JERÓNIMO CASTILLO - San Luis, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA
PRESIDENTE: NORBERTO PANNONE
RESURRECCIÓN
El mudo consuelo del sudario
ahoga un último gemido
en silente agonía de cenizas...
Pero la inexpugnable rotación del universo
- albergue sin fin de la esperanza-
recrea un sueño prenatal en tu cerebro...
Desde el último estertor de la noche
se escucha un vagido repentino
llamándote a la vida;
cuantiosas manos te rodean
para auscultar tu miedo,
circuyendo de asombros
la sed irreflexiva,
en el momento supremo del retorno.
LIANA
FRIEDRICH – Villa Regina, Rio Negro, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA
SUSURROS BRAVÍOS
¡Ay eucalipto
que surcabas el cielo
como un gran barco!
Hoy sé,
por qué te he querido tanto;
al igual que mi alma
al infinito
estabas buscando.
Cuando
desgajaron tu velamen
y te arrancaron los pájaros
que como sirenas,
te estaban acompañando,
hasta el cielo
se angustió tanto
que atragantó un trueno
sin poder
bañarse en su llanto.
¡Ay eucaliptos
que al viento escribías sonsonetes,
que al huracán entregabas tu canto;
que llorabas con las lluvias
y te emocionabas con el rocío
con la lluvia del verano!
Han tronchado tu vida
que surcaba el cielo
como un magnífico barco
mientras murmurabas canciones
y bisbisabas un rosario.
Aterrado, lanzaste
una desesperada letanía
cuando de un hachazo
te guillotinaron.
HILDA
AUGUSTA SCHIAVONI – Inriville,
Córdoba, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO DE
ASOLAPO ARGENTINA
José Piñeiro
20/V/1879 - Pontevedra - España
9/IV/1967 - Mar del Plata - Argentina
ACERCA DE LOS VERSOS MÁS POPULARES DEL SIGLO XX
Durante casi todo el siglo pasado circuló entre
nosotros una copla que llegó a ser más popular que las letras de “Yira Yira” y “Mano
a Mano” juntas. Cuatro versos octosílabos que, de tan populares, se llegaron a
folklorizar, dado que no había argentino que no los supiera de memoria, ni
existía memorioso que supiese el nombre de su autor.
Pero lo cierto es que del autor de la cuarteta de
marras no sólo se conoce el nombre, sino también algunos otros datos.
Se llamaba José Piñeiro, quien había nacido en
Pontevedra (España) en 1879, y a los quince años llegó a Buenos Aires, ciudad
en la que falleció en 1967. De él se sabe que trabajó como cadete de almacén;
que fue mayoral de tranways; que fue dibujante y calígrafo y que llegó a
jubilarse como técnico de FFCC del Sud.
La otra
historia, la que nos interesa, es la que nos cuenta que en 1901, estando de
visita en casa de su prima, Generosa Piñeiro de Dopazo, en La Paz (Entre Ríos),
ante el pedido de su sobrinita de cuatro años (llamada Carmencita Dopazo),
improvisó una cuarteta para que ésta la recitase en un acto del 25 de Mayo en
la Escuela General San Martín.
Y fue así como a un español -tan español como
Manuel Jovés, autor del tango “Buenos Aires”-, le debemos estos versos:
En el cielo las
estrellas,
en el campo las
espinas
y en el medio de
mi pecho
la República
Argentina.
LUIS ALPOSTA – Buenos Aires, Argentina
MIEMBRO
HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA
Retrato de Oswaldo Guayasamín - ecuador
Que Guayasamín
¿Desde
qué mundo, Guayasamín, tu fuerza se levanta?
Paloma que castiga
sangre que grita.
¿Desde qué tiempos se hicieron tus ojos que descubren
los mundos que no se ven,
tus manos que el cielo incendian?
Escucha, ardiente hermano,
El tiempo del dolor,
de los días que hieren,
de la noche que hace llorar,
del hombre que come hombres,
para la eternidad lo fijaste
de modo que nadie será capaz de removerlo,
lo lanzaste no sabemos hasta qué límites.
Que
llore el hombre
que beba el suavísimo aliento de la paloma
que coma el poder de los vientos,
en tu nombre.
Wayasamín es tu nombre;
el clamor de los últimos hijos del sol,
el tiritar de las sagradas águilas que revolotean Quito,
sus llantos, que acrecentaron las nieves eternas,
y ensombrecieron aún más el cielo. No es solo eso:
el sufrimiento de los hombres en todos los pueblos;
Estados Unidos, China, el Tawantinsuyo
todo lo que ellos reclaman y procuran.
Tú, ardiente hermano
gritarás todo esto
con voz aún más poderosa
e incontenible que el Apurimac.
Está bien hermano,
está bien, Oswaldo.
JOSÉ
MARÍA ARGUEDAS - Perú
SIN REGRESO
Pero qué
quiere decir el río
que no
conoce ni silencio
ni
tranquilidad
y murmura
sin cesar
qué más
quiere decir
sino que
para todo lo que vive
no hay ni parada ni retorno.
GERMAIN
DROOGENBROODT – Altea, Alicante,
España
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA