De la serie de publicaciones: "Destellos"
LUIS ALPOSTA, poeta y escritor argentino
MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA
PRESIDENTE: NORBERTO PANNONE
De la serie de publicaciones: "Destellos"
LUIS ALPOSTA, poeta y escritor argentino
MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA
EL TIEMPO ESTÁ CANSADO
EL TIEMPO ESTÁ CANSADO
LE PESA HASTA EL MIRAR ,
EL TIEMPO YA NO RÍE
Y NO SABE CANTAR .
EN EL ROSAL NO HAY ROSAS
Y HAY LLANTO EN EL TRIGAL ;
CRECIERON LAS ESPINAS
Y NO HAY FRUTO PARA EL PAN .
EL TIEMPO ESTÁ CANSADO
Y QUIERE ENVEJECER ;
SI EL TIEMPO SE MURIERA
QUE BUENO HABÍA DE SER .
EL TIEMPO NO SE MUERE
DE TANTO PADECER ,
EL TIEMPO SUFRE Y LLORA
POR NO SABER QUÉ HACER .
FEBRERO 21 DE 1987.
©JAIME VÉLEZ RAMÍREZ,
poeta y escritor colombiano
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA
EN LA
ORACIÓN DE OCHO PALABRAS
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La sal del mediodía que mancha la camisa
yo la limpio en la fila de temblores:
la
oración de ocho palabras.
En su suave pico mi espalda se recuesta
por la caridad que ha pisoteado
a esas piedras sin pesares que han vencido mis clavículas,
y que tienen tableteo de mortales suavidades ausentadas.
Sal por la mañana, no retarden,
como sales siempre,
al despojo de suspiros salobreados,
al despojo de baladas agravadas.
Y salgan a trajearme de envoltura con la cual un día nace.
del poemario
inédito Mañana
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO
ARGENTINA
.
EN TU RECUERDO
Bajé corriendo por el desfiladero
tomé aliento en el camino
llegué ansiosa por darte un abrazo
de cubrir tu cuerpo con miles de besos
Pero tu coche había partido
por una angosta carretera
y quedé triste y desolada
comiendo con rabia los besos
que no he podido darte
No volveré a subir con desencanto
esa pendiente y dura cuesta,
quizás vuelvas a por algo olvidado
y me des la ocasión de borrar
el profundo dolor, la angustia vital
que habita mi ser, por tu ausencia total.
Cuidaré los matojos y regaré las flores
mientras mi vista se pierde a lo lejos
viendo el horizonte vacío
que intento cubrir con tu recuerdo.
©Salomé Moltó, poeta y escritora española
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA
EL GRILLO
Un grillo
manso que te quiere, amiga,
Y que en quererte vanamente insiste,
Cada vez que el silencio rehace
Te silabea su reclamo triste.
Abre los ojos. No te duermas. Ponte
Bien cerca, amiga, de mi pecho añoso;
Y así, callados, escuchemos juntos
La campanita del cri-cri amoroso
Entre las gentes del camino, siempre
Un hombre humilde me propongo ser,
Como el grillito que te quiere tanto
Y que te canta sin dejarse ver.
©JOSÉ PEDRONI, poeta argentino
Santa Fe, Argentina
Wikipedia
Nacimiento21 de septiembre de 1899
“EL DOLOR”
VOY EN LA CONGOJA DEL DESTINO CONVINCENTE
EN LA PRISTINA PLANICIA DE MIS CONCLUSIONES
ESTRAFALARIA RAZON DE MIS TRISTES DECISIONES
QUE MUERE ATROZ EN MI FUGAZ ILUSION PENITENTE
MI DOLOR ES EL FUEGO CONSUMADO DERREPENTE
EN LA CARICIA DE MIS
SARCASTICAS EMOCIONES
NO QUIERO DEBER LAS ATREVIDAS PRETENSIONES
NI EL DESQUICIADO
JUICIO DE MI LECHO IMPONENTE
SE ALEJA CON EL ALBA, CUAL VIENTO CONSISTENTE
SEDIENTO DE PODER YACE
CON SU PAZ RECURRENTE
Y ME DUELE EL RECUERDO QUE HOY ESTA SANGRANDO,
YO QUIERO CAMINAR CON LA HERIDA INSIGNIFICANTE
Y PROPICIAR LA MONTAÑA DE UN SUEÑO AMBULANTE
CON ESPINAS QUE
ATACAN LA CALMA DESPERTANDO…
©CARLOS RODOLFO ASCENCIO BARILLAS, poeta y escritor salvadoreño
MIEMBRO
HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA
RUGIDO DE AUSENCIA
Amanece
y aún es fuego la espesura
de la noche.
Amanece
un sol con magia de
arlequines.
Invade el ventanal
tu cabellera de sombra
transparente.
Está intacto el jarrón
sobre la mesa,
posado de calas esparcidas
en el rojo perfume de los
cuerpos.
Amanece
un rugido de canarios.
entre la música y el
sonido del viento.
La silla se hamaca sin tu
ropa,
permanecen el espejo,
la mirada,
el celeste pañuelo de la niebla.
El reloj marca la hora
en que
amanece,
la cómoda
el vidrio
la alcoba,
y mucho espacio para tu
ausencia.
©NORBERTO BARLEAND, poeta y escritor argentino
MIEMBRO HONORÍFICO DE
ASOLAPO ARGENTINA
VISITA A MI PADRE
A mi padre, José Manuel Agustín (1929-1992, recordando
la efemérides de
su nacimiento (19
Setiembre 2021).
Con devoción. In
memoriam.
©ADRIAN
NESTOR ESCUDERO, poeta y escritor argentino
MIEMBRO
HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA
Profundos mares…
No sé. No la conozco.
Aunque
estoy cierto de haberla
hallado,
antes, unos años antes, en
mi vida.
Tiene que ver con la luz,
el Sol
de las tardes más que
tibias
y esos cielos diáfanos,
despejados,
que tan sólo existen en
los sueños
o después de haber llovido
la noche entera.
Quizás haya surgido de lo
profundo,
de lo profundo de los
mares de mi mente,
de lo que ocurrió en un
pasado incierto,
durante otras
reencarnaciones y, ¿será posible?
también en el presente.
Pero no. No fue así.
Estaba construida.
Es real y verídica.
Caminaba. Sonreía.
Espantaba la tristeza del
camino.
Los ventanales de luz eran
su marco.
©ANTONIO LAS HERAS, poeta y escritor argentino
MIEMBRO HONORÍFICO Y
ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA
¿QUÉ ES LO QUE VALE?
Tratemos
de entender esta pregunta, despojada del sentido económico, del valor
pecuniario y de lo material.
Analicemos
el valor, desde lo anímico, desde lo espiritual y desde los valores, es decir
aquello que nos marcan y señalan el rumbo existencial.
Qué
es lo que vale, ante nosotros mismos, cuando tenemos que tomar una decisión,
elegir un rumbo o proyectar el futuro.
¿Cuál
es nuestro orden de prioridad, y que es aquello que predomina en nuestras
decisiones?
Esta
dimensión tiene que ver en primer lugar, por la postura existencial, si
procedemos con egoísmo o con altruismo.
Además
tiene que ver con la comprensión de aquello que es un axioma y a veces no se
comprende, “el hombre sólo termina de constituirse en la alteridad”, como
principio psicológico.
Esta
comprensión hecha por tierra cualquier conclusión a que pueda arribar el
sujeto, desconociendo al otro, a la relación que tiene, no sólo con quienes son
sus próximos, sino con el hombre en sí, como el otro en cualquier relación
personal, social, práctica o teórica
Porque
el valor fue pensado para considerar la utilidad o el precio de los
bienes materiales, pero también es todo objeto de preferencia.
Es
con los estoicos que el valor se incorpora a la ética y es considerado como
objeto de las selecciones morales.
El
sentido filosófico era considerar toda contribución a la vida conforme a la
razón.
La
elección era por aquello que era digno, es decir tomar en cuenta la virtud, era
valioso lo virtuoso.
Hobbes
entiende el valor como una relación del hombre; que precio tiene el hombre,
cuánto sería dado por él.
Entonces
no es absoluto, sino una relación de la necesidad y del juicio del otro.
Kant
identifica el valor con el bien, y señala que se denomina bien a lo que se
aprueba o aprecia, es decir aquello en lo que existe un valor.
Esta
es la cuestión. La valoración que hemos aceptado racionalmente en nuestro
interior, se expande hacia nuestros sentimientos y hacia nuestra voluntad.
Entonces
nuestro comportamiento va a estar determinado por ese valor relacional al que
hemos adherido en principio.
Por
eso la pregunta ¿Qué es lo que vale?
Cuál
es el valor que hace que nuestra conducta derive hacia ciertas condiciones que
normal y racionalmente no aceptaríamos, pero el valor de las personas o los
objetos que nos rodean nos llevan a adoptarla.
Hay
un poder implícito y específico, en el valor al que hemos adherido y a veces es
más fuerte que el poder consolidado.
A
veces ese poder se manifiesta y otras es entendido por nosotros aún antes de
manifestarse.
Cuántas
cosas hacemos nosotros, por aquellos que queremos, sobre todo los más débiles,
sin que sea solicitado por ellos, y sólo por ser percibido por nosotros, y
deseamos agradarle y hacerle la vida mejor.
Cuántas
conductas no son fruto de nuestra racionalidad, sino de la emoción que provoca
la valoración de un ser o un objeto que apreciamos o amamos y que en función de
ese amor hacemos.
Entonces
lo que está valiendo en nosotros es el sentimiento que provoca esa relación y
la necesidad, primero nuestra, antes que la del otro, de satisfacerla como una
forma de sentirnos bien y conformar nuestro emoción, que se transforma en el
deseo de agradar y ayudar al otro.
Esta
valiendo el otro en nosotros.
Es
la maravilla del sentimiento humano.
Por
encima de toda racionalidad, por encima de toda utilidad o conveniencia, el
mayor valor, es esta relación con el otro, que se imposta en nosotros, porque
nace en nuestro corazón, y permite que ese dar, esa conformidad con el deseo
del otro, nos satisfaga, nos haga felices, nos colme, porque es también nuestro
deseo.
Por
eso lo que vale, es el amor, que expresamos en nuestro conducta hacia el otro,
en función de él, y de nuestra relación íntima y espiritual que hace que seamos
mejores y logremos armonizar nuestras relaciones con los semejantes.
©Elías D Galati, Buenos Aires, Argentina