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sábado, 22 de noviembre de 2025

“POESÍA MERIDIANA, ll “ - Rafael Mérida Cruz-Lascano - Guatemala

 








“POESÍA MERIDIANA, ll 

 

Por: RAFAEL MÉRIDA CRUZ-LASCANO  

poeta y escritor guatemalteco

Hombre de Maíz” 2009

SELAE, Italia: Premio Mundial a la Trayectoria, 2011.

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


Redondillas octosilabas

A misión sin resistencia,
se responde con un sí
compromiso que antes di
seguro de mi carencia.

Mi vocación no es completa
en mi vida consagrada
siento no me faltó nada
en Dios, llena mi faceta.

Se denomina REDONDILLA meridiana, A LA ESTROFA CREADA POR EL POETA GUATEMALTECO, Rafael Mérida Cruz-Lascano. 20, marzo, 2025, Que, cumpliendo con sus normas clásicas, el cuarto verso en la última palabra… abraza, empala, asocia, vincula (en la última palabrea del primer verso.
Reacias/resistencia, = carencia/ no es completa, = mi faceta/ apostólico/ = católico/Jesucristo,= Cristo/Espíritu Santo.= 
TANTO/Inmaculada,= Llamada/Escuchad.


EL HORIZONTE DE LAS TRAJEDIAS - Floreal Rodríguez de la Paz - Alcoy, Alicante, España

 



EL HORIZONTE DE LAS TRAJEDIAS

 

Qué sueños tan fantásticos, ver que seguimos ‘naciendo’ y toma mayor vigor, cuanto se puede imaginar; sobre todo cuando se sigue certificando el horizonte de los escenarios apocalípticos. Pero: ¡Qué sabe hacer el Ser Humano! Busca lo trascendente; lo encuentra y subestima su Progreso; al ir caminando, hacia la búsqueda del Futuro Social. ¡Pero no acierta, porque “lo que es vivir”, no consigue centrar la atención en lo más hermoso, que siempre será “Una Sociedad Libre”. Para que sea posible terminar con los fabricantes de Dolor; los fabricantes de Odio; y que fabrican Fortunas, sin que la honorabilidad de los Ciudadanos honrados, deba quedar en entredicho fantasioso. ¡Los fabricantes de Tragedias son señalados con especiales fomas, porque saben diseñar sus propios intereses; esos que ‘suelen vivir en palacios’; en ‘mansiones con el poder del privilegio’; en las lujosas pasarelas, con alfombra para el ‘exhibicionismo’. Y nunca son capaces de terminar con la miseria de la tristeza; permitiendo eternizar la tragicomedia, en medio de los Círculos Sociales, donde se pueden expresar las monumentales indignas verdades que se suelen practicar, aunque siempre  represoras- hasta la fecha; aunque con toda clase de reservas. El Vicio que disfruta, porque lo practica permanentemente “la Alta Alcurnia”, evidencia ‘lo más miserable de las humanas costumbres. El horizonte de las Tragedias, pone en juego constante, lo que todavía no se sabe desvelar -desde la responsabilidad política-; ya que no se sabe enmendar, “tal vez por que en el forcejeo”, se pierde la brújula de la existencia. Los Humanos ‘no saben vivir su propia realidad’; sobre todo desde la que deben transmitir, enseñar y proteger para conservar la Vida; a pesar de las dificultades que surgen mientras se van conociendo los nuevos caminos; que en definitiva, se deben ‘conquistar, superando los escenarios desapasionados, en cada situación advenediza. Es un lujo que se permiten los Humanos, desde que salen de la Cuna: Y se protegen, con la costumbre constante, unos de los otros; porque “son demasiadas dudas”, que despiertan cada día; y suelen poner precio a todo lo que hacen; por que siempre hacen de ‘lo privado’, un proyecto prometedor; poniendo alto nivel en las luchas que desarrollan, casi siempre en los campos del enfrentamiento. En el horizonte humano se encuentran las grandes aventuras; despertando todos los riesgos; viviendo las mayores rutinas ‘sin sentido común’. ¡No acierta el Ser Humano a vivir “en Paz”! Se pasa toda la Vida huyendo de si mismo. No logra escapar de “sus propias maldades”. Y “algunos”, dedican demasiado tiempo a rezos divinizados, sabiendo que son promesas baldías. 

Noviembre ******* 2025


Nunca sale de raíz
una pasión encendida;
que en el
hombre más feliz,
aunque se sane la herida,
se queda la cicatriz.

 

 FLOREAL RODRÍGUEZ DE LA PAZ - Alcoy, Alicante, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA



 


EL CIEGO - Kate Chopin - San Luis, Misuri, EE.UU





EL CIEGO

Kate Chopin


Con una pequeña caja roja en una mano, un hombre caminaba lentamente por la calle. Su viejo sombrero de paja y su ropa descolorida daban la impresión de que la lluvia los había batido muchas veces, y las mismas veces el sol los había secado encima de él. No era mayor, pero parecía débil; y caminaba bajo el sol, por el pavimento asfaltado que abrasaba. Al otro lado de la calle había unos árboles que proyectaban una sombra espesa y agradable: toda la gente andaba por aquel lado. Pero el hombre no lo sabía, porque era ciego, y además era tonto.

En la caja roja había uno lápices que intentaba vender. No llevaba bastón, y se guiaba arrastrando los pies por los bordillos de piedra, o la mano por las verjas de hierro. En cuanto llegase a las escaleras de una casa, las subiría. A veces, una vez alcanzada la puerta con mucha dificultad, no lograría encontrar el botón eléctrico, con lo cual bajaría pacientemente y seguiría su camino. Algunas de las puertas de hierro estaban cerradas con llave, ya que los dueños estaban fuera durante el verano, y gastaría mucho tiempo esforzándose por abrirlas, pero daba igual, porque tenía todo el tiempo que había a su disposición.

A veces conseguía encontrar el botón eléctrico: pero el hombre o la criada que contestaba al timbre no necesitaba lápices, o bien no se les podía persuadir de molestar a la ama de la casa para tan poca cosa.

El hombre llevaba mucho tiempo fuera y había caminado mucho, pero sin vender nada. Esa mañana, alguien que se había cansado de tenerlo dando vueltas le regaló esa caja de lápices, y lo envió a ganarse la vida. El hambre, con sus colmillos afilados, roía su estómago y una sed implacable resecaba su boca y lo torturaba. El sol achicharraba. Llevaba demasiada ropa: una chaqueta y un abrigo encima de su camisa. Tendría que habérselos quitado y llevado en el brazo, o haberlos tirado, pero no se le ocurrió. Una buena mujer que lo vio desde su ventana sintió lástima por él, y deseó que cruzase la calle para ponerse a la sombra.

El hombre giró en una calle lateral, en la que un grupo de niños ruidosos y alborotados estaban jugando. El color de la caja que llevaba los atrajo y quisieron saber qué había en ella. Uno de ellos intentó quitársela. Con el instinto de proteger su pertenencia y único sustento, resistió, gritó a los niños y los insultó. Un policía que pasaba la esquina y vio que él era la causa del disturbio, lo sacudió brutalmente agarrándolo del cuello; pero, al percatarse de que era ciego, moderó bastante sus ganas de aporrearlo y lo mandó a seguir su ruta.

Siguió caminando bajo el sol.

Durante su vagabundeo sin rumbo, giró en una calle en la que había monstruosos vehículos eléctricos tronando de acá para allá, haciendo sonar campanas salvajes y literalmente temblar el suelo bajo sus pies en su tremendo impulso.

Empezó a cruzar la calle.

Entonces ocurrió algo, algo horrible que hizo que las mujeres se desmayaran y que los más fuertes de los hombres que lo presenciaron se pusieron enfermos y se marearon. Los labios del conductor de la locomotora se pusieron tan grises como su cara, o sea de un gris ceniciento, y se puso a temblar y a tambalear del esfuerzo sobrehumano que había tenido que hacer para parar su vehículo.

¿De dónde salió la multitud tan de repente, como si fuera por arte de magia? Chicos corriendo, hombre y mujeres arrancándose de sus vehículos para ver este espeluznante espectáculo: médicos apresurándose en calesas como guiados por la Providencia.

Y el horror creció cuando la multitud reconoció en la figura muerta y aplastada a uno de los hombres más ricos, más valiosos y más influyentes de la ciudad, un hombre conocido por su prudencia y previsión. ¿Cómo había podido ser alcanzado por una fatalidad tan terrible? Tenía prisa, después de haber salido con retraso de su trabajo para reunirse con su familia, que, una hora o dos más tarde, iba a viajar a su casa de verano en la costa atlántica. Con la prisa, no se dio cuenta de que otro coche venía en sentido contrario, y la común y terrible escena se repitió.

El ciego no supo la razón del alboroto. Había cruzado la calle, y ahí estaba, avanzando y dando traspiés bajo el sol, arrastrando sus pies a lo largo del bordillo.

KATE CHOPIN - EE.UU

“The Blind Man”,
Vogue, 1897

sábado, 15 de noviembre de 2025

CHARCO DE LUNA - Luis Alposta - Buenos Aires, Argentina

 


Del libro "En esta hora" Copyright 2024 - Buenos Aires, Argentina

LUIS ALPOSTA - Buenos Aires, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

MIS PERDIDOS JUGUETES - Luz Samanez Paz - Ica, Perú

 














MIS PERDIDOS JUGUETES


En las noches,
cuando estoy a solas en mi alcoba
sabe llorar muy dulcemente mi alma.
Como cuando de niña, recuerdo todavía
mis perdidos juguetes...
esa tersa muñeca sonrosada,
que se vistió de cielos
o mi osito de felpa, con rollitos de seda
o la cristalina espuma
en que recorta, barcos de papel el río.
I es mi ilusión de dulces ojos
que puede mirarme a solas...
como los ojos de esas cálidas estrellas
i es mi ilusión que entiende
el idioma de los pájaros, aprendidos en el aire
i en las espinas de las rosas, la canción de las flores...
Ya me voy con mis pájaros perdidos,
entiendo el mensaje de la flor,
o el signo familiar i transparente
que extiende el colibrí en el aire
o el suave vuelo de roce de alas
de la mariposa loca i pintada...
que ellos también existen
i no puedo olvidarles el latido.
Lo que me brota,
no lo aprendí en los libros,
ni en el colegio,
sino en mi propio corazón de poeta,
porque yo no olvidé el roce del ángel,
ni la pureza de los niños
i caminé por la senda,
con el Hada de los Sueños.
Otros verán la tierra, en solo barro,
yo nunca olvidaré que es una estrella.
Porque la poesía va conmigo,
con su mano en mi mano
i sus pasos junto a los míos...
Porque es amor, semilla,
belleza, alegría, tristeza,
vida o muerte.


LUZ SAMANEZ PAZ – Ica, Perú

FUNDADORA y PRESIDENTE DE ASOLAPO INTERNACIONAL
Nota: Nótese el reemplazo de la Y por la i latina, proceder estilístico propio de la autora

CONCLUSIONES - Marian Muiños - España

 













CONCLUSIONES


Mi ilógica razón discurre
que ni autocompasión ni amor frustrado
son suficiente evidencia
para condenarme al llanto.

Por lo tanto,
me iré a dormir
con una lágrima asomada
y otras tantas fugitivas.
El rostro seco y seca el alma.
Pues no hay sobre la almohada
más humedad que la perdida.

Del libro”De paso por el mundo” ©2024

MARIAN MUIÑOS
– España
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

PREGUNTA - Germain Droogenbroodt - Altea, Alicante, España

 









PREGUNTA


Sobre el lienzo del horizonte
la mañana pinta las imágenes más extrañas

¿Qué sueño
parido de la noche
sobrivivirá a la luz del día?

Como espejismos
flotan nubes blancas por el cielo
haciéndose y deshaciéndose continuamente
pasan lentamente más allá

hacia algun lugar
o a ninguna parte

-quien sabe.

Del libro "El camino del ser"


GERMAIN DROOGENBROODT – Altea, Alicante, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

TRANSMIGRACIÓN - Liana Friedrich - Villa Regina, Rio Negro, Argentina

 












TRANSMIGRACIÓN


Volveré
desde el ángulo del sueño,
a reiterar insomnios y vigilias,
ensimismando las noches
en oscuros ramalazos
de recuerdos.
En secreto renaceré
para recomponer tristezas y alegrías
Floreciendo soles en los días
sumaré equinoccios olvidados
para reencontrarte,
prisionero en tu abandono,
junto a mi orilla de silencios.
Circundada de eternidad
volveré (lo prometo)
a encadenar las horas
más allá del espanto fugaz
de cada muerte,
con la fidelidad
del surco y de la espiga.


LIANA FRIEDRICH
– Villa Regina, Rio Negro, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

HAY UN MUNDO MAS ALLÁ - Guillermo Fernández de Carpio - Arequipa, Perú














HAY UN MUNDO MAS ALLÁ


Hay un mundo más allá de este terrenal,
donde culminamos nuestras fugaces vidas
en un eterno y lúcido pasaje.
De ese mundo vinimos y hacia ese caminamos.
En este itinerario descubrimos, quizás desde niños,
la semilla y luego el bosque de nuestro destino.

Hay un mundo donde Cristo vive y todo es gloria y perdón,
le interesa el porvenir de cada generación, el final de su propia creación.
¡ No temo! ¡Afronto el mal del mañana!¡El bien de hoy!
¡Cristo no me ha dejado!

Hay un mundo que me espera, creo que algo tarde o temprano llegaré.
De muchos autores he sabido, que el camino de Dios no han seguido.
La obra de tales intelectuales he leído,
mi oración habla de estos hombres y mujeres,
ruego en tenue silencio en este orbe por otro orbe.

La desdicha uno se la crea, uno es el autor,
la felicidad es el mejor de los caminos. ¡Encuéntrala!
El horizonte no está tan lejano a mis ojos,
lo diviso y me apacigua,
lo describo y fortalece a mi aquietado espíritu lector.

Hay un verso más allá, de éstos que escribo.



GUILLERMO FERNÁNDEZ DEL CARPIO
– Arequipa, Perú

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

EL VUELO DEL LEOPARDO - Adrián Néstor Escudero - Santa Fe, Argentina

 








Imagen de: Mónica Goldy


EL VUELO DEL LEOPARDO


Dos morenas doncellas escapadas
del frenesí nocturno de su aldea milenaria
y adormecidas por la suave ventisca
de un montañoso y volcánico altiplano,
equilibran su sueño capturado por
dos solemnes y curvilíneos riscos,
custodiados por el inminente vuelo
de una recia mascota pespunteada y altiva,
que tutela feroz el sedimentado paisaje lunar
que las acuna, anochecido, tras un puñado
de silentes, solemnes nubes peregrinas…

Sus siluetas de cobre anochecido
se abrazan en mutua protección,
porque el risco donde han aventurado
su paseo nocturno y noctámbulo,
es todo un desafío al equilibrio
de esos cuerpos atados en un abrazo
firme que juramenta, al universo todo,
la amistad inescindible y nativa que las une.

Están felices de ser convidadas
por la brisa de lo Alto: saben que sus rezos
han sido escuchados por ocultos ancestros
y que el aire montañoso no es, sino,
el saludo refrescante de los dioses
nocturnos que esconden su rostro tras
la enhiesta faz de una luna encendida.

Y sueñan, en tanto el atlético leopardo
duda en emprender su nocturno vuelo
en ese encantador designio de apagar
una por una a las estrellas de Abisinia,
hasta destapar la noche y encender
el fuego rubio de los primeros rayos
de una infinita alborada.

Pero el deber puede más que su deseo,
y el vuelo del leopardo muere, cancelado.


ADRIÁN N. ESCUDERO, Santa Fe (Argentina), 14-10-2025.
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

. NOTA: Poema escrito sobre la base de la obra pictórica de la artista plástica santafesina MÓNICA GOLDY (imagen adjunta), y con destino a la Muestra Ilustrada Pictórica-Literaria organizada por la SADE-FILIAL SANTA FE y la ASOCIACIÓN DE ARTISTAS PLÁSTICOS SANTAFESINOS - Acto 15 Noviembre 2025.