de la serie poética; "Destellos"
LUIS ALPOSTA, poeta y escritor argentino
MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA
PRESIDENTE: NORBERTO PANNONE
de la serie poética; "Destellos"
LUIS ALPOSTA, poeta y escritor argentino
MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA
Certezas
Sin pausa pasa la vida...
sollozos de certidumbre
de una vejez melancólica.
Claro de luna, la lumbre
deambula en las sombras
buscando el haz de luz
del arcano que convoca
el recuerdo de lo azul
de atardecidas horas.
Sin pausa, pasa la vida...
es un tiempo de otro tiempo, certeza que llega el día
entre sombras y silencios.
©Graciela Brizuela, Tucumán, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA
“ANSIEDAD”
DORMIDO, DESPIERTO, AGONICO, AUN SOÑOLIENTO
POR QUE ERES MI IMPERECEDERO VERAZ CANDOR
PUEDO AMARTE EN MI TRAGICO FEROZ VALOR
SIENTO CAMINAR EN MI BELLO LUCERO CORPULENTO
UNA BURBUJA DE LABERINTOS, Y ES MIEL DE MI DOLOR
POR ESO PUEDO AMARTE CON TU GRAN ESPLENDOR
DEJAME ACARICIARTE EN TU FUGAZ PRESENTIMIENTO
Y NO ME ABANDONES EN EL MINUTO DE MI MUERTE
Y NO TE VAYAS CON
Y VOLVERE A BESAR LAS CEREZAS DE TU GARGANTA
EN
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA
Al Dr. Ernesto Kahan
Soneto Acróstico
.
.
Es
curar las almas su visión noble
Rey
de sabida ciencia y humanista,
No
evitaré, saludar con redoble.
Esto
lo hace merecer, se le envista.
.
Se
lo merece. Erguirse como un roble
También
su mente, el poeta ilumina
Orgulloso
ante la piedad se inclina
Karma
que ofrecemos con pasodoble.
.
Abrió
puertas y se siente la brisa
Hombre
médico , erudito poeta
Antecedente
en letra, profetisa.
No
habrá quien mejor ame su faceta.
.
.
©Dr. Rafael Mérida
Cruz-Lascano.
Hombre
de Maíz, 2009.
Guatemala,
C. A.
MIEMBRO
HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA
Comentario del autor sobre el poema:
Es
Académico de Honor en la Real Academia Europea de Doctores, Académico de la
Academia Internacional de Ciencias, Tecnología, Educación y Humanidades (AICTEH)
España y Vicepresidente 1º de la Academia Mundial de las Artes y la Cultura
(UNESCO). El Dr. Kahan es el ex Director del Departamento de Epidemiología de
la Universidad Bar Ilan y el Director del Departamento de Epidemiología del
Instituto para la Salud en el Trabajo de la Universidad de Tel Aviv, Israel.
Fue ex Director General del Ministerio de Salud en Argentina, así como el ex
Director Adjunto del Centro Médico Rabin en Israel. En 1998 fue Director de
Evaluación del Banco Mundial para programas de servicios de salud primaria en
Ecuador. Fue Vicepresidente de Médicos Internacionales para la Prevención de la
Guerra Nuclear cuando el grupo ganó el Premio Nobel de la Paz en 1985. El Dr.
Kahan también ha sido Vicepresidente del Foro Internacional de Literatura y
Cultura de Paz (IFLAC), Presidente de la Unión de Escritores Latinos y Director
Adjunto de la Junta de Directores de la Asociación Global de Armonía (GHA). Es
el Presidente de la Asociación de Escritores Israelíes en español.
Escenario…
Cielo aterciopelado en
este atardecer
sereno, silencioso,
reflexivo, caluroso.
Un perro descansa echado
entre las lajas.
El humo del puro ingresa
con volutas
en la copa de cognac bien
preparada.
Amigos generosos que
recién se retiraron.
Llega el mensaje, repentino,
de la amada.
Mirada puesta en cierto
punto del horizonte lejano.
Plantas florecidas
establecen la primavera.
Mariposas, imprevisibles,
danzan entre ellas.
Cuerpo relajado en ese
sillón preferido
usado por el abuelo en
domingos como este.
Toda la armonía se
encuentra desplegada.
Nube de filamentos apuñala
el tiempo.
Pareja de pájaros
atraviesan el aire quieto.
©ANTONIO LAS HERAS, poeta y escritor argentino
MIEMBRO
HONORIFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA
LA
VIDA Y LA ESPERANZA.
Vida
que nos llenas de esperanza, al vislumbrar los arreboles de un hermoso
crepúsculo, permitiéndonos exhalar en la pureza de tu aire sorbos de aire puro,
colmando la existencia de ansias por encaminar nuestra realidad hacia senderos
que nos induzcan a seguir avante con la mirada en alto. Y es esa vitalidad, la
que conlleva a que nos reinventemos, con la ilusión de un futuro prometedor,
levantándonos una y otra vez más fortalecidos, aunando esfuerzos para avanzar
con ímpetu y así poder sentir esa conexión que nos brinda la esperanza de poder
cumplir con cada expectativa y con nuestra misión terrenal, esperanzados en un
devenir halagador. Vida y esperanza se fusionan en uno solo, ya que al respirar
el aire que nos embriaga, tendremos la ilusión de encauzarnos en la búsqueda de
la tan anhelada plenitud.
©LUZ MARINA OSPINA BOTERO (LUZMA)
POETA Y ESCRITORA COLOMBIANA NATIVA DE ABEJORRAL,
ANTIOQUIA
LA RISA
Sonríen los arboles en el
bosque
emitiendo sonidos con el
viento,
parecen sonreírle a los
cuando la aurora nace de nuevo.
Sonríe el cielo con su risa blanca
entre nubes que dichosas pasan,
mientras el rio de bellas
aumenta el caudal en las
orillas.
Ríe el payaso entre los niños.
parece un peregrino de alegría,
dice ,que riéndole a los pueblos
la melancolía se viste de fiesta..
Hay sueños dulces que
otros abrazan a las sombras,
la risa parece hablarle al llanto
en un lenguaje de paz cercano..
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO
ARGENTINA
Recordando a Wenceslao Fernández
Flórez
Mencioné en más de una oportunidad – artículos, conferencias
– que llevo en mi corazón la galleguidad. (Debo aclarar que escribo galleguidad en
el sentido de Ramón Otero Pedrayo). Mis padres, mis tíos, algunos primos, eran
gallegos. En ese ambiente crecí. Mi padre, que nació en Espenuca, cuidaba
cabras desde los seis años, fue autodidacto. En Argentina trabajó en fábricas y
mis abuelos – analfabetos - hombrearon bolsas en el puerto de Ingeniero White.
Luego don Manuel conoció a obreros socialistas y anarquistas. Allí comenzó a
admirar al Príncipe Pedro Kropotkin el gran humanista ruso – geógrafo, zoólogo,
naturalista, teórico y pensador – que marcó con su ética a generaciones
enteras.
Con los años lectura, teatro y música fueron
formando su carácter. Las obras consistían en clásicos españoles del Siglo de
Oro, Shakespeare, Nietzsche, Schopenhauer y autores como Unamuno, Machado,
Azorín, Pío Baroja, Blasco Ibáñez, Maeztu, Américo Castro… Entre los nuestros
Sarmiento, las Memorias del General Paz, Wilde. Esa
pasión se la transmitió a sus hijos. Y a mi madre, doña María Manuela, a quién
le enseñó a leer con dos niños pequeños. Mi padre no se casó por iglesia y tuvo
cinco hijos. El que escribe estas líneas, el menor.
En
mi hogar - donde se discutían dictaduras, demagogias, caudillos, persecuciones,
exilios – siempre estaba La Coruña y una ética republicana. En el mapa, en el
recorrido de su índice indicándome lugares, en la música, en su acento. Debo
confesar que me enseñó la historia de España y la de Galicia antes que la
Argentina. Desde la niñez escuché nombrar al padre Sarmiento, padre
Feijoo, Pondal, Rosalía de Castro, Castelao, Valle-Inclán, Risco,
Curros Enríquez…
Uno de los autores que solía aludir con amplia
sonrisa era Wenceslao Fernández Flórez. Lo citaba con alegría, con mirada
límpida. Roberto, mi hermano mayor, y mi hermana Raquel eran lectores
incansables de sus páginas. Roberto fue el que un día me regaló Volvoreta. Tenía
diecisiete años y sin más me ordenó que lo leyera. Luego aparecieron en mi
joven biblioteca De Portería a portería, El
hombre que compró un automóvil, Las siete columnas. Años
después lo lírico, lo mágico, lo simbólico. Hablamos de El bosque
animado. Imposible no recordar la versión cinematográfica de José Luis
Cuerda de 1987.
Hace años estuve invitado a Coimbra para dictar una
conferencia. Un lugar hermoso como son todas las ciudades o los pueblos de mi
otra patria. La secretaria del ayuntamiento, a mí pedido, me llevó a Cecebre.
Quería conocer la Fraga, recorrer parte de ella. El silencio, el clima, lo
poético me inmovilizó. La espesura, la luz solar que no llegaba al suelo, la
humedad y la temperatura constante…un sueño inimaginable. Quise llevarme
de recuerdo una hoja, de las cientos que había sobre la tierra. La joven muchacha
me señaló que no se podía llevar nada de allí, que era monumento natural,
estaba protegido. Le pedí entonces que me sacase una fotografía con la hoja en
la mano. Accedió. De todo el rollo de fotos que obtuve de aquella visita sólo
una salió velada. Esa fotografía. Nada tenía que decir: era el bosque
encantado. No pude visitar su Casa-Museo. Fernández Flórez había sido
falangista y tenía orden de no llevarme allí. No quise discutir – suelo hacerlo
y con vehemencia – pues el bosque lo fue todo en ese momento. Mi sensibilidad
era extrema.
Más allá del humor, de su literatura con marcada
preocupación moral tenía cierto pesimismo en torno al ser humano y a las
sociedades. Para Fernández Flórez es la pasión lo que mueven las acciones
humanas. Suele, además, ironizar sobre la hipocresía social. Bajo el aparente
humor ofrece una visión desencantada del ser humano y de la sociedad.
Cierta crítica literaria contemporánea considera
que hay un hilo conductor entre Cecebre y Macondo. Por lo fantástico, por lo
discordante con el mundo natural. Su obra sigue la estructura de la narrativa
tradicional pero fue pionero en el pensar con una mente abierta. Se comparó su
estilo con el de Anatole France, reminiscencias de Stendhal y de Eça de
Queiroz. Para Wenceslao el mundo cambia sólo en lo superficial, en lo
anecdótico. Siempre, en su páginas, encontraremos ternura, talento, melancolía
y, si se permite, cierto humor ácrata.
El periodista
español Luis Prados escribió en Letras libres (2019) que “
Fernández Flórez advertía con su novela contra el idealismo libertario y él
mismo bromea sobre la alegría con que los jefes socialistas celebran el fin de
los pecados capitales. Pero es fácil percibir que también se mofaba del
absolutismo tradicionalista y de cualquier utopía social futura como a la que
podría conducir el delirio puritano de la corrección política”.
Detrás de su
temple, de su comicidad basada en la distorsión de los hechos conlleva una
intensión crítica; nos muestra una mirada pesimista del mundo y de la historia.
Una ironía escéptica en una literatura que recomiendo leer.
Buenos Aires, 1 de
diciembre de 2021
©CARLOS PENELAS, poeta y escritor argentino
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA
MUJER,
HOY
El
ascendente musgo del olvido
teje
telarañas ilusorias,
dibujando
caminos en el tiempo
(sigilosa
membrana a los sentidos...)
Una
lágrima cómplice se desliza
en
el repliegue de la noche
y
un reloj atropella los latidos
con
su impávida faz mecanicista.
Trepidante soliloquio de ritmos ya perdidos
convoca
los pasos y los gestos,
los
años apiñados de fatigas,
los
mudos y rientes instantes del alivio,
traspasando
los límites celestes...
(esa
curva programada del Destino).
Tal
vez hoy ya no haya alternativa..
O
tal vez aún queden salidas
en
el hálito radiante de los días:
inaugurando una luz empecinada
en
sus entregas de verdes y de cantos.
Cifrando
la libertad del ave,
frágil devoradora de azules...
pulsando
la mansedumbre de la espiga,
sabia
decantadora de surcos...
entornándole una ventana a la tormenta,
para
edificar una nueva dimensión en la rutina
que
rescate el corazón del sobresalto,
demoliendo
las urgencias desmedidas
que
encadenan los actos de la vida.
©LIANA FRIEDRICH , Rafaela, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA
Telones Azules y Rosa
Se
abre el telón azul en el escenario yo
Me
acompaña la copa la mesa y un vacío en el alma
Se
cierra el telón y que en sombras oscuras lo demás sobro
Se
abre el telón y sigo bebiendo tirado en la mesa pidiendo otra copa
Se
cierra el telón y todo da vueltas todo da vueltas, todo da vueltas
Se
abre el telón te quiero tocar un perro me lame pensé que eras tú rosa
Se
cierra el telón me duermo borracho,… Ya no veo nada botellas disueltas
Se
abre el telón una cama vacía un pasado inconcreto otro día sin esposa
Se
cierra el telón un llanto me ciñe un grito incoloro un punzón que me aflige
Agarro
el telón lo rompo en pedazos la copa la rompo, vida dolorosa sin ti Rosa
BRAYNER ABRAHAN GOMEZ BAEZ, poeta dominicano
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA