Bienvenidos

sábado, 7 de febrero de 2026

ENTROPÍA - Luis Alposta – Buenos Aires, Argentina

 








ENTROPÍA

La ciudad bosteza tornillos
y ya nadie recuerda en qué dirección giraban.

Los semáforos discuten entre ellos

y cada gesto aumenta la temperatura del ruido.

Sin embargo,
en un rincón improbable,
dos miradas se reconocen
y por un segundo
la entropía duda,
como si el caos también pudiera
equivocarse.

 

LUIS ALPOSTA – Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA


LAS HORAS ACERCA DEL AMOR - Beatriz Clotilde Rial Guyot - Buenos Aires, Argentina











ERA UNA TARDE TRISTE, DE TRISTES REMEMBRANZAS


Era un cielo de otoño, de gris crepuscular,
y eran tus ojos claros, absurda despedida,
más oscuros que el cielo, más profundos que el mar.

Era un camino largo de inútiles reflejos
(el sol, desvanecido, por la nube fugaz)
A lo lejos el muelle y el agua en agonía,
soportaba la quilla, clavada sin piedad.

Era triste esa tarde de mi inútil porfía;
y eran tus ojos claros de absurda despedida,
más oscuros que el cielo, más dolientes que el mar.



BEATRIZ CLOTILDE RIAL GUYOT – Buenos Aires, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


POEMA A BUENOS AIRES - Carlos Penelas - Buenos Aires, Argentina

 








POEMA A BUENOS AIRES


¿Recuerdas las tarde de verano
mirando las flores, los tomates,
la acequia de la quinta de Lomas de Zamora?
¿Y el vendedor de globos, las muchachas
hermosas de los balcones altos?
¿O las valijas con la aduana de España,
el cine continuado, Buster Keaton,
el bar Dante, el ping-pong de los sábados?
Era la época donde el clown de la plaza
imaginaba trapecios, barquillos, azucenas.
Era la magia de la infancia
protegida en figuritas y baleros,
los pantalones cortos y los moños azules,
en la radio Tarzán y Poncho Negro.
Bellas estampillas de Londres o del Congo.
El olor de las panaderías,
las tardes donde padres y sueños
viajaban en tranvías, ventanillas libres
descubriendo perros extraviados
y obreros leyendo las estrellas.
Había un puerto, una fragata histórica,
un asombro de almacenes y de fútbol.
Decíamos Fangio, Grillo, Pascualito Pérez…
Era la época en que una ciudad
llamada Buenos Aires, iluminaba el cielo.


CARLOS PENELAS – Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA
--
www.carlospenelas.com


RECORRIDOS - Antonio Las Heras - Buenos Aires, Argentina

 












RECORRIDOS


El amanecer descubre sentimientos,
disuelve alucinaciones brindando vida.

Esos rayos solares que ya asoman
dan la luz necesaria para entender
lo que sólo, apenas, era confusión,
deseo, anhelo, esperanza, expectativas.

Espacio y tiempo en el misterio entramados
abren, notables, nuevas perspectivas.

Ahora hay certezas, decisión de miras.
Se inicia otra jornada contigo compartida.


Para Sandra Noemí Britos.
Buenos Aires, 6 de febrero de 2.026



ANTONIO LAS HERAS – Buenos Aires, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

AUREOLA MÁGICA - Hilda Schiavoni - Inriville, Córdoba

 







AUREOLA MÁGICA

Acacia florida
en racimos pendientes
como pecho maduro
que ofrece gustoso
la blandura de su pezón.
Acacia florida,
te encasquetas
igual que la más perfecta
simbiosis de amor
y exhalas un aroma
sedoso de caricias,
embriagas con tu lujuria
a la estación casi estival.
Eres la síntesis
de pureza ambrosiaca
del más genuino
reino tropical.
Enclavada en las calles
calvas
de mi pueblo natal,
desgarras con tu perfume
de alondra y manantial.

 

HILDA SCHIAVONIInriville, Córdoba, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA










CONTRACORRIENTE - Germain Droogenbroodt - Altea, España

 









CONTRACORRIENTE

La poesía
a contracorriente
busca su camino

no puede al hombre
cuyo futuro es incierto y lejano
cambiarle el camino

pero puede a veces
para quien en esa corriente
corre peligro de ahogarse
ser un salvavidas.

GERMAIN DROOGENBROODT –
Altea, Alicante, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

deFrágil equilibrio
Editorial Notebook Poiesis, Chile


LAS HORAS -Gloria Nistal - Madrid, España

 










LAS HORAS


Las hordas de la cerrazón
inundan las calles de insultos.
Todo es detritus enfurecido.
Llega un nuevo ciclo,
se acerca la espiral
que anula el pensamiento.

Tiemblo ante esa jauría bárbara
que sólo se guía por la pasión
que importan de otros,
los que no entienden de moral,
sólo de triunfo a cualquier costo.
¿Es tan difícil comprender?
¿es tan arduo empatizar,
vestirse con la piel del otro,
calzarse sus zapatillas?

Sé que clamo casi estúpidamente
en un desierto
entre minorías centradas estranguladas
y mayorías destempladas envalentonadas.
Sé que no es momento de sensateces,
Soy acusada de buenismo almibarado,
pero resisto,
insisto e insisto
en usar las alas,
en mirar de frente y desde lo alto,
en tener más perspectiva,
en estudiar el pasado
para conseguir un futuro mejor.

Sé que no está de moda,
pero me gusta mucho sonreír.


GLORIA NISTAL – Madrid, España
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

RECORRIDOS SILENCIOSOS - Salomé Moltó - Alcoy, Alicante, España

 



RECORRIDOS SILENCIOSOS

 

Hay momentos que los amigos vienen a visitarte, algún familiar o incluso la vecina que al tender la ropa se le ha caído una pieza, en otros momentos, te quedas en silencio pensando en lo que has hecho en todo el día o lo que te hubiera gustado hacer. Y como una sonámbula me paseo por la casa, observo por la ventana y desisto de salir a pasear porque empiezan a caer unas gotas de agua y que pronto serán un torrencial, por lo menos es lo que ha anunciado la tele con las noticias meteorológicas.

Los acontecimientos tanto políticos como  económicos o bélicos vuelven a inquietarnos, superada la pandemia de un coronavirus que parece que no nos abandona, pues seguimos con la vacuna, a tal motivo que esta situación ha marcado profundamente las relaciones humanas, vemos lo que pasa pero no sabemos el porqué se ha producido. ¿Un escape o negligencia en uno de los mucho laboratorios donde se investiga y se analizan tantas situaciones? Quién sabe. Las deducciones tanto de los “negacionistas”  como de tantos otros no hacen más que hundirte, más si cabe, en la confusión.

Los libros silenciosos siguen ahí, los cuadros, de París, del Mont Saint- Michel con su baja- mar y sube-mar, los de la bella Argentina. L`Abside de Notre-Dame, me acompañan en mi silencio.

Los libros siempre están ahí, los cuadros que te miran, la brisa en la ventana, el pequeño rayo de sol que te visita y otras muchas cosas más.

Mi amiga Elisa no ha dormido bien, su marido llegó  anoche muy tarde y como siempre borracho. Ayer perdió en el Bingo, pero en la nevera todavía queda comida y como dentro de unos días recibirá su paga de jubilada, pues se consuela, como siempre hace, dejando pasar el tiempo y abrigándose en el desconsuelo.

Es posible que en la medida que sumamos años perdemos proyectos, porque ya nada nos entusiasma, todo nos parece finiquitado. Y no es así, la ilusión por algo, por muy insignificante que sea nos ayuda a vivir.

Visitaba a mi madre ingresada en una casa de reposo, dábamos un paseo por el parque, ella con el “taca-taca” y yo atenta a que no tropezara con nada, luego nos sentábamos en el banco, ella continuaba recitando aquellos poemas de cuando era joven y bella. En noviembre cumplía los cien y un poco antes se fue, se fue a ese infinito lugar que todos dicen saber pero que nadie, en realidad sabe, ya que los que se fueron ya no volvieron y está claro, como decía mi abuelo: “en cien años todos calvos”

Me voy a ver esos libros que me esperan fielmente en la estantería que creo que me quieren, porque a veces me guiñan un ojo.


SALOMÉ MOLTÓAlcoy, Alicante, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


EL TRUCO - César Tamborini Duca - León, España

 



EL TRUCO

 

   Truco es posiblemente una palabra de origen  portugués que significa “trampa” lo cual no quiere decir  que sea un juego de tramposos: la trampa está en lo que se quiere hacer creer al contrario y por esa razón somos más propensos a decir que es un juego de “mentirosos”. Tiene similitud con un juego introducido en España por los árabes llamado truque, truqueflor o truquiflor; pero en este juego se consideraba el “3” como la carta mayor, y para jugarlo se quitaban del mazo los “4” y los “5”. En la época de la conquista llegó al Río de la Plata y tuvo gran aceptación, aunque con las reformas que lo rigen actualmente. Como hecho anecdótico podemos señalar que en 1812 Rivadavia  publicó un bando prohibiendo los juegos de azar, entre los que se incluyó el truco.

   El estilo y la tradicional “mentira” que forman parte de este juego con 40 cartas de la baraja española son un estímulo para la “chispa” criolla, le dan su sabor y desarrollan la picaresca que alcanzan la culminación con las cuartetas rimadas que acompañan el canto de la flor, el envido o el truco.

FREUD SOÑABA CON EL TRUCO, pero no lo decía porque le gustaba mentir. (Además, para jugarlo utilizaba cartas de “tarot”)

   El truco suele ser ese envite freudiano en que si uno no tiene la mano fuerte con un as de espadas o un as de bastos (símbolos fálicos como pocos) puede decir que está ciego, como Edipo. Para los “amantes” del truco, llegar a los “30” es estar en plenitud, es esa barrera a la que cuesta llegar pero estar ahí sintiéndose triunfador es la culminación de las aspiraciones truqueras pues, al igual que en algunas teorías eróticas, existen “las malas” y “las buenas”, pero si además los contrarios “duermen afuera” eso ya representa el orgasmo psicológico, que puede ser múltiple si ya vamos por el segundo o tercer “bueno”.

   También están “las viejas”, pero éstas ya son más imputables al envido, que no al Edipo. ¿Y perder una “falta envido” con 33 porque el contrario es mano?. Por más que uno pueda alegar que “es la primera vez que me pasa”, ya no “levanta cabeza” en el resto del juego, tal es el grado de depresión que origina.

   ¿Y qué decir del feliz connubio entre compañeros que se produce cuando uno, semblanteándolo, eleva las cejas, y el otro le contesta guiñándole un ojo, momentos antes de responder “sí, quiero” a un vale cuatro mentiroso de los contrarios?.

   Para terminar, créanme si les digo que en este juego lo importante no es lo que uno dice pergeñando mentiras, sino lo que en realidad tiene. De ahí la importancia de encontrar la verdad interpretando bien lo que dice el rival, para saber si miente o está asido desesperadamente a la verdad de sus cartas, cuando para intentar ganar “echa la falta”.

   ¿Se entendió?. Porque en esta ocasión mi intención es redactar en forma sucinta las reglas de este juego de naipes que es el mas popular en nuestro país.

En próxima edición publicaré las reglas del juego

CÉSAR TAMBORINI DUCA – León, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


4 PERCEPCIONES DE LO TRASCENDENTE - Ángel Medina - Málaga, España





 

 

 



4 PERCEPCIONES DE LO TRASCENDENTE                            

El clamor de Israel lo expresa el Salmo 27: “No me ocultes tu Rostro”. Mas, cuando le fue mostrado en la Historia lo rechazó. No negaban los portentos que veían, sino que los atribuían al poder de Belcebú. Cuando la fe se atrinchera en las tradiciones hasta acabar acomodada a la conveniencia del que cree, sea pueblo o individuo puede desvirtuarse e incluso acabar en radicalismos teocráticos. Se impone la “interpretación” del hombre. Así hablaron los garantes de la ley farisaica.

Una segunda visión muestra la percepción divina en la proyección de la insatisfacción humana por sí misma. Si el hombre anhela el saber, le atribuirá la Omnisciencia. Si se debate entre el bien y el mal, la Bondad Suprema. Si el poder, la Omnipotencia. Si es incapaz de amar, el Amor infinito. Se impone la superación de la carencia humana. Así habló el ateísmo por boca de Feuerbach. 

Se ha hablado mucho de la naturaleza del pecado original por el que entró el mal en el mundo. En la modernidad nos ofrece su respuesta el existencialismo. En su obrapequeña pero densa “Las moscas”, la criatura Orestes habla con el dios Júpiter, y le dice: “Apenas me has creado he dejado de pertenecerte”. No se niega la existencia sino la sujeción. Así habló el descreído Sartre.

La desvinculación con lo sagrado sólo es posible sostenerse si el hombre es capaz de responder, no qué es esa realidad primera y última, sino si le es posible explicarse a sí mismo mejor, con o sin ella. Porque tres son los grandes interrogantes de la humanidad. ¿Qué puedo saber? ¿Qué debo hacer? ¿Qué puedo esperar? Así habló Kant en su tratado sobre “La razón práctica”.

¿Por qué existe “algo” y no “nada”? ¿De dónde viene y adónde va el hombre? ¿Por quién y ante quién somos responsables en última instancia? ¿Cuál es el sentido de la culpa? ¿Para qué hemos sido traídos al mundo sin “preguntársenos”? ¿Es la muerte el último fin del hombre?

¿Puede el nacido de mujer responderse a temas tan vitales para él sin contemplar el Misterio?

Para descorrer el velo del Misterio necesita el ser humano depositar de alguna manera en él su confianza. Nada le es seguro (¿acaso puede saber si su pareja le es fiel?) (¿habrá de negar la existencia del átomo porque le resulta imposible poder verlo?) Y es que su deseo de vivirse sólo puede ser respondido desde lo trascendente.

El hombre es consciente de su humanidad y también de su autonomía, pero ha de saber igualmente de su contingencia y ver cómo se “re-liga” con lo divino. Y esto sin renunciar a lo humano. Incluso, a ser posible, superándolo en el camino que va desde su origen simiesco al de la plena humanidad a la que es retado.

El cristianismo es, más que una religión de normas y preceptos un humanismo, porque pide al hombre aquello que le hace crecer en su humanidad, mirando el evangelio. Es un humanismo trascendente que le hace confiar en la eternidad (a lo que ningún “humanismo-humano” puede responderle), pero que implica la renuncia a sí mismo y su entrega a los otros.

Piénsese en estas cuatro maneras de relacionarse el hombre con el Misterio del que procede y al que ha de volver. Si por sí mismo no ha podido darse existencia es porque le ha sido dada. Sólo cuando la omnipotencia es amor se convierte en don para que la criatura pueda vivirse eternamente en ella. Esta es la razón del por qué ha sido el hombre traido al mundo sin contar con él, pero sí cuenta con su libre voluntad para aceptar el don que se le ofrece: la eternidad.

Como colofón hemos de contemplar todo lo dicho sin ignorar una escabrosa y última pregunta: el Mal. ¿Por qué existe el mal en el mundo?

El hombre podría haber sido creado como los ángeles, pero entonces no sería hombre. También como una computadora programada para sólo hacer el bien, pero entonces no sería libre. ¿No habrá desde su libre albedrío decidir si acepta el don de la eternidad?

Lo que no es Dios aunque proceda de él no puede ser perfecto. Es en ese desorden dentro de un orden creado donde convive el mal y bien. El mal (la imperfección) ha de combatirse y el bien construirse. La vida es el tiempo para cimentar esa decisión. En la negación se abraza la “nada” como respuesta. Y la nada nada responde. Sólo en el riesgo de asumir la libertad de la decisión encontrará el hombre respuesta a quién es realmente y cual su destino definitivo.


ÁNGEL MEDINAMálaga, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA