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sábado, 28 de marzo de 2026

RE-CREACIÓN (LOS ESTRELLEROS) - Adrián Néstor Escudero - Santa Fe, Argentina

 




RE-CREACIÓN (LOS ESTRELLEROS)[1]

A las Playas sueñeras de Punta del Este (Uruguay)

 

(Lluvia de estrellas. Ningún ser viviente pudo verlas. Excepto Él. Como cristales diamantinos, pequeños y burbujeantes, se derramaron desde el cuadrante profundo de la Vía Láctea y fueron sembrándose en el mar cual flores tan esbeltas como pequeñas y luminosas, haciendo de aquel Océano peninsular estaño un maravilloso jardín fosforescente que danzaba al compás de las olas de un Mar de ensueño...).

Sobre el morro encrespado de hierba arenosa, Gabriel observaba, con sus alas recogidas y su cuerpo apolíneo reducido ahora al humano tamaño.

Soles devenidos en pequeñas esquirlas del Cosmos agonizante...
Subyugado por tanta belleza, supo de un sentimiento amargo que, en su lejana Morada Invisible, nunca hubiera imaginado: porque dolía saber que toda aquella Obra Universal admirable y edificada materialmente por su divino Arcano, fuera destinada a desaparecer en un instante e inexorablemente...

Entonces, puso aquellas lágrimas desconocidas en su mano más ágil y las lanzó con fuerza al torrente de ese Mar que bramaba con un fuerte viento del Este... Un Este ya sin Sol y convertido en una de esas moléculas brillantes que pronto terminarían apagándose también cuando él diera la orden de Cancelación Estelar...

Igual estaría sucediendo, sin duda, con sus alados compañeros de misión, elegidos de entre siete Arcángeles para cumplir con la terrible misión de ser los Estrelleros del Apocalipsis Estelar...

(Mas solo el Espíritu que lo había hecho podía deshacerlo, y fue cuando enhiesto sobrevoló aquellas aguas oceánicas y presurosas bañando los despojos de lo que Antes Había Sido un Planeta azul y verde, verde y azul, y ocre con su maravillosa mixtura de elegantes cerros, sabios valles, y fecundas praderas y ríos afluentes).

Entonces hizo un ademán oculto a sus ojos que todo lo veían… Y cayó batiendo alas sobre las olas encrespadas de aquel mar bravío acunado por la órbita terrestre en aquella singular península del estío uruguayo; y todo desapareció...

Fue un elegante chapuzón que hacía miles de milenios esperaba estrenar..., y lo había logrado: hablaba del justo y bautismal baño terreno, en ese lugar; un lugar especial al que quizás ellos habrían llamado nuevamente Paraíso.

(Y fue ese Espíritu quien atrajo al Arcángel Gabriel, Guardián Estrellero de la cuarta parte del pletórico Universo. Un Universo finalmente corroído por la luz caótica y mendaz Luciferina, y decretado para su cancelación como todo el conjunto Cósmico estrellado y habitado desde los átomos proteicos a la estatura de los Pensantes y Sintientes humanizados).

Pero algo había sucedido -y lo sabía- en ese -alguna vez- esplendoroso planeta. El de los hombres pensantes y parlantes… Lucifer había enlutado a ese mundo; y luego, lanzando una aviesa carcajada hizo lo mismo con Todos lo demás…

(Y aquel Planeta tenido por origen del Origen y Paraíso de los paraísos, sería el Primero

en difuminarse desde la materia a lo Único Trascendente).

Por ello, y apretando sus alas luminosas, sonrojadas por el albor mortuorio de su Sol, en aquella (última) mañana de la Tierra -Obra preferida del Infinito Arcano al cual servía desde un tiempo y lugar sin medidas- fue cancelada por el obediente y estrellero Gabriel.

(Los Ángeles Estrelleros tenían una enigmática Misión Cancelatoria. Y el Apocalipsis fue concluido y devuelto su sueño primigenio a la Arcana Memoria del demiurgo Dios Uno y Trino, primero Creador, luego Purificador y al cabo Redentor…).

De este modo, y junto a Tierra, la cuarta Porción del Universo y sus Mundos, volvió hacia Él y su Morada Celestial. En tanto que las otras Tres cuartes partes del Cosmos, satánicamente adulteradas también, tendrían su divino descanso cancelatorio por medio de Uriel, Miguel y Rafael:

Apocalipsis consumado.

Sin embargo…

(… El Divino Arquitecto, al Séptimo Día juzgó. Al Octavo Día redimió. Y al Noveno Día volvió, setenta veces siete, a crear…).


ADRIÁN NÉSTOR ESCUDEROSanta Fe, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


[1] ADRIÁN N. ESCUDERO – Santa Fe, Argentina) 02/04-03-2026. Para Libro APOCALIPSIS BANG (Y otras Historias Extraordinarias para un Semáforo). Editorial DUNKEN SER (CABA, Argentina), 2026. (Nota: Una versión poetizada forma parte del libro inédito: POEMARIO “SUSURROS (DECIRES Y SENTIRES)”.


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