RAY BRADBURY
ASEGURÓ QUE EL TALENTO VA MÁS LEJOS QUE INTERNET
Ray Bradbury (1920/2012)
Este 22 de agosto, se cumple un nuevo aniversario
de su nacimiento, ocurrido en 1920, y Antonio Las Heras recuerda su encuentro
en Buenos Aires con el genial escritor quien le aseguró que "se necesitan
mejores maestros antes que más computadoras".
En abril de 1997, con
motivo de haber sido invitado a la Feria Internacional del Libro de
Buenos Aires, Ray Bradbury (1920/2012) pasó un par de
semanas en la ciudad de Buenos Aires. En una de esas jornadas, el escritor de
“Crónicas marcianas” (1950), “Fahrenheit 451” (1953) y cientos de relatos de ciencia
ficción visitó el Planetario Galileo Galilei, y fue allí donde puede
dialogar con él sobre las posibilidades que se abren hacia el siglo XXI y la
existencia de otras formas de vida en planetas de lejanas galaxias.
Bradbury es
el autor de ciencia ficción, fantasía y terror que más libros ha vendido. Sus Crónicas
Marcianas fueron traducidas a decenas de idiomas, llevadas al teatro y
al cine. Un asteroide –de los que giran entre la órbita del planeta Marte y de
Júpiter-, el que lleva el Nro. 9766, fue bautizado con su apellido: Bradbury.
Aquel diálogo con este notable autor, que tuve la posibilidad de concretar hace
ya 28 años, sigue teniendo vigencia plena. Es por eso, que aquí lo transcribo.
“La
posibilidad de encontrar -me comenta
entusiasta Bradbury– formas de vida extraterrestres es
muy difícil. Por ahora lo veo como algo remoto. Eso no quita que uno piense que
hay billones y billones de estrellas, y eso significa billones de planetas en
los que, seguramente, hay todo tipo de vida. La mejor manera de juzgar el
Universo es mirar los océanos terrestres. Con diversos seres, totalmente
diferentes a nosotros, que consiguen obtener su oxígeno del agua. En las fosas
más profundas, en los lugares más oscuros, donde la presión es enorme… aun allí
hay vida”.
Creer en el futuro
Bradbury,
cuya obra tiene asegurada ya un lugar definitivo en la Literatura Universal,
tiene un contagioso optimismo. Sus afirmaciones sobre la conducta humana tienen
más fuerza que todo un curso de Control Mental. A los jóvenes les dice: “tienen
que creer en el futuro, en ustedes, en sus gustos. Tiene que
crecer por su cuenta, cometer sus propios errores, tomar sus propias decisiones
y crear su propia vida, como lo hice yo. Lo esencial es creer en uno mismo. Así
lo hicieron los grandes de la Humanidad. Están Miguel Ángel, Leonardo Da Vinci
y Mozart. Hasta mi amigo Federico Fellini”.
El autor va
más lejos y enfrenta el tema de la economía personal: “Todo lo que uno hace
no debe hacerlo por dinero. Hay que hacerlo por amor a las cosas. Uno
no puede ser feliz si trabaja solo por dinero. Mi `Crónicas Marcianas` fue
escrito por un centavo la palabra; pero igual lo hice porque tenía la firme,
intensa e íntima necesidad de producirlo.”
“Después
si, con el tiempo, - agrega – hice cosas que me dieron mucho
dinero. Pero eso sucedió sin que yo estuviera persiguiéndolas. Simplemente hice
mis cosas. Mi esposa y yo pasamos 37 años hasta que pudimos comprar un
auto. Fueron tiempos de pobreza. Lo importantes es que, cada uno, atienda
la realización de su obra personal. El dinero llega por añadidura, pero no es
la meta que hay que priorizar.”
"Estamos creando una generación de estúpidos"
“Me parece –indica
Bradbury– que estamos creando una generación de estúpidos. Sé que
tienen problemas parecidos en la Argentina, pero en los Estados Unidos hay una
gran preocupación por poner computadoras en el sistema educativo. Yo pienso que
lo que – en verdad – necesitamos son mejores maestros y más libros. Internet es
– siguió diciendo – solamente un juego, no hay que engañarse. Solo sirve si se
la utiliza para investigación. Pero no enseña creatividad, y eso es grave. En
los Estados Unidos no están conscientes de la importancia de desarrollar el
interés por la creatividad en los niños”.
En relación
a la situación actual que atraviesa Occidente, Bradbury tiene ideas claras y
categóricas. “El problema de las nuevas tecnologías es que nos rodean con
demasiados juguetes, cuyo uso requiere tiempo y energía. Es lo mismo
que almorzar demasiado frecuentemente con gente no adecuada. No se debe
perder el tiempo ni con cosas inútiles ni con gente inadecuada. Personalmente,
quiero ser creativo: es toda mi razón de ser. Así que debo utilizar el tiempo y
mi energía, siempre, con sentido”.
Consultado
sobre si cree en Dios, responde: “Creo tanto en Dios como en la teoría
de Charles Darwin o de su precursor, Jean-Baptiste Lamark; porque, a mi juicio,
ni la existencia del Creador, ni las ideas sobre la evolución de las especies,
tienen comprobación suficiente.” Íntimamente ha decidido que la eternidad
es la permanencia de una obra. Bradbury se aleja sonriente, franco, caminado
despacio y mirando a los ojos de la persona con quien conversa.
ANTONIO LAS HERAS – Buenos Aires, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE DE ASOLAPO ARGENTINA
Antonio Las Heras es doctor en Psicología Social, parapsicólogo, filósofo e historiador. “Qué hay detrás de los OVNIS?”, es uno de sus más recientes libros. www.antoniolasheras.com