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sábado, 15 de agosto de 2026

APOCATÁSTASIS - Ángel Medina - Málaga, España

 


APOCATÁSTASIS                                                     

Si la filosofía es el arte del pensamiento y la teología es custodia de la revelación, habrá de ejercitarse la primera para profundizar en la segunda.

Esta es la labor del teólogo: ir en la proa de la «Barca» para abrir vías nuevas que permitan ahondar en el conocer humano, aun a riesgo de equivocarse.

Reconociendo todo esto, bueno será para cualquier erudito o simple “aprendiz de brujo” entonar el mea culpa en prevención de que más allá de su deseo de poder abrir caminos al entendimiento pudiera incurrir en confundir con sus planteamientos al lector, cuando no a sí mismo, al tratar de acercarse demasiado al sol de la verdad revelada y derretirse su pensamiento en el intento de la suficiencia. Se trata, pues, de “arañar” lo escondido. Plantear una posibilidad que pudiera responder ante una incógnita. Poner o al menos intentarlo— un ladrillo en la construcción del edificio de la interpretación del abanico que va desde la revelación teológica al discernimiento.

En la carta a los corintios el Apóstol de los gentiles escribe acerca de unos planteamientos que quedan abiertos a la reflexión y arrojan una luz en la que hay que entrever la respuesta.

1 Cor 15 (26) “El último enemigo en ser destruido será la Muerte (28) “Cuando hayan sido sometidas a él todas las cosas, entonces también el Hijo se someterá a Aquel que ha sometido a él todas las cosas, para que Dios sea todo en todo”

Giovanni Papini, aquel incansable fabulador capaz de explicar lo profundo de la filosofía inclinándolo hacia la poesía, autor de la obra universal “El Juicio Final”, deja flotar en el aire una pregunta en otro de sus libros, un bestseller titulado “El Diablo”—, el cual recibió una condena superflua en el número 119 por parte de L´Osservatore Romano, como comentario no oficial de la Iglesia: ¿En el TODO entrará también la salvación de los inquilinos del “infierno” y el propio tentador?  

Por su parte, el escritor, hombre de convicciones cristianas, en la página 279 del mismo viene a decir que los tratados de teología seguirán diciendo “no” a la reconciliación total y final, pero su corazón, que tiene sus propias razones que la razón no conoce, anhelará un “sí”.

Orígenes, el gran pensador denominaba “apocatástasis” a la idea y anhelo de la reconciliación universal, como objeto último de la Redención de Cristo, esperando que todas las personas pudieran alcanzar la salvación, aunque siempre tuvo cuidado de mantener que esto era sólo especulación. Sin embargo, la teología católica enseña que las penas del infierno son eternas.

A la luz de la carta de Pablo, ¿cómo habrá de interpretarse lo que escribe?

En primer lugar, dice «todo» Luego, ¿qué debemos incluir en ese todo? Si ha de quedar fuera algo o alguien, ¿no quedaría fuera del amor de Dios?

En segundo lugar, ¿cómo habrá de ser entendida la figura del diablo? ¿Tal vez un espíritu? ¿La representación del mal?  Si el último enemigo en ser vencido será la Muerte, ¿no significa que ya no queda ningún otro poder maléfico y que por tanto también podría incluirse en la reconciliación y sometimiento la figura de Satán?

A este respecto escribía Graham Greene: “Allí donde Dios está más presente, allá también se encuentra su enemigo; y a la inversa, a veces desesperamos de hallarlo en el lugar donde el enemigo está ausente. Uno se siente tentado de creer que el Mal no es sino la sombra que el Bien en su perfección lleva consigo, y que un día llegaremos a comprender hasta la sombra”

En tercer lugar, si el pecado del diablo fue la suficiencia, algo similar al del hombre, como bien dice el existencialismo de Sartre, que lejos de negar al Creador le dice que ha dejado de pertenecerle y se aparta de él, y la parábola de “El hijo pródigo” muestra al Padre que cada día sale al camino con la esperanza del retorno del hijo perdido, ¿no podría igualmente desear al final de los tiempos la vuelta del hijo mayor, el ángel caído?

En cuarto lugar, sólo el mismísimo Dios es el Eterno. Todo lo creado es caduco y ha de regresar a él. Así, ¿no habrá de tener un fin el infierno?

Estas consideraciones desiderativas conducen a una reflexión más profunda, de mayor calado filosófico y teológico: la conciliación entre la justicia y la misericordia. ¿Es posible armonizarlas sin desautorizar a una de ellas?

Se le atribuye a Dios el grado máximo de las perfecciones. Así, el sentido del equilibrio de lo que es justo y el perdón. Pero aquí surge una pregunta que no podemos soslayar: ¿Cómo mantener el equilibrio de la balanza? La justicia habrá de castigar la iniquidad, en tanto que la misericordia tenderá a absolverla. Luego, ¿cómo someter el mal a Dios, encarnado en el hombre y en el maligno? ¿Habrá de tener el mal, aunque sea residual la última palabra?

Hagámonos una pregunta que ya comienza a ser crucial: ¿Hasta qué punto es consciente el que hace el Mal? ¿No habría de tener para hacerlo con total libertad un conocimiento superior del Bien? ¿Alguien plenamente consciente del Bien (= el pleno conocimiento de Dios) se adentraría en el terreno de la maldad infinita? (= la muerte como meta, sin horizonte divino como desgracia eterna). ¿Dispone realmente el pecador del libre albedrío?

Si considerásemos estas reflexiones, ¿no podría encontrarse una vía en la que la justicia (el castigo al que se hace acreedor el malvado) no haya de entrar en colisión con el amor supremo (el perdón final y la reconciliación)?

La carta a los corintios (1 ,13/12) dice que el día del juicio, entonces el hombre podrá conocer tal y como es conocido, ver como es visto.

1 Cor 13 (26) “Porque ahora vemos como en un espejo, veladamente, pero entonces veremos cara a cara; ahora conozco en parte, pero entonces conoceré como soy conocido”

¿No significa este texto que aquel día el hombre verá el Rostro del mismo Dios, el que en su peregrinar por la tierra ha buscado con tanta dificultad, según el salmo 27?

Entonces, el día de la segunda de las Postrimerías— y aquí entra el teólogo con el riesgo de especular buscando una respuesta—, si fuese preguntado si acepta el perdón definitivo, teniendo plena consciencia de lo que hace al disponer de la libertad de conocer lo que antes permanecía velado y ahora se le confirma, no tendría necesariamente que entrar en colisión la justicia y la misericordia, ofreciéndosele la última.

Según las Escrituras el diablo es el tentador y causa primigenia del mal y sí conoció el Rostro de Dios antes de ser arrojado fuera. Pero, tal vez percibió la omnipotencia y no el amor que encierra la Redención de que el propio Dios se abaje hasta hacerse un hombre entre los hombres en Cristo (Jn, 1) para que puedan conocerlo y volver a él. Por eso Papini y el sentimiento cristiano no se cierran a que en la apocatástasis pudiera entrar también el tentador del hombre.


ÁNGEL MEDINA – Málaga, España

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sábado, 8 de agosto de 2026

CONVERSACIONES DE ANOCHE - SALWA BIN RAHMEH / Túnez

 


CONVERSACIONES DE ANOCHE


Late Night Hadiths: Es una historia de traición por radio cuyo momento es una de las noches de separación y su error es una mujer que es una fiera coronadora que reprime mis sentimientos cuando duda sin aburrimiento de que "no puedes conseguir tu dirección en este momento. Por favor llama más tarde".

¿Cómo tiene derecho a la negligencia vocal?
Y el teléfono se ha familiarizado con su sonido.
... como tener paciencia
En una cita que no le pega
Olvidé encender el calor del anhelo
En mi mano la última vez
¿O es el que huye?
De cada calor se sumerge
Ella lo insultó
Dejarlo
O me perdí
Cuando me volví adicto incluso a su raza
.. No añora a una mujer que vive en ella
Elogia su virilidad
Ella durmió en sus brazos
¡Amenazándolo .....!

O puede devolverle la voz
Entonces cuando lo menciona
Como muñecos, no se ríen
Más bien, te ríes de él.

SALWA BIN RAHMEH / Túnez

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


UN ANDRAJO DE SOL - Norberto Pannone - Buenos Aires, Argentina / Traducido al francés por Salomé Moltó, España



UN ANDRAJO DE SOL


Un andrajo de sol…
Sólo un mendrugo de luz queda flotando
en agónico cielo ya sin brillo.
Se va yendo la tarde,
como opaco trazo de poeta
pecando sin palabras, ni destino.
Abatido final de otra tormenta.
Allí, hacia el Este van los negros
nubarrones del estío
y en frágil sangría tempestea
un eólico soplo que resbala
por la suela gastada del olvido.
Agónico heraldo hacia el Oriente.
Viejo y atónito rumor estremecido
se escapa con su miedo pavorido
del canto de los pájaros que esperan.
Hay silencios de truenos que han partido
cabalgando en el rayo del descuido.
Final del pendenciero refucilo
que vela la foto del suspiro.
Me cuelgo en los colores curvilíneos
y con la séptima cuerda
del arcoíris penitente, me suicido;
sin lazo, sin soga, ni correas:
casta travesura de otro niño
deshonra con hambre su quimera.

2020-Norberto Pannone

UNE GUENILLE DE SOLEIL

Un seul croûton de lumière reste flottant
dans un moribond ciel sans briller.
L’après- midi s’en va
comme un opaque réflexe du poète
péchant san mots, ni destin
Abattu à la fin d’une autre tempête
Là-bas, vers l’Est vont les noirs nuages
gros nuages de l’été
Et en fragile saignante tempête
un éolique souffle qui glisse
sur la semelle usée de l’oubli.
Agonie héraldique vers l’Orient
Vieux et atone rumeur tremblant
qui s’échappe avec sa peur affolée
du champ des oiseaux qui attendent.
Il y a des silences des tonnaires qui s’en vont
chevauchant dans le rayon distrait
Fin du bagarreur refucile
qui surveille la photo du soupir.
Je m’accroche sur les couleurs curviligeneuses
et avec la septième corde
du l’arc- en- ciel pénetrante, je me suicide,
sans lacé, sans corde, sans courrois
caste espliègerie d’un autre enfant
qui deshonnore avec la faim, sa chimère.

Traducido al francés por la poeta, escritora y periodista Salomé Moltó. Alcoy, Alicante, España 2021
Revista “ Siembra”

 

 


PUEDO ESCRIBIR - Jaime Vélez Ramírez - Medellín, Colombia

 


PUEDO ESCRIBIR

Puedo sentarme a escribir unos poemas
que cuenten cosas que viajan por las venas,
que hablen de historias ya pasadas,
de días buenos y malos, de tardes soleadas.

Recordar los triunfos de estudiante y los fracasos,
los sueños de aquel tiempo, sus ocasos,
ratos de ocio, tiempos de trabajo y alegría,
cansancios por el monótono luchar del día a día.

Más tarde universidad y esfuerzo mucho
para llegar a ser doctor, para ser ducho,
y así enfrentar las obligaciones de la vida,
y a tantos hechos y responsabilidades dar cabida.


Los años de madurez, sin atractivo ni jolgorio,
del consultorio a la casa, de la casa al consultorio,
se convierten con el tiempo en un loco deambular
que obnubila la mente y el sano razonar.

Al final con los cabellos canos y la frente cansada,
pensando, anhelando, pero sin encontrar nada,
el desprendimiento de todo, sin esfuerzo nos destruye,
y por fin, la vida al ser derrotada por la muerte, huye.

©JAIME VÉLEZ RAMÍREZ, poeta y escritor de Medellín, Colombia

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

Agosto 12 de 2007.

REMORDIMIENTO - Luis Alposta - Buenos Aires, Argentina

 

Del libro Otro él”, poemas - Ediciones del Valle, Buenos Aires, 2000.

LUIS ALPOSTA  - Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CUTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

CONSONANTES - NILDA SPACAPAN - Argentina

 



CONSONANTES


J Jazmín, V violeta, R rosa, C cala, P petunias: consonantes

El colibrí permaneció aleteando frente al J
cuando en el jarrón de casa el agua
esperaba un racimo de tu copetín,
me di cuenta del aroma sin paragua

                                                         V eran tus ojos igual al viento
                                                         que un día en mi jardín
                                                         dejaste de ser tormento
                                                          para convertirte en violín.

R y C lo dulce y lo triste.
Aquello que debió ser mío
se dejó llevar y fuiste,
P en un lugar sombrío.

NILDA SPACAPAN - Argentina

AMOR PLATÓNICO - Olga Hernández Osorio - Medellín , Colombia

 



AMOR PLATÓNICO


Amor platónico encantador,
cubriendo el alma, el corazón,
tierno sonoro y acogedor,
blanco, puro, como la oración.

En bellas noches, sueño contigo,
con tu perfume, cual fresco rosal,
ilusiones que siempre persigo,
tenerte en mis brazos en el mar.

Amor imposible sin libertad,
prisionero siempre en mi hangar,
pensativo, en la inmensidad,
caricias y besos sin ofrendar.

Anhelo infinito de amar,
amor en silencio siempre serás,
que llenas mi alma, mi ansiedad,
así locamente me amarás.

Calmando las penas mi soledad,
amor platónico, eres cruel,
mucho lastimas, sin tener piedad,
así, sin embargo, te seré fiel.

OLGA HERNÁNDEZ OSORIO - Medellín, Colombia
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

FÁBULA - Carlos Penelas - Buenos Aires, Argentina




FÁBULA


Anoche soñé con Pepa a Loba.
Llegó con rostro sereno
como un hechizo que es sombra y memoria.
Habló de Lueiro, evocó una estrella,
recordó el puñal alegórico, mítico.
Le pregunté por la Reina Lupa,
por la hija del Conde de Lemos
y la corona de hierro al rojo vivo.
También por un rey celta que recorrió mares,
epopeyas de arena, desventura.
Pregunté por las ánimas en pena
errantes en las tinieblas,
por el Pedrón en Iria Flavia.
Vi sus manos. Escuché su lengua
que entreteje firmamento y ternura.
Fue un instante de soledad.
Luego nombró a mis padres,
a mis abuelos, a una mujer friulana.
Quizá todo sea mitología
de difusas migraciones. Tal vez
es parte del desasosiego,
de un orden venturoso, distraído.
Ahora su ausencia me rodea.


Buenos Aires, enero de 2022

CARLOS PENELAS – Buenos Aires, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

TE DESCUBRÍ - Salomé Moltó - Alicante, España

 


TE DESCUBRÍ


Descubrí tu falsedad,
me desencanté y la angustia me turbó
Pero quizás fue motivo
de pensar que no todo es bueno
ni lo malo siempre es lo peor
y si reflexionamos un poco,
ver y comprender nos puede
hacer avanzar en la común sociabilidad.
Cuando tus ojos me buscan
Al subir en el ascensor
te vi por primera vez
comprendí que esos ojos
que a través de la ventana
me espiaban sin control
Esta vez pude saber
que esos ojos seguirán
buscando en mi algo
que me quieres robar.
Pero no te hace falta fingir
pídemelo sin más
que dispuesta estoy a darte
a lo que quieras de mí.


SALOMÉ MOLTÓ – Alcoy, Alicante, España
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

LO ESPIRITUAL EN EL SIGLO XXI - Antonio Las Heras - Buenos Aires, Argentina

LO ESPIRITUAL EN EL SIGLO XXI

¿Qué lugar ocupa lo espiritual -la espiritualidad- en estos momentos, cuando ya hemos dejado atrás una cuarta parte del siglo XXI, en el mundo occidental? ¿Qué interés despierta este asunto, que siempre inquietó a la Humanidad, en la era de la inteligencia artificial? ¿Y qué decir cuando las tan difundidas neurociencias buscan explicar que toda conducta humana así como intereses y decisiones depende -exclusivamente- de asuntos físico/químicos que acontecen -exclusivamente- en el cerebro? ¿Lleva esto a deducir que sólo somos materia y que la muerte es el fin definitivo?

Claro que antes de buscar responder a tales interrogantes -de gran importancia puesto que son imprescindibles para definir la condición humana- corresponde enunciar qué es lo espiritual, a qué llamamos espiritualidad. Y digamos, desde ya, que el tema no pasa por la práctica de cultos, religiones o creencias sino que, en verdad, está enmarcado en la persona misma buscando determinar cuál es el lugar que le corresponde -si así fuera- en la gran arquitectura universal.

El tema de la espiritualidad es un asunto que ocupó a filósofos, teólogos y pensadores desde hace miles de años.

Así en la Filosofía la idea de espiritualidad se entiende a partir de la oposición entre materia y lo no físico. Por lo que puede asociarse la espiritualidad a una búsqueda del sentido de la vida que trasciende lo mundano.

Recordemos que, el sustantivo “spiritus”, puede traducirse como “alma”. A su vez, el alma es definida como la esencia inmaterial que otorga individualidad y humanidad a una persona, siendo considerada el principio que otorga sentido a cada humano. Desde el análisis filosófico (de Aristóteles hace 2.500 años a las corrientes modernas), se define como la fuerza vital y la forma organizativa de todo lo viviente.

DEFINICION

En principio se lo podría definir como una experiencia personal (es decir, que hace a la individualidad de cada uno) de especial realización, que busca encontrar las conexiones, que superando lo meramente material, lo vincula con algo que se percibe como mayor que uno mismo.

Como fuere, podemos afirmar que al tratarse de un asunto que supera la inteligencia humana, la definición de espiritualidad no es universal ni única. Varía según culturas, tradiciones y contextos personales.

Tal vez podríamos indicar que la espiritualidad, por lo usual, se describe como aquella forma de autoindagación en búsqueda de una posible comprensión de las causas de la propia existencia, la relación con lo trascendente, buscando orientación de la existencia de un sentido que se encuentre fuera de los límites de la vida terrena.

Aquí vamos a utilizar la definición que enunciara el filósofo francés René Guénon (1886 - 1951) sobre quien el escritor argentino Ricardo Güiraldes -de quien se cumplen 160 años de su nacimiento y un siglo de la primera edición de su obra más destacada Don Segundo Sombra- escribió:

“El mejor y más claro de los libros europeos que hasta ahora haya leído sobre la metafísica oriental es el de René Guénon.”

Explica Guénon que la espiritualidad “es el conocimiento trascendente y supremo, aquel que supera el dominio humano y también, más en general, el mundo manifestado, aquel conocimiento que no es ya físico, sino metafísico en el sentido etimológico de la palabra.” Para agregar que “lo espiritual, está ligado al conocimiento metafísico y trascendente.”

A partir de allí, me permito -entonces- definir a la espiritualidad como aquella capacidad que sólo los humanos tenemos por la cual podemos indagar -en la medida de que la búsqueda sea continua y perseverante- en cuál es el sentido trascendente que tiene nuestra existencia.

AUTOINDAGACION

El sentido de la vida de cada persona es una cuestión esencial para una vida en armonía. Requiere, ante todo, algo que la cotidianeidad actual ha quitado: el hecho de tener tiempo para uno mismo. Esto es, inevitablemente, un espacio diario -no algo, un rato, de vez en cuando- para la autoindagación, para analizar lo que se está haciendo, por qué y para qué. No actuar como un autómata.

Hasta no hace muchos años esto no era complicado. Cada quien tenía su espacio en cada jornada para pensar - fuera caminando, escuchando música o con la mirada perdida en el cielo- el sentido de la vida que se estaba llevando.

Hoy la agitación, la necesidad de inmediatez y de estar todo el tiempo haciendo cosas -estar tranquilo y reflexionando pareciera un momento perdido- conduce a tantas frustraciones y malestares.

Todo parece haberse convertido en intereses materiales. Las mismas ciencias (sobre todo la Medicina) pareciera querer hacernos creer (no es otra cosa que una mera creencia puesto que demostración fundamentada no hay) que toda la condición humana se reduce al producto de reacciones físico/químicas, dejando de lado -precisamente- poner atención a aquello que se encuentra más allá de los cinco sentidos. Lo metafísico, para seguir a Guénon.

San Ignacio de Loyola (fundador de la Compañía de Jesús, orden católica de la que formaba parte el Papa Francisco) enseñaba que lo fundamental es que cada individuo pueda responder dos preguntas: “¿A dónde voy y para qué voy?”

Importantísimo. Porque la única posibilidad de tener eso en claro es darse tiempo para indagarse uno mismo. No alcanza con el pensamiento racional y reflexivo. Hay que atreverse a ir más lejos. Transitar el sendero de la espiritualidad con la cuál encontrar el alivio que implica entender el sentido trascendente de la presencia de cada uno en este lugar y momento.

No hay necesidad para lograrlo de transformarse en monje ni como ermitaño irse a vivir a una cueva. De ninguna manera. Lo que si resulta imprescindible es atreverse a no ser mero efecto de los estímulos externos que nos llegan permanentemente en esta “civilización de pantalla” y si atrevernos -como nos transmitiera Carl Gustav Jung- a volvernos “únicos e irrepetibles.”

Lo que sólo es posible indagando el sendero de la espiritualidad. Encontrar esas señales por las cuales podemos establecer el necesario y sabio encuentro entre uno mismo y la Creación.

ANTONIO LAS HERAS – Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR DE ASOLAPO ARGENTINA


* Antonio Las Heras es doctor en Psicología Social y magister en Psicoanálisis; filósofo, parapsicólogo, historiador y escritor. Más información en www,antoniolasheras.com