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viernes, 11 de marzo de 2022

PAN DE CENTENO, Liana Friedrich, Santa Fe, Argentina




PAN DE CENTENO

 

   La razón de la demencia suele residir en el pasado, en esa criatura de hábitos eternos que habita en todos nosotros, desde que el mundo es mundo.

 

Viajando en la vorágine del tiempo, vertiginosamente hacia atrás o hacia adelante, atravesando las oscuras aguas que separan las dos orillas (vida/muerte), he vislumbrado el rostro que moldea todos los rostros, desde su impasible infinitud...(Quizás porque todos compartimos una misma alma).

   -Debió haberla amado mucho para reaccionar con tanta furia...Pudo tan sólo dejarla ir...o mejor, perdonarla... Lo raro es que él mismo se entregó a las autoridades...Parecía tan tranquilo, como impasible.

  - Sin embargo el informe del laboratorio resulta sorprendente: los rastros hallados no parecen  humanos.

 -  ¿...?

 -  Se encontraron pelos de algún animal adheridos a la ropa, pertenecientes tal vez a un espécimen de la familia de los cánidos...Pero evidentemente no son de un perro común.

 -  ¿....Un lobo?

 -  Pero si los verdaderos lobos hace siglos que fueron exterminados de la faz de la tierra...

   Sobre la mesa de la cocina aún había restos de comida: emparedados de pan negro, rellenos con camarones, palmitos y salsa golf...

- Mmmm...Una exquisitez, sin duda. Bueno, que también los lleven a analizar.

   Al fin soy inmortal. Ya nada puede afectarme: ni la pena, ni el fuego de la pasión, ni el cansancio, ni el sobresalto del diario trajinar...Mi transcurrir tan sólo consiste en transitar el frío túnel de la eternidad...sin comienzo ni final.

   Se aferra a mí como si toda su vida dependiera de ello...Dice que me llevará a otra tierra que él conoce, en otra dimensión, donde no existe el dolor...donde quizás sea posible vivir por siempre jamás...Me apieta... ¡Ay! Su abrazo me asfixia...me arrastra...me...

   Antes éramos quemados en la hoguera, acusados de posesión demoníaca, perseguidos por brujería o exterminados como hombres-lobo...Hoy te tratan sencillamente de psicópata y te fríen en la silla eléctrica...¿Existe acaso alguna diferencia?

  "El mal te perseguirá por siempre, si no pones punto final a esta historia", me había dicho el confesor todavía atónito, ante mi última intempestiva visita trasnochada..(No podía creer lo que acababa de oír). Medianoche: hora de morir en la abadía...(¡Ja! …parece el título de una película...). Es que al fin llega el momento en que no podemos ocultarnos más que en nosotros mismos. Entonces, la verdad tiene que aflorar, ser revelada...liberada de sus cadenas opresivas...Y ¿a quién mejor, si no al hombre que pretende ser su dueño?

   Aún crepitaban los maderos del púlpito, convertidos en brasas ardientes...Entonces la neblina del amanecer se había hecho más espesa, mezclada con el humo denso que ascendía de la torre en llamas, convertida en gigantesca chimenea...

Dos cuerpos fueron hallados calcinados: uno , el del sacerdote, y el otro, pertenecía al convicto...

   "Es imposible ejecutar a un muerto", pensó luego el alcalde en la penitenciaría. "Pero el fuego mal extinguido es probable que vuelva a encenderse con facilidad..."

 

Informe  de Laboratorio

Protocolo 0198/99

El pan de centeno analizado presenta rastros de ergotina, hongo que habitualmente ataca dicho cereal, el que una vez ingerido produce fuertes convulsiones, delirios y alucinaciones (efectos semejantes a los del L.S.D.) .

 

   A veces, hasta la verdadera identidad del mito puede ser develada en un laboratorio...Ahora pienso: cuántos falsos demonios u hombres-lobo se hubiesen  salvado del holocausto...Y todo por el bendito pan de cada día...Pero también es necesario alimentar las calderas del folklore , ¿no?.

 

 ©LIANA  FREDRICH, poeta y escritora argentina,

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


EL OLVIDO, Luis Alposta, Buenos Aires, Argentina

 



LUIS ALPOSTA, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

¿La ruleta rusa o tiros por la culata?, Roberto Alifano, Buenos Aires, Argentina

 



TRIBUNA

¿La ruleta rusa o tiros por la culata?

 

No soy un especialista en asuntos internacionales; apenas un inquieto y preocupado espectador. Me aproximo a estos complejos temas políticos como un asombrado diletante más. Hablando con el doctor Gerardo Ferri, un querido amigo y buen observador, surgió esto de la “ruleta rusa” y “los tiros por la culata”. La famosa ruleta rusa es un juego macabro de azar, potencialmente mortal, que consiste en que un jugador coloque una bala dentro del tambor del revólver, gire el cilindro, ponga el cañón en su sien y a suerte y verdad, presione el gatillo. Este loco y temerario juego generalmente se da entre dos o más contrincantes. El objetivo es sobrevivir y quedarse con el dinero o la especie de valor a jugar. El primer uso conocido del término “ruleta rusa” aparece en el Occidente en un cuento corto del escritor de aventuras Georges Surdez, publicado en Collier's Magazine hacia principios de la década del ‘30. En este caso -vaya coincidencia- es un sargento del ejército ruso en la Legión Extranjera Francesa el que cuenta al narrador si oyó alguna vez hablar de la ruleta rusa. No está del todo claro si los oficiales jugaban a la ruleta rusa en la época zarista; hay, sin embargo, un antecedente en el relato titulado El Duelo (1905) de Aleksander Kuprín, donde el protagonista, un príncipe acorralado, sale airoso y se queda con el botín.

Contrariamente, el origen de la expresión “salir el tiro por la culata” es del todo incierta, aunque seguramente está relacionada con las primeras armas de fuego y las muchas fallas que tenían en sus orígenes. El posible significado de la expresión se da al disparar un arma de fuego y la bala, en lugar de ser expulsada por el cañón como correspondería, sale por la parte contraria, ya que la culata es la zona en la que el arma más se aproxima al cuerpo de su usuario, por lo que hay pocas cosas que puedan resultar peores para este. Lo cierto es que esto no era del todo extraño en siglos como el dieciocho y el diecinueve, cuando los mosquetes de los ejércitos eran aún bastante problemáticos; posiblemente ese sea el origen de la expresión. Al fin y al cabo, era una contingencia a que todos los tiradores temían.

Metafóricamente hablando, hoy en día ambas expresiones pueden significar que las cosas no han salido como se planeaban. En el primer caso, al ser apretado el gatillo, se acertó con la única bala y el protagonista quedó fuera de combate; en el otro, la bala destinada al enemigo en lugar de salir por el caño y hacia delante, salió por la parte de atrás.

La busca de poder ha sido desde siempre una de las metas humanas. “El hombre contra el hombre, alguien quiere apostar”, acertó a decir con brillante escepticismo el escritor mejicano Juan José Arreola. No tenemos remedio, para qué engañarnos; aún a riesgo de todo y de perderlo todo, colocamos la bala y en el primero de los casos apretamos el gatillo apuntándonos a la sien; en el segundo también obra el azar. Pero, al margen de esta minúscula reflexión, hay una realidad histórica que vale la pena tener en cuenta en estos momentos cuando la paz mundial está resquebrajada.

Aunque se repite que la primera víctima de una guerra es el que la provoca, en la boca de cada opinante cobra forma distinta. Hoy se da el caso de una Rusia ex comunista, con pretensiones capitalistas e imperiales y grandes ricos (oligarcas, como son llamados, dueños absolutos de equipos de fútbol en Francia e Inglaterra, que viven como reyes y pasean en inmensos yates) con la anuencia de un autócrata enardecido; pero también está por delante la exhibición de un peligroso país, que si bien pesa relativamente en la economía mundial, posee armas nucleares capaces de dañar al planeta y muestra pretensiones de avanzar hacia el dominio del mundo. De esto no caben dudas. Lo que busca ahora es sostener su hegemonía bajo un terrible acto de afirmación territorial y amenazas de destrucción masiva.

Las batallas que se libran por Ucrania y se desarrolla ante nuestros ojos tiene el potencial de ser quizá el acontecimiento más transformador en Europa desde la Segunda Guerra Mundial y la confrontación más peligrosa para el mundo desde la crisis de los misiles de Cuba. Creer, por otro lo tanto, que Rusia y su actual conducción política han dado un paso de ciego es ingenuo. Sin duda, todo estaba minuciosamente calculado; pero el fracaso es siempre un imponderable que se puede cruzar por el camino, por el camino de cualquier. Si bien Putin es el comandante de esta nave indetenible para un país como Ucrania, el pueblo se muestra decidido a morir si es necesario en defensa de la patria.

En cuanto a Rusia hay toda una política estratégica de recuperación, aunque sea en parte de lo que fue la URSS (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas) que fuera desmembrada y la mayoría recordamos. Este fatídico personaje, ex hombre de la espeluznante KGB, karateca y una suerte de Rambo con cara de póquer, desde que fue elegido presidente de Rusia, ha tenido como principal estrategia internacional este ambicioso proyecto de anexión y recuperación, casi demencial en su busca de consolidar su poder. Por otro lado, sujeto a las relaciones internacionales, nunca dejó de tener trato con los países capitalistas del Occidente y jugar a “la ruleta rusa” con el desarme nuclear. Entendió, sin duda, como antes había sucedido con Mijail Gorvachov, que toda potencia es, en el fondo, un gigante con los pies de barro y estableció moratoria sobre las pruebas de armas nucleares.

Pero la historia corre de prisa y tampoco demoró en llegar el golpe de Estado a Mijail Gorvachov, y luego la disolución de la URSS fue otro suceso memorable. En marzo de 1991, se convocó a un referéndum en Moscú y el 78 por ciento de los votantes optó por el “sí” a la continuidad de la Unión Soviética. Sin embargo, con la firma del Tratado de Belavezha, promovido por el sucesor de Gorvachov, el tibio Borís Yeltsin, se disolvía de facto la Unión Soviética, sobre todo al separarse de Ucrania y Bielorrusia. Los demás países, como Yugoslavia, Polonia, Checoslovaquia y Rumania, la tecnología y el progreso de sus vecinos los hicieron optar por la democracia.

Asombro y debate produjo en su momento la disolución de un imperio, que era una potencia militar/nuclear; además, que hubiera sucedido sin guerra, cuando la historia mostraba que esos eventos siempre implicaban importantes conflictos bélicos. ​Esa evaluación tal vez resultó prematura en su momento y hoy, treinta años después, estamos sufriendo lo que puede ser la última guerra de la disolución de Rusia. Aunque el precio a pagar puede ser invalorable y espantoso.

Se puede observar que hoy, aunque Putin habla de la amenaza militar de Ucrania y del Occidente, lo que parece claro es que el peligro más importante para él, personalmente, es el paradigma de una Ucrania democrática. En cuanto a una alianza militar entre China y Rusia, y eventualmente Corea del Norte, para hacer frente a la presencia de la OTAN y del dominio estadounidense en un mediano plazo, también es improbable. Quizá por esto se aceleraron las alocadas desmesuras de una guerra; al tiempo que están los que apelan a lo obvio con un sentido razonable y humanitario. Con razones válidas, por supuesto, porque la guerra siempre es un horror desde cualquier óptica. Una guerra es muerte y destrucción, es desolación; todo, de un modo absurdo y cruento por dónde se mire.

Todavía no está claro cómo evolucionará la situación en Ucrania, aunque casi se puede anticipar el resultado. En un escenario, Vladimir Putin, quien desde 1999 como primer ministro comenzó un proceso de revertir la disolución de la Unión Soviética, a la que tildó de “tragedia geopolítica,” no consigue aún sus máximos objetivos; en este caso cambiar al gobierno de Ucrania, para convertir a este país en un satélite, y después renegociar con la OTAN los criterios de seguridad alrededor de la periferia de Rusia. En este escenario lamentablemente la batalla de Ucrania no sería la última confrontación del rebalanceo geopolítico post Unión Soviética.

Ahora bien, está cada vez más claro que varias premisas de un escenario favorable a Putin no se están cumpliendo. Y en el mejor de los casos será para él una batalla a lo Pirro. Lo que parecía un simple trámite de amenazas y avance rápido de tanques y algún que otro avión, se dilata. El ejército ucraniano está ofreciendo mucha más resistencia que la que parecía esperar Putin. El presidente Zelenski, que se suponía que iba a colapsar, se ha convertido en un héroe, dispuesto a morir por su patria.

Putin, aunque al parecer no lo demuestra por su imperturbable personalidad, se siente frustrado y enardecido por la heroica resistencia de los ucranianos que, de momento, han impedido que el Ejército Ruso ocupe el territorio. De ahí, la amenaza de recurrir a las fuerzas de disuasión nuclear con la excusa de responder a las duras sanciones económicas impuestas por Estados Unidos y la Unión Europea. Washington y Bruselas han actuado al unísono y de forma coordinada para desconectar del sistema de pagos SWIFT a los bancos rusos que sostienen el ataque militar sobre Ucrania. Una resolución estratégica a la que ya se ha sumado países como Japón o China, que mira para otro lado.

Probablemente, el dictador no esperaba esta contundente respuesta de Occidente a su asesina incursión en un militarmente vulnerable país soberano. Pero no es previsible que se eche atrás. Todo lo contrario, renovará la apuesta aunque “el tiro le salga por la culata” o la “ruleta rusa” le sea adversa. Todo indica que la guerra puede prolongarse sine die por el anunciado fracaso de las negociaciones. Putin no va a retirar sus tropas de Ucrania hasta que no logre sus objetivos. Y Zelenski y su pueblo ya han demostrado con creces estar dispuestos a resistir hasta el final. Mientras, el tablero geopolítico se tambalea, se agudiza la crisis económica mundial y, lo peor, el armamento ruso siembra Ucrania de cadáveres en una hecatombe humanitaria. Como siempre ocurre, se sabe cuándo comienza una guerra, pero nunca cuando termina.

Según conjeturan algunos expertos, Putin quiere recrear un nuevo Imperio Ruso y él no reconoce a los ucranianos como un pueblo distinto, sino que los reconoce como parte de la nación rusa y muchos ucranianos no quieren ser ciudadanos rusos y no apoyan a Putin, como tampoco la mayoría en Rusia.

Expertos militares europeos confirman la información de que el grueso de los soldados enviados a Ucrania son jóvenes reclutas, poco entrenados y mal preparados para dar el asalto. “Muchos de ellos ni siquiera sabían que iban a la guerra”, afirman sus familiares en Moscú. Aquellos que fueron detenidos por las fuerzas ucranianas pudieron hablar a sus hogares, confesaron que sus superiores les dijeron que iban a participar en maniobras militares y nunca supieron que se dirigían a consumar una guerra.

Si todo eso es cierto -y la parálisis del mayor convoy de tanques y camiones que se dirigía a Kiev lo es- solo basta un segundo para imaginar lo que debe pasar en estos momentos por la cabeza de Putin. Encerrado en su delirio paranoico de llegar como liberador a un país que “lo esperaba desde hacía casi diez años”. El autócrata del Kremlin probablemente haya comenzado a comprender que su castillo de naipes, montado obsesivamente desde hace años, podría haber comenzado a desmoronarse desde el interior.

La ruleta rusa, con una certera y peligrosa bala en el cargador está girando. Roguemos que no se detenga en el sitio donde puede causar estragos. Una guerra nuclear sería espantosa por los daños que puede ocasionar al planeta. Ojalá, que para bien de humanidad esto pase pronto y las cosas vuelvan a su normalidad o, en todo caso, a su acostumbrada anormalidad. Eso sí, el tiro por la culata le ha salido al ambicioso y paranoico jerarca ruso.

 

©ROBERTO ALIFANO, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


LA FUERZA INTERIOR, Lola Benítez Molina, Málaga (España)

 




LA FUERZA INTERIOR

 

 Es curioso que lo que se idealiza permanece por siempre en nosotros, pero qué parte hay de fantasía y cuál de realidad, hermosa quimera que elucubra en nuestra psique sin piedad, búsqueda incansable, que agota los sentidos sin llegar a saborear el instante. Son sueños que jamás caerán en el olvido, pero si un átomo de realidad los roza perecen sin remedio.

           Ilusiones ausentes, que un día irradiaron grandeza, adónde se fueron. Quizá retornen con fuerza cuando el subconsciente las aliente. Tal vez, por ello, Mario Benedetti inmortalizó esta bella frase: “Cinco minutos bastan para soñar toda una vida, así de relativo es el tiempo”. Esa sensación extraña, que dormita en el ambiente, viene a recordar la fragilidad del momento.

           Es una osadía ingrata la de aquellos que sucumben ante el pasado, pero una fuerza inmune levanta vuelos de nuevos despertares y marchita la nostalgia que viene a instalarse. Todo dependerá de lo que nosotros mismos escojamos, somos los artífices, por eso, tras una pausa, retomaremos el camino, unas veces escarpado y estrecho, otras, con aromas de azahar. Ya no importará lo desconocido, habremos aprendido a lidiar en otros campos de batalla. Tampoco importará lo que quede por andar, será nuestra fuerza la que nos guíe: “Cuando las almas se tienen que encontrar, el destino acerca los mundos, borra la distancia, une los caminos y desafía lo imposible”. (Anónimo). O, como dijo Paulo Coelho: “Los encuentros más importantes han sido planeados por las almas antes, incluso, de que los cuerpos se hayan visto”.

           El proceso está en marcha. Qué habría sido de la humanidad sin los grandes amores que nos inspiraron. Ellos, en todas las épocas, han estimulado el pensamiento y la creatividad. El dolor que supone la pérdida es un generador de savia. Encuentros y pérdidas marcan nuestras vidas. Nadie está incólume por mucho que lo estén algunas obras de la civilización azteca: algunos códices han llegado hasta nuestros días como el “Códice Borbónico”.

           Podría mencionar muchos ejemplos en los que la angustia suscitó obras magistrales para la posteridad. Así, Boudelaire nos deleitó con poemas dedicados a Sarah “Louchette”, prostituta que le contagió la sífilis, o sus relaciones con la hermosa mulata Jeanne Duval, que escandalizaron a todo París. Goethe, a su vez, escribió su novela psicológica “Las afinidades electivas”, inspirada por su amor a Minna Herzlieb, con trágico final, probablemente por sucumbir ante un matrimonio yermo, como un terreno empobrecido.

           Qué cruel sollozo recorrería todas esas vidas colmadas, luego, de laureles cuando ya habitaban en otros lares y lo terrenal pasó a un segundo plano. Vuestra inmortalidad permanece, aunque ya poco os importe, pues la dicha que anhelabais al fin encontrasteis.

           “Creí que era una aventura y en realidad era la vida” (Joseph Conrad).

 

 ©Lola Benítez Molina, Málaga (España)

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


Lágrimas en la tarde de este otoño, Antonio Las Heras, Buenos Aires, Argentina

 







Lágrimas en la tarde de este otoño

 

Elegante parche, colocado como al descuido

sobre el ojo izquierdo, lucía aquella extraña figura

caminando por el parque con total desenvoltura.

 

La barba entrecana cortada con estética estudiada,

por los hombros, apenas, cabellos que asomaban

ordenados bajo el sombrero que todo lo engalana.

 

Silencioso, cabizbajo, de marcado andar cansino,

se notaba su regreso de extenuantes lejanos sitios;

cosas que hablaban de ciertos tiempos, ya idos.

 

Va al encuentro de inolvidables seres amados

que un día dejo de verlos, por tareas acuciado,

para no volver más a este lugar tan deseado.

 

Hoy ese ocasión ha llegado, y con ternura y temor

va al encuentro, tantas veces abruptamente soñado

que lo mantuvo con vida pues el sentido le dio.

 

 

©Antonio Las Heras, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORIFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA


DIA DE LA MUJER 2022, Elias Galati, Buenos Aires, Argentina

 



DIA DE LA MUJER 2022

 

En nuestras sociedades, la celebración de un día en especial, es sinónimo que algo no funciona.

Si es necesario, detener el tiempo, y dedicar un momento al recuerdo de un ser, o una situación, es porque al mismo no se le ha dado la debida consideración o que nos sentimos en deuda.

Es lo que sucede con la mujer; sentimos que debemos algo más, no tenemos claro que es, pero pasa la historia a nuestro alrededor y todo sigue igual.

La mirada de la humanidad, es desde la óptica del varón, y está tan incorporado y es tan ancestral, que hasta la mujer así lo entiende.

La civilización se nutre de conocimientos, que emanan de intuiciones, realidades, comprobaciones científicas y también de mitos.

Los mitos sociales abundan, y a veces, desvirtúan o falsean la realidad.

El hombre, varón y mujer, es un ser sociable, desde su concepción ya que necesita la participación de dos seres, para lograr la cigota, o comienzo de la vida, que es un óvulo fecundado por un espermatozoide.

Esta realidad hace que el nuevo ser, tenga la mitad de sus genes de su progenitor paterno y la otra mitad de su progenitora materna.

Pero en realidad el hombre es un mamífero, y la cigota, no es un huevo concluido, sino un elemento que debe crecer y nutrirse, fenómeno que se produce en el vientre de la madre, y contando sólo con los elementos de la mujer, es decir que hay un plus en todos nosotros que corresponde a la madre, de allí el dicho, todos somos hijos de mujer, hemos sido paridos o salimos del vientre de nuestra madre.

El mito bíblico señala que la mujer fue creada de la costilla del varón, pero la ciencia ha demostrado que las crías de todos los mamíferos y también el hombre, como tal, se generan como hembras y alrededor de los 9 semanas, algunas desencadenan un mecanismo inhibidor que impide la formación del útero, las trompas, la vagina y el aparato genital femenino y se convierte en varones. Es decir es una mutación desde la mujer hacia el varón.

Más hay otro mito mayor, que hace al comportamiento y la relación esencial, porque todo ser humano debe necesariamente tener un poco de autoestima, sino no puede vivir, de allí la idolatría, en el que algunos impostan su estima en los logros de sus ídolos. Consecuentemente con ello, el hombre para subsistir niega y transfiere.

Es tan viejo como el mundo, cuando Dios le pregunta a Caín donde esta Abel, el lo negó, dice yo soy acaso el guardián de mi hermano, y cuando Dios le pregunta a Adán, si comió del fruto prohibido, Adán transfiere, le dice Tú tienes la culpa Dios, porque la mujer que tú me diste me tentó.

Es el origen de la discriminación, toda la culpa la tiene la mujer. El varón no tiene responsabilidad.

Sería largo y no tendría sentido aquí señalar, como se formaron los roles, porque el trabajo, el rol doméstico y las actitudes de cada sexo, pero que las hay las hay.

Esta discriminación se realiza también en la formación, el desarrollo y la educación de los niños humanos, ya que es distinta la educación que se le da al varón, que la que se le da a la mujer.

En la cual participan tanto varones, como mujeres.

Si bien el trabajo ya está equilibrado, y no es tan discriminativo como antaño, en que se creí que era una actitud del varón, no sucede lo mismo con las labores domésticas, que caen casi siempre en las mujeres.

Todavía en nuestras sociedades, la mayor discriminación es hacia la mujer, y ni que hablar de la violencia machista, donde un gran porcentaje de varones sostiene su conducta como si la mujer fuera una posesión personal.

Recuerdo que hace años estaba de moda decir, si te vas a una isla desierta que tres cosas te llevarías, no había celulares, entonces se decía un libro, una radio y una mujer, es decir la mujer era un objeto una cosa personal.

La mujer es el numen de la raza, es el equilibrio necesario para que pueda progresar y mejorar la especie, es aquella que entiende la justicia y la misericordia, desde la entrega y el amor.

No es bueno el machismo, tampoco el feminismo, pero va siendo hora que el varón asuma su condición, entiende que hay un pie de igualdad, pero que la mujer tiene un plus al cual el no alcanza, y que aprenda a respetarla y darle dignamente el rol que le corresponde.

 

Elias Galati

 

 Mujer

Mujer, tu que puedes comprender

el arcano de la humanidad

se el camino a emprender

en procura de la felicidad

 

Solo tu alcanzas el saber

necesario para llegar a la verdad

Dios te ha dado como entender

los límites, la capacidad

 

Puso en tu alma una forma de ver

la existencia, la realidad

que te permite acceder

 

a lo eterno con la sensibilidad

que solo posee una mujer

porque su pasión y gloria es amar

 

©Elías D Galati, Buenos Aires, Argentina


LA CODICIOSA Y GUERRERA CORRUPCIÓN, Adrián Néstor Escudero, Santa Fe, Argentina

 



LA CODICIOSA Y GUERRERA CORRUPCIÓN[1]

“La guerra es un lugar donde jóvenes que no se conocen y no se odian se matan entre sí, por la decisión de viejos que se conocen y se odian, pero no se matan…” (Erich Hartmann).                                                        

 

Recientemente, el escritor argentino Jorge Bernabé Lobo Aragón, elaboró un preciso, ajustado acto reflexivo[2] acerca del cáncer social que significa la corrupción.

Cuando el Buen Jesús enfrentaba a ciertos personajes de la época que derivaban en conductas aberrantes para el pueblo judío, llamaba a estos "sepulcros blanqueados" o hipócritas; blancos por fuera y llenos de podredumbre por dentro.

Blancos en modo maquillaje, el mismo que usan los llamados "diplomáticos" de carrera o de oficio para "negociar" Verdades verdaderas y en este mundo de lobos[3] planificado por los amargos Señores del Poder Mundial, disfrazados de corderos en nombre de la libertad o de la "legítima defensa". O el nuevo nombre de la codicia planificada. Concepto caduco acuñado en tiempos de Santo Tomás de Aquino, y que Juan Pablo II tildara de arcaico e indefendible en su desviación guerrera.

En tanto, incluso, hay gente y “entidades” que medran con el tema de la “Paz” y hacen de ella una industria para su propio beneficio, así como otros lo hacen con la infausta Guerra, venga esta de donde venga. Y todo porque parece ser que, en este Mundo, “nada es verdad ni mentira, y todo es según del color del cristal como se mira” (Ley Campoamor)[4]. Quizás por ello, el Buen Jesús alertaba a sus discípulos con una sentencia intrigante: “Ustedes están, pero no son del Mundo” (Jn 15-18-21).

Una fachada de legitimidad expuesta incluso en rimbombantes instituciones internacionales (sí, acertó, esas), que son coaptadas en sus malversados procedimientos y acciones (la más atroces: sus Guerras frías y calientes) por los secuaces del Mal y llenos del fango avaro y ominoso por dentro... Y, de esto, hace ya más de dos mil años...

De hecho, es cierto que, desde a.C., la vileza de la corrupción (que trasciende a cualquier ideología –sistema de ideas- o instrumento filo-sociológico, pues no se trata de “política” como “arte de lo posible” –en tanto la supervivencia es el arte de lo necesario-[5], sino de profunda, humana y divina espiritualidad) era sobre todo la que practicaba la clase reinante y también la consultiva de los sectores del Poder Mundano (de aquellos que integran el Círculo Rojo Diabólico desde su perverso "amor" al Poder, contrario sensu a los que practican el poder del Amor)...

... En todos los casos refulgían las flamas de la codicia, la mentira, el odio, la difamación y la concupiscencia, como faros que guiaban el descontrol[6] hacia el cual, los Imperios, terminaban cayendo y colapsando.

Hoy día, los que colapsan son las Repúblicas y las Democracias: proyectos institucionales de acuerdos de convivencia[7] arduamente formulados y consentidos, pero que terminan minados (y valga el necesario sonsonete) por el desapego a la ética (buenos principios) y a la moral (buenas costumbres), y que deberían acreditarse sobre la base del incuestionable precepto de la Dignidad Humana. Dignidad Humana que debe relacionar social y espiritualmente a todos los hombres que se tilden de buena voluntad; es decir, aquellos que no piensan en mezquinos intereses sino en desprendidos servicios teórico-prácticos al Bien Común.

En tal sentido, reflexiones como las del apreciado Jorge Bernabé Lobo Aragón y situados prima facie en un insoslayable, desgraciado accidente ferroviario en Argentina (la denominada Tragedia de Once; pero que en la actualidad puede ejemplificarse en las virósicas acciones abortivas malthusianas y guerras internacionales programadas, tanto por Occidente como por Oriente), son un acto de Luz, de claridad en las tinieblas a la que estamos sometidos como nunca y actualmente, por una propia o extraña necedad: la de ese Hombre que no termina de evolucionar como tal, desoyendo -en su dura cerviz pecaminosa e ignorante- al clamoroso testimonio de Amor Ofrenda procurado por el mismo Dios hecho tal, y letalmente crucificado en su carnal y misericordiosa visita a la Humanidad.-


©ADRIAN NÉSTOR ESCUDERO, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINO



[1] ADRIÁN N. ESCUDERO - Santa Fe de la vera Cruz, Argentina. Publicado el 27/28-02-2022 en Página de Autor FACEBOOK y en el Grupo Literario FACEBOOK "AMIGOS DE LAS LETRAS RAFAELA" - Responsable: Lic. Prof. Liana Friedrich, Presidenta Club de Leones de Rafaela y Ciudadana Ilustre de dicha ciudad argentina).-

 [2] Artículo "La Corrupción - La Tragedia de Once - Diez Años" (22-02-2022). Publicado en Facebook y Email.

 [3] Arrieta, Ever - Bachiller en Filosofía (2009) por la Universidad Nacional de Costa Rica; máster en Historia, Relaciones Internacionales y Cooperación (2013), en Traducción y Servicios Lingüísticos (2015) y en Multimedia (2017) por la Universidad de Porto.): Artículo “El hombre es un lobo para el hombre (homo homini lupus”: frase de Thomas Hobbes – Obra El Leviatán (1651), empleada para referirse a que el estado natural del hombre lo lleva a una lucha continua contra su prójimo. Sitio: https://www.culturagenial.com/es/el-hombre-es-un-lobo-para-el-hombre/

 [5] Bersain, Carlos Sánchez – Sitio: https://www.infobae.com/america/opinion/2020/08/16/si-la-politica-es-el-arte-de-lo-posible-la-sobrevivencia-es-el-arte-de-lo-necesario/.-

[6]  Arrieta, Ever, op.cit. “(…) La frase de Hobbes (op. cit. - homo homini lupus: el hombre lobo del hombre) (es) una metáfora del animal salvaje que el hombre lleva por dentro, siendo capaz de realizar grandes atrocidades y barbaridades contra elementos de su propia especie. Algunas de esas acciones son dirigir guerras, practicar exterminio contra un grupo social, realizar atentados, asesinatos y secuestros, someter a otros individuos a la esclavitud, tráfico ilegal de personas, etc. (…)”. Ver Cita 3.-

 [7] Ibidem: Explicando el pensamiento de T. Hobbes, Ever Arrieta (op.cit.) infiere que “(…) la paz y la unión social pueden ser alcanzadas cuando son establecidas en un contrato social, en el que se define un poder centralizado que tenga la autoridad absoluta para proteger a la sociedad, creando una comunidad civilizada (…) (sobre la base) de normas morales y leyes a las que están sometidos y deben cumplir los individuos: este contrato otorga a cada persona derechos y deberes, a cambio de abandonar la libertad absoluta que posee en estado natural, y a fin de asegurar su sobrevivencia en la sociedad” . Sitio: https://www.culturagenial.com/es/el-hombre-es-un-lobo-para-el-hombre/.

 

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