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sábado, 2 de mayo de 2020

HADOS BUENOS, HADOS MALOS, Jaime Vélez Ramírez, Medellín, Colombia


Lo bueno y lo malo de la tragedia en Monterrey – Blanca Urdiales















HADOS BUENOS, HADOS MALOS

Si cuando naces te acompañan los hados bondadosos
tienes desde el comienzo la vida asegurada,
será como la alegría, la risa y la rosa encantada;
llegarán los triunfos, las palmas, los sueños amorosos.

Los dioses te cuidarán todos los días,
velarán por tu salud, inteligencia, belleza, poder y tu dinero,
tendrás la paz interior y el amor verdadero,
no te faltará nada, tendrás todo lo que ansías.

Al llegar el fin al que todos arribamos
no temas, los hados buenos estarán contigo,
te darán buen pasaporte y buen abrigo
y en coro gritarán, nosotros aquí estamos.

Más, si al nacer son los hados malos los que llegan,
de lágrimas se formarán torrentes con tu llanto,
sufrirás mucho, mucho, tanto, tanto
y al final no habrá nada, ni el pasaporte entregan

Y puede ser peor si eres escritor o eres poeta
pues ellos son enfermos, son dolientes, son sensibles,
ven, oyen, sienten, palpan cosas horribles,
porque tienen la razón perdida y la mente coqueta.

Si eres joven y tienes inspiración y tienes gracia,
pero te acompañan los hados malos y perversos
será mejor que jamás escribas versos
para evitar te acompañe la desgracia.


©JAIME VÉLEZ RAMÍREZ, poeta y escritor colombiano
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA Julio26 de 2007






El coronavirus nos desnuda, Carlos Penelas, Buenos Aires, Argentina


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El coronavirus nos desnuda


La historia se repite. Es uno de los errores de la historia.
Charles Darwin

 Giovanni Boccaccio da comienzo al Decamerón con estas palabras: “Con tanto espanto había entrado esta tribulación en el pecho de los hombres y de las mujeres, que un hermano abandonaba al otro y el tío al sobrino y la hermana al hermano, y muchas veces la mujer a su marido, y lo que mayor cosa es y casi increíble, los padres y las madres a los hijos, como si no fuesen suyos evitaban visitar y atender”.
El Decamerón, escrita entre 1351 y 1353, es sin duda la obra más famosa surgida de la pandemia, la peste negra de mediados del siglo XIV.
Toda crisis trae en sí un conflicto. Toda crisis es producto de una historia. Mejor: una crisis producida por una peste pone sobre el tapete a una sociedad. Lo peor y lo mejor. Nos muestra lo indigno, lo humillante, la falta de moral. Y también la solidaridad, el esfuerzo, la abnegación.
Vamos a tomar un ejemplo para intentar ver ciertos paralelos, ciertas formas de entender y de entendernos en esta tragedia que nos confunde, nos preocupa y nos atemoriza. Podemos hablar de la Biblia, de Camus o de Kafka.  Podemos recordar a Tucídides o Samuel Pepys. A Sófocles o a Daniel Defoe. A Manzoni y la peste bubónica. Entre nosotros Manuel Mujica Láinez abordó la fiebre amarilla desde sus cuentos. Pero tomaremos un ejemplo histórico -apenas una reseña - de la denominada plaga italiana que llegó a Florencia y a Toscana en 1630. Soldados alemanes atravesaron el norte de Italia con la pulga asesina, trasmisora de la peste bubónica.
La peste avanzó sobre Milán, luego sobre Venecia y fue ensañándose con otras ciudades cercanas. Poco a poco – se habían cerrado los pasos de los Apeninos – la peste invadió la región al pasar una campesina burlando los controles.  Y llegó a la ciudad. Hubo cientos de muertos en la zona, luego más de mil. Se ordenó en 1631 la cuarentena general. Se crearon lazaretos, los muertos fueron rociados con cal, se los enterraban en las afueras de la ciudad. Las casas de los enfermos fueron clausuradas. Luego se ordenó cerrar las puertas de la ciudad. Los extranjeros sólo podían transitar con permisos. Los guardias entraban en conventos e iglesias. Se suspendió la educación comunitaria, los juegos del pallo en las plazas, los bailes. Teatros y tabernas fueron cerradas. No hubo procesiones ni misas.
Aquellos que violaban las normas eran multados y llevados a prisión. Comenzaron las culpas: era obra del demonio, de los extranjeros, de los judíos. Luego se sospechó de las prostitutas. Por temor la Sanità daba de comer a los pobres, unos treinta y dos mil. Recibían hogazas de pan, una pinta de vino, un salchichón, arroz con queso, ensalada. También se les daba medicina. La peste se prolongó hasta 1633. En Toscana hubo ochenta mil muertos, en Florencia ocho mil. En 1657 hubo otras epidemias, sobre todo en Florencia. Esta vez otros nombres feroces: la escarlatina y el sarampión.
Veamos que nos ocurre en estos días. Veámoslo desde la perspectiva social, desde antecedentes históricos, desde el conocimiento de las pandemias anteriores. Es claro que el fascismo, el populismo, el chavismo tienen un universo para penetrar en estas circunstancias. Hay una casta política que utilizará todos los medios posibles para llegar a una irracionalidad sin límite. Algo similar pasa en el primer mundo al desaparecer esa suerte de equilibrio que siempre ejercieron los anglosajones. Estamos con una pandemia que significa también colapso económico, despidos masivos, radicalización, demonización. Pobreza, enajenación, hambre, desamparo.

Un sistema populista nos llevará a letrinas, al pensamiento único, a alternativas tecnológicas y encierro compulsivo. El confinamiento es parte del juego. Un juego en países con una base de corrupción inimaginable. Pero también, desde otro ángulo lo vemos en los EEUU, Italia, España, Inglaterra o Francia. Sin duda Alemania – recordemos que la canciller Ángela Merkel es la única personalidad desde hace años – con una mentalidad distinta lleva a cabo un plan y una estrategia. El otro país es Suecia. El resto es improvisación, profetas anunciando el fin o el nuevo comienzo. La pandemia forma parte de lo social, de lo ideológico y de la economía. Entre nosotros, del otro lado de la puerta, está la muerte, la miseria, la violación, la toxicomanía, el alcoholismo, los dilemas morales, los prejuicios raciales, la intolerancia religiosa, los distanciamientos socio-económicos, la corrupción, la violencia contra la mujer… Esta pandemia en particular desnuda un sistema, un sistema global y las miserias de los países del Tercer Mundo con sus deseos imaginables y los brotes caudillistas. Debemos tener presente que los pueblos o las multitudes no siempre defienden causas nobles, muchas veces son la expresión de delirios colectivos. Recordemos también que las pasiones de los amontonamientos masivos suelen ser muy intensos pero efímeros. Otra vez: están y estarán más presentes el desempleo, la inseguridad, la carencia alimentaria, la salud, la ecología. Comenzarán las sectas, los pactos de mafiosos, las democracias sucias, el derrumbe de la utopía democrática. La crueldad se repite a lo largo de los tiempos lo mismo que la violencia. Una vez más amenaza el planeta el autoritarismo y la discriminación. Desde la tragedia griega, el sangriento teatro isabelino o la novela negra contemporánea. Tal vez debamos hablar una vez más de Primo Levi y de la “banalidad del mal”. Tal vez es el momento de releer a H.G.Wells y a George Orwell. Entre nosotros, Diario de la guerra del cerdo de Adolfo Bioy Casares.
En meses abriremos la puerta de casa. Es probable que el mundo de  Luis Buñuel, John Huston, Archie Mayo o los hermanos Coen nos espere. Pero recordemos: la realidad siempre es más dura. Y desde los comienzos de la historia la realidad humana siempre fue incierta.

La ignorancia genera confianza más frecuentemente que el conocimiento
Charles Darwin
©CARLOS PENELAS, poeta y escritor argentino
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA 
Buenos Aires, abril de 2020



DESPUÉS, Ady Yagur, Israel

Por qué las aves vuelan formando una V? - VIX

DESPUÉS


Cuando pase la hojarasca
aves  partirán de sus nidos,
haciendo la V en el cielo
acariciando las miradas. 

Después de la pandemia
con fantasía delirante,
buscare nuevos paisajes
para  cantarle a la tierra.

Asombro de los pueblos 
pesadilla con sus ecos,
seres parten de la vida 
dejando solo recuerdos.

Después de días grises
cuando el sol ilumine,
entre brechas de nubes
le cantare  al aire puro.

La danza de mi corazón 
parece estar en acecho
cuida a los días con ritmo
devolviendo  la nostalgia..

©ADY YAGUR, poeta y escritor argentino
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA  
.



MERCADO DE POESÍA, Teresinka Pereira, Ottawa, Canada

Librerías “de viejo” para visitar en CDMX | Dónde Ir

MERCADO DE POESÍA


Letras de púrpura
lírica destilada
en risa y llanto,
sabor de fruta fresca
y olor de hojas al viento.
En el escaparate
los poemas son esencias
de un lenguaje perdido
en la tinta del silencio.
No laten, pero punzan
mientras el ojo del poeta
en la esquina
hecho cuchillo de piedra
espera el comprador.
...................

MERCADO DE POESIA
Letras em púrpura
lírica destilada
em riso e pranto,
sabor de fruta fresca
e cheiro de folhas ao vento.
Sobre o balcão
os poemas são essências
de uma linguagem perdida
de tinta em silêncio.
Não pulsam,
mas ardem
enquanto o olho do poeta
no canto do mercado
parece um punhal de pedra
esperando o comprador.
.................

©TERESINKA PEREIRA, poeta y escritora brasileña
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


Tankas desmesurados, Liana Friedrich, Rafaela, Santa Fe, Argentina

Tankas, versos de sexo subliminal - PanoramaCultural.com.co

Tankas desmesurados
Entre nosotros, el cielo y el infierno
 no hay otra cosa que la vida,
 que es la más frágil de todas las cosas.
Pascal

1
La canción de la muerte
puede quitarte dulcemente la vida
con su aliento cómplice…

Su nombre es “Eutanasia”:
sinónimo de agonía  sin sufrimientos.
2
Engendro agusanado,
que surgió de la crisálida
del poder más ostentoso:

Esa es la soberbia divina...
La que nos juzga y nos condena de por vida.
3
              La decisión de vivir en la luz
–desechando la sombra de la parca-
constituye nada más que una equivocación.

Es que nos gusta, de última,
el sabor de la sangre (y su cálido olor dulzón).
4
Sucede que el mar nunca retorna
para lamer las mismas playas…
Se echa sobre la arena blanca,

sin dejar más rastro
que un collar de nácar…
5
El rumor del oleaje
se acostumbra a la voz humana
y  guarda la sombra de nuestros muertos,

aherrojando su fiebre proteica
en la oscuridad heterocroma del lecho.
 6
Un plato vacío aún sigue esperando
sobre la mesa de la humanidad.
Debajo de él, una nota dice,

con letra temblorosa, casi desfalleciente :
…“Ayúdenme”.
                        7
¿Por qué existen ciertas preguntas
que deben ser respondidas, y otras, permanecer
 como estigmas, torturándonos por toda la eternidad?

¿Ese será el precio de la duda?
¿Acaso podremos soportarlas, sin herirnos?
8
Es necesario que le demos
la espalda a tantas dudas,
y  poner “manos a la obra”:

Recordemos que los laberintos
tienen siempre una salida hacia la luz.
9
El tiempo es el fuego en el cual nos quemamos.
Pero la pasión también es enemiga de la precisión.
En cambio, el invierno, con su frío,

nos encapsula, nos reconcentra,
volviéndonos aún más egoístas.
                       10
Lograr objetividad:
Ese es el llamado “efecto cero”…
(¿No se enfría la sangre tan sólo con pensarlo…?)

Si embargo nunca es tarde para sorprendernos ante lo inesperado…
Siempre debemos conservar una mente alerta.
                      11
Todos los días vivimos ciegos,
Precipitándonos vertiginosamente a tierra,
como aves heridas de muerte…

El destino es lo que ignoramos de nosotros mismos.
Y lo que vivamos, revela nuestra propia naturaleza.
                     12
Lo fundamental es tener ideas,
pero no ser ideólogos.
Porque las ideas son libres;

no pueden ser encorsetadas
dentro de estancos paradigmas finitos.
                     13
Insistir siempre en cuestionar lo incuestionable…
Confié en la sabiduría, seguí su consejo. …¡Y así me fue!
Por eso odio las fechas definitivas:

Ellas no nos permiten
deshacernos de las obligaciones.
                     14
Paisaje de silencios.
Inquieta presencia se revela, sigilosa.
Algo se agita, oculto en tus ojos:

Es el recuerdo de un sueño
que asomaba apenas, en las flores tempranas…
                      15
Hay cosas que hierven dentro de uno…
Por eso se hace necesario luchar con los fantasmas
que duermen en el subconsciente…

para descubrir  la fuerza oculta
de todos los sueños con los que Freud alucinaba.


©LIANA FRIEDRICH, poeta y escritora argentina
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA