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sábado, 17 de enero de 2026

AFICHES - Homero Expósito - Buenos Aires, Argentina

 









AFICHES

Cruel en el cartel
La propaganda manda cruel en el cartel
Y en el fetiche de un afiche de papel
Se vende la ilusión, se rifa el corazón

Y apareces tú
Vendiendo el último jirón de juventud
Cargándome otra vez la cruz
Cruel en el cartel
Te ríes corazón
Dan ganas de balearse en un rincón

Ya da la noche a la cancel
Su piel de ojera
Ya moja el aire su pincel
Y hace con el la primavera
Pero qué! Si están tus cosas
Pero tú no estás
Porque eres algo para todos ya
Como un desnudo de vidriera
Luché a tu lado para ti, por dios
Y te perdí

Yo te di un hogar
Siempre fui pobre pero yo te di un hogar
Se me gastaron las sonrisas de luchar
Luchando para ti
Sangrando para ti

Luego la verdad
Que es restregarse con arena el paladar
Y ahogarse sin poder gritar
Que yo te di un hogar
Fue culpa del amor
Dan ganas de balearse en un rincón

Ya da la noche a la cancel
Su piel de ojera
Ya moja el aire su pincel
Y hace con el la primavera
Pero qué! Si están tus cosas
Pero tú no estás
Porque eres algo para todos ya
Como un desnudo de vidriera
Luché a tu lado para ti, por dios
Y te perdí.

 

HOMERO ALDO EXPÓSITO – Buenos Aires, Argentina

Homero Aldo Expósito fue un conocido poeta y letrista argentino de tango, algunos de los cuales llevan la música de su hermano Virgilio Expósito, tales como Naranjo en flor y Farol. Wikipedia

AFICHES, Musicalizado por ATILIO STAMPONE – Buenos Aires - Argentina


DESPERTAR - Alcira Antonia Cufré - Buenos Aires, Argentina

 






DESPERTAR

 .

Me has acostumbrado,
sin pensarlo siquiera,
a sentirme feliz.
Tus besos transparentes
deleitan mi piel.
Cuando me miras,
en medio del gentío,
haces que me sonroje.
Tus ojos atraviesan calles,
lluvia, frío, calor.
Llegas a mis sueños.
A mi despertar de cada día.


ALCIRA ANTONIA CUFRÉ - Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


MERCADO AFECTIVO - Luis Alposta - Buenos Aires, Argentina.

 


LUIS ALPOSTA - Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

"POESÍA MERIDIANA, II" - Sextilla. “Solea meridiana” - Rafael Mérida Cruz- Lascano - Guatemala

 








"POESÍA MERIDIANA, ll "

Sextilla. “Solea meridiana”

Triste el camino deja
majas pasan su arandill
que se alfombra de higuera
el costero atrás quedó
bordeado de bermejuelas
con algazara y batiboleo.

La soleá meridiana (Autoría de Rafael Mérida Cruz-Lascano) es una combinación métrica propia de la lírica popular andaluza, compuesta por la unión de dos estrofas de tres versos de arte menor octosílabos con asonancia en el primer agudo y el tercer verso llano asonantado  y sin rima de ninguna especie el segundo (8a, 8-, 8a)


Séptima estrofa.


MAS PALOMAS
PEAN, Hexámetro
Excepcional situación geográfica
..
Hoy sentí, palmeral balneario,
es aquí la española contaría
gran valor literaria
galardón “luminosa geografía”
cual marino da su lloro
musical partitura Dios Sonoro
dunas de máspalmas gran canaria.

.
Meloneras playas
en edad media descubierta
sur lleno de estrellas.
.

El peán (Canto griego antiguo Παιάν, o Παιήων en dialecto jónico) era un canto dirigido a Apolo como dios sanador. En el campo de la literatura, el peán incluso conlleva un fragmento musical. El aria es el canto mismo entonado por una sola voz: el dúo es un aria doble ó dialogada, y lo forman dos personas, teto, sexteto, la canción y los coros. MUSICAL. 


RAFAEL MÉRIDA CRUZ-LASCANO - Poeta y escritor guatemalteco - Hombre de Maíz” 2009

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

SELAE, Italia: Premio Mundial a la Trayectoria, 2011.


ZAMBA AL MATE AMARGO ARGENTINO - Clotilde y Mirella Tinnirello - Rawson, Chubut, Argentina

 









ZAMBA AL MATE AMARGO ARGENTINO


El mate argentino tiene
la yerba en su corazón,
con su magia confidente
y bombilla en la infusión.
No hay clase que no deguste
el exquisito sabor
del matecito cebado
con espumante candor.

En la ciudad o en el campo,
con su rango popular
están siempre acompañando
los peones al patrón.

Se propagó por el mundo
con su sencillez genuina
así nació en la Argentina
que feliz lo compartió.

Nexo de fe y esperanza
en la mesa familiar,
amigo de la tertulia
en apego de amistad.

Con la pava o con el termo
agua caliente y no más,
está listo para darte
un abrazo de hermandad.

Y si encuentra un guitarrero,
una doma, un payador
con esta zamba campera
compartirá el asador.

Es simple como el jilguero
y un seguro servidor,
cuando felices comparten
el puestero y el patrón.

En la ciudad, viene a cuento,
si hay un traje con corbata
aparece como un duende
aunque él vaya en alpargata.

El mate argentino tiene
la yerba en su corazón
con su magia confidente
en bombilla la infusión.


Letra: CLOTILDE SORIANI TINNIRELLO.

Música con IA: MIRELLA TINNIRELLO.

MIEMBROS DE ASOLAPO ARGENTINA – RAWSON, CHUBUT, ARGENTINA

LAS HUELLAS - Beatriz Clotilde Rial Guyot - Buenos Aires, Argentina

 









LAS HUELLAS


Andan tus pasos sobre mis huellas ,
y mis huellas se funden con tus pasos
cada día, amor mío...
por el mismo camino transitado
de soledad …

!Tu y yo ,sin encontrarnos!
Esas huellas absurdas
de los pasos ,
sin principio ni fin ,
a lo largo del día inacabado,
son nuestras;
por el mismo camino solidario.

Si las huellas hablarán,
gritarían,
un largo grito de soledad y ausencia.

Nuestros pasos …


Acerca del amor 2024

BEATRIZ CLOTILDE RIAL GUYOT - Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

DECISIONES OCULTAS - Antonio Las Heras - Buenos Aires, Argentina

 










DECISIONES OCULTAS


Diferente quedaría escrita esta historia
de haberte atrevido a ser tú mismo,
permitiéndote la plenitud del Amor sin concesiones
y la lealtad para contigo y tus ideas.
Mas elegiste la comodidad de la esclavitud
que habría de asegurarte una vida aburrida
transitada por el tedio y la miseria en el espíritu.
Aquella adolescencia y juventud llenas de vigor
siendo aquel valiente, osado, muchacho
se transformó en la mediocridad del temor
que acuerda la colaboración con la mentira.

Desde entonces sólo la tristeza te acompaña.


ANTONIO LAS HERAS – Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA


PALABRAS A MI MADRE - Carlos Penelas - Buenos Aires, Argentina

 










PALABRAS A MI MADRE


Madre, debo hablar de ciertas mitologías.
Quiero saber si oyes mis palabras,
la invasión del tiempo, la avidez del silencio.
A veces, de noche, pareces viajar en una barca
en lo indeterminado de la penumbra.
Te pido que seas fiel a mis presagios,
a mis dudas inútiles,
al remordimiento, a la ausencia.
Me acompañas en sosiego, en desamparo.
A veces parece que urdes en lo más íntimo.
Quizá sea la esencia que desconozco,
una quimera que acecha mi rostro,
la incisiva plegaria sosteniendo otra máscara
en el olor de las panaderías, en la pulcritud errátil
de hamacas, de ábacos, de reyes.
Contempla mi soliloquio, la mudanza de los días,
la gratuidad de las pequeñas cosas,
esta cavilación de una alegoría de la infancia.


Del libro: “Elegías del olvido”

CARLOS PENELAS – Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

DESTINO - Norberto Pannone - Buenos Aires, Argentina

 



DESTINO 

 

Esa mañana me desperté somnoliento y con ganas de ver a mi amigo Enrique. Hacía unos días que no sabía nada de él. La última vez que lo visité lo había notado callado y pensativo.  

La noche anterior tuve un presentimiento: tenía que ir a visitarlo, además, recordé que era el día de su cumpleaños.

Al llegar, vi el camión mudancero y todas las ventanas abiertas de par en par. Casi como a escondidas, con aprensión y mansamente, reduje la premura de mis pasos. Un fuerte olor a desinfectante salía del dormitorio que daba al frente y el gato, infaltable anfitrión, estaba ausente.

Escuché el ruido de los muebles que gritaban su sorpresa al ser movidos de lugar -gruñidos que emiten las pertenencias y los recuerdos cuando son arrastrados sin explicación- Sentí rabia e impotencia cuando vi un par de changarines que cargaban el pesado ropero de mi amigo.

La persiana del boliche de la esquina estaba abierta a “media asta”. No me atreví a preguntar. Todo me parecía demasiado extraño y una especie de escozor se adueñó de mi plexo solar.

Caminé un rato por la cuadra con las manos en los bolsillos contando las grietas de las baldosas rotas de una vereda cargada de silencios y sospechas. Recordé que la fatalidad, de alguna manera nos unía. Habíamos enviudado el mismo año y, a partir de allí, andábamos solos por la vida. Quizás, si tuviésemos la compañía de un hijo con nosotros, la cosa hubiese sido distinta.

Un chico pasó con su mochila al hombro rumbo a la escuela…

No había pájaros. 

De pronto, pensé que seguían dormitando entre las hojas descarnadas  de los Plátanos que apuraban su viaje otoñal.

Intuí que detrás de las persianas, las vecinas atisbaban mi paso con curiosidad. Era la costumbre.

Clarita, kiosquera vitalicia que se las sabía todas, apenas me saludó esquivando la pregunta que, sin dudas escucharía: “¿Sabés algo de Quico?”

-Nadie sabe nada…

-¿Cómo?

La última que lo vio fue la gringa del mercadito… Dice que ayer al oscurecer  vino un taxi con una mujer vestida de negro y se fue con ella. No vio valijas ni bolsos, pero sí, notó que estaba vestido de traje y corbata.

-¿De traje y corbata? ¡Si no tenía ropa de cortesía! Creo que la última vez que lo vi con corbata, fue en el sepelio de su esposa.

¿Una mujer, decís? El pobre estaba solo desde entonces. Su mujer murió poco después de la desaparición de su única hija.

Ningún vecino pudo aportar otro dato.

Recordé que varias veces me había contado que su mujer venía a visitarlo algunas noches y se quedaba a dormir..

 A causa de sus extravíos  y su ineficiente memoria terminaba fastidiándome con aquella aventura que, sin dudas, atribuí a su edad y a su enfermedad. ¿Edad?

Seguro lo encontraría algún patrullero y lo regresaría al barrio. A causa de otro episodio similar que ocurrió el año pasado yo le había sugerido que llevara en el bolsillo una anotación con su nombre y domicilio.

Pero… ¿Y esa historia del taxi y la mujer que lo vino a buscar?

Respiré hondo y volví a casa pensativo.  Había teorizado otras cosas, pero me quedé más tranquilo.

Cuando estaba por entrar a  casa se me acercó el perro del barrio moviendo la cola. Le di una palmada en la cabeza y se me escapó una lágrima.

Yo también ando por los ochenta…

Emití un largo suspiro cuando me di  cuenta que aún no había perdido del todo la memoria. Qué se yo… Viste..?

¿Enrique?

Enrique nunca más volvió. Ya pasaron tres años. A veces me pregunto: ¿si ahora viniera su mujer a visitarlo, se quedaría a dormir?

La mía vino anoche, pero yo estaba con mucho dolor de cabeza…

 

NORBERTO PANNONE ©2026 - Buenos Aires, Argentina


PEQUEÑAS COSAS CON RESULTADOS POSITIVOS - Salomé Moltó - Alcoy, Alicante, España

 



PEQUEÑAS COSAS CON RESULTADOS POSITIVOS

Me sorprendió que no me abriera la Marita. Una señora enjuta con el pelo blanco, se asomó a la puerta mirándome con sorpresa.

- ¿Marita no está?

- No, ha salido a comprar -me respondió la señora con una sonrisa; me causó una impresión agradable.

- Yo soy su suegra, bueno, su madre política -añadió prestando atención en cuál de los dos términos yo encajaba mejor, si prefería el normal  habitual o si yo era un poco presuntuosa, o “pija” como suele pensarse.

- ¡Ah! Soy Rosa su amiga que...

- Sí, me ha hablado de usted, pero no creía que viniera tan pronto.

La mujer comprendió mi embarazo y esbozó una amable sonrisa que desvaneció toda tirantez. Empezamos a hablar con toda naturalidad. A los diez minutos tenía la sensación de conocerla desde siempre.

- ¿Aquí la hermosa habitación de invitados? Le dije con cierto énfasis después de un rato de charla.

- Pues ya no -repuso con cierta malicia, me miró un instante y cómo haciéndole cómplice de algo que yo ignoraba, añadió “Voy a enseñarle algo que creo le gustará”, y abrió la puerta, sin más de la habitación de invitados donde yo me había alojado varias veces cuando venía a casa de Marita. La habitación de invitados había cambiado completamente, me quedé asombrada.

En un lado de la ventana casi en el centro de la habitación, había una cuna, una cuna hermosa. Como un robot me acerqué a ella, era preciosa, todo detalle sorprendentemente bien cuidado, colcha de seda, bordes de puntillas, el rosa de fondo el blanco complementado, todo detalle cuidadosamente elaborado.

- Este cacharrito, que no sé cómo se llama, se pone en marcha con sólo que el bebé se mueva, aquello te deja ver cómo duerme desde la puerta. Aquella mujer delgada, de pelo blanco, de voz dulce y de mirada profunda me estuvo hablando de los mil detalles que ella y Marita estaban preparando para ese bebé que estaba por llegar.

- ¿De cuánto está Marita?

- Acaba de cumplir los dos meses y medio.

- Yo de dos, y venía con otro propósito. Quería saber de su decisión.

- Lo sabemos, pero un hijo es siempre una bendición. La miré y me di cuenta que algo sabían, Marita y ella de mi visita y de mi propósito y que ahora, a la vista de aquella habitación con todos aquellos de detalles para recibir a un bebé que yo creía no deseado, un bebé que de repente era todo amor, dulzura, esperanza, aquella futura abuela, me había derrumbado.

- Con los tiempos laborales y económicos que corren, la familia tiene que ayudar -repuso convencida observando en mi algún gesto divergente. Miré a aquella mujer y sentí que tanto su mirada como la dulzura de su gesto, habían cambiado mi actitud y el enfoque del problema que llevaba a cuestas; otras consideraciones se abrían paso en mi ánimo y por supuesto, otro camino habría que empezar a considerar, como había hecho mi amiga.

SALOMÉ MOLTÓ - Alcoy, Alicante, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

sábado, 10 de enero de 2026

EL INTRUSO - Delmira Agustini - Montevideo, Uruguay

 







EL INTRUSO

Amor, la noche estaba trágica y sollozante
cuando tu llave de oro cantó en mi cerradura;
luego, la puerta abierta sobre la sombra helante,
tu forma fue una mancha de luz y de blancura.

Todo aquí lo alumbraron tus ojos de diamante;
bebieron en mi copa tus labios de frescura;
y descansó en mi almohada tu cabeza fragante;
me encantó tu descaro y adoré tu locura.

¡Y hoy río si tú ríes, y canto si tú cantas;
y si duermes, duermo como un perro a tus plantas!
¡Hoy llevo hasta en mi sombra tu olor de primavera;

y tiemblo si tu mano toca la cerradura;
y bendigo la noche sollozante y oscura
que floreció en mi vida tu boca tempranera!

DELMIRA AGUSTINI - Montevideo, Uruguay

Delmira Agustini (1886-1914)


PARA QUE YO ME LLAME ÁNGEL GONZÁLEZ - Ángel González - Oviedo, España

 








PARA QUE YO ME LLAME ÁNGEL GONZÁLEZ


Para que yo me llame Ángel González,
para que mi ser pese sobre el suelo,
fue necesario un ancho espacio
y un largo tiempo:
hombres de todo mar y toda tierra,
fértiles vientres de mujer, y cuerpos
y más cuerpos, fundiéndose incesantes
en otro cuerpo nuevo.
Solsticios y equinoccios alumbraron
con su cambiante luz, su vario cielo,
el viaje milenario de mi carne
trepando por los siglos y los huesos.
De su pasaje lento y doloroso
de su huida hasta el fin, sobreviviendo
naufragios, aferrándose
al último suspiro de los muertos,
yo no soy más que el resultado, el fruto,
lo que queda, podrido, entre los restos;
esto que veis aquí,
tan sólo esto:
un escombro tenaz, que se resiste
a su ruina, que lucha contra el viento,
que avanza por caminos que no llevan
a ningún sitio. El éxito
de todos los fracasos. La enloquecida
fuerza del desaliento...

 

ÁNGEL GONZÁLEZ - Oviedo, España

Poeta, catedrático y ensayista español nacido en Oviedo en 1922.
Falleció en Madrid el 12 de enero de 2008. 


TODO PASA - Luis Alposta, Buenos Aires, Argentina

 


Del libro "Como el agua" del mismo autor

LUIS ALPOSTA - Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

LA ENTREGA - Beatriz Clotilde Rial Guyot - Buenos Aires, Argentina

 












LA ENTREGA


Silencio nocturnal, manto frondoso,
encubre a los amantes.

La luna desfallece sobre el pozo…
-Agua mansa y brillante -

La brisa mece, tenue, los sollozos
del amor suplicante …

!Oh la entrega deseada y el reposo,
que celebran los ángeles!



BEATRIZ CLOTILDE RIAL GUYOT – Buenos Aires, Argentina





ENTREVISIONES - Antonio Las Heras - Buenos Aires, Argentina

 










ENTREVISIONES


El rostro reflejado en la mirada de tus ojos.
Los dedos al deslizarse sobre aquella piel
que, con sólo recordarla, reaviva el alma;
o entrever su presencia en sueños, despertares,
crepúsculos o caminatas prolongadas, solitarias.
La sonrisa abriéndose al tiempo, al espacio
sin fin, quebrando horizontes, creando hitos.
Tu existencia es fiel reflejo de la Eternidad.


San Salvador de Jujuy, 8 de setiembre de 2018

ANTONIO LAS HERAS
– Buenos Aires, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

GAVIOTA - Adrián Néstor Escudero - Santa Fe, Argentina

 








GAVIOTA

Ahora amanezco crispado de azul
Las plumas blancas recién estrenadas
Me alzan en vuelo sideral
Hacia el otro lado.

Dejo la alborada
Y me sumerjo
En el torrente arenoso de la vida
En busca de una miga de pan.
Pronto vendrá la tarde
Y el maná de los turistas y de los pescadores
Será más sabroso.

Simple vivir en simple vuelo

El mío.
Y mi destino de gaviota
Temblando en la pureza del aire
Pronto se irá como el día
E iré a confundirme
En las arenas sin nombre
De la blanca lejanía de una Luna ciega.


ADRIÁN NÉSTOR ESCUDERO
– Santa Fe, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

 


PARA SIEMPRE MADRE - Guillermo Fernández del Carpio - Arequipa, Perú










PARA SIEMPRE MADRE

A la memoria de mi santa madre

En el recóndito de mi vida
un nombre agobia mis días,
cinco letras embelesan
y apaciguan mi alma,
con caricias de mujer tierna
y con besos de mujer perfecta.

Estrofas aterciopeladas,
canciones de cuna,
lágrimas con mis primeras caídas,
sonrisas abiertas con mis primeros síntomas de triunfo,
noches enteras a mi lado
para cobijarme del frío,
susurros al oído
que estremecían mis sentimientos.

No puedo olvidar a aquella mujer
que lo dio todo,
que me enseñó a llorar,
a reír,
a suspirar,
a ser valiente,
a servir a la gente,
a estremecer mi ser.

Que no cambiaría este bisoño hijo tuyo
porque aquellos tiempos
volvieran a empezar,
porque en sus brazos
soy su niño
y toda su ilusión.

Madre,
quiero que mis versos
encandilen tu saber,
que mi compañía en la adultez,
mi energía y mi mente
sean los frutos legítimos
de tu dedicación maternal.

Algún día en esta tierra nuestra unión se romperá
y sé que aquel día llegará,
desde allí habré perdido y ganado la mitad y mitad de mi vida.
Una parte habitará la tierra
y la otra el reino de los cielos, donde duermes.
La soledad me embargará
y no le reprocharé a Dios
por haberte llevado.

Madre,
inmenso jardín de amor,
compañera inseparable de mis días,
un ejemplo de valor,
mi pequeño carmín,
mi gran debilidad y gran inspiración.

Ya que estás allá en lo alto,
sepárame un lugar en tus brazos,
déjame acurrucarme en ellos.

Con quien aprendí a jugar
y a caerme varias veces.
¿Cómo olvidarla?
¿Cómo no olvidarla?

Escribiendo estos versos a la elegía,
hincándome ante tu imagen,
besando tu dulce frente,
pienso en seguir de pie
contra todo aquello que tenga que luchar;
hay alguien que nos unió para siempre madre,
para siempre.


GUILLERMO FERNÁNDEZ DEL CARPIO – Arequipa, Perú

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

LOS REYES MAGOS – Héctor Gagliardi - (Buenos Aires, 29 de noviembre de 1909 – Mar del Plata, 19 de enero de 1984), Argentina

 


LOS REYES MAGOS

– Si vos no te portás bien
le digo a los Reyes Magos
que te dejen sin regalo
y te quedés sin el tren.
– Es que mi Vieja, también,
un poco se aprovechaba
porque esa noche llegaban
los tres Reyes de Belén.
– La carta la había mandado
sin faltas de ortografía
así los Reyes veían
que yo era un chico aplicado.
– Hice todos los mandados,
me lavé hasta las orejas
porque ese día mi Vieja
me tenía acorralado.
– La luna hacía brillar
el lustre de mis zapatos
y si ellos fuesen chicatos
¿quién les podría avisar?
– Por eso al irme a acostar
puse la almohada a los pies
y me acosté al revés
para poder vigilar.
– ¡Cuándo más lo precisaba
vengo a quedarme dormido!
Me desperté a los maullidos
del gato de la encargada,
ya entraba la madrugada
de un radiante Seis de Enero,
y un trencito, el más diquero,
del umbral me saludaba.
-¡Qué alegría que uno siente,
explicarla ya no puedo!
Unas ganas de ser bueno,
de ser bueno hasta la muerte…
——
Al que dejaron sin nada
fue al hijo de la de enfrente.
¿Cómo se habían olvidado?
Siempre muy bueno sacaba,
con nosotros no jugaba
porque enseguida tosía
y los Reyes no sabían
que el padre no trabajaba.
– Yo comprendí su dolor
cuando me vio con el tren,
se acercó a mirarlo bien
y después lo acarició.
A mí me daba calor
de que me viera jugar
y en casa lo hice entrar
y él también se divirtió.
——-
¡Cuántos Reyes han pasado
por la puerta de mi vida!
Y a mi alma dolorida
cuántas veces la han dejado
como un zapato gastado
esperando a su Melchor
que le dejara el amor
para un mundo envenenado.
– Esta noche por los cielos
llegarán los Reyes Magos.
Vendrán trayendo regalos
a los chicos que son buenos.
Pero hay otros pibes buenos
en otro lado de la Tierra
que por culpa de una guerra
no han de pasar los camellos.
– Señor, yo aprendí a rezar
arrodillao con mi Vieja,
si nunca te fui con quejas
¡hoy me tenés que escuchar!
¿Por qué tienen que pagar
esos pibes inocentes
de que en el mundo haya gente
que sólo piensa en matar?
– Ellos ¿Qué saben de guerras?
Ellos quieren Reyes Magos
pero en lugar de regalos
tienen un miedo que aterra.
Si vos pararas las guerras
pasarían los camellos.
¡Yo te lo pido por ellos!
¡Por los pibes de mi tierra!!!


HÉCTOR GAGLIARDI – (Buenos Aires, 29 de noviembre de 1909 – Mar del Plata, 19 de enero de 1984), Argentina


HÉCTOR GAGLIARDI - LOS REYES MAGOS - Recitado
Click: https://www.youtube.com/watch?v=QbyjB88uQF8

UNAS MODESTAS REFLEXIONES SOBRE LAS RELIGIONES GENERALIZADAS - Salomé Moltó - Alicante, España






UNAS MODESTAS REFLEXIONES SOBRE LAS RELIGIONES GENERALIZADAS


 

Infinidad de veces se ha planteado la cuestión, de si el ser humano siente  intrínsecamente el sentimiento religioso o se le impone culturalmente. Creo que todavía no se ha llegado a una posición clara, ya que la gente se manifiesta tanto a favor  de un concepto como del otro. Se llega hasta apuntar que el sentimiento religioso ha contribuido a la evolución del ser humano. El budismo, religión nacida en la India, apuntó a unos valores, como la misericordia, el  amar al prójimo como a sí mismo y tanto otros valores que fueron adoptados, después  ya desde Judea, tanto por el judaísmo como  por el cristianismo varios siglos más tarde y sobre el 600 de nuestra era por el Islam. Después a través de los siglos hemos ido viendo las diversas divisiones y fragmentaciones en que se han desarrollado las dichas tres grandes religiones monoteístas.

      Ahora bien, sobre estos eternos valores los dirigentes de toda religión se han apresurado a organizar la sociedad con una estructura piramidal y que por supuesto, colocando a la cabeza al máximo dirigente, quien ha dictado normas y liturgias a seguir. Decía  el papa León XIII “Someterse a Dios es sujetarse a su voluntad para alcanzar la libertad”  y claro, quién diga cuál es la voluntad de Dios, será siempre el prelado, el muecín, el rabino o el pastor, con pretensión de autenticidad y excluyendo toda otra creencia.

      Los “gurús” de todas las sociedades que han intentado siempre imponer su voluntad en detrimento de la libertad y la integridad del ser humano, los que siempre han estado contribuyendo a su esclavitud, se han amparado y a su vez se han servido de las religiones para perpetuar  su  eterna dependencia de un dios hipotético y así imponer su despotismo.

      Construir Iglesias, sinagogas, o mezquitas es someter a un dictamen preciso e interesado la voluntad de los creyentes,  y no a los conceptos humanistas que cada religión posee, sino al dictado de quién la aprovecha  en sentido propio.

      Como arma política también juega su papel; formar a la gente dentro de un dogma con el odio y la oscuridad mental pertinente y dirigirla allí donde los intereses de un grupo determinado convengan, es una actitud  demasiado frecuente. Occidente lo ha sufrido a través de toda la Edad Media y quizás ahora el mundo musulmán empieza esta oscura y nefasta trayectoria y que su Renacimiento se emprenda dentro de quinientos o mil años. El tema es preocupante, porque en el fondo estamos asistiendo a una proliferación de manifestaciones religiosas que nos tememos sean la rebelión de pueblos que, a falta de una salida social justa y próspera, a tantas y tantas frustraciones, encubran su decepción con un fanatismo religioso de resultados netamente alarmantes.

      Y no obstante, es el mundo musulmán el que salvó de la barbarie y el fanatismo cristiano la cultura griega, traduzco al árabe los textos de los clásicos helenos, y gracias a ellos podemos hoy conocer las obras de Platón, de Aristóteles, saber de la filosofía de Sócrates y de  tantos otros, nuestro antiguo patrimonio cultural es hoy un logro gracias a la cultura árabe que nos la preservó durante el oscurantismo cristiano.

       Los que nos hemos  preocupado y estudiado  el proceso religioso de nuestra humanidad, siempre nos hemos congratulado de los derechos ciudadanos que la humanidad ha ido adquiriendo. Queda ya muy lejos el Renacimiento en que las mentes preclaras   de un Bacón, Montaigne, Leonardo Avinca,  primero, Hobbies, J.J. Rousseau, Voltaire. Colbac después, y tantos y tantos otros con que supieron eliminar aquellos tiempos de fanatismo y represión  del Medievo, en donde la religión todo lo podía. Después de la II G. Mundial, las N. Unidas publicaron la carta de los derechos Humanos, derechos universales y con ellos pensábamos  que la Humanidad había dado un paso de gigante en pro de una existencia más fraterna y respetuosa. Porque, las religiones que empiezan con las mejores de las ideas acaban todas imponiendo el dogma particular de cada una, hasta dominar al ser humano para que no ejerza su voluntad sino, la voluntad del “maestro” de turno y de cada creencia. Así los adictos de cualquier credo se entregan sin condiciones al dictado impuesto por muy aberrante que sea

      Si con el Renacimiento y la Ilustración se pretendió que el hombre empezara a ejercer su raciocinio, si pudiendo liberarse de todo concepto opresor empezaba a ser capaz de tomar en sus manos su propio destino, hoy asistimos a la proliferación  de mezquitas, iglesias y demás centros de culto en donde no se razona, ni la verdad, ni la naturaleza humana, y se sigue el dogma en rigor del momento. A cuantas más personas fanatizadas en mensajes subliminales más obediencia al “rector”, que las conducirá allí a donde el grupo de poder del momento lo decida. Fieles convertidos en fuerzas destructoras de sí mismos y del entorno. ¿Es a través de estos jóvenes fanáticos que los países pobres plantan cara a los países que los invaden y los oprimen? Nos parecen muy magras victorias  y tanto más que los dirigentes religiosos se sirven muchas veces de pobres criaturas mientras ellos se ponen a buen recauda y luego capitalizando el esfuerzo de esas víctimas negocian con el enemigo.

Triste perspectiva a menos que las personas empiecen a ser  capaces de andar su propio camino sin muleta  religiosa alguna.  


SALOMÉ MOLTÓAlcoy, Alicante, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA                                                                                                              


BORGES, LAS METÁFORAS Y EL TANGO - César Tamborini Duca - León, España

 



 

 

 

BORGES, LAS METÁFORAS Y EL TANGO

 11 de Diciembre, nuestra Celebración del Día Nacional del Tango.

 

 “Il fascino atroce di parlare lombardo”
(El atroz encanto de parlar en lunfardo) 
“Sólo una cosa no hay. Es el olvido”. Borges


El Tamaño de mi esperanza

En la década del veinte del siglo XX el eminente polígrafo hizo editar 3 libros, luego preteridos por él a tal punto según cuentan sus biógrafos, que iba a comprarlos de librería en librería para que no llegaran al público lector. Se titulaban “El idioma de los argentinos” (1928), “El tamaño de mi esperanza” (1926), e “Inquisiciones” (1925). Afortunadamente su viuda permitió la reedición de los mismos en el año 1998, en Madrid.
En “El Idioma de los Argentinos” Borges parte de la base que palabra es representación, y analiza gramaticalmente el significado de una oración (conocida por todos, dice): “En un lugar de la Mancha”. Y su conclusión “No de intuiciones originales -hay pocas- sino de variaciones y casualidades y travesuras, suele aclimatarse la lengua”.
Pasa luego a analizar un juego tradicional argentino, el “truco”, del que dice que “con sus cuarenta naipes quieren desplazar la vida… caballitos panzones de donde copió los suyos Velázquez”. Agregando que “su habitualidad es mentir” con tramposa y desatinada palabrería. Es potenciación del engaño con palabras y actitudes para que el contrincante crea una cosa ¡o la contraria! que sería la astucia al cuadrado. Y la sentencia suprema del juego aún sin ver sus naipes: “A ley de juego, todo está dicho: falta envido y truco, y si hay flor ¡contra flor al resto!”
De Almafuerte (Pedro Bonifacio Palacios) dice que “A diestra y siniestra, con filo, contrafilo y punta, blandió su incorruptible y dura virtud”; mencionando que “Oyuela escribe malhumoradamente que el misionero es una pésima rapsodia de Nietzsche, con superhombre y todo”; [pero] Juan Más y Pi habla de coincidencias”. Afirmando Borges que hay sobradas frases de Almafuerte que pertenecen al dialecto nietzscheano:
“Yo sé que mil carcomas roen de a poco / las más equilibradas testas geniales: / lleno está el manicomio de Nietzsches locos / y de Cristos bohemios los arrabales” escribe Almafuerte en el “Confiteor Deo” en mención traicionera o desafiadora del mismo Nietzsche”.
Concluye que Almafuerte fue un “compadrón” con “pinta orillera pero que alardea de castidad”; compadrada que “es más una agresividad de carrero, es el clavel atrás de la oreja y los ladinos entreveros del corte y la copla que manifiesta una flor”.
Finaliza el capítulo para contraponer a su figura la de Carriego, a quien “La habitualidad del suburbio le pertenece: las chicuelas con su jarana y su secreteo, las calesitas en el terreno baldío, la rayuela y el rango en el veredón, la esquina comentada de taitas”.

Metáforas

No desdeña Borges la metáfora, y dice: “La más lisonjeada equivocación de nuestra poesía es la de suponer que la invención de ocurrencias y de metáforas es tarea fundamental del poeta y que por ellas debe medirse su valimiento (…pág. 50). …Suele solicitarse de los poetas que hablen privativamente en metáforas y se afirma que la metáfora es única poetizadora, que es el hecho poético por excelencia. (…) Las cosas (pienso) no son intrínsicamente poéticas; para ascenderlas a poesía, es preciso que las vinculemos a nuestro vivir, que nos acostumbremos a pensarlas con devoción (…). Su voz es la metáfora, consorcio de palabras ilustres.
(Creo de veras que la metáfora no es poética; es más bien post poética, literaria, y requiere un estado de poesía, ya formadísimo. La poesía de los vocablos entreverados por ella la condiciona y la hace emocionar o fallar). Remy de Gourmont observa: en el estado actual de las lenguas europeas, casi todas las palabras son metáforas. (pág. 52)
(…) La metáfora es una de tantas habilidades retóricas para conseguir énfasis. (…) Generalmente se admira la invención de metáforas. Sin embargo, más importante que su invención es la oportunidad para ubicarlas en el discurso y las palabras elegidas para definirlas. Considérese una misma metáfora en dos poetas, infausta en uno y de siempre lista eficacia para maravillas, en otro. Razona Góngora (A la Armada en que los Marqueses de Ayamonte passavan a ser Virreyes de México): ‘Velero bosque de árboles poblado / que visten hojas de inquieto lino…’

El idioma de los argentinos 

Aquí la igualación del bosque y la escuadra, está justificada con desconfianza y la traducción de mástiles en árboles y de velámenes en hojas, peca de metódica y fría. Inversamente, Quevedo fija la idéntica imaginación en cuatro palabras y la muestra movediza, no estática. La anima, soltándola por el tiempo (Inscripción de la Statua Augusta del César Carlos Quinto en Aranjuez):
Las selvas hizo navegar…
(…) Me parece asimismo bien que haya metáforas, para festejar los momentos de alguna intensidad de pasión. Cuando la vida nos asombra con inmerecidas penas o con inmerecidas venturas, metaforizamos casi instintivamente. Queremos no ser menos que el mundo, queremos ser tan desmesurados como él”. (“El idioma de los argentinos”, Alianza Editorial, Madrid, 1998, pág. 50 a 57).

El Tango 

En “EL TANGO” Borges nos plantea la más bella metáfora entre el ser humano y cronos (el tiempo) con respecto a la música en los versos siguientes: “…En los acordes hay antiguas cosas / el otro patio y la entrevista parra / detrás de las paredes recelosas / el sur guarda un puñal y una guitarra / Esa ráfaga, el tango, esa diablura / mis atareados años desafía / hecho de polvo y tiempo, el hombre dura / menos que la liviana melodía / que solo es tiempo”…
Con qué habilidad poética y filosófica establece esa comparación entre el ser humano, hecho de polvo y tiempo y por lo tanto perecedero; contrastando con la música, la liviana melodía que sólo es tiempo, y por lo tanto eterna.

Ascendencias del tango

Este es otro de los capítulos que convienen al “idioma de los argentinos” o “idioma coloquial”. En él dice:
“El tango es la realización argentina más divulgada, la que con insolencia ha prodigado el nombre argentino sobre el haz de la tierra. Es evidente que debemos averiguar sus orígenes y prescribirle una genealogía donde no falten ni la endiosadora leyenda ni la verdad segura. La cuestión fue muy conversada en el año trece; el libro de don Vicente Rossi, intitulado Cosas de negros (Córdoba 1926), vuelve a estimularla (…)

Cosas de Negros

La opinión de Rossi es circunstanciada: El tango sedicente argentino es hijo de la milonga montevideana y nieto de la habanera. Nació en la Academia San Felipe, galpón montevideano de bailes públicos, entre compadritos y negros; emigró al Bajo de Buenos Aires y guarangueó por los Cuartos de Palermo (donde lo recibieron la negrada y las cuarteleras) y metió ruido en los peringundines del Centro y en Monserrat, hasta que el Teatro Nacional lo exaltó. Es decir, el tango es afro-montevideano, el tango tiene motas en la raíz. Ser de color humilde y ser oriental son condiciones criollas, pero los morenos argentinos (y hasta los no morenos) son tan criollos como los de enfrente y no hay razón para suponer que todo lo inventaron en la otra banda.
(…) Lástima que no se hayan atrevido a ser francos y prefieran la falsificación a la mitología, el chisme conventillero a la fe. Yo seré más sincero que ellos y afirmaré con resolución: el tango es porteño. El pueblo porteño se reconoce en él, plenamente; no así el montevideano, siempre nostalgioso de gauchos. De cualquier modo estoy más convencido de la procedencia uruguaya de Rossi que de la procedencia uruguaya del tango.
Pragmatismos aparte, la argumentación de don Vicente Rossi puede reducirse honradamente a este silogismo:

La milonga es privativamente montevideana.
La milonga es el origen del tango.
El origen del tango es montevideano.

Acepto que la premisa menor es inconmovible; en cambio, descreo de la mayor y no sé de ningún argumento válido que la fortalezca. Rossi se limita a escribir ‘En la banda occidental no se usó la Milonga como canto ni la Danza como Milonga’, y nos remite al rato a una apuntación donde vemos que la palabra milonga no ocurre en un diálogo lunfardo, publicado por La Nación en 1887.

(…) También don Rodolfo Senet (Buenos Aires alrededor del año 1880. La Prensa, octubre 17 de 1926) habla de las milongas que saludaron a los primeros tranvías y a las primeras calles empedradas del arrabal. Una de estas últimas aconseja:

Cuidadito con las piedras
que te vas a refalar,
porque el golpe de las piedras
es muy malo de curar.

¡Oh compadritos de la calle Ombú y de la calle Europa, qué capitis diminutio, qué vacilación para vuestra vertiginosa dignidad de taquitos altos habrán sido las puntiagudas piedras del empedrado, tan andinas, tan inciviles, tan forasteras a la tierrita criolla del callejón! (…) “El cancionero bonaerense” de Ventura R. Lynch, ¡libro de 1883!, estudia la milonga, la declara divulgadísima en los bailecitos de medio pelo del arrabal y en los casinos de la plaza del Once y de Constitución, la juzga inventada por los compadritos para hacer burla de los candomberos y hasta informa que los organitos la tocan.
Otra genealogía tanguera es la rastreada por don Miguel A. Camino, poeta, en su hermosa composición recordativa, intitulada “El tango”. Está casi al final del libro “Chaquiras” y empieza así:

‘Nació en los Corrales viejos, / Allá por el año ochenta. / Hijo fue de una milonga / Y un ‘pesao’ del arrabal’.

Continúa: ‘Lo apadrinó la corneta / del mayoral del tranvía, / y los duelos a cuchillo / le enseñaron a bailar. / Así en el ocho, / y en la sentada, / la media luna / y el paso atrás, / puso el reflejo / de la embestida / y las cuerpeadas / del que la juega / con su puñal’.

(…) Justo sin embargo es reconocer que los literatos, al ocuparse del tango, han insistido siempre sobre su lujuria tristona, sobre su atravesada y casi enconada sensualidad. Básteme citar dos fuertes ejemplos: el de Marcelo del Mazo, en la segunda serie de “Los vencidos”, 1910 (Aura mi hija, aulló el compadre y la fosca compañera / ofreció la desvergüenza de su cálido impudor /azotando con su carne, como lengua de una hoguera, / las vibrátiles entrañas de aquel chusma del amor) y el de Ricardo Güiraldes cuyo ‘Tango’ (El Cencerro de Cristal, 1915) nos impone estos decididos renglones: ‘Mancha roja, que se coagula en negro. Tango fatal, soberbio y bruto. Notas arrastradas, perezosamente, en un teclado gangoso…’

Inversamente la única vez que se acordó Evaristo Carriego del tango, fue para verle felicidad, para mostrarlo callejero y fiestero, como era hace veinte años:
‘En la calle la buena gente derrocha / sus guarangos decires más lisonjeros, / porque al compás de un tango, que es La Morocha, / lucen ágiles cortes dos orilleros.

Misas Herejes 

Las dos versiones del tango, la solamente lujuriosa y la de travesura, podrían corresponder a dos épocas: la primera a este lamentable episodio actual de elegías amalevadas, de estudioso acento lunfardo, de bandoneones; la otra, a los buenos tiempos (malísimos) del corte, de las puñaladas electorales, de las esquinas belicosamente embanderadas de barras.

(…) Camino nos explica el tango y además, nos marca el preciso lugar en que éste nació: los Corrales viejos. La precisión es traicionera. El visteo no fue jamás privativo de los Corrales, pues el cuchillo no era sólo herramienta de matarifes: era, en cualquier barrio, el arma del compadrito. Cada barrio padecía sus cuchilleros, siempre de facción en algún comité, en alguna trastienda. Los hubo de fama duradera, aunque angosta: El Petizo Flores en la Recoleta, El Turco en la Batería, El Noy en el Mercado de Abasto.

(…) Esas milongas insolentadas en que el cantor alude a su patria chica para desafiar a los de otra: “Yo soy del barrio del Alto, / soy del barrio del Retiro, / yo soy aquél que no miro / con quien tengo que pelear / y en trance de milonguear / nadie se me puso a tiro”.

Inquisiciones 

(…) El tango pudo haberse originado en cualquier lugar de la ciudad (…) menos en los Corrales. Mi argumento es fácil: el tango es manifiestamente urbano o suburbano, porteño, y los Corrales fueron siempre una intromisión de la pampa, una presencia verídica de gauchismo o una coquetería compadrona de hacer el gaucho, muy reverenciadora de lo pasado y muy ajena a toda invención. El tango no es campero: es porteño. Su patria son las esquinas rosaditas de los suburbios, no el campo; su ambiente, el Bajo; su símbolo, el sauce llorón de las orillas, nunca el ombú. (“El idioma de los argentinos”, Alianza Editorial, Madrid, 1998, pág. 99 a 108) Termíno, como no podía ser de otra manera, con una milonga de Borges que musicalizó Ángel Cárdenas, y cantó con acompañamiento de guitarras:

https://www.youtube.com/watch?v=mlsabrCwdGg


MILONGA DEL FORASTERO
(Letra: Jorge Luis Borges – Música: Ángel Cárdenas)

Recitado:
La historia corre pareja
La historia siempre es igual,
La cuentan en Buenos Aires
Y en la campaña Oriental.

Siempre son dos los que tallan
Un propio y un forastero…
Un propio y un forastero,
Siempre es de tarde en la tarde
Está naciendo el lucero.
Nunca se han visto la cara
No se volverán a ver…
No se volverán a ver,
No se disputan haber
Ni el amor de una mujer.

Al forastero le han dicho
Que en el pago hay un valiente…
Que en el pago hay un valiente,
Para probarlo ha venido
Que lo busca entre la gente.
Lo convida de buen modo
No alza la voz ni amenaza,
Se entienden y van saliendo
Pa´ no ofender a la casa.

Recitado:
Ya se cruzan los puñales
Ya se enredó la madeja,
Ya queda tendido un hombre
Que muere y que no se queja.

Sólo esa tarde se vieron
No se volverán a ver…
No se volverán a ver,
No los movió la codicia
Ni el favor de una mujer.
No vale ser el más diestro
No vale ser el más fuerte…
No vale ser el más fuerte,
Siempre que muere es aquel
Que vino a tentar la muerte.

Pa´ esa prueba vivieron
Toda su vida esos hombres…
Toda su vida esos hombres,
Ya se han borrado sus caras
Ya se borrarán los nombres.
La historia, la historia corre pareja
La historia siempre es igual…
La historia siempre es igual,
La cuentan en Buenos Aires
Y en la campaña Oriental.

 

CÉSAR J. TAMBORINI DUCALeón, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


Académico Correspondiente para León
Academia Nacional del Tango
Academia Porteña del Lunfardo