La mujer de la plaza
Aquí la veo por las tardes.
Viene con su aire de brisa
y el pie desnudo de un amor dormido.
Le hablo con la amistad perceptible
de las debilidades. Miro sus ojos
y callo en una suerte de diminuto
silencio. Siento su voz e imagino
su mirada en su cuarto, su recelo que anhela
batir bajo los árboles anónimos.
(Eso deseo creer a mi paso, eso deseo creer).
Es un bello rito, secreto, penetrante.
Presumo que desea hacer el amor
en este sacramento azul, pero teme.
Al caminar sonrío ante la fuente,
hablamos de generaciones inadvertidas,
del candor reclinado en la memoria
que habita un cuadro, del mar,
de la nostalgia de una lejana niñez,
del tiempo soñoliento, distraído.
La veo en la impaciencia de la tarde
bajo la vaga luz que conmueve.
Y no sé si existe.
Buenos
Aires, mayo de 2026
CARLOS PENELAS –Buenos
Aires, Argentina
MIEMBRO
HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

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