Bienvenidos

miércoles, 23 de julio de 2014

UN 18 DE JULIO CUALQUIERA, de Salomé Moltó, Alcoy, Alicante, España


Imagen de: dibujosypegoletes.blogspot.com


UN 18 DE JULIO CUALQUIERA

Las fechas célebres no guardan en el colectivo humano el mismo nivel de importancia; para cada cual, su vivencia personal guarda un recuerdo imperecedero en lo más profundo de su corazón, porque hay hechos que sólo ocurren una sola vez y nos marcan de por vida... Por eso este 18 de julio tiene para mí otro recuerdo personal arrasado por los avatares y tragedias que nos impuso la guerra que despuntaba al viento.
Me he acercado a la ventana y lentamente he apartado la cortina que la cubre casi toda. Compruebo con sorpresa, que pocas cosas han cambiado en el viejo patio, al fondo el olivo permanente, bajo cuyo ramaje, nos cubríamos de los rayos del sol por el día y de los besos furtivos por la noche.
Y vino a mi memoria aquella noche del verano ya 78 años trascurridos, aquel 18 de julio del 36 cuando fui a tu encuentro con el ansia desmedida que tu fulgor enalteció. Aquel encuentro fugaz, aquel despertar adolescente que el terror de la guerra arrasó inconmensurablemente, aquella destrucción implacable que hemos sufrido con tanto dolor.
Las lentas y suaves caricias, el ardor clamoroso del tacto de una piel suave, de unas carnes prietas, de un aliento vacilante, de una culminación ardorosa, de suspiros contenidos, abiertos ahora al encuentro.
Momento a momento con profundo y nuevo placer, de una abertura al mundo, de un ser y no ser un volar a espacios nuevos para llegar a una calma placentera ¡cuánto vivir en tan poco espacio y tiempo!
Al volver, mi madre me esperaba en el pórtico de la puerta que separa nuestra casa, su mirada no era severa, ni triste ni alarmada, brillaba intensamente, quizás recordando tiempos suyos semejantes pero ya pasados.
Me miró con ternura y me susurró.
.- “Se te ha mojado la blusa, creo que vuelve a llover”.

©SALOMÉ MOLTÓ, poeta y escritora de Alcoy, Alicante, España.
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA






EL MIMO, de Yolanda Elsa Solís Molina, Barcelona, España


Imagen de : www.tattoodonkey.com

EL MIMO

Caminar por el Paseo de Gracia, es un constante descubrimiento…
En dirección a la Plaza Catalunya, cuesta un poco más, el camino se va empinando… a la vuelta es bajar casi apurando el paso…En las plantas bajas, casi todos los edificios tienen salones comerciales pero alzando la vista se ven artísticas rejas y balcones con la historia particular o colectiva, de sus ocupantes. Dan pena, algunos balcones desnudos de flores y plantas, pero aún más, los tallos resecos que acompañan casi siempre a una hipotética situación de abandono… Ya sea de inquilinos o la clara imagen de alguien, que ya no tiene la hermosa ilusión de cuidar una planta, atisbar sus pimpollos y una tarde de primavera, asistir al deslumbrante espectáculo de casi percibir el rayo de sol, que apresura la plenitud de su paso a una rosa aterciopelada. Cada rostro que se cruza en el camino es una historia. Las jóvenes con los últimos adelantos de la moda, recorren las casas con escaparates coloridos y maniquíes luciendo lánguidamente los últimos modelos de París, quizá auténticos, quizá copiados hábilmente por alguna modista ingeniosa.  Grupos de turistas chinos, siguiendo el paraguas en alto de la guía catalana, últimamente guiándolos a través de un micrófono sujeto en su pecho. Hasta hace poco, se reunían en corrillo, hasta que ella les relataba historia o arte como complemento de cada monumento o casa, fuente o museo…
La pareja de ancianos, abrigados y lentos, tomados del brazo hasta entrar en la cafetería.
El ama de casa, con su carrito para el mercado; la anciana, paseando a su perrita; los pianistas en la plaza frente al Banco, con su bote a medias, tendrán que seguir unas horas más para poder comer una tapa cada uno... Frente a la terraza de la plaza del Pino, hay un artista de oficio que con solo caminar en veinte metros, primero despierta la curiosidad de la gente, simplemente caminando con su bombín y una especie de smoking… De pronto, comienza a caminar muy junto de alguna pareja o señora sola, o familias con niños…..Sólo como buen mimo, imita alguna particularidad del elegido,  Con infinito respeto sin ningún movimiento o mirada hacia  quien acompaña, lo saluda respetuosamente haciendo un ademán hacia su sombrero….La gente, de la terraza, ya va sonriendo… El mimo, elige ahora a otro caminante, imita su modo de caminar o ademán de llevar al perrito, o sacándose el smoking a medias… Allí, deja al elegido, que sonriendo se aleja… Dos jóvenes alemanas entran sin saber de qué se trata al ámbito de actuación del mimo…Inmediatamente, él se acerca, (con las sonrisas ya del público,) otros, ya detiene su paseo al notar las risas y aplausos de los que están en las mesas… El mimo, calculando los tiempos, sabe que llegó el momento de saludar con su bombín, al mismo tiempo que se acerca al público con una sonrisa y recoge artística y elegantemente, una lluvia de euros…

© YOLANDA ELSA SOLÍS MOLINA, poeta y escritora argentina, desde Barcelona, España.

Miembro Honorífico de Asolapo Argentina  

ÁNGELES DE LA PAZ, de Mirtha Gaitán, Argentina


Imagen de: www.redescuelasporlapaz.com

ÁNGELES DE LA PAZ
Niños del mundo,
predestinados por Dios,
iluminados por su inocencia,
destellen,
como símbolo de la Paz.
Visiten campos arrasados,
niños huérfanos y hambrientos,
contaminados
sus juguetes navideños
con la realidad de armamentos verdaderos.
Lleguen a los tiranos corazones
de los señores
de la guerra,
penetren en sus almas perversas,
sueñen,
con un mundo liberado.
Anclen en la esencia
de la sensibilidad.
Niños del mundo,
ángeles alados,
misioneros
inquebrantables  de la Paz,
demanden,
la conciliación de la humanidad.
                                                                   
©MIRTHA GAITÁN, poeta y escritora argentina
Miembro Honorífico de Asolapo Argentina



lunes, 7 de julio de 2014

SUEÑOS DE POETA, escribe Yolanda Elsa Solís Molina, desde Barcelona, España


                                                    Imagen de: encuentros-vigia.blogspot.com


SUEÑOS DEL POETA

El sueño del poeta es quien distancia las oscuras tinieblas en la noche
acompaña  el recuerdo y la nostalgia, la soledad , las ausencias y el reproche.
Los sueños del poeta son ventanas, mensajes desde nubes pasajeras,
flores  y sol , tañido de campanas ,colores de añoranzas plañideras…
Los sueños del poeta son suspiros, son palabras de amor medio olvidadas
son reclamo , ilusión y son vestigios, vuelo de mariposas por las ramas
Los sueños del poeta son heridas que lloran por ausencias muy amadas
son espinas que sembró el destino, con campanas que llaman a misa….
Los sueños del poeta son los versos, envueltos en fervor, sueños y hastío
que reviven amores que no pueden, como el Ave, surgir de las cenizas.


© YOLANDA ELSA SOLÍS MOLINA, poeta y escritora argentina, desde Barcelona, España.
MIEMBRO HONORIFICO DE ASOLAPO ARGENTINA



RAMÓN AYALA, "DECLARACIÓN DE PERSONALIDAD DESTACADA DE LA CULTURA


"Declaración de Personalidad Destacada 
   de la Cultura a Ramón Ayala"


Día lunes 14 de julio de 2.014 a las 18 hs.
En el Salón San Martín del Palacio Legislativo.
Perú 160- CABA

Disertación a cargo de:
Pedro Patzer- Carlos Splausky- Marcelo Simón


FELICITACIONES AL QUERIDO MIEMBRO HONORIFICO 
Y EMBAJADOR DE LA PAZ DE ASOLAPO ARGENTINA!!!

UN MUNDO DE PAZ, escribe Mario Falcón Quelopana, desde Perú

Imagen de: vitrina.bligoo.com

UN MUNDO DE PAZ

Hagamos todos juntos
un mundo nuevo de PAZ,
donde no exista el odio
y donde reine el amor.

Donde se acabe el llanto,
de todos los que sufren,
de los desamparados
sin padres y sin hogar.

Estoy enamorado de la vida,
estoy decepcionado del dolor,
hagamos de la vida un mundo nuevo,
de PAZ, de amistad y mucho amor.

Por eso yo reclamo de los hombres,
que den leyes que castiguen
el abuso y la maldad,
hagamos de la vida un mundo nuevo,
de PAZ, de amistad y mucho amor. 


(Premio Internacional de LA PAZ DE ASOLAPO)
MARIO FALCÓN QUELOPANA (Mario Lente)






LUCHA POR LA PAZ MUNDIAL, de Luz Samanez Paz, Cusco, Perú


Imagen de: www.123rf.com


LUCHA POR LA PAZ MUNDIAL

Lucha por LA PAZ MUNDIAL,
mira el lado bueno de las cosas,
llena el vaso de tu corazón
con el champán de la alegría,
deja que repiquen las campanas de LA PAZ.

Mira el horizonte con la seguridad absoluta
de que después de la tormenta,
volverá a salir el sol...
vistiendo tu alma de fiesta
i envolviéndote en la lluvia de oro
de sus cálidas caricias.

Lucha por LA PAZ MUNDIAL i mira la vida,
a través de la nube rosada de la ilusión, de la fe,
no empañes el límpido cristal de tus pupilas
con la sal quemante de las lágrimas,
pon en tu rostro el rayo de luz i de LA PAZ,
como un arcoíris de esperanza.

Lucha por LA PAZ MUNDIAL,
i verás cómo todo cambia a tu alrededor
i hasta las flores del campo abrirán sus capullos,
para que tus ojos se recreen
en la sedante frescura de sus pétalos.

Lucha por LA PAZ MUNDIAL,
i mira la vida a través
del dorado prisma de la ilusión,
recuerda que el odio, la guerra i la violencia,
son una especie de cáncer.

© LUZ SAMANEZ PAZ, desde Cusco, Perú,
PRESIDENTE de ASOLAPO INTERNACIONAL
 




EN UN SUSURRO CASI MUDO, de Cristina Aráoz, Argentina


Imagen de: sahel.blogia.com

EN UN SUSURRO CASI MUDO


Los sueños, los besos, el amor...
Entornamos los ojos
y bajamos las luces
para vivirlos
Porque como dijera
el Principito...
no podemos verlos.
La esencia está en nuestra alma
los besos nacen del corazón
y el amor, el amor...
Esa quimera esquiva
está allí agazapado
en una noche lunada
o cuando la lluvia
serena y dulce, cae
en un otoño cualquiera,
o cuando tus manos
fuertes y sabias
en caricias ancestrales,
encuentran las mías
o la yemas de tus dedos
juegan en mi cabello
y mis verdes navegan
en lo profundo de tus negros.
Cuando mi barca atraca
en la seca tierra de tu orilla
en el carrusel de tu puerto
y tu voz cadenciosa
se recuesta, ovillándose,
apenas en mis oídos 
en un susurro casi mudo
para decir despacio
¡Te amo!


© CRISTINA ARÁOZ
, poeta y escritora argentina.
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA



lunes, 23 de junio de 2014

"BAJO EL FAROL" de LETICIA MURE, Tucumán, Argentina


Imagen: www.10fondos.com

BAJO EL FAROL

Atardece entre árboles,
un vacilante silencio
de mundos
se desprende
en susurros.

No es casual.
La noche de faroles
embalsama poemas.

Los pájaros anochecen
en la luz
de sus párpados.

© LETICIA MURE, poeta y escritora argentina.
GOBERNADORA CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA
EN LA PROVINCIA DE TUCUMAN


"RECUERDOS DE UNA INFANCIA CARENCIAL" de Salomé Moltó, Alcoy, Alicante, España


Imagen:cosasdereli.blogspot.com


RECUERDOS DE UNA INFANCIA CARENCIAL

.-Una mano saliendo de entre las pequeñas cortinas del escaparate atrapó una pieza que brillaba reluciente en el frutero. La frotó suavemente y la volvió a depositar encima de las otras hermosas y grandes piezas, que al parecer, eran manzanas.
.- ¿Qué es eso tan hermoso? Dije llena de admiración
.- ¿¡Pues que va a ser, una manzana!?, repuso mi amiguita
.- ¿Cómo una manzana? No es posible, las que compra mi madre son más pequeñas y llenas de agujeros de los gusanos, ese tipo de manzanas nunca las había visto.
.- ¡Pues bien, eso son manzanas! Pero a saber quién las puede comprar a ese precio.
Habíamos salido de la escuela mi compañera y yo a dar un paseo por la calle principal e íbamos comprobando como, si fueran trajes de Dior, los comerciantes exponían sus productos alimenticios en los escaparates para su reclamo y que la mayoría de los ciudadanos no podíamos comprar. Ahora, pasado ya mucho tiempo, se ven buenos vinos, licores exquisitos de marcas costosas, rarezas de hábitos refinados, como las latitas de foie gras, de caviar iraní y otras delicatesen, entonces, se exponían lo que muchos hogares no podían adquirir, manzanas hermosas entre otras varías cosas.
Si las guerras son devastadoras y horribles, las largas posguerras se prolongan despiadadamente a través del tiempo sometiendo a la población a una angustia pertinaz y frustrante que sólo los niños pueden llevar con más paciencia y menor desencanto.
Mi trabajo a la vuelta del colegio era, mientras mi madre hacia la comida, mi abuela intentaba amañar una ensalada de lo que podía garaspillar por la despensa, ya que las neveras solo las veíamos en las películas de Humphrey Bogart y que todavía estaban a años luz de poder ocupar un espacio en nuestros hogares, que todavía cocinábamos con el hornillo de petróleo poniendo todo el interés del mundo para que no penetrara el olor del petróleo en la cazuela, pues sí, a mi vuelta del colegio, mi tarea se ceñía  en pelar un montón de  pequeñas y flácidas manzanas, con el fin de que quedara como postre, por lo menos un plato para después del arroz.
.- He visto en un escaparate un frutero con unas “cosas grandotas y relucientes” que dice mi amiga que son manzanas. Comparadas con esto que estoy pelando… ¡Mira una lombriz! ¿La tiro?
–. ¡Qué vas a tirarla!-- dijo mi madre.  Así las tirarías todas. ¡Ni hablar! Redondea con el cuchillo el trozo donde está el gusano y el resto lo pones en el plato. Esas enormes manzanas, que has visto en el escaparate de la frutería, no valen nada, no tienen sabor, ¡éstas son las buenas! ¿O qué te crees tú, que los gusanos son tontos? Ellos escogen siempre las mejores, las más dulces.-- repuso mi madre con énfasis
Yo seguía pelando manzanas y pensando que a veces los pobres se conforman con muy poco, y que siempre hay argumentos para consolarnos de nuestras carencias.
                                                                                             
©SALOMÉ MOLTÓ, poeta y escritora de Alcoy, Alicante, España.
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA