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sábado, 26 de octubre de 2024

LAS MIL Y UNA BOMBAS - César Tamborini Duca, León, España

 










LAS MIL Y UNA BOMBAS


Estas épocas civilizadas
en que un país invade a otro
-hoy como ayer-.

Estas épocas civilizadas
épocas de raciocinio
¡de la razón del más fuerte!
-hoy como ayer-.

Y la razón que dice
-en aras de la moral
y de la “causa justa”-
¡lancemos toneladas de bombas!

Y la razón del débil que clama
y no se deja oír
en tanto estruendo abominable
¿por qué nos matáis?
¿por qué matáis a nuestros niños?



CÉSAR TAMBORINI DUCA, León, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

Académico Correspondiente para León
Academia Porteña del Lunfardo

ENTRE RÍOS - Juan L. Ortiz, Entre Ríos, Argentina

 











ENTRE RÍOS


Es tan clara tu luz como una inocencia
toda temblorosa y azul.
Tu cielo está limpio de humo de chimeneas
curvado en una alta
paz de agua suspensa.
Y tus ciudades blancas, modestas, casi tímidas,
ríen su aseo rutilante entre las arboledas.
No hay en tu tierra gracias sorprendentes de líneas
-apenas si una suave melodía de curvas-,
pero tiene ella un
encanto de mujer, de sencilla, de agreste
belleza,
vestida de un silencio verde y feliz de campo,
toda húmeda de una alegría de arroyos,
con una cabellera densa de árboles libres.

(Del libro En el aura del sauce)
Juan L. Ortiz, poeta y traductor argentino.
(Entre Ríos 1896-1978)


JUAN L. ORTIZ – Entre ríos, Argentina

Juan Laurentino Ortiz fue un poeta y traductor argentino, considerado por el escritor Juan José Saer como «el más grande poeta argentino del siglo XX».​​ Wikipedia

Nacimiento: 11 de junio de 1896, Entre Ríos
Fecha de la muerte: 2 de septiembre de 1978

ELEGÍA - Miguel Hernández, España

 










ELEGÍA

(En Orihuela, su pueblo y el mío, se
me ha muerto como del rayo Ramón Sijé,
con quien tanto quería.)

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofes y hambrienta.

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.

Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.

Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irán a cada lado
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.

A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.

 

MIGUEL HERNÁNDEZ- España

Miguel Hernández Gilabert fue un poeta y dramaturgo de especial relevancia en la literatura española del siglo XX. Wikipedia

Nacimiento: 30 de octubre de 1910, Orihuela, España

Fallecimiento: 28 de marzo de 1942, Alicante, España


HIJA DEL VIENTO - Alejandra Pizarnik, Buenos Aires, Argentina

 








HIJA DEL VIENTO

Han venido.
Invaden la sangre.
Huelen a plumas,
a carencias,
a llanto.
Pero tú alimentas al miedo
y a la soledad
como a dos animales pequeños
perdidos en el desierto.

Han venido
a incendiar la edad del sueño.
Un adiós es tu vida.
Pero tú te abrazas
como la serpiente loca de movimiento
que sólo se halla a sí misma
porque no hay nadie.

Tú lloras debajo del llanto,
tú abres el cofre de tus deseos
y eres más rica que la noche.

Pero hace tanta soledad
que las palabras se suicidan.

 

ALEJANDRA PIZARNIKBuenos Aires, Argentina


SI EL HOMBRE PUDIERA DECIR - Luis Cernuda, Sevilla, España

 








SI EL HOMBRE PUDIERA DECIR

 

Si el hombre pudiera decir lo que ama,
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
como una nube en la luz;
si como muros que se derrumban,
para saludar la verdad erguida en medio,
pudiera derrumbar su cuerpo,
dejando sólo la verdad de su amor,
la verdad de sí mismo,
que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo,
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama ante los hombres la verdad ignorada,
la verdad de su amor verdadero.

Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
como leños perdidos que el mar anega o levanta
libremente, con la libertad del amor,
la única libertad que me exalta,
la única libertad por que muero.

Tú justificas mi existencia:
si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.


LUIS CERNUDA, España

Nacimiento: 21 de septiembre de 1902, Sevilla, España

Fallecimiento: 5 de noviembre de 1963, Ciudad de México, México


CORAZÓN CORAZA - Mario Benedetti, Uruguay

 









CORAZÓN CORAZA


Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza

porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro

porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.

MARIO BENEDETTI - Uruguay


CUANDO NUESTRO DOLOR FINGIESE AJENO - Macedonio Fernández, Buenos Aires, Argentina

 







CUANDO NUESTRO DOLOR FINGIESE AJENO


Voz de un dolor se alzó del camino y visitó la noche,
Trance gimiente por una boca hablaba.
Eran las sombras dondequiera. Mis manos
Apartándolas para mis pasos
Heridos de la impaciencia y el tropiezo
Buscando aquel pedido de persona dolida.
Grito que ensombreció la sombra
Volvió a enfriar el pulsar de mi vida.
Y tropezando con el alma y el paso
No de mi pena, de ajena pena,
Creí afligirme, cuando hallé sangrando
Mi corazón, por mí clamando,
¿Qué desterrado de mi pecho habría?
Porque solo el recuerdo su latido daba
Y solo en el recuerdo mi dolor estaba
Y así desde el camino me llamaba
Y apenas cerca me sintió, acogiose
A mi pecho triunfante como enojado dueño,
Y al instante se dio a clavarme aquel latido;
El latir de su lloro del dolor del recuerdo.
Y hoy desterrarlo de nuevo ya no quiero.
Que ese dolor es el dolor que quiero.
Es ella,
Y soy tan solo ese dolor, soy ella,
Soy su ausencia, soy lo que está solo de ella;
Mi corazón mejor que yo lo ordena.



MACEDONIO FERNÁNDEZ
, Buenos Aires, Argentina

Macedonio Fernández (Buenos Aires, 1 de junio 1874 – 10 de febrero de 1952) perteneció, cronológicamente, a la generación modernista de Leopoldo Lugones.

sábado, 19 de octubre de 2024

MOTTAINAI* - Luis Alposta, Buenos Aires, Argentina

 



    






MOTTAINAI*

¡Mottainai! ¡Mottainai!

En la hoja que cae,  

hay susurros de vida   

de viejas primaveras 

como un eco lejano.


Todo tiene un latido.

El aire, la madera...

y los granos de arroz

que recoge tu mano.

¡Mottainai! ¡Mottainai!

El murmullo del viento

nos enseña

que aquí nada es en vano.

No es solo lo que ves.

Es también lo que ha sido.

¡Y lo que podrá ser!

 

 LUIS ALPOSTABuenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA                               

* Mottainai es un concepto japonés que, como interjección, se refiere a «un sentido de pesar ante el uso inapropiado del tiempo, de un objeto o recurso».​ 


LA MAMADRE - Pablo Neruda, Parral, Chile

 




 





LA MAMADRE


La mamadre viene por ahí,
con zuecos de madera. Anoche
sopló el viento del polo, se rompieron
los tejados, se cayeron
los muros y los puentes,
aulló la noche entera con sus pumas,
y ahora, en la mañana
de sol helado, llega
mi mamadre, doña
Trinidad Marverde,
dulce como la tímida frescura
del sol en las regiones tempestuosas,
lamparita
menuda y apagándose,
encendiéndose
para que todos vean el camino.

Oh dulce mamadre
-nunca pude
decir madrastra-,
ahora
mi boca tiembla para definirte,
porque apenas
abrí el entendimiento
vi la bondad vestida de pobre trapo oscuro,
la santidad más útil:
la del agua y la harina,
y eso fuiste: la vida te hizo pan
y allí te consumimos,
invierno largo a invierno desolado
con las goteras dentro
de la casa
y tu humildad ubicua
desgranando
el áspero
cereal de la pobreza
como si hubieras ido
repartiendo
un río de diamantes.

Ay mamá, ¿cómo pude
vivir sin recordarte
cada minuto mío?
No es posible. Yo llevo
tu Marverde en mi sangre,
el apellido
del pan que se reparte,
de aquellas
dulces manos
que cortaron del saco de la harina
los calzoncillos de mi infancia,
de la que cocinó, planchó, lavó,
sembró, calmó la fiebre,
y cuando todo estuvo hecho,
y ya podía
yo sostenerme con los pies seguros,
se fue, cumplida, oscura,
al pequeño ataúd
donde por primera vez estuvo ociosa
bajo la dura lluvia de Temuco.

 

PABLO NERUDA - chile

Nombre de nacimientoRicardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto
Nacimiento12 de julio de 1904
ParralChile
Fallecimiento23 de septiembre de 1973 (69 años)
SantiagoChile
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