
tiempo ya
después de lo
que será
“(Cita
cervantina en boca de uno de sus personajes)
PLANETA: origen y
significado του πλανήτη = tou planíti
Este vocablo en su etimología
procede del latín «planēta» y a su vez del griego «πλανητης»
(planētēs); tiene dos acepciones: vagabundo y errante.
En la antigua Grecia se dió ese
nombre, a aquellos cuerpos celestes que presentaban un movimiento aparente, con
respecto al fondo de estrellas fijas que a pesar de presentar un movimiento en
el transcurrir de la noche, ofrecen una posición prácticamente sin cambio entre
ellas.
En aquella época, era aceptada la
posición de la Tierra como centro del universo, con la Luna, el Sol, Mercurio,
Venus, Marte, Júpiter, y Saturno girando a su alrededor en órbitas circulares,
y el fondo de estrellas fijas (que también giraban alrededor de la Tierra).
Viaje al
futuro
Según Dunne ya existe el
porvenir, solo falta trasladarnos a él como hace el agua en un río, atravesando
“sucesivos tiempos”.
Eso requiere desde el “tiempo
actual” simultáneamente un tiempo segundo, uno tercero y así hasta el infinito,
es decir, el inalcanzable término último de una serie infinita. (Borges
Esencial, “El tiempo y J. W. Dunne” p. 164 y sig.)
Pero todo en el mundo (en el
Universo) tiende a la esfericidad, desde Aristóteles y sus siete esferas
concéntricas, pasando por Colón, Einsten, Stephen Hawking…
Para Nicolás de Cosa, toda línea
recta es el arco de un círculo infinito (Borges Esencial,
“Abenjacán el Bojarí, muerto en su laberinto”, pág. 208, Ed. Real Academia
Española, Barcelona, 2017). Si bien esto corresponde al espacio, se
puede transpolar al tiempo, que parece infinitamente recto
atravesando pasado, presente y futuro, por lo que filósofos y
físico-matemáticos afirman que no se puede volver al pasado; sin embargo en
billones de años la curvatura del tiempo (que acompaña a la curvatura del
espacio) alcanzará nuevamente un punto ya recorrido, retornará al pasado.
Con respecto al UNIVERSO podemos
leer esta otra concepción: “Hubiera creído que te interesaría ¿Hay algo
más asombroso que la concepción según la cual el universo no tiene principio ni
fin, sino que pasa eternamente de un estado de desarrollo a otro de equilibrio,
y desde éste a uno de decadencia, y de éste a la disolución y de la disolución
al desarrollo, y así sucesivamente por toda la eternidad? (“El filo de
la navaja”, Somerset Maugham, Plaza & Janés Editores,
Barcelona, 1972, pág. 359).
“Los científicos han reconocido
la necesidad de especular acerca de la existencia de una partícula desconocida
llamada “taquión” que puede desplazarse a una velocidad mayor
que la de la luz. Pero, al menos teóricamente, si alguien viajara más rápido
que la luz retrocedería en el tiempo”. (“La ciencia antigua y el misterio de la luna”, de
Christopher Knight y Alan Butler, Ediciones Minotauro, Barcelona, 2006, pág.
202).
El filósofo francés cuestionó la
costumbre de medir el tiempo tomando el espacio como referencia, lo que tarda
la tierra en dar un giro alrededor del sol; o sobre sí misma hasta que la
posición del sol se encuentra en el mismo sitio en un ciclo, como miden los
relojes. El tiempo de los relojes es un tiempo espurio, cuantitativo, no
cualitativo [yo diría subjetivo, no objetivo]
Frío y calor, otoño o primavera,
/ ¿dónde…, dónde se encuentra la alegría? / Hermosas son las estaciones todas /
para el mortal que en sí guarda la dicha; / mas para el alma desolada y
huérfana, / no hay estación risueña ni propicia. (EN LAS ORILLAS DEL SAR, Rosalía
de Castro, Club Internacional del Libro, Madrid, 2009, página 26)
Pere III de Catalunya, IV de
Aragón y II de Valencia (1319 – 1387) decide en 1350, en las Cortes de Perpinyá,
que el año empiece en 25 de diciembre, fecha del nacimiento de Jesucristo. Esta
forma de fechar, perduró hasta principios del siglo XV.
Al utilizar el CALENDARIO
JULIANO, en el siglo XX mantenían un retraso de 13 días respecto al Calendario
Occidental. Fue utilizado en Rusia hasta febrero de 1918.
o – o – o
El tiempo es como un círculo que
girara infinitamente, el arco que desciende es el pasado, el que
asciende es el porvenir; arriba hay un punto indivisible que toca
la tangente y es el ahora. (Borges Esencial, “Nueva
refutación del tiempo”, p. 427). [¿Y si fuera a la inversa?]
Esa noche, releyendo a Borges,
tropecé con esta llamada: Yo afirmo -sin remilgado temor ni novelero
amor de la paradoja- que solamente los países nuevos tienen pasado; es decir,
recuerdo autobiográfico de él; es decir, tienen historia viva. Si el tiempo es
sucesión, debemos reconocer que donde densidad mayor hay de hechos, más tiempo
corre y que el más caudaloso es el de este inconsecuente lado del mundo. Y
concluye así: Yo no he sentido el liviano tiempo en Granada, a la
sombra de torres cientos de veces más antiguas que las higueras, y sí en Pampa
y Triunvirato. El tiempo -emoción europea de hombres numerosos de días y como
su vindicación y corona- es de más imprudente circulación en estas repúblicas.
Los jóvenes, a su pesar, lo sienten. Aquí somos del mismo tiempo que el tiempo,
somos hermanos de él. (LOS CONJURADOS DEL QUILOMBO DEL GRAN CHACO,
Augusto Roa Bastos, Alejandro Maciel, Omar Prego Gadea y Eric Nepomuceno, Ed.
Alfaguara, Buenos Aires, 2001, pág. 203)
o – o – o
Voltaire nos menciona un tiempo
circular: …”Figuraos que el tiempo gira en una rueda cuyo diámetro es
infinito; bajo esta rueda inmensa hay una multitud innumerable de ruedas, unas
dentro de otras; la del centro [la última] es imperceptible, y
da un número infinito de vueltas precisamente en el mismo tiempo en que la rueda
grande no da más que una”… (“El Blanco y El Negro”, en “Cándido y otros
cuentos”, Ed. Orbis, Barcelona, 1982, pág. 200).
o – o – o
Heráclito (y posteriormente Parménides)
afirmaba que cualquier punto puede ser el principio y el fin en el contorno de
un círculo (vg. Las 24 horas del día). Resulta indiferente cuál es ese punto.
Día y Noche –que son opuestos- son en realidad, para Heráclito, la misma cosa
solo diferenciadas por el devenir, el paso de la claridad a la
obscuridad, y viceversa. En el devenir, aparece el vínculo entre una cosa y la
otra, opuestas pero UNA.
Ocurre lo mismo con las
estaciones. Las revoluciones de la Tierra alrededor del sol constituyen una
circunferencia “elíptica”; pero no hay un principio ni un fin, y en determinado
punto de esa elipsis decimos por convención “aquí comienza el verano, o el
otoño, la primavera, el invierno”. Pero la Tierra y el Sol son inmutables, nada
cambia, el cambio aparente se produce en la DISTANCIA que la elipse ocasiona en
la Tierra respecto al Sol; y en la inclinación del planeta.
–
o – o – o –
El tiempo según Plotino y Borges.
Platón y Zenón
Plotino dice: hay 3 tiempos, y los
3 son el presente. Uno es el presente actual, el momento en que hablo. Es decir
el momento en que hablé, porque ya ese momento pertenece al pasado. Y luego
tenemos el otro, que es el presente del pasado, que se llama memoria. Y el
otro, el presente del porvenir, que viene a ser lo que imaginan nuestra
esperanza o nuestro miedo [o la expectativa de algo que haremos, digo yo]
Según Platón el
tiempo “es la imagen móvil de la eternidad”. La eternidad nos permite todas las
experiencias vitales, todas las experiencias de nuestra vida, de un modo
sucesivo. Si todo esto sucediera de UNA SOLA VEZ quedaríamos aniquilados,
anulados, muertos (Borges. Esencial, p 495)
De los tres momentos en que
dividimos el TIEMPO, el más inasible es el presente. Sentimos que estamos
deslizándonos del pasado al futuro, pero no hay un momento en que podamos
decirle al tiempo “Detente”. No existe un presente puro, siempre está
contaminado, contiene una partícula de pasado, y una partícula de futuro.
La paradoja de Zenón relativa
al espacio podemos trasladarla al tiempo. Zenón decía que una flecha en su
vuelo, está inmóvil en cada instante; luego, el movimiento es imposible, ya que
una suma de inmovilidades no puede constituir el movimiento. Trasladado al
tiempo: si existiera el presente, no existiría el tiempo, éste sería eterno (La
eternidad. Borges, p. 498)
o – o – o
El tiempo según José
Ingenieros: …”En la línea espacial que objetiva el concepto del
tiempo, el presente es un punto sin dimensiones que separa lo inmediato pasado
de lo inmediato venidero; es decir lo que se hunde en la memoria [pasado] y lo
que prevé en la imaginación [futuro].
Nada es actual,
nada cabalga la
hipotética
arista en que se encuentran
el plano de lo
que fue y el de lo que será”
(“El Hombre Mediocre”, José Ingenieros, Ramón J. Roggero
y Cía. Editores, Buenos Aires, Séptima Edición, Ejemplar Nª 6499, 1951)
Tiempo para César José Tamborini
Duca. Digamos
en primer lugar que NO ES COSA. Como no es cosa es inmutable y eso lo
diferencia de la distancia que es corrompible por estar
constituida de materia. Como decía Borges el hombre es tiempo, pero también
polvo (materia): es perecedero; mientras que la melodía, la música, es
perdurable porque es solo tiempo.
En mi opinión, el tiempo es
la subjetividad de algo objetivo. Es decir, es objetivo que la
tierra gire alrededor del sol y lo haga continuamente. Lo subjetivo lo
establecemos nosotros al intentar MEDIRLO.
Esto es arbitrario: medimos ese
recorrido de la tierra desde un instante hasta otro instante similar (lo podemos
establecer por la sombra que proyecta un simple palito sobre una piedra: reloj
solar) y cuando da la vuelta completa sería -decimos- UN DÍA. Lo
dividimos por 24 y obtenemos las horas: 24 horas, todo muy
subjetivo ¿verdad? También se nos ocurre dividir cada hora por una
fracción “x” digamos 60, que llamamos minutos. Entonces
establecemos que cada hora consta de 60 minutos. Lo mismo hacemos con cada
minuto para hacer que valga 60 segundos. Pero ¿cuántos minutos
tiene un día?: 24 h. x 60 min = 1440 minutos.
Ahora ¿qué pasa si ese círculo
que llamamos reloj solar, en lugar de seccionarlo en 24 partes lo hacemos en
36? Tendríamos un día de 36 horas. Sin embargo -pese a que los
minutos totales serían los mismos- tendríamos también 1440 minutos,
resultaría que cada hora (1440 ÷ 36) tendría
solamente 40 minutos. ¿Aprecian en este razonamiento la subjetividad
del tiempo?
Otra cosa subjetiva consiste en
las subdivisiones PASADO – PRESENTE – FUTURO. Porque en realidad solo existe
el pasado: lo que ocurrió hace un millón de años, una centuria, un
mes, un día o un minuto o segundo. El presente es inasible,
porque apenas ES, DEJA DE SERLO. En cuanto digo HOLA ya
dejó de ser presente, es pasado.
El FUTURO es
inexistente, porque ¿PUEDE SER ALGO QUE NO ES? ¿algo
que no conocemos? el futuro es impredecible.
También podemos considerar que el
tiempo es MEMORIA. No podemos recordar el
futuro porque ya concluimos que no existe. El recuerdo se genera en hechos
sucedidos en el pasado. Por eso la MEMORIA, también es pasado.
o – o – o
En los calendarios del antiguo
Egipto y de México se advierte una interesante coincidencia astronómica. Ambos
calcularon -o tal vez recibieron la información de otra fuente- que el año está
compuesto de 365 días y seis horas, basándose en una división de los meses que
dejaba cinco días complementarios al final de cada año y una cantidad adicional
en cada ciclo, que en el caso de los aztecas era de 52 años, y en el de los
egipcios de 1460 años. Nuestra fecha equivalente al comienzo del año azteca y
egipcio (iniciaban el suyo en el mes de Tot) era para ambos el 26 de
febrero. (“El
misterio de la Atlántida”, de Charles Bierlitz, Editorial Pomaire, Barcelona,
1978, pág. 104).
o – o – o
Según Tolstoi, Kant señaló
que los conceptos de tiempo y espacio no son más que principios creados
por el intelecto humano. La pregunta “dónde” implica una consideración
espacial; “estaré”, una temporal. Y en la vida eterna no existen el tiempo ni
el espacio.
o – o – o
CÉSAR TAMBORINI DUCA - Revista Panpeando y
Tangueando -León, España
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO
ARGENTINA
APOCATÁSTASIS
Si la filosofía es el arte del pensamiento y la teología es
custodia de la revelación, habrá de ejercitarse la primera para profundizar en
la segunda.
Esta es la labor del teólogo: ir en la proa de la «Barca» para abrir vías nuevas que permitan
ahondar en el conocer humano, aun a riesgo de equivocarse.
Reconociendo todo esto, bueno será para cualquier erudito o
simple “aprendiz de brujo” entonar el mea
culpa en prevención de que más allá de su deseo de poder abrir caminos al
entendimiento pudiera incurrir en confundir con sus planteamientos al lector,
cuando no a sí mismo, al tratar de acercarse demasiado al sol de la verdad
revelada y derretirse su pensamiento en el intento de la suficiencia. Se trata,
pues, de “arañar” lo escondido. Plantear una posibilidad que pudiera responder
ante una incógnita. Poner— o al menos intentarlo— un ladrillo en la construcción del edificio
de la interpretación del abanico que va desde la revelación teológica al
discernimiento.
En
la carta a los corintios el Apóstol de los gentiles escribe acerca de unos
planteamientos que quedan abiertos a la reflexión y arrojan una luz en la que
hay que entrever la respuesta.
→ 1 Cor 15 (26)
“El último enemigo en ser destruido será la Muerte (28) “Cuando hayan sido
sometidas a él todas las cosas, entonces también el Hijo se someterá a Aquel
que ha sometido a él todas las cosas, para que Dios sea todo en todo”
Giovanni Papini, aquel incansable fabulador capaz de explicar
lo profundo de la filosofía inclinándolo hacia la poesía, autor de la obra
universal “El Juicio Final”, deja flotar en el aire una pregunta en otro de sus
libros, un bestseller titulado “El Diablo”—, el cual recibió una condena
superflua en el número 119 por parte de L´Osservatore Romano, como comentario
no oficial de la Iglesia—: ¿En el TODO
entrará también la salvación de los inquilinos del “infierno” y el propio
tentador?
Por su parte, el escritor, hombre de convicciones cristianas,
en la página 279 del mismo viene a decir que los tratados de teología seguirán
diciendo “no” a la reconciliación total y final, pero su corazón, que tiene sus
propias razones que la razón no conoce, anhelará un “sí”.
Orígenes, el gran pensador denominaba “apocatástasis” a la
idea y anhelo de la reconciliación universal, como objeto último de la
Redención de Cristo, esperando que todas las personas pudieran alcanzar la
salvación, aunque siempre tuvo cuidado de mantener que esto era sólo especulación.
Sin embargo, la teología católica enseña que las penas del infierno son
eternas.
A la luz de la carta de Pablo, ¿cómo habrá de interpretarse
lo que escribe?
En primer lugar, dice «todo»
Luego, ¿qué debemos incluir en ese todo? Si ha de quedar fuera algo o alguien,
¿no quedaría fuera del amor de Dios?
En
segundo lugar, ¿cómo habrá de ser entendida la figura del diablo? ¿Tal vez un
espíritu? ¿La representación del mal? Si
el último enemigo en ser vencido será la Muerte, ¿no significa que ya no queda
ningún otro poder maléfico y que por tanto también podría incluirse en la
reconciliación y sometimiento la figura de Satán?
A
este respecto escribía Graham Greene: “Allí
donde Dios está más presente, allá también se encuentra su enemigo; y a la inversa,
a veces desesperamos de hallarlo en el lugar donde el enemigo está ausente. Uno
se siente tentado de creer que el Mal no es sino la sombra que el Bien en su
perfección lleva consigo, y que un día llegaremos a comprender hasta la sombra”
En
tercer lugar, si el pecado del diablo fue la suficiencia, algo similar al del
hombre, como bien dice el existencialismo de Sartre, que lejos de negar al
Creador le dice que ha dejado de pertenecerle y se aparta de él, y la parábola
de “El hijo pródigo” muestra al Padre que cada día sale al camino con la
esperanza del retorno del hijo perdido, ¿no podría igualmente desear al final
de los tiempos la vuelta del hijo mayor, el ángel caído?
En
cuarto lugar, sólo el mismísimo Dios es el Eterno. Todo lo creado es caduco y
ha de regresar a él. Así, ¿no habrá de tener un fin el infierno?
Estas
consideraciones desiderativas conducen a una reflexión más profunda, de mayor
calado filosófico y teológico: la conciliación entre la justicia y la
misericordia. ¿Es posible armonizarlas sin desautorizar a una de ellas?
Se
le atribuye a Dios el grado máximo de las perfecciones. Así, el sentido del
equilibrio de lo que es justo y el perdón. Pero aquí surge una pregunta que no
podemos soslayar: ¿Cómo mantener el equilibrio de la balanza? La justicia habrá
de castigar la iniquidad, en tanto que la misericordia tenderá a absolverla.
Luego, ¿cómo someter el mal a Dios, encarnado en el hombre y en el maligno?
¿Habrá de tener el mal, aunque sea residual la última palabra?
Hagámonos
una pregunta que ya comienza a ser crucial: ¿Hasta qué punto es consciente el
que hace el Mal? ¿No habría de tener para hacerlo con total libertad un
conocimiento superior del Bien? ¿Alguien plenamente consciente del Bien (= el
pleno conocimiento de Dios) se adentraría en el terreno de la maldad infinita?
(= la muerte como meta, sin horizonte divino como desgracia eterna). ¿Dispone
realmente el pecador del libre albedrío?
Si
considerásemos estas reflexiones, ¿no podría encontrarse una vía en la que la
justicia (el castigo al que se hace acreedor el malvado) no haya de entrar en
colisión con el amor supremo (el perdón final y la reconciliación)?
La
carta a los corintios (1 ,13/12) dice que el día del juicio, entonces el hombre
podrá conocer tal y como es conocido, ver como es visto.
→
1 Cor 13 (26) “Porque ahora vemos como en
un espejo, veladamente, pero entonces veremos cara a cara; ahora conozco en
parte, pero entonces conoceré como soy conocido”
¿No
significa este texto que aquel día el hombre verá el Rostro del mismo Dios, el
que en su peregrinar por la tierra ha buscado con tanta dificultad, según el
salmo 27?
Entonces,
el día de la segunda de las Postrimerías— y aquí entra el teólogo con el riesgo
de especular buscando una respuesta—, si fuese preguntado si acepta el perdón
definitivo, teniendo plena consciencia de lo que hace al disponer de la
libertad de conocer lo que antes permanecía velado y ahora se le confirma, no
tendría necesariamente que entrar en colisión la justicia y la misericordia,
ofreciéndosele la última.
Según las Escrituras el diablo es el tentador y causa primigenia del mal y sí conoció el Rostro de Dios antes de ser arrojado fuera. Pero, tal vez percibió la omnipotencia y no el amor que encierra la Redención de que el propio Dios se abaje hasta hacerse un hombre entre los hombres en Cristo (Jn, 1) para que puedan conocerlo y volver a él. Por eso Papini y el sentimiento cristiano no se cierran a que en la apocatástasis pudiera entrar también el tentador del hombre.
CONVERSACIONES DE ANOCHE
Late Night Hadiths: Es una historia de traición por radio cuyo momento es una
de las noches de separación y su error es una mujer que es una fiera coronadora
que reprime mis sentimientos cuando duda sin aburrimiento de que "no
puedes conseguir tu dirección en este momento. Por favor llama más tarde".
¿Cómo tiene derecho a la negligencia vocal?
Y el teléfono se ha familiarizado con su sonido.
... como tener paciencia
En una cita que no le pega
Olvidé encender el calor del anhelo
En mi mano la última vez
¿O es el que huye?
De cada calor se sumerge
Ella lo insultó
Dejarlo
O me perdí
Cuando me volví adicto incluso a su raza
.. No añora a una mujer que vive en ella
Elogia su virilidad
Ella durmió en sus brazos
¡Amenazándolo .....!
O puede devolverle la voz
Entonces cuando lo menciona
Como muñecos, no se ríen
Más bien, te ríes de él.
SALWA BIN RAHMEH / Túnez
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO
ARGENTINA